Según la medición trimestral del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, la tasa de desempleo ses situó en el 6,2% en el Gran Santiago, que agrupa a 34 de las 52 comunas de la Región Metropolitana. O sea, 183.700 personas están desempleadas, de un total de 2 millones 970 mil personas que componen la fuerza de trabajo del Gran Santiago, es decir, los que trabajan más los que buscan trabajo.
El Centro de Microdatos de la Universidad de Chile dio a conocer la Encuesta de Ocupación y Desocupación, que realiza desde hace 56 años en el Gran Santiago, que integra a las 34 comunas del área metropolitana. El desempleo bajó de 6,8% en marzo hasta 6,2% en junio recién pasado en esta área.
En la Región Metropolitana (usando para su medición una submuestra adicional de 400 personas) el desempleo es de 6,3%, equivalente a 213.100 personas, con una fuerza de trabajo que totaliza 3 millones 363 mil personas.
Hace 12 meses, había un punto porcentual más de desempleo. Pese a esta mejora, los académicos advierten que el resultado no se debe mayoritariamente a la generación de nuevos puestos de trabajo, sino a que hay menos personas buscando empleo.
O sea, la fuerza de trabajo se redujo en 0,9%. Además de esto, el director del Centro de Microdatos, el economista David Bravo, dijo que, al revisar los datos históricos, ya no es posible observar grandes bajas en la tasa de desempleo.
En este sentido, el director del Centro de Microdatos detalló que “para Chile es más o menos el nivel que ha sido posible tener más bajo desde el año 1957. Nosotros no hemos observado tasas de 5% o 4% como en otros países, por lo tanto, si uno quisiera observar tasas de esa naturaleza requeriría algunas otras reformas en el mercado laboral, por ejemplo, que mejoren el sistema de información laboral para las personas porque en todo momento hay desempleo aun cuando esté creciendo mucho la demanda por trabajo porque las personas si no tiene información respecto de los mejores puestos de trabajo no se mueven entre empleo o no cambian su situación de buscar trabajo, porque no tiene información de dónde están los empleos”.
Esta medición incluye una Encuesta de Percepciones y Expectativas Económicas, la cual registró una baja en el optimismo de la población de la Región Metropolitana.
Esta confianza bajó 3,7 entre marzo y junio de este año, aunque sigue más alta que hace 12 meses. La pérdida de confianza en la economía del país es menor en el estrato bajo (-0,9 puntos porcentuales), seguida por el estrato alto (-2,3 puntos) y muy marcada en el estrato medio (-8,2 puntos).
En esa línea, el economista David Bravo, explicó:
“Hay una caída en la confianza de los consumidores en el contexto de un nivel de confianza que es mucho más alto que el que teníamos hace un año atrás. se puede ver como evoluciona este índice desde que lo estamos midiendo del 2001, estamos en los niveles altos de este indicador, niveles que habíamos tenido previo a 2006, que después cae fuertemente por la crisis subprime, estamos en los niveles altos de ese indicador de confianza, pero definitivamente hay una caída respecto de la situación de marzo”.
El promedio de los salarios en el Gran Santiago es de 540 mil pesos, y la mediana está en los 300 mil pesos mensuales. Al respecto, la directora ejecutiva del Centro de Microdatos, Patricia Medrano, dijo que los ingresos están aumentando como sucedía antes de la crisis asiática de 1997.
En esa línea, la directora ejecutiva del organismo señaló que “se registra un aumento anual en los salarios promedio de los asalariados de 18% y cuando revisamos en la composición de cantidad de horas que trabajan las distintas personas ese aumento es cercano al 12% y está dentro de los márgenes de un mercado del trabajo dinámico y con baja cesantía como estamos hoy, evidentemente cuando hubo altas tasas de desempleo los salarios no estaban creciendo”.
Aun cuando el país se encuentra dentro del margen de lo que en Economía se conoce como “pleno empleo”, el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile recomendó la creación de un sistema de información regionalizado, que facilite el acceso a datos sobre alternativas laborales, porque de esta manera se podría bajar aún más el desempleo.
Centro de Microdatos: INE autónomo zanjaría cuestionamientos a la Casen
El Centro de Microdatos de la Universidad de Chile se refirió a la situación de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), cuya licitación quedó “desierta” a causa de que ninguna empresa presentó interés de adjudicarse la elaboración de esta encuesta. Esto ha sido interpretado por algunos expertos como una muestra de la crisis de confianza que afecta a distintas mediciones públicas, debido a denuncias sobre manipulación de datos por parte del Gobierno.
La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) es una de las más importantes que realiza el Gobierno, porque con ella se toman decisiones sobre políticas sociales hacia los hogares del país, en relación de temas como vivienda, salud, tercera edad y otros. La medición se toma desde 1985 cada dos o tres años.
La más reciente la realizó en 2011 el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, cuyo director, el economista David Bravo, respondió a la pregunta sobre si considera que existe incertidumbre frente a la autoridad pública.
En esa perspectiva, el economista del organismo académico indicó que “definitivamente hay varios factores, somos una de esas instituciones así que puedo hablar con propiedad. Lo importante es lo que ha señalado el ministro de Desarrollo Social porque ha enfatizado el tema de la institucionalidad y a pesar de algo que no depende del ministerio de Desarrollo Social que básicamente ha sido la demora del INE autónomo, los problemas que hubo con el INE a raíz del Censo y si ha estado dando señales respecto de que la institucionalidad va a quedar bien zanjada y de manera autónoma y lo que corresponde ahora es que el ministerio intente empujar un proceso de asignación directa de la encuesta”.
La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) ha sido propuesta por diversos expertos como el instrumento más adecuado para superar la situación que afecta a instrumentos como la Ficha Social, la que también se encuentra cuestionada por su dificultad para medir situaciones de vulnerabilidad social, que es un concepto más complejo que la pobreza, porque se refiere a problemas socioeconómicos que no sólo tienen que ver con el ingreso mensual, sino con situaciones imponderables, como la muerte de un pariente, la detección de una enfermedad grave, u otras situaciones repentinas, que a la fecha no son atendidas por el Estado.
Fuente: Radio Universidad de Chile