A los ojos quebrados,
Se le cayó la luz,
Quedaron derramados
A pocos pasos de su próxima madrugada,
A pocos metros de esas manos
Que reciben un beso
Como si fueran cerezas.
Una bandera con aroma
A maqui y grosellas,
Y un Pillán mas alto que su propia altura.
El ulular de la policía verde,
Atragantada en su cobardía,
Y una respiración de bastones y balines.
A una mirada la estranguló la violencia
De los que no duermen
Y solo conocen
El orgasmo de los animales.
Un escorpión envenenó
Con acero tus ojos
Y tus camaradas de todas las puertas
Y de todas las consignas
Su pusieron a llorar;
Les habían arrebato
El cristal de tu vida.
La vereda iluminada
Se durmió, solo se escucha
El alarido negro,
La madera
De tus argumento, y la última
Página abandonada en tu velador
De medía noche.
(*) Poeta de larga data, con aspiración a que se le descubra, antes que someterse a las leyes del marketing. Partidario de las poesía de servilleta: poemas cortos, con la proporción de un cuento corto.
A cinco años…
Estas son las palabras de Gustavo Gatica a cinco años de perder la vista por los disparos de un enajenado funcionario policial:
«Un día como hoy, exactamente un 8 de noviembre del 2019 a las 18 hrs. perdí la visión de mis dos ojos, ese fue el ultimo día que anduve solo por la calle, el ultimo día que pude correr sin tener miedo de pegarme o chocar.
Han sido realmente 5 años bastante duros, sobre todo los primeros días, donde tuve que aprender a hacer todo de nuevo. Suelo centrarme en las cosas positivas que me han ocurrido en este tiempo, que por cierto han sido muchísimas, o pensar que hoy disfruto mas de la comida o de escuchar musica, pero días como hoy siento el pesar de todo lo perdido.
Las marcas de mi dolor son bastante graficas y me dejaron cicatrices en la cara, sin embargo, muchas personas llevan un dolor interno, que no se ve, y que es una carga, es importante hacerlo consciente y tratarlo.
Por mi parte ya cumpliré 4 años en terapia, y creo que es una de las mejores decisiones que he tomado. No solo para tratar este dolor, sino que para crecer como persona».




