Una Victoria Amplia, Un Camino Escabroso

La notable victoria de Gabriel Boric ha generado gran cobertura e interés de la prensa extranjera. Es el caso de la siguiente entrevista del diario italiano Contropiano al historiador, analista político y académico Sergio Grez, acerca del escabroso camino que espera a su gobierno.

– Gracias por aceptar la invitación.

«Gracias por la invitación».

– Un primer análisis de la victoria de Gabriel Boric en las elecciones que tuvieron lugar en su país. Según las últimas encuestas parecía que debería haber un margen mucho más estrecho. Los resultados dieron dan un triunfo bastante notable del candidato de izquierdas.

«De hecho, así es. Hay alrededor de 11 puntos de diferencia, y con una tasa de participación de la ciudad bastante alta para lo que han sido los estándares chilenos de los últimos tiempos. Es un resultado que no tiene precedentes durante mucho, mucho tiempo».

– ¿Cuáles serán los principales ejes temáticos que Gabriel Boric tendrá que enfrentar en este momento en Chile, que está en un momento constituyente?; ¿existe la posibilidad de generar una concordia en Chile?; ¿Cómo ve el panorama, Dr. Grez?

– Realmente, el panorama es bastante complicado, porque la cantidad de problemas sociales y políticos acumulados durante décadas es muy grande. Por un lado hay necesidades urgentes de la población. Necesidades económicas y sociales que se han agravado con la pandemia del covid que ya se ha prolongado durante casi dos años. Y esto se suma a las demandas que la sociedad chilena viene formulando desde hace décadas.

Demandas que tienen que ver con necesidades que no han sido satisfechas por el sistema implantado por la dictadura, hace casi medio siglo, de un neoliberalismo extremo que ha negado derechos sociales y que, además, y esto es complementario, se articula en un sistema político poco democrático, porque, aunque en Chile tenemos elecciones periódicas, que en algunas partes del mundo incluso se consideran ejemplares, nuestro sistema político es meramente representativo y no tiene espacio para la participación popular. No es una democracia participativa.

Por lo tanto la cantidad de problemas acumulados es muy grande y si este gobierno quiere tener un mínimo de estabilidad para hacer lo que diseña, debe comenzar a atender rápidamente las necesidades y demandas muy urgentes de la población. A lo dicho se suma lo que usted señaló, el elemento del proceso constituyente, que le da una connotación muy particular a este nuevo gobierno dado que sus primeros meses coincidirán con los últimos de la Convención Constitucional, que, según lo previsto, debería, a más tardar, concluir sus trabajos el 4 de julio».

– Otro tema que Boric tendrá que tratar a partir de marzo, cuando asumirá la presidencia, es el de la relación con el Congreso de la República. No tiene mayoría parlamentaria. Usted también ha hablado de la Convención Constituyente, de la desaceleración de la economía. Es posible, en este escenario, generar acuerdos mínimos con la oposición política, que además tiene un porcentaje de votos para no ser desdeñado (44%) según los últimos resultados.

«Los acuerdos siempre son posibles. Y después de todo, en los últimos treinta años se han hecho desde 1990 hasta el llamado «estallido social» de 2019. El punto es: qué tipo de acuerdos y para qué. Porque los acuerdos celebrados entre los dos bloques principales, digamos la derecha clásica y el sector «progresista» encarnado primero por la Concertación y el Partido por la Democracia y luego por la coalición de Nueva Mayoria, siempre han sido acuerdos en torno a cosas que la derecha estaba dispuesta a aceptar, es decir, reformas que no alteran sustancialmente el modelo neoliberal y este tipo de democracia restringida, protegido y de baja intensidad.

No me cabe duda de que las principales formaciones políticas estarán casi siempre bien dispuestas a llegar a este tipo de acuerdos. La pregunta es si este tipo de acuerdos son capaces de satisfacer las necesidades populares. Esa es una gran pregunta.

Además, la experiencia histórica nos muestra que estas demandas populares siempre han sido postergadas de acuerdo a la gobernabilidad, de la que la casta política chilena está tan orgullosa y de la que tiene admiradores a nivel internacional. Por lo tanto, esto es como buscar la cuadratura del círculo.

¿Acuerdos entre partidos políticos? Sí. Pero, ¿son estos acuerdos capaces de satisfacer demandas y necesidades sociales? Esa es la gran pregunta.

Por lo tanto, es posible predecir que los tiempos que vendrán no serán tiempos tranquilos. Hoy existe en amplios sectores de la población chilena, la mayoría, un sentimiento de alivio, porque el peligro de la extrema derecha representada por Kast, de alegría, de orgullo popular, está retrocediendo.

Habrá un período de estado de gracia, como sucede con todos los nuevos presidentes. Pero si el gobierno de Boric no comienza rápidamente a cumplir sus promesas, los movimientos sociales y las movilizaciones resucitarán y, probablemente, con una fuerza considerable».

– Como historiador, siempre has seguido de cerca los movimientos sociales en tu país. Luego vio cómo los cambios que han tenido en los diversos gobiernos que se han dado en Chile se han visto reflejados en el gobierno de Salvador Allende. En este momento que vive Chile, ¿es necesario hacer un gobierno de base amplia o debe ser un gobierno apoyado por sectores que usted dice que no son representativos de la sociedad pero que no están compuestos por elementos de la derecha?

«Depende de cuáles sean los objetivos. Si los objetivos son los de gobernabilidad a toda costa, evidentemente, la opción de la base amplia es la que predomina o puede predominar.

Si, por el contrario, los objetivos son los de una transformación social profunda y efectiva, más que buscar una base amplia entre los partidos políticos, principalmente representados en el Parlamento, el nuevo gobierno debería apuntar a satisfacer las necesidades populares, apoyarse en la movilización social, el movimiento popular, las fuerzas que fueron protagonistas del llamado «estallido social» de 2019. Todo depende de cuáles sean los objetivos reales y profundos del nuevo presidente y su coalición».

– Y, como investigador científico, ¿a qué cree que apunta el nuevo presidente Gabriel Boric?

«Las señales que ha dado, sobre todo entre la primera y segunda vuelta de votación, son de creciente moderación, en busca de votos desde el centro y, a veces, incluso desde el centro derecha. Y en las declaraciones que hizo tras su victoria en la noche, apuntan aún más en esta dirección, una política de brazos abiertos, ecuménica, de búsqueda de palabras educadas hacia el Presidente Piñera que vive sus últimos meses en el cargo y hacia el derrotado candidato de extrema derecha.

Y esto se puede entender en un contexto de elección que acaba de terminar. En cambio, hay que prestar mucha atención a cuáles son los problemas básicos, es decir, los temas programáticos, porque el temor que tienen sectores de la población que han creído en la alternativa que les ofrecen Boric y su coalición apruebo Dignidad, es que esto acabe, una vez más, atrapado en concesiones a la derecha tradicional, por lo que el ya moderado programa de reformas acabe siendo aún más recortado».

– Usted ha señalado un tema específico: hay un lenguaje ecuménico, un lenguaje de acercamiento, no la ruptura del marco macroeconómico en Chile. ¿Puede esto generar dudas en los votantes que de una u otra manera le dieron el voto o más bien generar un nivel de confianza en el país?

«No cabe duda de que en los primeros meses el nuevo presidente gozará de la confianza mayoritaria de los ciudadanos. Recordemos que votó el 55% del electorado, que es, para los cánones chilenos de las últimas décadas, bastante alto, y que Boric también tuvo un porcentaje de alrededor del 55,87% de las personas que fueron a votar. Por lo tanto, tendrá varios meses de este tipo de estado de gracia.

El punto es qué pasará después de que termine este crédito, este tipo de inercia que da un triunfo electoral, especialmente un triunfo electoral tan abrumador.

Si no se satisfacen convenientemente las necesidades urgentes de la población, si el nuevo gobierno se empantana en negociaciones, pactos, compromisos, como los que hemos conocido en los treinta años anteriores, la decepción puede ser grande y la reacción popular, tal vez, enérgica».

– ¿Cuál cree que será el horizonte del presidente Gabriel Boric, quien también es el presidente más joven en llegar a este cargo en su país, sobre la inversión privada, que es un elemento clave? Fue muy cauteloso durante toda la campaña electoral. ¿Ahora que el gobierno asume?

«Tengo la impresión de que no habrá cambios significativos en esto. Contrariamente a lo que reclama la campaña de terror fomentada por la candidatura de extrema derecha, Boric ha dado todo tipo de pruebas y señales de que las bases del modelo sufrirán algunos retoques, pero no se verán alteradas, y menos aún las inversiones privadas nacionales o extranjeras.

El programa de Boric ni siquiera prevé una sola nacionalización, aunque algunas nacionalizaciones serían realmente urgentes según el criterio de muchas personas y el mío también. Por ejemplo, una renacionalización del cobre, que había sido nacionalizado por Salvador Allende y había sido desnacionalizado, al 60% de la producción, no por la dictadura de Pinochet sino por los gobiernos post-dictadura.

Pues bien, el programa de Boric no contempla una nueva nacionalización del cobre, una nacionalización del litio, ni de la riqueza natural. Y esto nos permite predecir que las bases del modelo, o al menos estas bases del modelo, se mantendrán sin cambios significativos».

– Mientras hablamos aquí están las primeras reacciones económicas: la bolsa de Santiago cayó 6.83 y el peso se depreció a 872 por dólar. ¿Crees que esta es una reacción momentánea?

«No soy economista ni futurólogo, pero tengo la impresión de que, ante el carácter moderado de las reformas propuestas por Boric y su coalición, esta reacción negativa debería mantenerse, no sé en cuánto tiempo.

Además, estos fenómenos económicos no son fenómenos naturales, están condicionados por cuestiones políticas. Muchas veces este tipo de «reacciones de mercado» (este es el lenguaje de los economistas) corresponden a maniobras políticas de las grandes empresas, el gran capital, las instituciones financieras nacionales e internacionales que podrían tener como objetivo contener y moderar aún más las reformas propuestas por el futuro nuevo gobierno. Eso se verá».

– Finalmente, otro tema que no podemos pasar por alto es la relación del nuevo gobierno con los migrantes, especialmente los venezolanos. ¿Cuál cree que será el plan; qué medidas cree que tomará el gobierno de Boric?

«No sé qué medidas concretas tomará, pero él y su círculo íntimo han declarado que no se oponen a la migración a Chile, sino que debe ser una migración ordenada, controlada y no fuera de control como ha sucedido en los últimos tiempos del gobierno Piñera, en particular.

Debemos seguir con mucho cuidado la política migratoria del nuevo gobierno, considerando que este es un problema que afecta tanto a las relaciones internacionales de Chile, como el Estado de Venezuela en este caso, u otros países hermanos sudamericanos como el propio Perú, como también a la política interna del país, considerando que si queremos avanzar hacia una sociedad de derechos, más justo, más humano, más igualitario, es esencial que el problema de la migración tenga una buena solución.

Una buena solución en el sentido de velar por los derechos de los migrantes y, al mismo tiempo, evidentemente, asegurar que exista una convivencia razonable, lo más solidaria posible entre la población chilena y la población migrante que hoy alcanza cifras bastante altas».

– Dr. Sergio Grez, historiador, analista político, profesor de la Universidad de Chile, fue un placer conversar con usted para comenzar a conocer las primeras reacciones a las elecciones en su país que eligieron a Boric como el nuevo Presidente de Chile, el más joven de la historia.

«Les agradezco la invitación y espero estar con ustedes cuando lo consideren necesario. Gracias, hasta pronto».

– Nos vemos luego.

(*) Original en italiano.


Entrevista a Sergio Grez, emitida por la Red de Comunicación Regional (RCR Perú), el 20 de diciembre de 2021.

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