Fernando Carmona: La Propuesta de Jadue en Pensiones

El economista Fernando Carmona, encargado de pensiones en la candidatura de Daniel Jadue, explica que si llegan al gobierno buscarán implementar un sistema solidario, sin expropiar los actuales fondos previsionales de los trabajadores.

En entrevista al Diario Financiero, el economista de la Universidad de Chile, Fernando Carmona, ex jefe de asesores de la Subsecretaría de Previsión Social durante el segundo mandato de Michelle Bachelet, explica los alcances de la propuesta previsional de Jadue, la que se basa principalmente en el esquema de seguridad social de Suecia.

– ¿Cuál es su diagnóstico de la situación actual de las pensiones?

«El sistema de pensiones de capitalización individual tenía una promesa de que la tasa de reemplazo que estaba muy anclada a la tasa de interés. El problema es que la tasa de retorno de las inversiones ha ido bajando año a año, y hoy está cerca de 3,8%, y la Superintendencia de Pensiones proyecta un 3%. Entonces, cada vez el sistema paga menores pensiones y no puede hacer nada más, porque las soluciones dentro del sistema de seguro privado están acotadas. Ya no pueden meterle reparto, acumulación intergeneracional».

– Hay un consenso, en una amplia cantidad de expertos, que dice que la solución es mayor ahorro.

«El problema de la tasa de retorno es muy grave. Si con las tasas históricas cotizando un 10% una persona sacaba un monto de pensión de $ 300 mil, con las actuales tasas, cotizando un 18%, no alcanza a sacar -con la misma trayectoria laboral- esos $ 300 mil. Lo que hay que preguntarse es si vamos a obligar a las empresas y a las personas a realizar cotización y cuál sistema entrega mejores pensiones con esos mismos recursos».

La propuesta de Jadue

– ¿Cuál es el sistema que considera entrega mejores pensiones?

«Un sistema solidario entrega con los mismos recursos de cotización mejores pensiones que el actual. Las mejores recomendaciones para eso están en la Recomendación 202 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Tienes primero un gran piso de pensión universal que cubra el 100%. Hoy día, esta cubre el 60%. Eso hace una diferencia enorme con las pensiones finales. Después reemplazamos el seguro privado con un seguro social, que tiene tres mecanismos de solidaridad: las cuentas nocionales que permiten que contabilicemos el aporte del trabajador al sistema. Segundo, se crea un fondo colectivo solidario de donde se saca una parte para mejorar las pensiones de las mujeres, llevándola al mismo nivel que el de los hombres. Tercero, hacemos una solidaridad intergeneracional, que significa que en la medida que la población vaya envejeciendo nosotros vamos a usar este fondo colectivo ahorrado en el tiempo para ir pagando mejores pensiones».

– ¿Planean invertir los recursos del fondo solidario?

«Si yo invirtiera estos recursos con sentido social y lo invirtiera, por ejemplo, en las carreteras, esas inversiones ya están aseguradas con un piso mínimo por el Estado, porque este asegura que las concesionarias ganen un piso. La idea es invertir en activos alternativos que tengan tasas de retornos aseguradas».

– Se descarta entonces que este fondo solidario invierta en acciones…

«Claro, porque nosotros tenemos que lograr que los fondos de pensiones tengan la mayor estabilidad posible para poder pagar la pensión que estamos prometiendo. La idea es cambiar esta lógica de ir al casino y apostar por las acciones más rentables para hacer crecer los fondos a una lógica en la que nosotros decimos que habrá una pensión asegurada porque la inversión va a tener un riesgo asegurado».

– ¿Cómo responde a las críticas al sistema de reparto y el aspecto demográfico?

» Asumimos que en el muy corto plazo, como hay gente que ya está pensionada y no tiene capacidad de ahorro para hacer más cotizaciones, habrá que entregar reparto simple, para mejorar la pensión. Pero eso será siete o diez años. Después de eso, lo que vamos tener que hacer es asegurarnos en la misma generación. Y por eso son fondos de ahorro colectivo, porque se ahorra colectivamente y dentro de la misma generación».

– ¿Qué modelo miraron para realizar esta propuesta?

«No hay un modelo exacto, pero si miramos el modelo sueco de cuentas nocionales. Los suecos tenían un sistema de reparto muy fuerte y en algún momento se dieron cuenta que el sistema de reparto simple iba a ser insostenible por el envejecimiento de la población. Ellos estuvieron unos 20 años armando una reforma que terminó en las cuentas nacionales que permitieron que exista el reparto, pero que además se pueda tomar en cuenta la trayectoria laboral para pagar la pensión».

Las AFP y los fondos

– Esta propuesta significa el final de las AFP…

«En nuestro sistema, las AFP ya no podrían cobrar cotizaciones, porque todas estas irían a un ente estatal; ya no podrían pagar pensiones, porque se pagaría por el sistema nuevo; y ya no podrían calcular beneficios. Lo que nosotros entendemos es que los trabajadores pueden tomar la decisión de o retirar sus fondos de la AFP y usarlos libremente o incluirlos a este fondo solidario, lo que haría incrementar sus pensiones».

– Pero, ¿no necesitan estos recursos para implementar su sistema?

«La pregunta sería si podemos yo como Estado asegurar altas pensiones solamente usando los flujos y no el stock acumulado hoy y sí, podemos. La cantidad de recursos en las AFP son más que sobre excedentes para asegurar un sistema de fondo colectivo solidario, que bien hecho necesita unos US$ 10 mil millones. Con esos recursos podríamos no aumentar la tasa de cotización, pero si no los tengo, hay que necesariamente sumar la tasa de cotización de 8% del empleador, como se ha propuesto desde la OCDE».

Texto: Daniel Vizcarra G.
Foto: Julio Castro
Fuente: Diario Financiero

.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here