por Camila Vergara Quelempan (*)

Resumen

El actual documento aborda cuatro aspecto del contexto actual del pueblo mapuche ante la Pandemia, Coronavirus, COVID19, en primer lugar se identifican las herramientas culturales que permitieron al sistema de salud mapuche y sus autoridades espirituales y medicinales advertir la llegada de esta pandemia, el segundo aspecto es la situación socioeconómica en la cual se encuentra el pueblo mapuche, luego las medidas de prevención que entrega el sistema sociocultural mapuche para afrontar la pandemia y finalmente la situación de las mujeres mapuche tras la crisis social y sanitaria.

El COVID 19 Desde el Pueblo Mapuche

Para los pueblos indígenas el contexto actual de pandemia es algo que fue advertido por diversas manifestaciones, ya sean espirituales o naturales, sin duda que para el mundo occidental puede ser complicado comprender que la aparición del Coronavirus, COVID19, es una respuesta a las agresiones y transgresiones que se han ejercido en contra de otras energías que componen el cosmos, como la tierra, el agua, los árboles, las semillas etc. La actual forma de relación entre la humanidad con el mundo, es decir, el actual sistema imperante, basado en el abuso desmedido de los elementos naturales, han provocado un desequilibrio, una crisis humanitaria, para la cual la cultura occidental no tiene respuesta, pero si las culturas originarias.

Los líderes y lideresas espirituales y medicinales del pueblo mapuche han trasmitido a sus comunidades, ya desde hace tiempo, mensajes de alerta, entregados a través de sueños o ceremonias espirituales, también han ocurridos fenómenos naturales que advierten a los pueblos a prepararse para lo que viene, procesos energéticos como el eclipse lunar del 02 de julio 2019 y el crecimiento de la kila (colihue), son para el pueblo mapuche y otros pueblos indígenas manifestaciones directamente relacionadas con catástrofes, como la sequía, plagas, hambruna y enfermedades, esto no se debe interpretar como una sentencia religiosa, sino como una respuesta lógica al ordenamiento natural del mundo.

Es importante hacer alusión a la forma cultural de entender la enfermedad para el pueblo mapuche, a diferencia del sistema cultural occidental, que entiende la enfermedad como consecuencia de una anomalía únicamente biológica, para el pueblo mapuche ésta se inserta e interrelaciona con diversos factores individuales, comunitarios y cósmicos. El COVID19, no solo es un virus que surge el mes de diciembre del año 2020 en China y que ha contagiado a más de más de 15,8 millones y matado a más de 641.000 personas(OMS, 2020), sino, que está relacionado con el colapso de un sistema y el reordenamiento del mundo, donde los seres humanos son solo un aspecto de la realidad, el COVID19, como enfermedad, también posee un espíritu, según la cosmovisión indígena todo está compuesto por lo “bueno” y “malo”, este es el principio de equilibrio, expresiones como “se ha mejorado la naturaleza, el cielo es más azul y las aguas más cristalinas” se escuchan mencionar en el pueblo mapuche, y otros pueblos indígenas:

“Es necesario darnos tiempo para reflexionar, qué ha pasado y por qué ha pasado, hace tiempo sabíamos que llegaría el momento en que la madre se tenía que equilibrar, nosotros como humanidad hemos desarrollado ciertos procesos desde el capitalismos extractivista, la pandemia ha sido un proceso de purificación, de limpieza, un mensaje nos quiere dar la tierra, las plantas medicinales, los sahumerios, los fuegos, nos hemos aprovechado de la tierra, como mujer se nos ha olvidado entregarle nuestras lunas, es fundamental recuperar nuestros recursos para dar fuerza a la tierra” (Ingrid Ñauca, pueblo indígena ñusta, Colombia).1

Contexto Social Del Pueblo Mapuche Ante La Pandemia

El pueblo mapuche, así como los demás pueblos indígenas y toda la humanidad en general, a través de la historia han soportado diversas epidemias y pandemias, como el cólera, el tifus, la viruela o la tuberculosis (Andrés Cuyul, 2020)2, si bien, todas se han podido superar, se sigue reproduciendo el mismo patrón, la vulnerabilidad social y cultural de los pueblos originarios ante las enfermedades occidentales, es decir, los pueblos indígenas siguen en una inequidad en relación al resto de la población, porque si bien, son pueblos con un sustrato cultural completo, estos no están ajenos al contacto y la dependencia de los sistemas globales occidentales, en otras palabras, están interconectados al orden estatal y al desarrollo neoliberal capitalista, sistema que ha estructurado a la sociedad en grupos diferentes, quedando los pueblos indígenas con indicadores muy deplorables, y en esta oportunidad no ha sido diferente, sino por el contrario, ha permitido mostrar el reflejo de una sociedad desigual en todo orden de derechos.

El 24% de la población indígena de Chile, vive en sectores rurales, esto se traduce en un reducido acceso a centros de salud y a medidas de prevención (Ministerio de Desarrollo Social. 2017). Un factor muy trascendental que se debe considerar en contextos de pandemia, es el bajo acceso al agua potable, el año 2017 la región de la Araucanía, presenta un 18,1% de personas sin acceso a agua potable ni alcantarillado, las 32 comunas de la región de la Araucanía en los sectores rurales tienen la necesidad de abastecerse de agua a través de camiones aljibe (Acevedo, P. 2020).

Las políticas y leyes promulgadas y aplicadas desde el Estado, no han considerado la variable étnica, tanto en el número de contagios, como en el número de personas fallecidas, a pesar de que herramientas jurídicas ratificadas por Chile, como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD), llama a los Estados a considerar esta variable, esto no se ha hecho, Por lo tanto, en la actualidad no existe un registro de la población indígena contagiada ni fallecida. El COVID19 ha actuado como una radiografía del sistema de salud y del sistema en general, el cual siempre ha desarrollado políticas bajo lógicas estandarizadas, sin considerar las particularidades de cada territorio, no por nada se hace tan complejo abordar dentro de la población mapuche, enfermedades como, la Hipertensión, diabetes, alcoholismo, depresión, entre otras enfermedades occidentales o winkakutran.

La pandemia marca una inequidad cultural sanitaria, por ejemplo, la medida “quédate en casa” o “el distanciamiento social” son prácticas muy complejas de aplicar en las comunidades de pueblos indígenas, ya que todas las actividades, incluso las de sanación se realizan en colectivo, es por eso que en muchas comunidades el “quédate en casa” se ha traducido en “quédate en tu comunidad”, por tal razón, comunidades mapuche de por ejemplo: Coñaripe, Lobería, Alto Biobío, Tirúa, como también comunidades quechua en el norte de Chile, comenzaron a generar un control territorial, donde se fiscaliza quien entra y quién sale. Considerando que se ha complejizado llevar adelante las recomendaciones de salud occidental, por el bajo acceso al agua potable, al dinero para comprar jabón y desinfectantes, hoy más que nunca se protege el territorio y la comunidad, esto porque el principal factor de contagio en comunidades mapuche de comunas como Cunco o Ralco ha sido producto de la llegada de personas externas.

Como se ha mencionado, las comunidades indígenas han mantenido una directa relación con la cultura occidental globalizada, si bien, muchas comunidades indígenas rurales, cuentan hoy con una alimentación segura, ya que son agricultores y crían animales, hay otro sector que no cuenta con esos privilegios y se encuentra en situación de dependencia con ciertos productos comercializados en la ciudad, estas personas han tenido un déficit económico y otras complicaciones relacionadas con las medidas sanitarias implementadas por los gobiernos comunales, donde se presentaron inconvenientes para que las personas del campo puedan acceder a la ciudad.

Las comunidades mapuche en resistencia siguen sus procedimientos de recuperación territorial, y junto con ello la militarización ha incrementando, actualmente hay decenas de presos políticos mapuche, 27 de ellos en huelga de hambre, incluido un machi, el machi Celestino Córdova, los prisioneros se encuentran solicitando una medida cautelar alternativa a la prisión carcelaria, cabe destacar que las cárceles de Chile, están en situación de hacinamiento y una deplorable higiene, lo que conlleva a un alto riesgo de contagio de COVID19, cabe destacar que Chile Con fecha 17 de abril de 2020 publicó en el Diario Oficial la Ley Nº 21.228 que “Concede indulto general conmutativo a causa de la enfermedad CovID-19 , sin embargo esta ley no se encuentra ejerciendo para los presos mapuche que ya llevan la mitad de su condena.

Medidas de Prevención del Pueblo Mapuche

Las comunidades mapuche, específicamente las que conservan su fellentun (creencias), se encuentran realizando guillatu, rogativas, para fortalecer las energías, fortalecer la conexión entre dimensiones y así recuperar el equilibrio, aún así, muchas actividades se han tenido que suspender a causa de las medidas sanitarias.

Un proceso social que se ha manifestado a consecuencia de la pandemia, es la solidaridad de la población mapuche rural, hacia los sectores urbanos que tienen bajos o casi nulos niveles de soberanía alimentaria. Con respecto a lo mencionado, es muy importante destacar que la pandemia a demostrado que la agricultura, la soberanía alimentaria, el resurgimiento de economías solidarias como el trafquintu o el trueque, siguen siendo el pilar de la vida, así lo demuestran experiencias como las realizadas por comunidades mapuche de Makewe, como la Comunidad Domingo Painevilu 2, del sector Rapa Makewe en Padre Las Casas, región de la Araucanía, las que regalaron en diferentes poblaciones urbanas, en los sectores más marginalizados, más de mil paquetes de verduras y frutas producidas en su campo.

Para el pueblo mapuche se hace fundamental volver a la ciencia ancestral, a la utilización de medicina originaria, la cual está relacionada directamente con el cuidado de los elementos naturales, como el cuidado de la tierra, el agua, los árboles, las plantas, las semillas, entenderlos como elementales y sagrados, cada persona debe volver a conocer las propiedades del lawen (medicina), hay plantas con propiedades antibióticas, sanitizadoras, plantas para mejorar la respiración, etc. La pandemia ha llamado a los pueblos indígenas a la reflexión, a juntarse en familia y replantearse la vida y la muerte desde el fellentun mapuche.

Mujeres Mapuche

Una de las caras de la pandemia, es la realidad que viven las mujeres indígenas, quienes además de sufrir la violencia doméstica se tienen que enfrentar a la violencia estructural del Estado y el sistema capitalista.

El Ministerio de la Mujer y Equidad de Género en Chile reportó durante el primer fin de semana bajo aislamiento social obligatorio decretado en el país un aumento del 70% en las llamadas realizadas por mujeres a la línea telefónica de orientación sobre violencia intrafamiliar, (Fuente: Diario La Tercera, 06.04.20) (ECMIA, 2020), sin embargo no hay una especificación que identifique el porcentaje de llamadas de mujeres indígenas, cabe destacar que el ministerio de la mujer no cuenta con una unidad destinada para abordar las necesidades propias de las mujeres originarias de pueblos indígenas.

Tras el confinamiento en pandemia, las mujeres que son violentadas, se han visto en la preocupante necesidad de convivir más tiempo con su agresor, y muchas han tenido una sobrecarga de trabajo, ya que con la presencia de toda la familia en casa, incrementan las labores domésticas, en especial para las mujeres indígenas que viven en comunidad, producto de un fenómeno inmigratorio ciudad campo, debido a los altos índices de desempleo en las urbes, esta problemática se agudiza con los niveles de hacinamiento que viven muchas familias.

Las mujeres indígenas no sólo están expuestas a la violencia doméstica, solventar las necesidades básicas de sus familias las han obligado a salir a comercializar sus productos en las ciudades, en el mes de mayo del 2020, en Temuco se evidenció fuertemente la vulnerabilidad que viven los pueblos indígenas, especialmente las mujeres indígenas dentro del sistema capitalista neoliberal, representado en esta ciudad por Miguel Becker, su alcalde, quien levantó la cuarentena a pesar de los altos índices de contagio de COVID19, esto con el fin de activar la economía, pero no para toda la población, sino para las grandes empresas, ya que las mujeres mapuche que ejercen el trabajo informal, vendiendo sus hortalizas en las calles de la ciudad, fueron fuertemente reprimidas por la fuerza policial, a pesar que el Convenio 169 de la OIT, establece un mandato de protección especial del trabajo indígena, entendido como un derecho social, el cual debe ser garantizado con pertinencia cultural, lamentablemente, no existe una norma de rango legal que regule directamente el comercio informal, quedando en manos de la autoridad municipal.

La militarización que existe en territorio mapuche es un factor alarmante a la hora de identificar la violencia hacia las mujeres indígenas, esto se ha visto incrementado por los cordones sanitarios municipales y el toque de queda implementado desde las 22:00h hasta las 05:00h, los cuales son realizados por policías y militares, propiciando un ambiente tención. Como se ha expresado, la presencia del COVID19 evidencia aún más la necesidad de ejercer control territorial, sin embargo, este ha incrementado la violencia policial, como consecuencia ha traído, la muerte de un hombre mapuche, werken(mensajero) de la comunidad We Newen, comunidad en resistencia territorial en la comuna Collipulli, también la detención de otras tres personas y la huelga de hambre de 10 prisioneros políticos mapuche, estas acciones incrementan aún más la situación vulnerabilización de las mujeres mapuche, ya que tras la muerte y encarcelamiento de sus compañeros, son ellas las que deben velar por el bienestar de toda la familia y la vida en el campo.

(*) Antropóloga, Magíster en Salud Pública, Comunitaria y Desarrollo Local, Experta Universitaria en Derechos Humanos, Pueblos Indígenas y Cooperación Internacional. Coordinadora de Mujeres Indígenas Warminaka Newen (WARNE) Chile 2020

Bibliografía

Acevedo, P.2020, SITUACIÓN DEL AGUA EN LA ARAUCANÍA,
Observatorio Ciudadano, Araucanía Chile. https://observatorio.cl/situacion-del-agua-en-la-araucania/

CHIRAPAQ Centro de Culturas Indígenas del Perú y el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMIA) 11 de mayo del 2020, Informe Regional de Mujeres Indígenas de Las Américas Frente a la Pandemia del COVID19.

Convenio 169 de la OIT Sobre Pueblos Indígenas y Tribales.

Subsecretaría de Evaluación Social PUEBLOS INDÍGENAS Síntesis de Resultados,
CASEN 2015. Ministerio de Desarrollo Social, 26 de Julio de 2017, Chile.

Universidad Johns Hopkins, Autoridades Locales Última actualización de cifras 9 de junio de 2020 16:28 GMT. Baltimore, EE.UU.

Comentarios

1 https://www.facebook.com/Gerakilen/videos/10222455756162351/?t=20
2 https://youtu.be/U0hJPIRw_Q8

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here