La Región de La Araucanía vivió una de las noches más violentas de los últimos meses, luego que civiles organizados se dirigiesen a las municipalidades en toma por comuneros mapuche, con el fin de desalojarlos, en pleno horario de toque de queda.

Los hechos coincidieron con la llegada del ministro del Interior, Víctor Pérez, y se agudizaron tras sus dichos donde descartó que en Chile existan presos políticos.

Las tomas obedecen a la protesta del pueblo mapuche, que pide la liberación de los presos políticos que llevan varias semanas en huelga de hambre, entre ellos, el machi Celestino Córdova.

Las cincos municipalidades que estaban en toma eran Ercilla, Curacautín, Traiguén, Collipulli y Victoria.

Dos municipios fueron incendiados y otros tres resultaron destruidos tras una noche de violencia, que registró enfrentamientos entre mapuches, la policía y grupos de ultraderecha.

Decenas de civiles, convocados por grupos de ultraderecha, desalojaron la noche del sábado de manera violenta a los comuneros mapuche de las municipalidades de Victoria y Curacautín, en la Araucanía.

De acuerdo con diversas denuncias de pobladores, Carabineros no hizo nada para detener a los civiles armados con palos, que además lanzaron piedras e incendiaron una camioneta.

Las municipalidades de Ercilla y Traiguén fueron incendiadas y se registraron enfrentamientos en las de Victoria y Curacautín. Carabineros detuvo al menos a 20 personas en Victoria.

Medios locales de información divulgaron en la red social de Twitter un audio en el cual Gloria Naveillan, vocera de la organización de ultraderecha Asociación de Paz y Reconciliación en la Araucanía, APRA, llama a actuar contra los comuneros mapuche en la municipalidad de Victoria.

Los comuneros mapuche habían ingresado desde el lunes pasado a las municipalidades de Victoria, Curacautín y otras tres más en la provincia de Malleco, como una medida de apoyo a sus compañeros encarcelados que mantienen una huelga de hambre.

Desde hace décadas, existe en La Araucanía y otras zonas del sur de Chile el llamado «conflicto mapuche», que enfrenta a comunidades indígenas con empresas agrícolas y forestales que explotan tierras consideradas ancestrales.

Entre las principales reivindicaciones mapuches se encuentran la posibilidad de mayor representación política en el Parlamento y la creación de un Ministerio Indígena, así como el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios.

Luego de que el machi Celestino Córdova cumpliera el pasado lunes 85 días en huelga de hambre, organizaciones indígenas realizaron la ocupación de seis sedes de municipios en La Araucanía.

Fue el inicio de una semana llena de incidentes en esa región, territorio disputado históricamente por las comunidades mapuches y el Estado chileno.

El objetivo de la toma de las municipalidades era demandar la libertad de ocho presos de origen mapuche en huelga de hambre, entre ellos Córdova, condenado por el asesinato de una pareja de adultos mayores en 2013 y cuyo caso ha sido el más mediático de entre los mapuches privados de libertad.

El machi se encuentra desde el pasado 15 de julio internado en el Hospital Intercultural de Nueva Imperial, dado su delicado estado de salud.

Los disturbios comenzaron durante el toque de queda nocturno vigente y por ello la policía procedió al desalojo del municipio de Curacautín, tomado desde hace seis días por indígenas mapuches que apoyaban la larga huelga de hambre sostenida por Córdova.

El desalojo provocó enfrentamientos de los indígenas con policías y grupos «antimapuches». Lo ocurrido, sobretodo toda la participación de grupos civiles, se conoció rápidamente en los otros cuatro municipios que también estaban ocupados por mapuches, generándose rápidamente incidentes.

En el municipio de Traiguén los incendios dejaron 90% de la demarcación destruida, dijo su alcalde, Ricardo Sanhueza.

«El panorama es complejo; todo es muy doloroso», afirmó Sanhueza, quién advirtió que tras la intervención de grupos civiles «podría haber un antes y un después y se podría complicar aún más» el conflicto indígena en la zona.

De su lado, en el municipio de Victoria también hubo enfrentamientos entre civiles, al igual que en el de Curacautín, mientras que la sede comunal de Ercilla resultó incendiada.

En esa localidad, la Policía reportó al menos 20 detenidos.

El alcalde de Victoria, Javier Jaramillo, cuyo municipio resultó con destrozos, dijo que ellos habían solicitado el desaolojo, lo cual no se concretó y aseguró que el ministro del Interior, Víctor Pérez, en su visita a La Araucanía, no se reunió con ellos y que todo esto derivó en la situación ya descrita.

También, el mismo jefe comunal acusó incapacidad de las autoridades regionales y particularmente apuntó al gobernador provincial de Mallecio, Juan Carlos Beltrán, respecto de los hechos de violencia.

Aucán Huilcamán, encargado de Relaciones Internacionmales del Consejo de Todas las Tierras, también responsabilizó al ministro del Interior por lo que calificó como hechos de violencia racial:

«Sus dichos del viernes a La Araucanía, terminaron en estos hechos de violencia».

También dijo que Carabineros no actuó frente a estos delitos y ue el alcalde de la comuna de Curacautían, Jorge Saquel, dejó de gobernar y por eso se sucedieron estos hechos en las municipalidades de la región de La Araucanía.

El ministro del Interior de Chile, Víctor Pérez, viajó el viernes a la sureña región de La Araucanía, donde dijo que se trata de grupos «con capacidad militar»:

«Estamos frente a grupos con capacidad militar, grupos con financiamiento, con capacidad operativa y logística, que están decididos a que no exista paz».

Ese fue el deburt de Pérez, de oscuro historial de violaciones a los derechos humanos perpetradas en Colonia Dignidad. Si no condena estos actos racistas, violentos y facistas contra el pueblo mapuche, quedará claro que fue cómplice y artífice de la espiral de violencia que se desatará en la Araucanía.

El lonko Alberto Curamil se refiere a los hechos ee violencia la noche del sábado, en el wallmapu

En la zona grupos radicales indígenas han reivindicado varios ataques contra maquinaria de empresas forestales, en el marco de las acciones con las que intentan hacer «retroceder» esa actividad de territorios que el pueblo mapuche considera propios por derecho ancestral. Pero también hay numerosas denuncias de ‘autoataques’ incendiarios destinados a cobrar seguros y supuestos montajes por parte de la policía chilena.

Es la superación del Estado de Derecho, que tanto invoca la derecha.

Lo más grave, es que los acontecimientos estaban en conocimiento de Carabineros. Estos ocurrieron bajo toque de queda, cuando se supone que militares y carabineros están a cargo de las calles, y del orden público.

“El hecho de que se tome una municipalidad, el hecho de que se impida el trabajo de un municipio, lo que hace en definitiva es afectar profundamente a todos los habitantes de esa comuna porque la municipalidad es el primer eslabón del ciudadano con el Estado”, dijo el Ministro en una conferencia en la Intendencia de La Araucanía.

En un audio registrado antes de los hechos y que circuló ampliamente en redes sociales, se escucha a una persona informándole a Carabineros que: «Necesito que nos autorice, nosotros tenemos un punto de encuentro, y déjenos ser, déjenos que nosotros saquemos a esos Mapuche, si ya el Fiscal, el Alcalde no autoriza (…) déjennos no más, y mírennos, si no son más de 20 ó 30«.

La respuesta del policía afirma que «yo como carabinero no podría hacer una cosa así, yo no dejo de encontrarle la razón a usted, no se ha equivocado en ninguno de los puntos que usted ha expuesto pero trístemente, como carabineros no podemos hacer eso«.

Y la persona repite su información y su exigencia de lo que harán «solo le estoy pidiendo que no se metan, que nos dejen ser a nosotros…


 

Solidaridad con el pueblo mapuche

Diferentes organizaciones sociales chilenas exigieron al Gobierno del presidente Sebastián Piñera poner fin a la represión contra la Nación Mapuche, liberar a los presos políticos y
Numerosos pronunciamientos se realizaron en contra de la reciente represión registrada en cinco municipios contra comuneros mapuche que tomaron las alcaldías para exigir la liberación de reos del pueblo indígena.

En el conversatorio «En Chile hay racismo hacia el pueblo mapuche», transmitido a través de Facebook, las organizaciones se pronunciaron a favor de unirse contra la violencia estructural y racial contra el pueblo Mapuche, y responsabilizaron a Piñera y Pérez de esta situación.

En su oportunidad, las organizaciones, movimientos sociales y representantes de pueblos originarios hicieron un llamado a una movilización permanente contra el Gobierno chileno para poner fin a la represión.

También hicieron énfasis en la autodeterminación de los pueblos indígenas ante siglos de represión y abandono, además condenaron la expropiación de las tierras de las comunidades originarias, que han estado en resistencia desde los tiempos de la Colonia española.

Manifestación en las afueras de la comisaría de Victoria, exigiendo la libertad de los/as detenidos/as

Los pueblos originarios se han resistido a morir, por lo cual su lucha continúa siendo vigente ante la opresión del Estado chileno, indicaron.

Calificaron la nueva estrategia de la derecha fascista chilena, como un intento para deslegitimar la lucha del Pueblo- Nación Mapuche.

El programa de Culturas Originarias expresó su solidaridad con el hermano pueblo mapuche víctima de una nueva ola de violencia racista, fascista, en las municipalidades de Victoria y Curacautín, en la Araucanía chilena. «La arremetida colonial y supremacista blanca debe ser denunciada», añadió.

La Red de Actrices Chilenas indicó que «es nuestro deber rechazar el racismo que se expresa contra el pueblo mapuche. Lo que hemos visto en Curacautín es gravísimo y debe detenerse, no podemos permitir que turbas armadas actúen amparados por carabineros y militares».

Los medios de comunicación pretenden presentar el hecho, cómo chilenos contra mapuches, pero esos titulares son mal intencionados porque buscan borrar de la memoria reciente de las revueltas, el reconocimiento de ese pueblo a la lucha digna del pueblo Mapuche.

En Santiago y varias ciudades, como Valdivia, Panguipulli, Villa Alemana, Concepción Temuco y Punta Arenas, hubo movilizaciones en respaldo a las luchas del pueblo mapuche.

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