por Francisca Barriga (*), Marco Kremerman (**)

Los hogares en Chile se enfrentan a un panorama muy complejo debido a la pandemia del COVID-19 y, sobre todo, a las respuestas de las autoridades frente a su llegada.

Según datos de la última Encuesta Nacional de Empleo (ENE), del trimestre marzo-mayo 2020, más de 4,1 millones de personas se encuentran con problemas de empleo total, parcial o potencial, cifra que ya se encontraba por sobre los 2,2 millones de personas en el mismo trimestre del año 2019.

Este panorama, sumado a la presión de las trabajos no remuneradas, los altos niveles de endeudamiento y bajos ingresos percibidos en el mercado del trabajo, da cuenta de que una gran mayoría de los hogares se ha visto afectados en este contexto, realidad que no ha sido tomada en cuenta en las propuestas presentadas por las autoridades, que han promovido iniciativas basadas principalmente en los principios de focalización y endeudamiento.

Frente a las respuestas insuficientes por parte del Gobierno, que han desconocido sistemáticamente la creciente urgencia de los hogares y su precaria situación antes de la pandemia, es que se dió la discusión sobre una parte de los fondos previsionales para hacer frente a la contingencia. Particularmente, durante el mes de julio se ha discutido un proyecto de ley en el Congreso, que fue aprobado por la Cámara de Diputados en general el 8 de julio, y en particular, el 15 del mismo mes. Dicho proyecto estipula una reforma constitucional que permitiría hacer un retiro único por un 10% de los fondos de pensiones de las cuentas individuales administradas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Este proyecto tiene origen en la fusión de tres mociones parlamentarias, y propone un retiro único voluntario de hasta el 10 % de los ahorros previsionales de las cuentas individuales, estipulando un monto mínimo a retirar de 35 UF ($1 millón) y uno máximo de 150 UF ($4,3 millones).

Para aquellos casos en que la totalidad de los fondos fuera menor a 35 UF, se podría retirar el saldo completo, y en los casos en que el ahorro acumulado sea mayor a 35 UF, pero que el 10 % de sus fondos sean menor a 35 UF, se podría retirar hasta las 35 UF estipuladas.

Particularmente, se permitiría realizar el retiro en dos cuotas, la primera correspondiente al 50 % en un plazo máximo de 10 días hábiles luego de la solicitud presentada por el afiliado a la AFP, y la segunda correspondiente al 50% restante, en un plazo de 30 días hábiles a contar del desembolso de la primera cuota.

Todo lo presentado anteriormente fue aprobado en particular en Sala por la Cámara de Diputados, sin embargo, no se aprobó la Creación de un Fondo Colectivo Solidario de Pensiones, que se proponía en el proyecto original, el cual sería financiado por los empleadores/as y el Estado, y tenía como fin restituir en alguna medida los ahorros retirados por los afiliados/as.

A la fecha, el proyecto de ley se encuentra en el Senado para su votación, y se le han realizado indicaciones, entre las cuales destaca el reintegro del Fondo Colectivo Solidario

Detractores/as de este proyecto han esbozado diversos argumentos en contra de esta iniciativa, destacando aquel que asegura, que el retiro, provocaría una ostensible caída en el monto de las pensionas que se pagarán a futuro. El presente estudio tiene como objetivo simular los posibles efectos que tendría este proyecto en el nivel de las pensiones para diversos casos representativos según sexo, edad, tipo de pensión y montos acumulados en la cuenta individual.

Para ello, en primer lugar se presentará una sintética descripción de cómo se determinan los montos de pensiones en Chile, para luego dar paso a los resultados de las simulaciones realizadas, concluyendo con breves comentarios finales.

Descargue el estudio

(*) Economista UCh, Investigadora Fundación SOL
(**) Economista PUC, Investigador Fundación SOL


Fundación SOL: Retiro del 10% reducirá las pensiones, como máximo, en 20 mil pesos al mes

El economista Marco Kremerman, investigador de la Fundación Sol, afirmó que para la mayoría de las personas que se encuentran afiliadas al sistema de pensiones, el impacto del retiro del 10 por ciento de los ahorros previsionales sería entre 5.000 y 20.000 pesos mensuales.

En la recta final del debate legislativo de la reforma, que es discutida y votada este jueves por la Cámara de Diputados luego que el Senado lo despachara a tercer trámite, la organización publicó el estudio «¿Cuál es el verdadero impacto en las pensiones?», que concluye que el efecto en las pensiones autofinanciadas sería «marginal».

La investigación realiza diversas simulaciones para casos representativos según sexo, edad y tipo de pensión, considerando montos acumulados promedio en la cuenta individual para cada caso, según datos de la Superintendencia de Pensiones.

En el escenario en que se consideran los mínimos y máximos de 1 millón y 4,3 millones de pesos, respectivamente, las disminuciones van desde los 10.926 a los 20.520 pesos en el caso de los hombres, considerando proyecciones de renta vitalicia y retiro programado, y en el caso de las mujeres, las mermas en pensiones autofinanciadas irían desde los 5.864 a los 15.502 pesos.

Para el escenario que no considera los mínimos y máximos establecidos, las mermas en pensiones autofinanciadas para los hombres irían desde los 5.692 hasta 20.520 pesos, y para las mujeres desde los 1.245 hasta los 8.176 pesos.

Kremerman afirmó a Cooperativa que estas bajas son «potenciales», argumentando que «pase lo que pase, pronto en Chile va a haber una reforma de pensiones, independiente de cuál sea el resultado final -el propio Presidente habló de cirugía mayor-, y por lo tanto, finalmente van a tener que aumentar las pensiones y esa caída, que están en términos abstractos, no se va a constituir. La pensiones van a tener que subir en el futuro, sí o sí».

Respecto a las consecuencias del proyecto en la economía, el analista espera «que los efectos en el corto plazo se compensen en el mediano plazo».

«¿Qué nos dice siempre la Asociación de AFP? Que hay que mirar esto a mediano y largo plazo, pero para esta discusión parece que estos argumentos no son válidos. Los mercados no son elementos abstractos, donde hay relaciones de poder y los mercados representan el poder que manifiesta quiénes son los principales grupos económicos, por lo tanto, si hay alguna medida que no les gusta reaccionan a la baja. Pero los mercados internalizan la información cuando ya asumen que el retiro ya va a ser ley, que es lo más probable, y que no se van a perder los activos en el tiempo porque los reguladores anuncian que se van a coordinar para que el retiro sea gradual, bien coordinado y ojalá sea auditado», sostuvo.
«Hacerlo mal significaría hacerlo intencionadamente mal»

Para Kremerman, «lo más importante ahora» es que las autoridades y distintas las instituciones coordinen «el tema operativo, vale decir, que efectivamente existan las condiciones operativas paras que las AFP paguen a tiempo», puesto que el sistema alberga a 11 millones de afiliados, todos ellos potenciales solicitantes.

La propuesta inicial que salió de la Cámara de Diputados establecía que las transferencias eran en montos iguales (50 por ciento del retiro en los primeros 10 días hábiles, y la otra mitad en los 30 días siguientes), pero los senadores definieron que en la primera etapa serán hasta UF 75, y en la segunda etapa hasta el mismo monto.

«Hoy la Asociación de AFP ha dicho que va a hacer todo lo posible para impulsar un proceso simple, ágil y transparente, me parece muy bien, tienen que hacerlo, están mandatados para ello, pero creo no deberían haber mayores problemas. Uno no esperaría que un sistema de 40 años vaya a tener problemas operativos a esta altura, distinto sería un sistema nuevo», planteó.

«Si se hace bien, no vamos a tener mayores problemas. El problema es si se hace mal, pero hacerlo mal significa hacerlo intencionadamente mal», insistió.

Fuente: Radio Cooperativa

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