Breves Apuntes sobre Nuestra Pandemia

0
248

por Jorge Gómez-Aracena (*)

Estas escasas, rápidas y breves líneas tienen por objetivo tratar de analizar la situación de la epidemia de Covid-19 en Chile y reflexionar sobre algunas propuestas.

Existen múltiples definiciones de epidemias, tendencias y líneas de pensamiento. Usaremos la definición del Diccionario de Last (1983):

«Una epidemia es la aparición en una comunidad o región de casos de una enfermedad con un comportamiento específico relacionado con la salud u otros acontecimientos relacionados con la salud que superen claramente la expectativa normal». Y esto es precisamente lo que ha pasado con este virus.

Quienes trabajamos en Epidemiología, Medicina Preventiva y Salud Pública, estábamos, estamos y seguiremos estando a la espera de una pandemia (una epidemia mundial) desde hace más de 50 años. Hemos vivido otras hace pocos años, todas de carácter respiratorio, que es el más transmisible. Y ésta no será la última.

Las ha habido desde los comienzos de la Humanidad. Tucídides describe con claridad una epidemia de difteria surgida en Atenas en el segundo año de la Guerra del Peloponeso (Rosen 1993).

Y las habrá por esta globalización: el transporte de animales de un continente a otro (el cerdo por ej., pollos y otros animales por 4-5 multinacionales) con sus enfermedades, con sus bacterias y virus; la destrucción del medio ambiente, la erosión; la ausencia de agua; el cambio climático; la movilización de diversas especies a territorios más calientes muy demostrada.

E claro el calentamiento y ascenso de los océanos, la desaparición de los glaciares en el ártico, antártico, en las montañas de europa (9 de 12 según las agencias europeas), la aparición de mosquitos africanos hasta el norte de Europa, Suecia, Noruega, Finlandia, etc.

De verdad es que esperábamos una pandemia que matara a varias centenas de millones de personas. En el caso que nos ocupa, antes, la especie humana descubrirá una vacuna, creemos antes del Año Nuevo. Pero vendrán otras mucho más agresivas y transmisibles.

Pedimos disculpas por la reprografía, que hemos usado por la rapidez.

En el cuadro siguiente puede observarse a la persona huésped, que puede contagiarse con tuberculosis, también una pandemia respiratoria. Con graves factores de riesgo: pobreza, hacinamiento, malnutrición.

El mecanismo de transmisión: Respiratorio y la persona finalmente enferma de TBC. (Beaglehole, Bonita, Kjellström 2003). Y toda la cadena de transmisión exactamente la misma, aunque muchisimo más rápida, más aún por la globalización y la rapidez de las comunicaciones.

Como puede observarse, los factores de riesgo que se mencionan no son condición necesaria, pero si coadyuvante.

Importa mucho incidir sobre cuáles son los factores determinantes de la salud. Ellos han sido incluso cuantificados en su influencia. Se muestra a continuación este esquema que propuso Lalonde y Laframbroise, siendo el primero ministro de salud de Canadá (Lalonde 1974).
.

La biología humana incluye todos los aspectos que influyen en la salud y que tienen su origen en el propio organismo y dependen de la estructura biológica y constitución orgánica de la persona.

El segundo determinante, el medioambiente está conformado por factores biológicos, virus, bacterias, hongos, parásitos, pólenes. Físicos, como ruidos, radiaciones, efecto invernadero, polvo, humos, residuos, etc. Químicos como óxidos de azufre, nitrógeno, carburos hidrocarburos, metales pesados, plaguicidas, hormonas; psicosociales y socioculturales:dependencias, violencia, promiscuidad sexual, estrés, competitividad.

El tercero son las características sociales: las grandes desigualdades sociales. Las características macrosociales, que ha sido amplia y profundamente estudiado en los últimos años. Las características macrosociales que influyen con tremenda fuerza en la salud de las personas han sido descritas por el Prof. Ashton en diversas obras y en sus trabajos de la OMS sobre ciudades saludables.

Algunas de ellas están descritas en el gráfico siguiente. Sucintamente, en el nivel nacional son: los recursos estructurales, los niveles de empleo, el crecimiento del ingreso, la densidad de población y la «gobernanza» y las políticas (Florey, Galea, Wilson 2007)

El cuarto determinante corresponde a los hábitos en salud: la educación, el consumo de drogas institucionalizadas y prohibidas; el sedentarismo, la mala alimentación, situaciones psíquicas morbígenas: estrés, violencia, conducta sexual insana, conducción peligrosa. Mala utilización de los cuidados médicos.

Y el último factor son los servicios sanitarios y no el más influyente. Sí se hace hincapié en los servicios de atención primaria que deben ser universales, gratuitos y continuos. Por lo demás es un acuerdo de la OMS, en diversos congresos, reiteradamente.

Frente a estas definiciones el Profesor Tarlov, que fue nombrado Director de un estudio sobre desigualdaades en el Reino Unido, propuso el esquema que mostramos a continuación, que fue comunicado en una Conferencia de la Academia de Ciencias de Nueva York (Tarlov 1999).

Como puede apreciarse Tarlov subraya que para un Proceso de Desarrollo de una Política Pública en un Marco de Intervención, requieren de la Construcción de consenso público, el desarrollo de un ambiente de autorización y la ejecución de las acciones políticas. Considerando diversos factores como los valores, la cultura, la opinión pública, el compromiso político, etc.

La aparición de esta epidemia ha encontrado a Chile con graves problemas económicos. Las perspectivas anunciadas por el actual gobierno de un crecimiento del PIB del 3,5 % se han reducido a un 1,5% o aún menos, dependiendo en mucho del crecimiento de China cuyo crecimiento escasamente llegará a un 1% según los dirigentes comunistas de ese país. Con Estados Unidos con una economía con miles de empresas y una recesión ya anunciada.

Y con Europa en la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. Con esa situación, es claro que la economía chilena caerá por debajo de lo anunciado por el FMI y entrará en una profunda recesión, con descenso de sus exportaciones primarias, quiebre de empresas, un desempleo que superará en mucho el 20% y con inmensas desigualdades ya existentes.

Con unos partidos de gobierno que reúnen una simpatía de un 10% mientras la oposición de la concertación también cuenta con un 10%. Partidos que están en franca descomposición, autodestrucción, con niveles amplios de corrupción que se manifestaron desde el mismo momento en que asumió Patricio Aylwin.

Estos niveles de corrupción (aún con muchos dirigentes muy honrados y brillantes en niveles superiores, medios e inferiores) se han manifestado en la formación de verdaderas elites, que en algunos casos muestran niveles de riqueza inexplicables.

Parece inaudito que ex Presidentes tengan sus activos en paraisos fiscales y que parientes de ex presidentes se hayan enriquecido con prebendas, cooptación e influencias en la economía, la politica y el poder judicial. Estos partidos no han hecho politica.

En general, han continuado con el mismo sistema de la dictadura y en muchos casos los han profundizado, en lugar de buscar el interés social de las grandes mayorias, sumidas en una inmensa desigualdad manifestada en las pensiones, el sistema de medicina/negocio, una educación también convertida en negocio; con universidades que son academias y con universidades públicas que cuestan dinero y salud a los padres y alumnos.

En conclusión, esos llamados partidos, que son en general agencias de empleo, con operadores, que fijan sus decisiones según encuestas manipuladas, son todos lo mismo. Desde la derecha a la izquierda. Los unen los mismos intereses. No existe oposición por los negocios enrecruzados de las directivas y parlamentarios, unidos a un llamado poder judicial, tan corrupto como en la dictadura, con ministros que se venden.

El empresariado o los empresarios con ciudadania chilena. los Sres Edwards, Paulsen, Luksic, Angelini, llevan esa nacionalidad, pero sus activos están en paraísos fiscales.

El Sr. Luksic tienee bancos en Estados Unidos y las 10-12 familias cuentan también con sus activos fuera del pais sin pagar un sólo impuesto. Se dedican a mantener una masa de trabajadores con hambre, insalubre. Con ciudades rodeadas de campamentos con hacinados. Les gusta que hayan dos Chile. Uno el de ellos, un 5%. Y un 90 % en el tercer mundo. No lo decimos nosotros, lo dice hoy mismo The Washington Post.

Asi, existe una amplisima mayoría social que no está de acuerdo con los injustos sistemas de pensiones, de salud, económicos y sociales, como se demostró el 18 de octubre.

Por consiguiente nuestro pais no cumple ni una sola de las condiciones que todas las universidades, la OMS, los organismos internacionales, exigen para disponer de ciudadanos sanos.

Esta crisis de la salud de todos los chilenos no puede enfrentarse sólo con medidas sanitarias. Como han dicho Lalonde y Tarlov, se hace necesario enfrentarla desde todos los puntos de vista en un gran consenso social.

Los gravisimos errores cometidos desde que el virus llegó a Chile, con un gobierno que osó negar lo innegable científicamente, confinar a la población (había fracasado según el ministro y su presidente). Con marketing, yendo a buscar ventiladores o repartiendo comida en medio de cámaras y fotógrafos, se perdió un tiempo enorme. La epidemia que comenzó en los sectores más pudientes de la capital se ha extendido a todos los cordones hacinados de pobreza.

Se ha querido implantar tardíamente cuarentenas, mientras contamos con un 20-30 % de ciudadanos que salen a trabajar cada día en la economía oculta y se ve en miles de personas que han extendido las «ferias» vendiendo sus escasas pertenencias para subsistir. Es cosa de salir por las ciudades que rodean la capital y bastará constatar lo que decimos.

Por otra parte, muchos empresarios están exigiendo a sus trabajadores ir a sus trabajos. No les importa la edad, ni la vulnerabilidad ni las enfermedades subyacentes. Con ello están mostrando simplemente cuan miseraables pueden llegar a ser.

El Sr. Piñera ha recurrido a los 12 mil millones de dólares que le garantiza el estado de emergencia. Ha usado unos 2 mil millones en alimentos y en miserables pagos de 500 mil pesos o algo más a los más pobres. Una suma escasa y miserable. Mientras los 10 mil milllones restantes se los ha entregado a los empresarios.

Han solicitado al FMI una suma de operaciones por 24 mil millones que ni han usado. Ricardo Lagos ha propuesto con otros ex presidentes de AL, pedir unos bonos al FMI de escaso interés por valor de un billón de dólares. Es extraño que Lagos, tan partidario de la austeridad haga esta propuesta.

Todos los gobiernos del mundo han contraido enormes deudas para ayudar a sus ciudadanos y enfrentar la pandemia. USA, para empezar tres trillones de dólares. Europa 750 mil millones de dólares. España 200 mil millones de dólares. Todos con enormes deficits del PIB.

En el caso de Chile, tanto el gobierno como esos partidos han permanecido en silencio, flojos, inactivos.

La cifra de contagiados es ya una de las más altas del mundo. Las curvas de muertes, ya en 5 mil en 18 millones, pueden entrar a compararse con Brasil, 50 mil y México, 25 mil.

Lo más terrible es que en estas condiciones económicas, sociales, politicas, sanitarias, la cifra de muertes se anticipa que superarán los 10 mil muertos.

Más muertos que todos los desastres del siglo XX. Que todas las curvas de contagiados, de ingresos en críticos, en UCIs siguen aumentando logaritmicamente. Los hospitales ya están colapsados y los 2 mil ventiladores con que se fotografiaba el Sr. Piñera, probablemente les sirvan a él y sus amigos.

Chile está en una catástrofe inmensa. Un desastre sin precedentes.

Se necesita que haya un coonsenso en que participen todos, incluidos los 7 millones de personas que se levantaron el 18 de octubre, no sólo las elites.

(*) Médico epidemiólogo.

Bibliografía:

– Beaglehole R, Bonita R, Kjellström. Epidemiología básica. P 74. Organización Panamericana de la Salud Washington 2003.

– Florey LS, Galea S, Wilson ML. Chapter 2. Macrosocial Determinants of Population Health in the Context of Globalization. En: Galea S. Macrosocial Determinants of Population Health Pp. 15-51. Springer Department of Epidemiology. School of Publlic Health, University of Michigan.

– Lalonde M. New perspective on the health of Canadians. Office of the Canadian Minister of National Health and Welfare, Ottawa 1974.

– Last JM. A dictionary of epidemiology. Oxford University Press. N York, Oxford 1983.

– Rosen G. A history of Public Health. P 6. . The Johns Hopkins University Press. N York 1993.

– Tarlov AR. Public policy frameworks for improving population health. Socioeconomic status and health in industrial nations: social, psychological, and biological pathways: Part V.

– Aspects of policy implications for health and research. Ann N Y Acad Sci 1999; 896: 281-293.

DEJA UNA RESPUESTA