Aparte de un record mundial de estulticia, inhumanidad y oportunismo, la filtración de un documento de la Intendencia Regional de Ñuble, contribuye a explicar la obstinación del gobierno en mantener la repartición de cajas de alimentos, unánimemente considerada por los especialistas como una política pública muy desacertada para responder a las necesidades de la gente.

A juzgar por el documento, cabe colegir que el objetivo último del programa pomposamente denominado Alimentos para Chile, no apuntaba precisamente a ese propósito, sino a escenificar la más descarada operación de propaganda de que se tenga memoria, para sacar provecho político de la catástrofe social y sanitaria que azota al país al mismo tiempo que este gobierno.

Entonces, cobra natural explicación el vergonzoso parataje mediático que ha desplegado el Gobierno durante la entrega de las cajas, donde se ha visto a autoridades posando para fotos, que posteriormente son publicadas en redes sociales, con las cajas y los beneficiarios sin respetar la distancia social.

En el documento, de cuatro páginas, aparecen recomendaciones a los funcionarios, como «siempre valorar al Presidente @sebastianpinera», pero teniendo presente que «la Contraloría está observando con atención todas las publicaciones».

Sobre esta última advertencia, recuerda a los funcionarios que tengan cuidado de «no escribir que es el presidente quien regala las cajas».

También pide «siempre incluir» el usuario de Twitter del jefe comunal o municipalidad respectiva, así como el nombre de la comuna como hashtag.

Sobre las imágenes que se muestran en redes sociales, pide que sean en formato horizontal «para ser usadas en televisión», y piden que sean «funcionarios bajando las cajas y entregándolas a las familias».

Hay que «preocuparse de que sea un buen tiro de grabación y de que no tenga contaminación visual», como carteles o gente mirando su teléfono, agrega.

«Sobre la emoción y valoración de las familias al recibir la ayuda, idealmente el agradecimiento de algunas personas, pero que el foco visual esté sobre todo en la beneficiaria (por ejemplo, la autoridad debe salir de espalda)», detalla el documento.

La Intendencia del Ñuble intentó desvirtuar el polémico instructivo del Gobierno, con el argumento de que se trataba de un «borrador»:

«El equipo de comunicaciones elaboró un documento de uso interno para el proceso de entrega de cajas de alimentos en Ñuble, el que sirvió de base para la elaboración de un nuevo protocolo, único y final, diferente al filtrado a la opinión pública».

Agrega:

«Lamentamos la interpretación que se le dio a este escrito, puesto que no es el documento final y no refleja el real objetivo de la campaña «Alimentos para Chile», que es beneficiar a las personas que más necesitan de esta ayuda en momentos tan complejos como los que estamos viviendo».

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo, dijo alguna vez Abraham Lincoln.

Y un aforismko militar señala que la explicación agrava la falta.

Nuestros lectores pueden sacar sus propias conclusiones, y cotejarlas con lo que han mostrado los medios de comunicación.

Esto se suma a la carta de Piñera, en cada caja, lo cual el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, calificó de cohecho con el dinero de todos los chilenos.

El senador Alejandro Navarro in nformó que recurrió a la Contraloría para determinar «qué tipo de protocolos deben usar los funcionarios del Estado en la entrega de subsidios, resguardando los derechos».

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