Martin Luther King, Muhammad Alí y el Black Power

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Martin Luther King, asesinado el 4 de abril de 1968, nunca fue un entusiasta de la actividad deportiva profesional, aunque tuvo un trato respetuoso con diversas personalidades de este ámbito, entre ellos, Muhammad Ali, adherido a la Nación del Islam, que iba contra el pacifismo que profesaba el pastor.

El famoso activista de los derechos civiles, cuya base ideológica era la igualdad a través de una lucha pacífica, tuvo una gran amistad con Jackie Robinson, el primer afroamericano en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), quien seguiría tras finalizar su carrera deportiva los pasos de King en la lucha por los derechos civiles.

King siempre alabó la actitud del deportista cuando ingresó en los Dodgers de Brooklyn, en 1947, pues vivió una época en la que la que la igualdad ante la ley era inexistente para un ciudadano negro.

«En su primer año puso la otra mejilla», destaca King.

Jackie Robinson, el ejemplo a seguir

Robinson fue vejado en numerosas ocasiones y ha reconocido que en aquella primera temporada estuvo tentado de devolver el golpe, como cuando el mánager de los Phillies, Ben Chapman, y parte del equipo, le gritaban:

«Oye, negro, ¿por qué no vuelves a los campos de algodón donde perteneces?».

El jugador reconoció que «enloqueció» y a punto estuvo de perder las formas.

«Pensé en tirar el bate, ir al banquillo de los Phillies, agarrar a uno de esos hijos de p*** blancos y aplastar sus dientes con mi despreciado puño negro», recordaba Robinson.

El histórico primera base, siempre se contuvo aunque ha admitido que por su mente pasaban los peores pensamientos. Ideológicamente, en cierto modo se enfrentó a King en relación a la Guerra de Vietnam, hasta el punto de seguir en lo relacionado a este conflicto la línea de los Panteras Negras, grupo radical y violento, a pesar de que él aconsejaba siempre seguir la doctrina de King y no la de Malcolm X, Elijah Muhammad o los propios Panteras.

Jackie Robinson, escribió en 1960:

«Puedo dar testimonio del hecho de que fue mucho más difícil poner la otra mejilla y negarse a luchar de lo que hubiera sido ejercer una reacción normal. Pero funciona, porque tarde o temprano trae una sensación de vergüenza a quienes te atacan. Y esa sensación de vergüenza es a menudo el comienzo del progreso «.

Muhammad Ali

La manera en la que se debía luchar por los derechos civiles para Martin Luther King y Muhammad Ali era contrapuesta.

De hecho, sólo estuvieron de acuerdo en oponerse a la Guerra de Vietnam, aunque no tanto en las formas.

‘The Greatest’ había elegido el ‘ojo por ojo’ de Malcolm X y rechazaba el pacifismo de ‘The King’, a quien no hizo gracia la conversión al islam del púgil.

«Cuando Cassius Clay se unió a los musulmanes negros y comenzó a llamarse Cassius X, se convirtió en un defensor de la segregación racial y eso va en contra de aquello por lo que estamos luchando», explicó el activista.

King y Ali sólo aparecerían juntos en una ocasión, una manifestación por la vivienda digna en Louisville, la ciudad del boxeador, pero habían tratado en privado.

Se supo de su contacto tras desclasificarse unos documentos del FBI, que había espiado a ambos, por orden de J. Edgar Hoover. El 28 de abril de 1967 Ali se negó a ser reclutado y aquello le llevó a perder el título mundial y a estar fuera de los cuadriláteros tres años.

King apoyó al púgil públicamente:

«Como dice Muhammad Ali, todos somos, negros y marrones y pobres, víctimas del mismo sistema de opresión».

Luther King también llegó a respaldar de manera tajante al deportista en su lucha, aunque sus postulados eran antagonistas:

«No importa lo que pienses de la religión del señor Muhammad Ali, ciertamente debes admirar su coraje».

En cierto modo se convirtieron en aliados y se supo que privadamente King había felicitado telefónicamente a Ali por sus éxitos sobre el ring. En una llamada grabada por el FBI, Ali se despedía diciéndole:

«Cuidado con los whities (como los negros se referían a los blancos)».

Cuando King fue sentenciado a cinco días de prisión en 1967 en Birmingham (por su manifestación protesta de 1963 para la que no obtuvo permiso), ‘The Greatest’ le envió un telegrama que decía:

«Espero que estés cómodo, no sufras».
«.

El boicot de los Juegos de 1968

No es que King fuera un instigador del boicot, pero defendió justo antes de su muerte lo que en aquel momento se reivindicaba.

En 1967 algunas estrellas del atletismo como Tommie Smith, Lee Evans o John Carlos estaban organizando el Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos, solicitando a los atletas afroamericanos deberían boicotear los Juegos Olímpicos de 1968 en la Ciudad de México por una serie de motivos.

Demandaban que se restituyera el título de Muhammad Ali, que Sudáfrica y Rhodesia no fueran invitados a los Juegos, que se contrataran más entrenadores afroamericanos y que Avery Brundage abandonara la presidencia del COI.

Al respecto King dijo:

«Esta es una protesta y una lucha contra el racismo y la injusticia. […] Nadie que vea estas demandas puede ignorar la verdad de las mismas».

Según Sports Illustrated, King incluso se reunió con un grupo de atletas semanas antes de su asesinato.

John Carlos llegó a decir:

«El Dr. King estaba en mi mente y mi corazón cuando levanté el puño en ese podio».

Fuente: Marca

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