La Gota que Rebalsa el Vaso: El Negacionismo de la Violación de Derechos Humanos a Iguala Piñera y Pinochet

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Este gobierno en general, y Piñera en particular, detentan la asombrosa capacidad de superarse a sí mismos, en lo que se refiere a medias verdades, mentiras completas y falsificación de la realidad.

Así, a la delirante tesis de la participación extranjera en la prolongada rebelión social iniciada el 18 de octubre pasado, que en el caso del informe de Big Data entregado por el ministro del Interior, Gonzalo Blumel al Fiscal Nacional, alcanzó tales ribetes patéticos, patológicos y surreales, que generaron hilaridad general, se sumó ahora el no menos enfermizo, insólito y obsesivo negacionismo de Piñera, para quién dicha rebelión obedece a una «gigantesca» campaña internacional de desinformación destinada a «crear una sensación de desorden y una crisis total» en el país, además de sostener que muchos de los vídeos que muestran violaciones de los derechos humanos en los medios de comunicación y redes sociales, son falsos y están «filmados fuera de Chile».

Estas declaraciones fueron formuladas en entrevista concedida al conocido analista de derecha y porta-estandarte de la opinología conservadora, Andrés Oppenheimer, en CNN en Español, el 15 de diciembre pasado, pero habían pasado piola hasta ayer.

Sin que se le moviera un músculo de la cara, como no provengan de su sinfonía de gestos y contracciones faciales, perpetró fríamente imposturas como la siguiente:

“La campaña de desinformación, de noticias falsas, de montajes para crear una sensación de un desorden y de una crisis total ha sido gigantesca. En eso han habido, sin duda, participación de gobiernos e instituciones extranjeras”.

Agregó, sin exhibir prueba alguna, que han recibido “mucha información de gobiernos amigos», y también desde los sistemas de Inteligencia nacionales, sin perjuicio de anunciar que «serán modernizados», porque «no estuvieron a la altura de lo que un país como Chile necesita”.

Abundando sobre la tesis de la intervención de “manos extranjeras”, Piñera aseguró:

«Esto lo hemos escuchado de muchos gobiernos de América Latina, de EE.UU., de la propia OEA y, por lo demás, es lo que dicen pública y abiertamente algunos gobiernos del famoso Foro de Sao Paulo”.

Es legendaria la propensión de Piñera de sumar peras con manzanas.

Una semana antes de la entrega del informe Big Data de Blumel al Fiscal Nacional, Piñera lo utilizó en esa entrevista:

“Hemos hecho un estudio de millones y millones de comunicaciones a través de redes sociales; muchas de ellas vienen de fuera de Chile, la inmensa mayoría de ellas son para provocar más desorden, más manifestaciones, más descontrol, más desobediencia civil y para castigar o hacer perjudicar al sistema político chileno, no solamente al gobierno, si este es un ataque contra el sistema político, y ahí participan grupos en nuestro país, como por ejemplo grupos de narcotraficantes, grupos anarquistas, pero también hay una mano extranjera”.

Por si fuera poco, añadió, a título gratuito, que muchas de las noticias y vídeos relacionados con violaciones de los derechos humanos, difundidos por medios de comunicación en Chile y el extranjero “no corresponden a la realidad”:

“Hay muchos de vídeos que son falsos, que son filmados fuera de Chile o que son tergiversados, y por tanto sin duda que aquí hemos debido enfrentar una campaña de desinformación que es muy difícil de contrarrestar, porque ha habido poca capacidad de los medios de comunicación de verificar la verdad”.

No perdió la oportunidad de incurrir en una piñericosa.

Para probar el argumento de las noticias falsas, utilizó el el ejemplo de la muerte de José Miguel Uribe, en Curicó, imputada inicialmente a un militar. La investigación dio un vuelco y determinó que el proyectil provino del arma de un civil.

“La Fiscalía determinó que no era así. Que eso que había sido profusamente difundido, el que había matado a un chileno no había sido el militar, sino que había sido una banda rival. Como ese hay muchos ejemplos”, aseveró Piñera.

En realidad, el Ministerio Público formalizó a un empresario de la zona, y no a un integrante de “una banda rival”.

La parte pertiente ocurre entre los minutos 13’20» y 17’20», pero resulta útil revisar la entrevista completa, entre los minutos y 1’32» y 32’30», porque muestra la versión de Piñera y el sistema de dominación sobre el levantamiento iniciado el 18 de octubre pasado, pero también se refiere a los derechos humanos, ante los cuales, el compromiso de su gobierno y del Estado, «es absoluto y sagrado”; a las medidas de su gobierno para superar la crisis, «todas enmarcadas en el estado de derecho y la democracia», y el plano regional, con la elección de Alberto Fernández en Argentina, el triunfo de Luis Alberto Lacalle en Uruguay y el golpe de Estado en Bolivia, sin perjuicio de que se cuida de esa denominación, sin olvidar uno de sus tópicos favoritos, es decir, la «dictadura» de Maduro.

La entrevista de Piñera a Oppenheimer, que más que periodista, parece compositor de imagen o agente de marketing, muestra los límites a los que se puede forzar un discurso, para producir una realidad; en rigor, una meta-realidad, inofensiva para públicos participantes e informados, pero que claramente puede permear y moldear la opinión de segmentos significativos de la población, cuya capacidad de intelección y raciocinio está capturada, condicionada y cooptada por las masivas campañas de desinformación del sistema mediático; ejemplo de lo cual es la propia entrevista de Oppenheimer a Piñera.

Sobre la credibilidad de Piñera, es conveniente ver esta recopilación desarrollada por Anonymous Chile Legion:

Es tan baja la credibilidad de Piñera, que al día siguiente se desmintió a si mismo con el típico argumento de que lo sacaron fuera de contexto. Vuelve a jurar por la memoria de su madre, que el compromiso de su gobierno en materia de observancia de los derechos humanos es «absoluto y sagrado”, frase talismán de sus constructores de discurso, toda vez que la utilizan indistintamente el ministro del Interior, la ministra portavoz de Gobierno y el ministro de Justicia, entre otros.

Las siguientes imágenes, de la precipitada huida de Piñera en Valparaíso, hoy, por la puerta trasera de la Intendencia, es una evidencia de la nula credibilidad de Piñera y su fuga perpetua para evitar encontrarse con el Chile indignado.

Contexto

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile ha denunciado esta semana que durante las protestas ocurridas en el país entre los pasados 17 de octubre y 30 de noviembre se registraron «las más graves violaciones a los derechos humanos desde 1989», cuando aún regía la dictadura de Augusto Pinochet.

El organismo señala que durante las manifestaciones, que según la Fiscalía chilena han dejado 26 muertos, «el Estado ha faltado gravemente a su deber de proteger una serie de derechos humanos como el derecho a la vida, integridad personal, propiedad privada, libertad de circulación, al no haber podido garantizar el orden público y la seguridad ciudadana».

La institución manifestó su preocupación, entre otras cosas, por el por uso indiscriminado de perdigones, torturas con connotación sexual y las lesiones oculares que han sufrido muchos manifestantes.

El INDH detalla que, durante 1.022 visitas a 67 centros de salud del país, registraron un total de 3.442 personas heridas a causa de la represión de agentes del Estado; de las que 254 eran niños o adolescentes. Además, el texto da cuenta de 347 casos de personas con heridas oculares, tales como «estallidos del globo ocular, pérdidas de visión por trauma ocular irreversible» y otras patologías relacionadas, debido a la represión policial en las manifestaciones.

Entretanto, la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular en Chile ha exigido al Gobierno de Sebastián Piñera que cumpla con el ofrecimiento, realizado el pasado 11 de noviembre, de la creación de un programa de recuperación ocular para las víctimas que han dejado las protestas en el país.

Reacciones

Consultado sobre si han recibido imágenes provenientes del extranjero o que estén sacadas de contexto, el Fiscal Nacional, Jorge Abbott, Abbott ratificó lo señalado durante la semana, en el sentido de de carecer de esos antecedentes:

“Hasta el momento las imágenes que nosotros hemos analizado no tenemos esa situación, lo que no descarto que pueda ocurrir en el futuro, pero de momento, de lo que llevamos analizado tanto nosotros y entiendo lo mismo que la policía tiene, tampoco existiría esa situación».

Como será de mentiroso Piñera, que hasta su propio ministro de Justicia salió a enmendarle la plana:

“Yo creo que todos los antecedentes que se han conocido son consistentes en manifestar que han habido muchas y muy graves denuncias que darían cuenta de atropellos serios a los derechos humanos. Por lo tanto yo creo que sería ocultar el sol con una mano el pensar que aquí no han habido atropellos a los derechos humanos. Cuáles, cómo y dónde, son situaciones que se tienen que investigar y esclarecer”.

El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco, afirmó que la inmensa mayoría de los videos que han visto son verdaderos y que su política es que, si los registros no son confirmados por testimonios lo más fiable posible, estos no son tomados en consideración:

“Es evidente que se han producido graves y muy numerosas violaciones a los derechos humanos, y ese es el tema clave”.

El presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Carlos Margotta, sostuvo que las declaraciones entregadas por Piñera «forman parte de la negación de lo que se está viviendo, de tratar de deslindar su responsabilidad, y esto también a mí me recuerda mucho a lo que ocurrió durante la dictadura de Pinochet.

«Recordemos que los representantes diplomáticos de la dictadura en los foros internacionales de Naciones Unidas señalaban que los desaparecidos, los asesinados, los torturados eran un invento deel comunismo internacional, de Radio Moscú, en fin, de seres poco menos que extraterrestres, que estaban armando una campaña de desprestigio en contra del Gobierno de salvación nacional».

La analista política Marta Lagos, directora de Mori-Chile, estimó que Piñera «está llegando al límite de lo soportable” con sus declaraciones:

“¿Que vamos a hacer con este presidente que inventa «armas de destrucción masiva» igual que G.W.Bush? El se está tratando de salvar a si mismo echándole la culpa a fuerzas extranjeras, medios de comunicación, redes sociales, etc.”.

El abogado constitucionalista Jaime Bassa, señaló:

“Estas declaraciones son gravísimas y muy preocupantes. Ver al Presidente hablar como lo hacía Pinochet, negando las violaciones de DDHH tan descaradamente y con un juicio de realidad tan absurdamente manipulado, solo agudiza la crisis política en la que se encuentra”.

El abogado y académico de la Universidad de Chile Claudio Nash, puntualizó:

“Las declaraciones del Presidente Piñera negando las graves violaciones de DDHH en Chile son extraordinariamente graves. Como lo hacen dictaduras, intenta tergiversar la realidad. Es imposible solucionar la crisis que vive Chile con un Presidente que actúa con este nivel de irresponsabilidad”.

El ex-candidato presidencial de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, apuntó en Twitter:

“¡Basta, presidente Piñera! Lo único falso es su negativa a reconocer las gravísimas violaciones a los derechos humanos. Lo lamentable es que Carabineros las seguirá cometiendo mientras usted los siga avalando. Deje de buscar enemigos donde no los hay”.

“Estamos en las manos de un presidente totalmente fuera de la realidad”, comentó por su parte la diputada comunista Karol Cariola, mientras su colega Carmen Hertz sostuvo que “el negacionismo descarado @sebastianpinera en entrevista con @oppenheimera es otra agresión a nuestro pueblo, además de ser el responsable de crímenes internacionales cometidos se permite negar su ocurrencia. Cuánta Razón teníamos al Acusarlo Constitucionalmente!”.

Colegio de Periodistas rechaza declaraciones de Piñera

El Colegio de Periodistas de Chile rechaza y denuncia ante la opinión pública las indebidas declaraciones del Presidente de la República, Sebastián Piñera en entrevista con el periodista Andrés Oppenheimer, desde Miami, afirmando que las imágenes difundidas en la prensa nacional e internacional de violaciones a los derechos humanos por parte de Carabineros «no corresponden a la realidad“. Es más, el Mandatario, aseguró que muchas de las imágenes «fueron grabadas fuera de Chile “y que se ha tratado de una campaña de desinformación.

Resulta incomprensible que el Presidente Piñera, se atreva siquiera a insinuar que las imágenes de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, sea un monta- je e información falsa propagada por los medios nacionales e internacionales, teniendo conocimiento cabal de los informes fidedignos del Instituto Nacional de Derechos Humanos, de Alta Comisionada de DD.HH., Amnesty Internacional, CIDH, y de Human Rights Watch.

Como Colegio de Periodistas de Chile no podemos aceptar que las dramáticas evidencias de miles de detenidos, torturados, más de trescientas personas con su vista mutilada y la violenta represión desatada en los últimos días, con consecuencia de personas gravemente heridas, cuyas imágenes que muestran la dramática realidad en nuestro país, no sean consideradas por el Presidente Piñera, violentando con su actuar a las miles de familias chilenas que sufren hoy las consecuencias de estas innegables violaciones a los Derechos Humanos en Chile.

En nuestro país, no hemos logrado comprender que negar las violaciones a los derechos humanos o insinuar su inexistencia, es un acto en sí mismo de violencia, de agresión a las víctimas, a sus familiares y a toda la sociedad que debe recuperar la fe en el ser humano.

En reiteradas ocasiones hemos señalado que nos asiste un deber ético y moral, promover y respaldar todas aquellas iniciativas que nos permitan determinar con claridad que negar los crímenes de lesa humanidad por parte de líderes de opinión, de medios de comunicación, periodistas, comunicadores, es un grave atentado a la dignidad de las personas que aún sufren las consecuencias de un daño irreparable. Se trata de dar señales contundentes de humanidad, como país. Es lo que exigimos al Presidente de la República.

Si bien por años hemos denunciado como gremio, prácticas negacionistas de violación a los Derechos Humanos por parte de los medios en dictadura, hoy creemos que ha llegado la hora de asumir una responsabilidad mayor ante al país. Por lo mismo, hemos acudido a organismos internacionales para denunciar las agresiones y violaciones a los derechos humanos, perpetradas también en contras de periodistas y comunicadores sociales desde el 18 de octubre último. Solo con la verdad y la justicia, podremos mirar con la frente en alto a las futuras generaciones de periodistas y a nuestra sociedad.

Redes sociales: usuarios tampoco le creen a Piñera

Las reacciones y comentarios sobre los dichos de Piñera en CNN muestran de manera categórica, que la opinión pública no le creyó a Piñera.

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