El debate entre los partidos de derecha y parte de la oposición que firmaron el controvertido acuerdo por una nueva constitución en Chile se encuentra en punto muerto y en carrera contra el tiempo.

La mesa técnica formada por esas agrupaciones para dar forma a una convención constituyente no logra unir criterios en una serie de temas que desde el principio los detractores del acuerdo señalaron como puntos débiles del entendimiento.

Las contradicciones se centran en la participación de delegados independientes, paridad de género y escaños reservados para pueblos indígenas en los cuales la coalición Chile Vamos no parece hasta ahora dispuesta a tranzar.

Si la pasada semana concluyo sin acuerdos, en la que transcurre no se ve por el momento una solución y la mesa técnica sigue sin presentar un informe que debió haber estado listo el miércoles pasado.

Los partidos de oposición firmantes piden que los pueblos originarios tengan garantizados un 10 por ciento como mínimo del total de escaños constituyentes, y que exista paridad de género, según explicaron la presidenta de Revolución Democrática, Catalina Pérez, y el presidente del Partido Socialista, Álvaro Elizalde.

Sin embargo, la presidenta de la derechista UDI, Jacqueline van Rysselberghe, continúa opuesta a establecer paridad de género en el órgano constituyente, mientras que desde Renovación Nacional su presidente, Mario Desbordes, admitió que la coalición Chile Vamos no ha llegado a un acuerdo sobre el tema.

Ante esta situación, los presidentes de los partidos de oposición dieron un ultimátum a Chile Vamos para que responda sobre los temas que traban el acuerdo y que según plantean, son fundamentales para mejorar el acuerdo.

Al respecto, el presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahín, declaró que solo falta que Chile Vamos responda positivamente y dijo esperar que el Gobierno no sea un mero espectador y que de alguna manera ‘convenza a su coalición de la importancia que este proceso se implemente bien’.

Este martes, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, por su parte, hizo un llamado a los presidentes de los partidos que firmaron el acuerdo para que trabajen con celeridad y se pongan de acuerdo, advirtiendo que ‘todos tenemos que ceder’.

Blumel recordó que para poder materializarse el plebiscito para una nueva ley fundamental en abril, la reforma constitucional tiene que estar aprobada a más tardar este mes en el Congreso.

En tanto una mayoría de los chilenos se inclina según encuestas, a favor de una asamblea constituyente con plena participación democrática sin intervención directa de los partidos políticos.

Por su parte Unidad para el Cambio, que agrupa a los partidos Comunista, Progresista y Federación Regionalista Verde Social presentó junto a otras fuerzas de izquierda una propuesta alternativa que respalda una asamblea constituyente, con equidad de género, participación de pueblos indígenas y votación a partir de los 16 años.

Dirigentes de esos partidos han expresado que lucharán en el Congreso para que su propuesta salga adelante o que sus fundamentos sean recogidos en el documento constituyente que en definitiva se apruebe con vistas al plebiscito de abril.

Fuente: Prensa Latina

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