Informe de Coyuntura Marzo 2017: Los Competidores se Alinean en el Partidor

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La coyuntura política del mes de marzo estuvo inevitablemente condicionada por el inicio de la decantación de las opciones presidenciales. Así, la Junta Nacional de la DC proclamó a su Presidenta, Carolina Goic, si bien postergó la decisión de competir en primarias, mientras que Sebastián Piñera se  autoproclamó, pasando por encima de una eventual elección primaria.


La Junta Nacional de la DC

En medio de fuertes presiones, tanto externas como del sector más conservador en su interior, se realizó la Junta Nacional del PDC, que proclamó a Carolina Goic como candidata presidencial, postergando para abril la definición sobre si concurrir a las primarias presidenciales de la Nueva Mayoría el 2 de julio o ir directamente a la primera vuelta electoral presidencial el 19 de noviembre (El Mercurio, 12 marzo).

La derecha presionó fuertemente en el periodo previo. Andrés Allamand aseguró que “si Goic va a primarias, la mitad de los votos se vienen con nosotros, y otro porcentaje muy importante, después de esa primaria. A la inversa, si Goic perfila su candidatura presidencial, ella puede agrupar un electorado de centro que no es partidario de la centroderecha y que tampoco es partidario de la izquierda”.

Para Allamand, la otra candidatura con identidad política sería “la de Ricardo Lagos”, que refleja “lo que fueron los gobiernos de la Concertación (…) en muchos aspectos muy exitosos”. Sobre Guillier opina “en política la popularidad sin sustancia muchas veces es simplemente espuma, un fenómeno efímero (…) representa un gobierno que tiene 80% de rechazo y menos del 20% de adhesión (…) más aún Guillier es hoy el candidato del PC” (El Mercurio, 6 marzo). Un ejemplo aún más descarado fue la carta que la UDI envió a la Fundación Konrad Adenauer pidiendo un pronunciamiento porque la alianza de la DC con “la extrema izquierda (…) ha defraudado el proyecto político y social de la Internacional DC”. (El Mercurio, 14 marzo)

Dentro de la DC, se intensificó la arremetida del sector conservador días antes de la Junta Nacional, proliferando entrevistas y declaraciones públicas, preferentemente en los medios de comunicación mercuriales, coincidiendo con los planteamientos de la derecha.

El senador y ex presidente democratacristiano, Ignacio Walker, envió una carta a los militantes de la DC titulada “Por qué competir en primera vuelta”, expresando que “la Nueva Mayoría es minoría, y la DC es minoría dentro de la NM. Somos doblemente minoría (…) el ganador tiene nombre y apellido (…) llamamos a transformar la primera vuelta en una gran primaria de la centroizquierda, de cara a toda la ciudadanía”, y agregó que hay que negociar una lista parlamentaria preferentemente con el PS o con el PR (…) sin compromiso presidencial, y radicar la decisión en las bases del Partido. (El Mercurio, 6 marzo).

El ex ministro Pérez Yoma señaló que “Carolina Goic tiene una opción real de ganar la Presidencia de Chile. Ella tiene un porcentaje de conocimiento muy bajo y eso le da una oportunidad; puede hacerse conocer y desplegar la proposición que junto a la DC le hacen al país. Por eso necesita tiempo, el que le da la opción de la primera vuelta (…) una primaria de la Nueva Mayoría (…) significa que la carrera política de Goic podría estar terminada el 2 de julio, porque el tiempo que queda no le alcanza (…) la primera vuelta mostrará el peso real de cada fuerza, lo que es sano para nuestra vida política. En la segunda vuelta podrán pactar las fuerzas que tengan suficientes coincidencias para ofrecer una opción sólida de gobierno (…) el espacio natural de la DC es una centroizquierda moderna (…) creo que la idea de ir a primera vuelta ha ido ganando fuerza en las últimas semanas (…) esta es una decisión que debiéramos tomar con una consulta a la militancia”.

“No tienen sentido las coaliciones que funcionan como camisa de fuerza (…) la experiencia del actual bloque oficialista fue frustrante y desgastadora para la DC, por la carencia de una perspectiva compartida. Eso explica los desajustes y los errores. La DC debe dialogar con todos los chilenos y establecer acuerdos que beneficien al país, con cualquier sector. Los acuerdos para gobernar deben materializarse en el ámbito de las fuerzas centristas, liberales progresistas y de izquierda democrática. Insisto: la DC tiene que levantar una voz que sea distinguible por los chilenos, y establecer alianzas coherentes con quienes comparta una visión sobre el progreso (…) la prohibición del régimen castrista al viaje de Mariana Aylwin a Cuba dejó en evidencia, una vez más, las profundas diferencias que existen entre la DC y el PC respecto del valor de las libertades. Es confusa una asociación entre quienes consideramos que los DD.HH. tienen valor universal y deben condenarse todas las dictaduras y quienes no lo consideran así. Podemos coincidir con el PC en tal o cual materia, pero es mejor que cada uno sea fiel a sí mismo y que nadie se llame a engaño”.

Agrega que “el populismo es la amenaza más grave y tiene diversos rostros. Puede expresarse como complacencia con cualquier demanda y cualquier reclamo; como creencia de que el Estado puede financiarlo todo; como promesas que no se sostienen económicamente, etc. Entonces hay que cerrarle el paso, para lo cual necesitamos una mejor democracia, con partidos y líderes que inspiren respeto. No puede haber experimentos dudosos. Se ha perdido mucho tiempo discutiendo sobre los cambios constitucionales sin una perspectiva clara. El próximo Congreso debe zanjar este asunto. Necesitamos una mejor democracia, no una democracia paralizada por el asambleísmo y la demagogia. (Entrevista en Emol, 11 marzo)

Respecto del episodio cubano, el Partido Comunista había manifestado que “fue el secretario general de la OEA (Luis Almagro) quien provocó todo este impasse tratando de ingresar a un país sin pedir el permiso correspondiente (…) Siempre se van a sostener diferencias, porque somos partidos distintos. Nosotros estamos dispuestos a conversar y a avanzar, no tenemos problemas. El tema de los DD.HH. no empieza ni termina con Cuba (…) se nos quiere obligar a que condenemos a Cuba, pero eso no lo vamos a hacer (…) Se nos trata de acusar a nosotros como que somos violadores absolutos de los DD.HH., pero nosotros no hemos violado ningún derecho humano en Chile (…) No he conocido detenidos desaparecidos en Cuba ni casos de torturas a la escala que ocurrieron en Chile (…) Comparar con la dictadura de Pinochet es una ofensa gratuita, sin ningún asidero (…) las diferencias por Cuba y Venezuela van a seguir existiendo. A diferencia de la DC, nosotros no nos metemos en cuestiones internas de otros países”. (El Mercurio, 4 marzo)

Por cierto, también opinaron los sectores que son mayoritarios en la DC. Entre ellos destacan Alberto Undurraga, ministro de OO.PP. y ex vicepresidente DC: “tenemos que cuidar la alianza de centroizquierda y por eso es que las primarias son el mejor mecanismo (…) los votos en primera vuelta no se suman. Frei y MEO eran más que Piñera, pero ganó Piñera. (Guillermo Teillier. El Mercurio, 10 marzo).

El diputado Víctor Torres, del sector chascón DC: “yo soy de los que cree que la DC debe liderar los cambios para mayor justicia social y no detenerlos. Hay que sincerar las posiciones, si alguno no quiere seguir avanzando en reformas, que lo digan (…) es importante fortalecer este espacio de centroizquierda (Nueva Mayoría) (…) (con) “un marco programático común, apuntando a una mayor justicia social y no vetar a priori a nadie, y la forma de resolver el candidato al interior de este conglomerado es una primaria y en eso vamos a ser enfáticos e insistir en la Junta Nacional (…) decidirlo a través de un plebiscito como propone Ignacio Walker” significa “dar vuelta la espalda a los dirigentes que legítimamente han sido elegidos” (como delegados a la Junta).

“La mayoría de los militantes de la DC entiende que uno no puede ser laxo en una propuesta de llegar a una primera vuelta y después terminar negociando con el mejor postor, que puede llegar a ser la centroderecha (…) esta tesis es ponerle lápida a la Nueva Mayoría (…) ¿por qué ellos están haciendo esta apuesta? Es porque obviamente están mirando con tentación otras fuerzas, como Amplitud, Evópoli, Ciudadanos y, por qué no, Chile Vamos (…) muchos sectores plantean que la Democracia Cristiana ha perdido fuerza por su viraje hacia la centroizquierda, la DC tiene un problema de identidad, debido a que muchos han dejado a un lado la visión vanguardista de la DC (…) mirando hacia al país como un partido que busque la justicia social. Mientras más dique de contención seamos, más distancia y rechazo con la ciudadanía va a haber (El Mostrador, 8 marzo).

Fuad Chahín y algunos consejeros nacionales propusieron que la Junta Nacional mandate a la directiva para que de conjunto con la Nueva Mayoría llegue a un acuerdo parlamentario y a un mecanismo de definición presidencial, ya resuelta la candidatura presidencial, y planteando “primarias con condiciones”, es decir, habiéndose refichado los partidos de la NM y generado un acuerdo programático previamente. (El Mercurio, 9 marzo). Tal planteamiento es el que finalmente prevaleció.

Debate político-electoral de la Nueva Mayoría

El debate en la Nueva Mayoría ha tenido como telón de fondo el proceso de refichaje de los partidos de la Nueva Mayoría, en algunos casos con complicaciones, pero que últimamente ha tenido importantes avances. En el caso de los comunistas, mediante un intenso y esforzado trabajo en las plazas, ferias y poblaciones del país, con brigadas de casa a casa, con el apoyo de artistas e intelectuales como Fernando García, Bombo Fica, Leo Soto, de la Sonora Tomy Rey, entre muchos otros, el 22 de marzo -24 días antes del plazo- habían 18.994 afiliaciones aceptadas por el Servel, y 6.613 estaban en proceso de revisión. El total de afiliaciones entregadas son 30.293 y en poder del PC aún no entregadas hay 4.000 más. Todo esto significa que el PCCh está legalizado en 8 regiones consecutivas: Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Región Metropolitana, O’Higgins y Maule, cumpliendo el requisito para ser partido nacional.

A pesar de los avances, llamó a atención que el Servel demorara tanto tiempo en la entrega de datos actualizados, dando pie al montaje comunicacional de que todos los partidos estarían con dificultades, cuando entre los más complicados están la UDI y RN. El 23 de marzo, Longueira hizo circular entre cerca de mil personas una carta de dos carillas, invitándolas a inscribir a al menos cinco personas, para así llegar al mínimo establecido por el Servel para garantizar la existencia legal del partido, pues hasta el 22 la UDI no alcanzaba el mínimo de refichados en ninguna de las 15 regiones. En su carta, Longueira señala «ahora los necesito (…) tenemos que reinscribir a la UDI en los plazos legales, a pesar de la más feroz campaña de desprestigio que ha enfrentado una colectividad política en la historia reciente del país» (Emol, 26 marzo).

Prioridades legislativas

El Ministro del Interior anunció para la primera quincena de abril el proyecto del gobierno sobre el tema constitucional, y asimismo la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de acuerdo en que se pide al gobierno fijar “plazos explícitos” al proceso constituyente (El Mercurio, 16 marzo).

Sobre el tema constitucional, al asumir la Presidencia del Senado, Andrés Zaldívar reivindicó la facultad del Congreso para el cambio constitucional, con las normas de la actual Constitución (El Mercurio, 22 marzo). Días antes había declarado que es “partidario de una alianza de gobierno lo más amplia posible que conlleve un programa de centroizquierda y hacer los cambios sociales en los que yo siempre he creido que hay que jugarsela. Puede estar o no el PC siempre que adhiera a los planteamientos programáticos y no diga en esto sí y en esto no (…) la facultad constituyente es en el Congreso y si se quiere una asamblea constituyente debe ser el propio poder legislativo el que debe decidir que ente resolverá el tema constitucional. (El Mercurio, 19 marzo).

Se conoció también públicamente que los integrantes de la Comisión de Recursos Hídricos del Senado -donde está radicada la discusión acerca de la reforma del Código de Aguas- recibieron una minuta del Ministerio de Hacienda donde se les planteó que el gobierno ha preparado indicaciones para mejorar el proyecto, especialmente para “conciliar el estatuto jurídico de las aguas como bien nacional de uso público, con la certeza jurídica”. El senador Francisco Chahuán (RN) lo consideró positivo, y anunció que también hará un grupo de indicaciones en la misma dirección (El Mercurio, 19 marzo).

Respecto de la reforma de las pensiones, se suscitó un conflicto entre el Ministro de Hacienda y la Ministra del Trabajo, Alejandra Krauss, al señalar ésta que del 5% no irá ni un peso más a las AFP’s, manifestando que será un ente estatal el que administre los recursos, recibiendo por ello la crítica de la asociación de las AFP’s y, raramente, la del propio ministro Valdés que la calificó de “imprudente”.

De inmediato la bancada DC respaldó a la ministra, manifestando el jefe de la bancada, Roberto León, que la descalificación a la ministra era “inaceptable” y que “el ministro Valdés demuestra su escaso manejo político y su nula sintonía con los chilenos”. Gabriel Silber, subjefe de la bancada dijo que “cuidar el bolsillo de las AFP’s no es tarea ni del gobierno ni de quienes creemos que el sistema no aguanta más”, agregando que “parece que en Teatinos 120 viven en otro planeta, y no lo digo sólo por el tema reformas y AFPs. Solidarizó también la ex ministra del Trabajo, Ximena Rincón, quien señaló que Valdés debe tratar a los ministros como sus pares no como subordinados (Emol, 24 marzo).

La Nueva Mayoría culpa a Valdés por las demoras en la Reforma Previsional. Desde el Partido Comunista han sido particularmente críticos con la labor del Ministro de Hacienda, encargado de coordinar las consultas y elaborar un borrador del proyecto a enviar al Congreso. El diputado Lautaro Carmona apuntó a la falta de empatía de Valdés con algunas iniciativas gubernamentales, manifestando “prefiero estar con los imprudentes que luchan por causas justas, por causas históricas que además tienen la empatía absoluta de lo que fue el mensaje que hizo la presidenta de la república en días pasados. Yo anuncio que el Partido Comunista no va a transigir en destinar aunque sea un centavo para fortalecer la industria privada de las AFP” (Diario U Chile, 25 marzo).

Al mismo tiempo se confirmó, de acuerdo a las primeras informaciones, el carácter multitudinario de la marcha nacional contra las AFP’s, tanto en Santiago como en el resto del país. Los organizadores estiman que en Santiago marcharon 800.000 personas. (El Mostrador-Emol, 26 marzo).

En relación al tema post incendios, desde el Ministerio de Defensa se anunció que se está alistando la propuesta para sumar a las FF.AA. al combate contra los incendios en la nueva institucionalidad estatal ante emergencias. En relación con ello, el senador Alejandro Navarro recordó hace un tiempo que hay proyectos de ley durmiendo en el Congreso, como el que establece distanciamiento mínimo de 500 mts. entre monocultivos y asentamientos humanos (Boletín 9810-01). No cabe duda que se requiere tener una actitud vigilante ante la replantación forestal, para no reeditar las situaciones ya vividas, y ante la posibilidad que las empresas forestales reivindiquen subsidios y ayudas en nombre de la reconstrucción. Hace poco el grupo Angelini cifró en 240 millones de dólares el valor contable de las plantaciones incendiadas. (El Mercurio, 10 marzo)

Discurso de proclamación de Piñera: arrasar con las reformas

Piñera fue finalmente proclamado como precandidato presidencial en un “show mediático” (así lo calificó Ximena Ossandon, hermana del senador) realizado en Quinta Normal, al mismo tiempo que se desarrollaba en las afueras una manifestación en su contra, con gritos alusivos a los robos y fraudes en los que ha participado.

En el acto piñerista una de las consignas escuchadas fue “Viva Chile y Pinochet”, muy a tono con la visita de la directiva de la UDI a Punta Peuco, sobre lo que la ministra Narvaez expresó que “sincera cual es el espacio político en el cual ellos se mueven, cual ha sido el rol que ellos han tenido en la historia” (La Tercera, 10 marzo). Similar alusión sobre “la extrema derecha que vitoreaba al dictador en su acto” recibió Piñera de Carolina Goic, al calificarlo de patudo por atribuirse “el apoyo de muchos de los que tradicionalmente han votado por la DC”. (Emol, 22 marzo)

En su discurso de proclamación, Piñera criticó el “mal gobierno” de la Nueva Mayoría y el clima político marcado por “querellas y comisiones investigadoras”. “En esta elección tendremos que decidir entre avanzar o retroceder, entre unidad o división, entre diálogo o confrontación, entre cambio o continuidad, entre el Chile unido y desarrollado que queremos para nuestros hijos o el Chile dividido y estancado al cual nos conduce la Nueva Mayoría”, entre “insistir y profundizar el camino equivocado del actual gobierno” o “corregir los errores, recuperar el rumbo”.

Definió sus prioridades como 1) “volver a crecer y crear empleos”; 2) “un país más seguro, enfrentando la delincuencia y el terrorismo”; 3) educación de calidad, del siglo XXI, para lo cual hay que fortalecer la libertad de enseñanza y devolver a los padres su derecho a elegir y “aportar voluntariamente a la educación de sus hijos”. En lugar del Estado docente, impulsará una “Sociedad Docente”; 4) “superar la actual crisis de la salud”; 5) mejorar las pensiones y la integración de nuestros adultos mayores (El Mercurio, 22 marzo). Haciendo una correcta caracterización del contenido del discurso, El Mostrador tituló su crónica “Piñera parte campaña con discurso de derecha y se aleja del centro”.

Enseguida, en su primera actividad pública -realizada en la Universidad Adolfo Ibañez- Piñera anunció que va a barrer con la reforma tributaria, a la que describe como un freno a la inversión, el ahorro y el emprendimiento, y va a “corregir” la reforma laboral, que la define como “un freno al empleo y a los salarios”

Iván Weissman, periodista especializado en mercados y finanzas y subdirector de El Mostrador, opina que Piñera funda su promesa de “volver a crecer y crear empleos” en que durante su gobierno, la economía creció en promedio sobre 5% y se crearon casi un millón de nuevos empleos, con aumentos en las remuneraciones de cerca de un 4% real anual.

A propósito de esta promesa piñerista, no es casual que tres días antes de la proclamación, la primera plana de El Mercurio tituló que más de 384.000 trabajadores se desempeñan en la calle, la mayor cifra desde que se tiene registro, y si se suman los cuenta propia que trabajan en el hogar, el número llega a 694.000, equivalentes al 8,45% de las personas con trabajo. Así hablan quienes fueron los que desde el modelo precarizaron el empleo.

Sin embargo, prosigue Weissman, lo que hubo en el gobierno de Piñera fue un crecimiento por inercia, y además, se agotó al final de su mandato, pues en enero de 2014, a dos meses de entregar el mando, la economía creció 1,4%, por debajo de las expectativas de mercado, el porcentaje más bajo desde Marzo de 2010, entregándole el país a Bachelet con la economía en plena desaceleración, la inversión ya en picada, Codelco descapitalizada y sin haber podido destrabar el problema energético. El informe del Banco Central en ese entonces decía que la inversión, «particularmente de maquinarias y equipos, mantiene una contracción significativa a lo que se suma que el consumo privado empieza a sentir el menor ritmo que empieza a exhibir el mercado laboral”.

En el mundo académico hay consenso que los “éxitos” de Piñera se debieron al boom del ciclo minero y temas puntuales, pero ahora el escenario es distinto y repetir los números de su primer paso por La Moneda será difícil, sino imposible. Pablo Correa -asesor de Felipe Larraín en Hacienda durante el gobierno de Piñera-, en una entrevista hace dos años con El Mostrador, hizo una dura autocrítica al gobierno del cual él fue parte:

«Si uno mira lo que hizo la administración anterior, con crecimientos que fueron mucho más amplios que el potencial, se debieron a temas puntuales pero no a reformas estructurales. Hubo un boom del ciclo minero, hubo un proceso de reconstrucción vinculado al terremoto, pero tú no puedes decir que hubo una reforma o un cambio estructural en la economía, porque efectivamente después de unos trimestres se agotó esta fuente de crecimiento y volvimos a ubicarnos en un 4% el 2013 (…) Nosotros somos una economía que, hace 20 años, decidimos ser exportador de materias primas, sumamente abierto al mundo y hoy día, 20 años después, seguimos siendo un exportador de materias primas sumamente abierto al mundo y no hemos agregado ningún valor a las cadenas de producción asociadas, no hemos sido capaces de convertirnos en un exportador de servicios relevante». (Iván Weissman, El Mostrador, 22 marzo, 2017)

Alguna similitud tiene con este análisis la opinión entregada últimamente por el ministro Secretario General de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre, quien afirmó en una entrevista (12 marzo) que «en el fenómeno del bajo crecimiento hay una causa coyuntural, y un problema más estructural» debido a la caída de las exportaciones. Al día siguiente, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, empatizó con Eyzaguirre y profundizó en una crítica que había realizado la semana pasada en un seminario de la Sofofa, «da la impresión que se nos olvidó inventar nuevos negocios para exportar». Estas tibias opiniones desataron un vendaval de críticas de economistas del sistema y dirigentes empresariales (Emol, 24 de Marzo). Ahora, desde nuestro enfoque estas opiniones confirman que se está haciendo cada vez más difícil conservar el modelo sin cambios, lo que desde luego se aparta radicalmente de los actuales planteamientos programáticos del ex presidente.

Si Piñera es elegido presidente, arrasará con los avances logrados durante este gobierno. Contentará a los grandes empresarios (“crecer y crear empleos”), reprimirá las movilizaciones sociales y aplicará la ley antiterrorista (“país seguro, enfrentando la delincuencia y el terrorismo”), terminará con la gratuidad y las medidas contra el lucro en la educación (“fortalecer la libertad de enseñanza y devolver a los padres su derecho a elegir y aportar voluntariamente a la educación de sus hijos”, Sociedad Docente en vez de Estado Docente).

Sobre las pensiones y el adulto mayor, su propuesta conocida en agosto del año pasado es mísera. Contempla aumentar la cotización de los empleadores entre 3 y 4 puntos porcentuales, estimular la extensión voluntaria de la vida laboral de los trabajadores, igualar gradualmente la edad de jubilación entre hombres y mujeres, incrementar el aporte del Estado al sistema solidario de pensiones, desde el actual 0,7% del PIB a una cifra que supere el 1%.

El gobierno criticó de inmediato los planteamientos de Piñera, acusándolo de desinformar al país. En una actividad en Puente Alto la Ministra Paula Narvaez señaló que “no compartimos ningún tipo de planteamiento descalificatorio. Esto lo que hace es desinformar a la población y mostrar un país que no existe (…) El país que tenemos hoy en día nos permite estar en el Informe de Desarrollo Humano en un lugar muy alto si nos comparamos con otros países”. Refiriéndose a que la gratuidad universal sería “una mentira del porte de un buque”, relevó que «el gobierno se hizo cargo de esas demandas y hoy día la gratuidad es una realidad, por lo tanto, creemos que el planteamiento que hace el candidato Sebastián Piñera sincera una postura donde ellos ven que en realidad no es el Estado el que debe garantizar, sino que más bien dejarlo al arbitrio del mercado».

En la misma línea, el senador socialista Carlos Montes acusó que se quiere «echar abajo cualquier intento de modificar el sistema educacional. No hay una palabra seria sobre fortalecer la educación pública y las universidades estatales». Por su parte, el Ministro Mario Fernandez defendió el beneficio de gratuidad que han recibido hasta ahora más de 200.000 jóvenes preguntando “que pasaría si los miles de jóvenes que reciben gratuidad, dejaran de recibirla (…) yo espero que haya un gobierno de proyección (…) esperaría una consolidación de las reformas iniciadas”.

¿Presidente y no empresario?

Sobre sus negocios, dijo en su proclamación “no participaré en la administración ni gestión de ninguna empresa y tomaré todas las medidas necesarias, incluso yendo más allá de la ley, para separar totalmente mi rol de Presidente y abandonaré cualquier interés, por legítimo que sea, de caracter privado”, cumpliendo con la “exigente” ley aprobada recién por el Congreso. (El Mercurio, 22 marzo)

Los hechos desmienten su afirmación. Antes de ser proclamado, su defensa presentó un recurso para frenar la indagatoria judicial en torno a la Minera Dominga, siendo rechazado por el tribunal. (Emol, 9 marzo). Fuad Chahín, presidente de la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados sobre Exalmar, ha dejado constancia que no han podido ubicar al hijo de Piñera para citarlo a declarar el 6 de abril a la comisión, y su padre ha dicho que entendería a su hijo si no concurre a ante la Comisión.

Junto con ello, un documento emanado de la Dirección Administrativa de la Presidencia a petición del diputado Daniel Nuñez, detalla al menos 6 visitas de Nicolás Noguera –gerente general de Bancard- a La Moneda y a Cerro Castillo, confirmando que Piñera no estaba desconectado de lo que hacía su matriz de inversiones (El Mostrador, 15 marzo). La noticia divulgada sobre una parcela adquirida por la Presidenta para su hija aparece como una mafiosa “represalia” contra Bachelet por la divulgación del oficio de la Presidencia, en todo caso “una hormiga comparada con un elefante”, como se señaló. En la misma dirección, la Cámara de Diputados aprobó una Comisión Investigadora impulsada por la derecha por el caso OAS, buscando vínculos con la campaña presidencial de Michelle Bachelet (El Mercurio, 8 marzo).

Tras una reunión con Macri en Buenos Aires, preguntado por las críticas a sus relaciones político-empresariales, Piñera respondió “necesitamos encontrar la forma de hacer esto compatible (…) la transparencia es el mejor antídoto”. Agregó que ha adoptado medidas en forma voluntaria, pero agregó que es “inevitable” que ser empresario “sea utilizado como un instrumento para atacarte”. (La Segunda, 8 marzo). De paso, la reunión con Macri confirma la coordinación latinoamericana que existe entre presidentes y candidatos empresarios, de lo cual una muestra más es la asesoría del ex ministro de Hacienda de Piñera, Felipe Larraín, al candidato derechista de Ecuador.

La pregunta Quienes le creen a Piñera y quienes no, en referencia a si conocía de las inversiones de Bancard en la empresa peruana Exalmar, fue objeto del desglose de la encuesta Cadem (La Segunda, 8 marzo). En total, un 73% opina que sí estaba enterado de las inversiones y un 18% opina que no, aumentando el porcentaje en relación a noviembre, en que un 59% opinó que sí y un 39% que no. Un 64% de quienes opinan que sí se consideran de centroderecha, y un 91% se consideran de centroizquierda. Entre los adultos de 35-54 años, un 75% opina que sí y entre los de menos de 34 años, un 74%. Izikson explica que en noviembre el contexto era que Piñera había favorecido sus intereses personales por sobre los de Chile, era más complejo creer, ahora la pregunta apuntaba a si Piñera respetaba o no su fideicomiso ciego.

Se habría producido también un efecto en las primarias de Chile Vamos, pues Piñera baja de 83% en Febrero a 71% en marzo; y Ossandon y Felipe Kast suben a 12%. También sube la aprobación de Bachelet de 16% a 23%, y su desaprobación baja de 77% a 71%, y el gobierno sube de 15% a 19% su aprobación y baja la desaprobación de 83% a 78%. La explicación de los directivos de la encuestadora es que la gente comienza a sentir un poco más las reformas, la gratuidad en la educación y la presencia del gobierno en los incendios.

Según Cadem, dentro del 73% que opinan que Piñera conocía de sus inversiones en Exalmar, un 23% declara que votaría igual por Piñera y un 21% lo haría por Guillier. Pero esto es desmentido por la encuesta de Criteria Research realizada entre el 1 y el 10 de marzo, en que ante la pregunta de Quien te gustaría como presidente, Piñera baja de 28% a 23% y Guillier baja de 28% a 25%; y ante la pregunta de Por quien votaría, Piñera baja de 43% a 36%, y Guillier de 43% a 41%. La baja de Piñera se explica por la mayor visibilización de casos: Exalmar y Minera Dominga, que ponen en jaque su atributo de “honestidad” (El Mostrador, 15 marzo).

Entonces, más que la afirmación de Cadem y algunos medios periodísticos de que el conocimiento de las fechorías de Piñera por las personas no influye negativamente en su intención de voto, la única conclusión correcta es que sí es difícil remar contra la poderosa corriente mediática de la derecha, pero a mediano y largo plazo se logran avances.

Ya se ha denunciado que las encuestadoras Cadem y Adimark están al servicio de Piñera, pero se debe considerar ahora que vuelve el programa Tolerancia Cero a Chile Visión con el inefable Fernando Villegas, junto a Fernando Paulsen, Daniel Matamala y Mónica Rincón. Ello tras la llegada del nuevo presidente ejecutivo, Jorge Carey Carvallo, hijo de Jorge Carey Tagle, amigo personal de Piñera (Emol, 9 marzo). Recordemos que Chile Visión pertenece a la empresa Time Warner, al igual que CNN, que es conocida por sus campañas de desinformación, aunque en Chile ciertos programas y periodistas se apartan un poco de ello.

Entonces es de toda justicia el alegato para que el Estado incida en TVN. El presidente del PC, ante la pregunta de por qué los gobiernos deben tener el control de TVN, responde: “Debe tenerlo porque es un canal estatal (…) tiene que ser un medio democrático abierto a todos, de expresión de lo que es el Estado chileno en toda su diversidad, donde el gobierno tenga la posibilidad de decir su verdad. En este país tiene que salir una vocera y pararse en frente de los medios. Por ejemplo, el Gobierno nunca ha podido hablar latamente de las reformas que se hacen en Chile (…) No puede ser que el Gobierno de Chile no tenga un medio para comunicarse con la gente (…) hay que hacer una reforma constitucional sobre el tema de libertad de expresión y comunicación (…) El Estado, a quien representa el Gobierno, no tiene derecho a tener un medio de comunicación, pero sin embargo les tiene que entregar gran parte de la publicidad del Estado a los grandes medios privados, pero que no le otorgan el derecho a difundir su palabra con toda claridad. Para la nueva Constitución, el Gobierno le tenía que pedir permiso al CNTV para promover los cabildos sobre nueva Constitución”. (El Mercurio, 4 marzo)

Recapitulando, es difícil luchar contra el arsenal mediático de la derecha, pero el esfuerzo y la persistencia de miles en la tarea de develar las mentiras y ocultamientos, y de explicar asimismo las propuestas de cambio de las fuerzas de izquierda y centroizquierda, finalmente logra resultados.

Defraudador del fisco

Nuevos antecedentes sobre la calidad moral-empresarial de Piñera surgieron al conocerse públicamente la acuciosa y contundente investigación periodística de Juan Andrés Guzmán, publicada por CIPER el 17 marzo, sobre las “empresas zombis” que compró Piñera para ahorrar miles de millones en impuestos. La investigación da cuenta que 20 grandes y pujantes empresas chilenas, entre ellas Inversiones Bancard Limitada -que en ese periodo era propiedad del ex presidente Sebastián Piñera y de sus hijos-; Empresas Penta S.A. de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano; Inversiones San Patricio S.A. e Inversiones Quitalmahue S.A., ambas vinculadas a los controladores de Falabella; e Inversora Costa Verde Limitada, que pertenecía a la familia Cueto, controladora de Latam; declararon entre 1996 y 2004 enormes pérdidas ante Impuestos Internos (SII). Pero en realidad no existían tales pérdidas. Lo que había, según la definición de un ex alto funcionario del Servicio de Impuestos Internos (SII), era “un duro y masivo ataque de las empresas contra las arcas fiscales”.

Recién en 2004 el SII frenó esa ofensiva a través de una investigación llevada adelante por una “fuerza de tarea” integrada por funcionarios traídos desde distintos puntos de Chile. La indagación incluía una nómina de 60 empresas prósperas en las que el SII detectó la repentina aparición de pérdidas que calificó de “improcedentes”, de ellas, 20 usaron esas pérdidas para rebajar impuestos, las otras 40 no lo habían hecho en ese momento, pero estaban en posición de hacerlo. En 2007, cuando el abogado Ricardo Escobar era director del SII, se estimó que si este “masivo ataque” al fisco de las 60 empresas que declararon tener pérdidas se hubiera realizado con éxito, el Estado habría dejado de recibir $1 billón 36 mil millones ($1.036.070.209.607), tanto por reducción de impuestos como por tributos que las empresas habrían tenido derecho a recuperar.

Ocurre que a comienzos de los ‘90, cuando las empresas quebradas vendieron todos sus activos y los juzgados civiles determinaron que ya no había más nada a qué echar mano para pagar a los acreedores, se borraron las deudas que quedaban aún impagas. Pero resulta evidente que los compradores, Piñera entre ellos, no habían perdido nada; y yendo hacia atrás, ni siquiera se puede sostener que la mayor parte de ese dinero lo haya perdido Cruzat, a quien Piñera compró al menos cuatro sociedades con pérdidas, ni Vial, quien vendió “empresas zombis” a los controladores de Falabella. Los que sí habían perdido mucho eran los que le prestaron a Cruzat y Vial: los bancos que fueron intervenidos, los ahorristas que perdieron sus depósitos, el Fisco que salió al rescate de la banca, y a través del Fisco, todos los chilenos.

En el caso de las empresas del ex presidente Sebastián Piñera, la investigación de CIPER detectó la compra de al menos cuatro cascarones de los ‘80 cargados de pérdidas. Solo uno de ellos fue investigado por el SII y debió rectificar sus impuestos. El ex presidente usó estos cascarones entre 1995 y 2004, periodo en el que fue senador por Santiago Oriente (hasta 1998) y luego presidente de Renovación Nacional (2001-2004).

Las “habilidades” de Piñera

David Gallagher -columnista y consejero del Centro de Estudios Públicos, CEP, “de cuño liberal”-, encuentra positivas las habilidades de Piñera para ganar dinero, pero el rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, citando la investigación del periodista Juan Andrés Guzmán, afirma que «esa prodigiosa habilidad del ex Presidente no es privativa suya (…) sino que es compartida por varios otros empresarios entre los que se contaban los dueños y controladores de las empresas Penta», y la cuestiona a fondo «porque ocurre que uno de los deberes de un gobierno, incluso en opinión de los más recalcitrantes partidarios de un Estado mínimo, es el de recaudar impuestos, es decir, obtener coercitivamente renta de los ciudadanos para financiar bienes públicos”.

«¿En qué sentido, entonces -cabría preguntar-, la «prodigiosa habilidad» para hacer fintas contables y comprar empresas desprovistas de toda actividad, simples cascarones, para disfrazar la propia prosperidad y así rebajar impuestos podría ser útil en el gobierno de un país?»

«La única forma de presentar como virtud o prodigiosa habilidad conductas como esa de Piñera que se acaba de revelar (y otras suficientemente conocidas que se le parecen) es un tosco utilitarismo, que para calificar la corrección o incorrección de un acto, atiende solo a los resultados que brinda a quien lo ejecuta. Pero esta forma de medir las virtudes o las habilidades de un político -según cuánto ha logrado engrosar su billetera sin atender a los modales que empleó para lograrlo- es un argumento obviamente erróneo, que nadie, con un mínimo de reflexión, aceptaría. La escala de la virtud política, no es equivalente a la escala de la riqueza», termina señalando (El Mostrador, 19 marzo).

La verdad es que la propia derecha hoy le exige a Piñera que “resuelva” los conflictos de interés que tiene entre la política y sus negocios. Allamand afirma que debe hacer con suficiente antelación a las elecciones un fideicomiso ciego muy completo, opinión compartida en círculos de derecha, y hay quienes proponen que la administración debe encargarse a un organismo sobre el cual Piñera no tenga ninguna influencia.

La candidatura de Piñera va al fracaso

Son varios los ángulos desde los que es posible constatar que la candidatura presidencial de Piñera está destinada al fracaso.

Enfrenta hoy, como lo señala Weissman, una situación económica que hace imposible repetir los indicadores de su primer gobierno.

Enfrenta un sinfín de casos de corrupción, robo y fraude en los que está envuelto, sostenidos en abrumadoras evidencias, que comienzan a ser conocidas horadando el nicho de la creencia vulgar reafirmada por su primo hermano de que “Piñera no necesita de ningún gobierno para ganar plata”.

Enfrenta la desastrosa experiencia de los gobiernos derechistas en México, Perú, Argentina, Brasil, Paraguay, debido al desprestigio por los escándalos de corrupción, a que su aspiración a nuevos tratados de libre comercio choca con las políticas proteccionistas de Trump, por sus programas de ajuste que son rechazados por multitudinarias protestas y movilizaciones populares.

En suma, enfrenta esta vez a una mayoría popular cansada de la corrupción empresarial y de la desigualdad generada por el modelo, más empoderada de sus derechos, mayoritariamente convencida de un mayor rol del Estado para garantizar los derechos de las personas, y que ha quedado con sabor a poco y quiere más reformas, quiere que ¡Vamos por más!

Debate en Chile Vamos

Piñera fue proclamado, pero solo como precandidato. Aunque José Antonio Kast está dedicado a juntar firmas para presentarse como candidato presidencial el 19 de noviembre, el 24 de marzo Chile Vamos le envió una carta insistiéndole en que concurra a las primarias del 2 de julio, en las que participarían hasta ahora, además de Piñera, Manuel José Ossandon, formalmente “invitado” pero en vardad obligado [baste leer la advertencia pública de Allamand a Ossandon que “si va a primera vuelta, clausura sus posibilidades hacia el futuro (…) sería una aventura divisionista” (El Mercurio, 6 marzo), y más recientemente una similar de Carlos Larraín, de quien se dice que lo impulso a ser candidato]; y Felipe Kast, diputado de Evópoli.

Entre éste último y Ossandon hubo un duro cruce de opiniones después que el jefe de campaña de Kast, Jorge Selume, dijera que el liderazgo de Ossandon “es patronal y de caudillismo”. En Radio Cooperativa, Ossandon afirmó que Kast “fue triplicado por Giorgio Jackson”, añadiendo que “los frutos vienen de una trayectoria, entonces cuando ellos dicen que el gobierno de Piñera fue muy malo políticamente, y que yo soy populista, bueno, no se les olvide que el señor Kast fue Ministro de Desarrollo Social y lo sacaron por penca” (Emol, 16 marzo).

Por otro lado, reiterando sus diferencias de opinión con Piñera, Ossandon reafirmó en la Radio Universidad de Chile que “mi derecha es una derecha humana, más solidaria, que cree en una economía social de libre mercado, que no acepta colusiones y que es más estricta en las regulaciones”. Acusa “la falta de experiencia y visión de largo plazo que tiene la centroderecha y que la ha tenido siempre: eliminar a cualquier persona que compita con el candidato estrella”, acusando además a “un pequeño sector” de la derecha chilena de no querer hacer ninguna transformación al sistema para mantener sus beneficios personales y señalando que hay una situación que ya no da para más, es como una olla de presión, puede explotar. Sus propuestas son más autonomía y autoridad a las instituciones fiscalizadoras, penas de cárcel para los delincuentes de cuello y corbata, mejorar la calidad del sistema de educación preescolar y entregar beneficios a quienes más los necesiten (Diario U Chile, 22 marzo).

Luego afirmó desde Cauquenes que RN cometió un error histórico, “eligen a un candidato como la veneración de una figura, una especie de salvador, sin pensar en el proyecto político y colectivo. Cuando nuestro abanderado corre el riesgo de estar desfilando en tribunales y ha demostrado conflictos de interés, le damos una ventaja enorme a la izquierda, pero ya está y ahora mi objetivo es ganar la primaria en la calle y de cara a la gente. Propongo que el ex Presidente también salga a la calle, sin miedo a lo que pase ahí, y que no todo sean proclamaciones con mucha gente invitada y lleno de medidas de seguridad” (Emol, 26 marzo).

Derechos Humanos

Congruente con la visita a Punta Peuco y los gritos por Pinochet en el acto de proclamación de Piñera es la postura asumida por la UDI de tratar de impedir el ingreso a Chile del ex juez de la Audiencia Nacional de España, Baltazar Garzón, quien fue actor protagónico en el juicio al dictador Pinochet, aduciendo la transgresión de normas legales debido a que fue inhabilitado por 11 años en su cargo luego que se le culpara por escuchas ilegales durante la investigación del caso Gürtel, vinculado a hechos de corrupción del Partido Popular de España.

Garzón fue invitado a participar en un foro sobre genocidio en Chile organizado por el Partido Socialista, que se realizó el 24 de marzo con la presencia de Mónica Gonzalez de Ciper, Juan Pablo Letelier, Pablo Veloso, Alvaro Elizalde, Luis Maira, Nelson Caucotto, Juan de Dios Parra, Secretario General de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos.

Al intervenir Garzón en el encuentro dijo que solo la muerte evitó que Pinochet fuese sometido a juicio y sentencia, y refiriéndose a la UDI señaló: “no creo que la interceptación de comunicación a los máximos responsables de una organización criminal que afectó la corrupción de uno de los partidos más importantes de España, que hoy está en el gobierno, sea de mucho interés para este grupo. En todo caso, yo les puedo mandar una copia de la sentencia y de mis argumentos”. También dijo que no le parecía legítima la posición de Osvaldo Andrade, quien calificó de error permitir el ingreso de un juez que está a favor de Bolivia en el diferendo marítimo. “Pueblos hermanos que creen tener un derecho deben encontrar un camino común para resolverlo. Creo que la demanda es justa por parte de la ciudadanía, pero también pueden ser legítimas las defensas de los postulados de Chile”, señaló (DiarioUChile, 25 marzo)

Aunque haciendo un paralelo con Cuba, el PRI se desmarcó de la postura de la UDI de rechazar el ingreso de Garzón. Alejandra Bravo, su presidenta, dijo “nosotros creemos que el juez Baltazar Garzón fue un juez que tuvo el coraje y la valentía de detener y procesar a un dictador latinoamericano como fue Augusto Pinochet”. El senador Ossandon expresó similar postura.

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