Como si en Brasil no estuvieran suficientemente oscuras y confusas las circunstancias políticas, el Tribunal Supremo de Brasil analizará la petición de un proceso similar al que apartó a Dilma Rousseff de la presidencia.

<script async src=»//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js»></script>
<!– Banner Articulos –>
<ins class=»adsbygoogle»
     style=»display:block»
     data-ad-client=»ca-pub-2257646852564604″
     data-ad-slot=»2173848770″
     data-ad-format=»auto»></ins>
<script>
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
</script>
 El magistrado del Tribunal Supremo Federal (TSF) de Brasil, Marco Aurelio Mello, ha informado que analizarán la solicitud apertura de un proceso de ‘impeachment’ contra el actual presidente interino, Michel Temer. De esta manaera, se abriría un proceso igual que el que apartó a Rousseff de la presidencia.

Esta declaración llega tras una demanda interpuesta por un abogado independiente, como informa Diario de SaoPaulo.

De los nuevos 23 ministros del gabinete de Michel Temer, siete están procesados o investigados por delitos de corrupción, mientras que 12 recibieron donaciones de empresas vinculadas con el escándalo de lavado de dinero de la estatal Petrobras.

Desde los diputados y senadores que votaron a favor del juicio político contra Dilma Rousseff hasta el nuevo Gobierno, todos están acusados o son sospechosos de haber cometido algún ilícito.

Hasta el propio Temer tiene presentado un pedido de ‘impeachment’ ante el Congreso que, por supuesto, no ha avanzado.

El nuevo gobierno tiene siete ministros investigados por corrupción

El nuevo gobierno de Brasil compuesto por Michel Temer ya cuenta con las primeras críticas de la oposición. El principal punto en el que se centran es que Temer ha incorporado a siete ministros investigados por corrupción en su equipo.

Así, el secretario de Gobierno, Geddel Vieira Lima, es sospechoso de haber recibido sobornos de la constructora OAS y Romero Jucá, ministro de Planeamiento, ha sido citado por el Caso Lava Jato y por el Caso Zelotes.

El ex vicepresidente anunció el jueves sus ministros horas después de que Dilma Rousseff fuera apartada del cargo por votación del Senado para preparar su defensa, que culminará dentro de un máximo de 180 días en el juicio definitivo por el ‘impeachment’.

Según informa El Mundo, el secretario de Gobierno, Geddel Vieira Lima, del mismo Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) al que pertenece Temer, es sospechoso de haber recibido sobornos de la constructora OAS, una de las principales implicadas en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, el caso Petrobras.

Por su parte, Henrique Alves, que regresa a Turismo, José Serra, de Exteriores, y Bruno Araujo, de Ciudades (ambos del PSDB), Ricardo Barros, del Partido Progresista y titular de Sanidad y Mendonça Filho, de Educación y Cultura, así como Raul Jungmann, ministro de Defensa del PPS, también aparecen citados en las investigaciones del Caso Lava Jato.

El caso más llamativo

<script async src=»//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js»></script>
<!– Banner Articulos –>
<ins class=»adsbygoogle»
     style=»display:block»
     data-ad-client=»ca-pub-2257646852564604″
     data-ad-slot=»2173848770″
     data-ad-format=»auto»></ins>
<script>
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
</script>

No obstante, es Romero Jucá, ministro de Planeamiento y uno de los líderes que más ha clamado por el ‘impeachment’, quien más llama la atención. Jucá ha sido citado en dos casos: el Caso Lava Jato y el Caso Zelotes.

 «Por su cargo y por ser uno de los principales precursores del ‘impeachment’ va a llamar más la atención, tiene el potencial de desencadenar una gran crisis de gobierno si llega a ser acusado por la justicia», comenta Marco Antonio Carvalho Teixeira, politólogo de la Fundación Getulio Vargas, doctor en ciencias sociales y especializado en la transparencia de gobiernos. .

En total, siete de los ministros han visto su nombre citado en operaciones policiales por el Caso Lava Jato.

Para Teixeira, «Temer tendría que haber ido con más cuidado al formar gobierno teniendo en cuenta que llega al poder con poca popularidad y que el gobierno de Rousseff cae en gran parte por los escándalos de corrupción relacionados».

Rousseff asegura que el Gobierno de Temer es provisional

 La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, ha aclarado este viernes que el Gobierno de Michel Temer, que la ha sucedido de forma interina, es «ilegítimo», porque obedece a un «golpe», y «provisional», ya que se disolverá tras el ‘impeachment’.

Rousseff ha denunciado en este sentido que sufrió un «sabotaje» durante su segundo mandato, que comenzó el 1 de enero de 2015, con Temer como vicepresidente, tras ganar los comicios presidenciales del año anterior con 54 millones de votos.

La líder izquierdista se ha aventurado a decir cuál será el rumbo del nuevo Gobierno;

«Todo indica que será liberal en la economía y conservador en las políticas sociales». s.

No obstante, Rousseff se ha mostrado convencida de que será un Gobierno «provisional» porque estará los 180 días que como máximo podrá durar la investigación del Congreso que precederá al ‘impeachment’.

La mandataria apartada ha reivindicado la necesidad de una «profunda reforma política» para acabar con «la fragmentación política» en Brasil. «Pocos partidos tienen una unidad nacional en la que un líder hablar por todos», ha señalado.

Proceso contra Rousseff

El pasado 12 de mayo, la política de Brasil sufrió otro golpe, después de que el Senado de ese país decidiera dar luz verde al juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, la mandataria, apartada del cargo durante el proceso, aseguró que «lo que está en juego es el respeto a la voluntad soberana del pueblo brasileño».

Es más, afirma que la aprobación del ‘impeachment’ es un golpe de Estado: «me acusan de un crimen falso», ha dicho.

La mayoría de los senadores de Brasil se mostraron a favor de apartar temporalmente del cargo a la presidenta, Dilma Rousseff, para iniciar un proceso de ‘impeachment’, por lo que el vicepresidente, Michel Temer, asumió el jueves 12 de mayo la jefatura de Estado de forma interina.

A la mandataria le ha sido complejo sobrevivir políticamente frente al mayor escándalo de corrupción que ha vivido Brasil y a la peor recesión del país desde la década de 1930, según Reuters. Su salida marcaría también el final de 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores, iniciados bajo la administración de su mentor y predecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

A Rousseff no se le ha acusado de corrupción, su Gobierno ha sido afectado por un gran escándalo de sobornos en la Petrobras, además de la recesión. Los detractores de la impugnación afirman además que a Rousseff se la acusa de una maniobra presupuestaria aplicada comúnmente por muchos funcionarios electos en Brasil.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here