Las Tareas Pendientes de la Justicia: ¿Y qué Pasa con «Teflón» Piñera?

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La vorágine en que el país se encuentra envuelto, con denuncias de corrupción, formalizaciones, silencios culpables, boletas truchas, complicidades de partidos que buscan justificar lo injustificable, cambios de criterio de fiscalías, SII, etcétera, muestra aún una tarea pendiente: dar curso a una investigación seria –y consecuente sanción, de proceder-, sobre los grandes responsables que aparecen, hasta hoy, impunes frente a la ciudadanía, a pesar de las pruebas que los inculpan.

Si quienes dirigen al país –gobierno, parlamento, partidos políticos, empresarios, iglesias, FFAA, etcétera-, pretenden recuperar la credibilidad perdida a partir de sus propias acciones, es tiempo que dejen de coludirse en intentar pasar “gato por liebre” a la gente y asumir, de una vez por todas la crisis institucional, con verdad y con los costos que ello conlleva.

Es claro que varios son los que están impunes y buscan pasar desapercibidos. Laurence Golborne, Fulvio Rossi, Joaquín Lavín, Andrés Velasco, Marco Enríquez-Ominami y otros, han salvado indemnes hasta hoy. Pero uno destaca, Sebastián Piñera, quien pretende volver a ser Presidente de Chile.

Parece un contrasentido que el expresidente Piñera, pruebas al canto y a modo de ejemplo, busque aparecer ajeno a la responsabilidad que le cabe en todo este entuerto, en que empresas, familiares y personas de su más íntimo entorno, aparecen vinculadas en trucherías y malas artes y él, como si nada, siga pugnando por volver a dirigir el país y mirando la paja en el ojo ajeno.

La plana mayor salpicada

Varios de sus exministros (Pablo Longueira, Laurence Golborne, Ena von Baer, Joaquín Lavín, Gabriel Ruiz-Tagle), subsecretarios (Pablo Wagner, Pablo Galilea, etcétera) y colabores directos, están formalizados, imputados o cuestionados por cohecho, delitos tributarios y otros ilícitos y controversias.

Buena parte de su “tercer piso” y círculo de confianza pasa por la misma situación (Carlos Délano, Juan Bilbao, Santiago Valdés, etcétera), algunos de los cuales aparecen como testaferros de las “movidas económicas del expresidente.

Y Piñera impávido e incombustible.

También varias de sus empresas y fundaciones han sido alcanzadas por las esquirlas de la corrupción y acusaciones de enriquecimiento indebido o escándalos político-financieros. A modo de ejemplo y para no volver a los consabidos casos del Banco de Talca (donde fuera sobreseído) o de LAN (donde fuera sancionado pecuniariamente), LAN Cargo (acusado de colusión y también multado) o el caso Cascadas y otros con historia-,  en el caso Penta, apenas explotó, el nombre de Piñera apareció ligado.

El exgerente del holding, Hugo Bravo declaró a los fiscales que la Fundación Futuro -creada y presidida por Sebastián Piñera-, recibió “de manera fraudulenta” $50 millones.

Bancorp apareció mencionada entre otras operaciones cuestionadas en los famosos contratos forwards que se usaban para defraudar al fisco, mediante una ganancia ilegal, creando pérdidas inexistentes que rebajaron impuestos, a los fondos públicos y al bolsillo de todos los chilenos.

Por esa vía se trianguló desde Penta III y a través de Bancorp que operó a través de Mediterráneo Fondo de Inversiones (ambas de propiedad de Piñera) con Inversiones CB, empresa de Manuel Cruzat, otros $50 millones. Santiago Valdés, mano derecha del expresidente, está formalizado por la entrega de facturas falsas que habrían ido a parar a la campaña de Piñera o que este habría destinado a otros fines personales.

Platas truchas por doquier

Bancorp también está ligado íntimamente a los fraudes asociados a Soquimich. Aquí no se trata de un par de casos aislados. Con SQM son muchos más los vínculos acreditados. El Vicepresidentes de Finanzas del holding empresarial, Ricardo Ramos, confesó ante el Ministerio Público la total inexistencia de servicios prestados por Administradora Bancorp S.A., sociedad de inversión perteneciente a Sebastián Piñera, que según la denuncia del Servicio de Impuestos Internos, emitió 15 facturas a SQM, por $ 318 millones entre 2009 y 2010, el periodo de la campaña presidencial.

“La única explicación plausible es que esa asesoría nunca existió”, reconoció el exejecutivo de SQM en su declaración ante los fiscales. No fue el único que desmintió cualquier prestación efectuada por la empresa de Piñera al holding de Ponce Lerou. El Gerente General de la empresa del yerno de Pinochet, Patricio de Solminihac, ratificó los mismos antecedentes, quitando el piso a las justificaciones que habían emanado desde Bancorp y que aseguraban que sí se habían prestado servicios profesionales.

No es la única empresa de Piñera que apareció vinculada a SQM. Vox Populi S.A., recibió pagos por 26 millones de pesos a través de 5 facturas reputadas falsas entre 2009 y 2010. Esta empresa es la que se encarga de hacer encuestas de opinión respecto de Sebastián Piñera.

Los propietarios de Vox Populi son, en partes iguales, Bancard Inversiones Limitada e Inversiones Bancorp Limitada, ambas de propiedad del exmandatario.

SQM enmendó ante el SII 237 facturas por más de $2 mil millones, entre ellas las de las empresas de Piñera. Eso llevó al SII a presentar una denuncia por delito tributario contra SQM y quienes resulten responsables, pero hasta ahora…

Combo que se perdía…

También existen más operaciones de financiamiento al margen de la ley que están en el ojo del huracán siendo investigadas, y que dicen relación a empresas del expresidente Piñera. El grupo Said, dueño de parte importante del comercio (Parque Arauco, Embotelladora Andina etc.), industrias (Envases del Pacífico etc.), la banca (BBVA Chile) y hasta hace poco también en el sector salud con Cruz Blanca, al rectificar impuestos reconocieron que giraron de manera ilegal a Inversiones Santa Cecilia, Bancard y El Boldo, empresas de Piñera, más de 100 millones de pesos.

Así, empresas, ejecutivos y familiares de Piñera no solo triangularon dineros que se han imputado como ilícitos con Penta ($50 millones), SQM ($318 millones), CB Inversiones ($50 millones), empresas Said ($100 millones), etcétera, sino que además aparecen involucradas otras sociedades, como los pagos que se develaron al exdirector ejecutivo de CHV Jaime de Aguirre, que terminaron implicando a la misma compañía televisiva que era de propiedad del exmandatario, y a Aguas Andinas ($30 millones), Pampa Calichera, SQM Salar ($26 millones), La Música -de propiedad del exejecutivo- ($130 millones), Inversiones Ilihue ($20 millones)… a qué seguir.

Entonces volvemos a la pregunta inicial. ¿Qué pasa que Piñera -el “pícaro”, como lo definió Carlos Peña, rector de la UDP.-, que no ha sido citado a estrados judiciales a responder por tales hechos? ¿O es que acaso los ímpetus de transparencia y justicia que enarbolara el Ministerio Público y el SII no eran más que cantos de sirena para que todo termine en nada? Como dijo el fiscal Carlos Gajardo, somos tontos hasta las 12 del día nada más.

La clase dirigencial del país arriesga algo más que abstención o repudio en las urnas, arriesga el prestigio de Chile y la democracia recuperada a costa de sangre y dolor de compatriotas.

Fuente: Cambio 21

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