Causas y Consecuencias de un Conflicto Esclarecedor

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La polémica generada a partir de una entrevista a la diputada Camila Vallejo al diario El Mercurio, en la que afirma que a Burgos la Presidenta debió haberle aceptado la renuncia, tuvo efectos contradictorios, pero no necesariamente negativos. De un lado, prolongó una crisis que se había dado por superada. Pero también sirvió para explicitar un conflicto latente en la Nueva Mayoría, entre aquellos sectores que quieren cumplir el programa de reformas, y los que pretenden refrenarlo, a pretexto de la incertidumbre que traería aparejado. Y que se sepa, sincerar posiciones es a la larga más sano y esclarecedor.

El ministro Burgos reaccionó con dureza a los dichos de la diputada, lo que de paso desnuda lo que le dolieron:

«Para fortuna del país, de la democracia, las posibilidades de que la diputada esté en condición de ser Presidenta del país son casi igual a cero».

El Presidente de la Democracia Cristiana, Jorge Pizarro, terció en el debate:

«Creo que la diputada Vallejo está muy equivocada. No es la evaluación que hemos hecho con los presidentes de los partidos de la Nueva Mayoría, y para los efectos de las relaciones, dentro de la Democracia Cristiana y el Partido Comunista nos hemos entendido siempre sus directivas y los presidentes, y para nosotros son esas las opiniones que valen».

Agregó:

«Con el presidente del PC y con su directiva, la DC tiene las mejores relaciones, y lo hacemos dentro de un marco de respeto a las posturas de cada partido, y las diferencias las explicitamos como corresponde, y después actuamos de común acuerdo. Y estas opiniones personales de la diputada no vale la pena seguir comentándolas».

Dentro de este debate, la diputada Vallejo tuvo oportunidad de clarificar sus opiniones:

«Trabajamos mucho con la Democracia Cristiana en el territorio, en el Parlamento. Yo sé que hay parlamentarios muy comprometidos con el programa, muy trabajadores. El tema no es con la Democracia Cristiana en general, el tema es con un sector simplemente que desde hace mucho tiempo sentimos nosotros que viene boicoteando las reformas».

El Presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, puso paños fríos a la polémica, sin dejar de apoyar a la diputada Vallejo:

«Como partido de la Nueva Mayoría, ya dimos por superado el tema. Lo dio por superado la Presidenta, quien lo confirmó en el cargo, lo que quiere decir que no ha habido ninguna intencionalidad política en el viaje al sur que no le comunicaron».

Agregó:

«Nosotros le hemos pedido al ministro que se empodere más, hubo una crítica de parte de los presidentes de los partidos a su papel de conductor político, no por ser conductor, sino para que condujera el proceso de reformas».

Sobre la respuesta de Burgos a Vallejo, Tellier señaló:

«Yo no descalificaría así a una persona. Camila tiene la hechura para ser Presidenta».

El ministro vocero del Ejecutivo, Marcelo Díaz, -tras participar en la segunda jornada de la Fiesta de los Abrazos del Partido Comunista- salió al paso de la controversia:

«Hay que concentrarse en lo que importa (…) Lo demás, a estas alturas, ya fue. Creo que es suficiente».

Impasse superado

En los otros partidos de Nueva Mayoría predomina la opinión de dar por superado el impasse:

La presidenta del PS, Isabel Allende, señaló:

«Hace rato que nosotros dimos por superado ese impasse , no tiene ningún sentido seguir pegados en lo mismo. El propio Burgos lo dio por superado, así que ya no es momento».

El ex ministro de Frei y Lagos, José Miguel Insulza, identificado con el sector de la antigua Concertación, dijo:

«Califico las  palabras de la diputada Vallejo dentro de los errores no forzados, porque creo que prolongar la polémica es irresponsable. No solamente innecesario, sino también irresponsable. Son las ganas de seguir peleas que ya se deberían haber terminado. Cosa a la que, por desgracia, nos hemos aficionado un poco».

El presidente del Partido Radical, Ernesto Velasco, expresó:

«Gobernar es difícil. Tomar decisiones que tienen que ver con el bien común y con el bien del país es complejo y difícil. Creo que si en algún minuto la Presidenta rechazó esta renuncia, es porque había un bien superior».

El ex Ministro del Trabajo del primer Gobierno de Bachelet, Osvaldo Andrade, también se sintió tentado a intervenir el el debate:

«Las conductas fueron desproporcionadas. Esto se inició con un error grave. No me interesa saber dónde se inició, porque no es mi función andar en esa pesquisa, pero lo peor que puede pasar es que ese error uno lo perfeccione. Es un error que se podría haber resuelto y terminó siendo un hecho político que casi culmina en crisis. Ese no es el método para resolver nuestras diferencias».

Considera que en algun momento, se asó a llevar la autoridad presidencial:

«Hubo un momento en que se transgredió un principio básico de respeto a la Primera Magistratura. Las cosas que personalmente dije, de cierta dureza, tuvieron que ver con una constatación. Me pareció que se traspasó el límite de respeto a la Presidenta y por eso reaccioné como reaccioné. Y lo voy a seguir haciendo».

Consultado sobre su la crisis obedeció al intento de la DC, de construir un candidato presidencial, respondió:

«No creo que haya sido parte de un diseño. Burgos es un tipo valioso. Lo que le pido es que haga lo que se espera de él. Se lo he dicho. Le he dicho, además, que estamos dispuestos a ayudarlo. Es un error pensar que hay que respaldarlo: hay que respaldarlo para que haga cosas, no para que se sienta bien. O sea, no estoy por hacerle cariño a Burgos, estoy por ayudarlo aque haga su pega. Es mi mejor manera de hacerle cariño».

Este intercambio de declaraciones podría ser parte del próximo comité político de La Moneda el día lunes, aunque otras versiones lo descartan.

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