Colo Colo alcanzó el campeonato del Torneo de Apertura no sólo sin jugar su encuentro ante Santiago Wanderers, debido a serios disturbios registrados en el estadio de Valparaíso, sino por la derrota de Universidad Católica ante Audax Italiano en la Florida. La violencia en los estadios evidencia el malestar social que bulle en el país.

El duelo entre Colo Colo y Wanderers debía jugarse  en paralelo al de Audax Italiano y Universidad Católica, pero graves desmanes en el estadio impidieron que el inicio del partido, mientras que en La Florida el duelo se desarrolló con cierta normalidad.

Así, Colo Colo se proclamó campeón del Torneo de Apertura 2015-2016 pese a que no pudo jugar su partido con Santiago Wanderers a causa de los graves incidentes que protagonizaron ambas hinchadas en el campo del estadio Elías Figueroa de Valparaíso.

Sin embargo, Colo Colo alcanzó su trigésima primera estrella, por la derrota de Universidad Católica frente a Audax Italiano en el Bicentenario La Florida.

 Los albos, que poseen 33 puntos, ya no pueden ser alcanzados ni superados por la UC, que se quedó con 32 unidades y sus 15 compromisos ya disputados.

Con esto, Colo Colo consiguió su 31° estrella en la Primera División del fútbol nacional, y la primera con José Luis Sierra como estratego albo, aunque empañado por los lamentables hechos de violencia que una vez más se toman nuestro balompié.

Los itálicos lograron un triunfo por 1-0, con lo cual aseguraron su cupo en la liguilla de postemporada, donde buscarán un cupo para la Copa Sudamericana, junto con el elenco de San Carlos de Apoquindo.

El partido de Colo Colo y Wanderers fue programado para este miércoles, sin público.

Quince minutos de terror

La violencia en el estadio de Valparaíso no sólo manchó el epílogo del Torneo de Apertura, sino que desnudó una pugna entre las autoridades y los clubes organizadores del espectáculo. Más aún, no se requiere de sesudos análisis para concluir que la violencia en los estadios no es sino una manifestación encubierta del enerme malestar social que bulle en el país, consecuencia de un modelo de desarrollo equivocado, excluyente y desintegrador,

Doce minutos tardó Carabineros en ingresar al recinto, un período en el que reinó la barbarie sobre el césped del estadio Elías Figueroa. Agresiones, destrozos y una sensación de caos sin control se apoderó de los presentes en el reducto porteño.

Como ya es habitual en estos casos, las culpas se repartieron entre los protagonistas. El primero en disparar fue el gobernador de Valparaíso, Omar Jara, quien criticó la respuesta de los uniformados:

“Ya antes del partido hubo heridos, lugares que fueron destruidos. Había un ambiente de violencia previo al partido que se notaba en el aire. Creo sí, y tengo que ser honesto y se lo dije a Carabineros, que la presencia de Fuerzas Especiales fue tardía”.

Agregó:

“Esto es una vergüenza, no sólo para el fútbol, sino ciudadana. Nosotros reforzamos, teníamos un dispositivo que empezó a operar a la una de la tarde; durante la semana hicimos un esfuerzo grande, hubo medidas que no dimos a conocer y se tomaron”.

Jara, además, propone medidas para paliar la situación:

“Con cualquier sistema de seguridad que implementemos no va a ser posible tener tranquilidad. Pero sí creo que este tipo de partidos en el futuro debería jugarse con hinchada local. Sería una medida concreta y real”.

José Roa, jefe del controvertido Plan Estadio Seguro, señaló:

“Lo que hemos visto ha sido lamentable. Algo que debió ser una fiesta fue empañada por hechos que no tienen que suceder en Chile. Esto fue trabajado por las autoridades, no obstante, la velocidad de reacción fue lenta (…). Mi juicio es que la velocidad de los dispositivos de reacción fue insuficiente, pero esto no justifica lo realizado por los barristas”.

El general Jaime Barría, jefe de la V Zona de Valparaíso.Carabineros, en tanto, entregó su explicación sobre el procedimiento, que apenas dejó 12 detenidos:

“Fuerzas Especiales estaba realizando el control del ingreso. Ellos actúan a través de fases. La primera fase es la de ingreso al estadio. Carabineros estaba preparado para proceder en caso de desórdenes. Estos se produjeron cuando estaba ingresando el público, y si nosotros parábamos el ingreso de la personas, se habría producido una batalla campal”.

La autoridad policial anunció que se hará un análisis de lo sucedido para tomar eventuales medidas:

“Vamos a realizar una investigación para ver las responsabilidades. Por parte de Carabineros, podemos decir que se cumplió con la planificación establecida y con la cantidad de carabineros suficientes. Se fiscalizó a la empresa de seguridad, la cual presentó la cantidad de guardias requeridos. En cuanto a los sucesos, la responsabilidad es directa de las personas que cometieron estos incidentes en las graderías y saltando a la cancha. Si hay una responsabilidad táctica, va a ser sometida a una investigación”.

Barría defendió el trabajo de inteligencia de la institución:

“Por supuesto que el trabajo de inteligencia se hace en cada partido y, sobre todo, en los partidos de alto riesgo. Lamentablemente, la inteligencia no puede anunciar todo lo que va a suceder. Hay partidos de alto riesgo que se han jugado sin ningún inconveniente. Nosotros sabemos la complicación y por eso había la cantidad suficiente de carabineros de Fuerzas Especiales”.

S. Wanderers dice que avisó a Estadio Seguro

En un correo dirigido a Andrés Otero, periodista y asesor de José Roa, el jefe de seguridad de Wanderers, Juan Frez, comenta que avisó sobre posibles hechos de violencia:

“El correo decía que durante la noche ambas barras ingresarían elementos prohibidos por la ley. Es decir, fuegos artificiales, bombas de ruido.

Según José Roa, la información fue derivada oportunamente:

“Como protocolo se pone en conocimiento del club organzador y de carabineros para que se desarrollen los respectivos trabajos de inteligencia”.

Gobierno realiza cita de emergencia por incidentes en Valparaíso

A las 9.30 comenzó una reunión de emergencia en la Moneda, en donde se analizarán y discutirán los incidentes que ocurrieron ayer en el Estadio Elías Figueroa, Valparaíso, que impidieron que se llevara a cabo el partido entre Colo Colo y Santiago Wanderers.

Luego de que más de 60 hinchas ingresaran a la cancha y destruyeran parte del estadio, el partido fue suspendido y se generó una ola de críticas por la lenta reacción que tuvo Carabineros.

Sobre esto, el jefe de Estadio Seguro, José Roa, manifestó ayer que parte de la culpa fue de los guardias de seguridad, públicos y privados, quienes no habrían reaccionado con la velocidad necesaria.

Sobre esto, el diputado e integrante de la Comisión de Deportes de la Cámara, Matías Walker, indicó en entrevista a CNN que «no es labor de los guardias contener a los delincuentes. Es de Carabineros, quienes deben tener a un general exclusivo a cargo de la seguridad en los estadios». En ese sentido, Walker criticó la tardanza de personal de Carabineros, quienes entraron a la cancha alrededor de 20 minutos después de que comenzaran los incidentes.

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