En su casa en La Reina, y acompañado solamente de su esposa, Natalia Compagnon, se encuentra el ex director sociocultural de la Presidencia e hijo de la Mandataria Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos. Allí ha permanecido desde que volvió a Santiago y luego anunciara públicamente la renuncia a su cargo. Resalta que al momento del encuentro con el vicepresidente del Banco de Chile estaba trabajando en el mundo privado. Agrega: «Quiero creer de verdad que mi lealtad hacia el Gobierno y hacia la Presidencia también es la misma lealtad que se comparte entre ministerios y partidos. Quiero creer que esto no fue un daño a propósito a la Presidenta». Y remacha: «Si yo quisiera hacer plata de manera fácil, me hubiese quedado trabajando en el sector privado o estaría ligado a la especulación de acciones».

 

Sebastián Dávalos y su reunión con Andrónico Luksic: «No creo que haya sido imprudente»

por María José Ahumada

Dejó sus labores seis días después de que se conociera que participó en una reunión con el vicepresidente del Banco de Chile, Andrónico Luksic. El encuentro fue realizado para gestionar un crédito de $6.500 millones para que la empresa Caval -ligada en un 50% a su señora- comprara 44 hectáreas en Machalí, las que fueron vendidas recientemente en $9.500 millones.

Dávalos entrega a «El Mercurio» su versión de los hechos, los que, afirma, no tienen nada de irregular. Solo se emociona para hablar de sus labores en la Dirección Sociocultural.

-¿Dónde estuvo durante todo este tiempo?

-Estuve en el lago Caburgua entre el viernes por la tarde y el miércoles en la tarde. El viernes, cuando aparece el reportaje de Qué Pasa, nosotros íbamos viajando y estuvimos en el sur hasta el día miércoles, cuando yo decido, por iniciativa propia, devolverme a Santiago.

-¿Cuándo tomó la decisión de dejar su cargo?

-El miércoles en la tarde yo le ofrecí (la renuncia) a la Presidenta. Le dije que por el bien del Gobierno y por el bien, obviamente, de ella -porque mi lealtad siempre ha estado hacia ella- que yo no tenía ningún problema en dar un paso al lado y poner mi cargo a disposición.

-¿Qué le dijo la Presidenta en ese momento?

-Que entendía que podía ser necesario y que me devolviera a Santiago a ver cómo íbamos a hacer la salida.

-¿Descarta entonces los rumores que hablan de que su salida fue debido a presiones del Gobierno?

-Yo fui el que puse mi cargo a disposición. Es más, me atrevo a decir que fue el miércoles a las tres de la tarde.

-Usted en su declaración pidió perdón. ¿Por qué lo hizo?

-Pido perdón por el daño a la imagen que se le ha hecho al Gobierno, por una cuestión que, he dicho muchas veces, no tiene nada de ilícito, ni de delito funcionario como algunos sugieren, donde no hay nada. Se publicita como si aquí hubiese una cuestión extraña, delictiva, criminal, que no existe, que no es real, y entiendo que en ese contexto el Gobierno y la Presidenta pueden haber salido dañados de imagen, y mis disculpas son justamente a ella, porque lo que menos querría como funcionario del Gobierno es que el Gobierno quedara mal evaluado.

-¿Por qué tardó tanto en hablar?

-Básicamente porque estábamos en Caburgua, en un sector bastante aislado y en los dos teléfonos que tengo, en ninguno de los dos, tenía señal, y nos llegaba muy entrecortada la información, y hasta donde entendíamos estaba todo medianamente controlado, y recién fue el miércoles cuando la información que nos llega es que esto no estaba tan bien controlado, y ahí es cuando yo decido y prefiero devolverme a Santiago, dar la cara y un paso al lado.

-¿Quién era la persona que estaba informando de la situación?

-No tengo idea, porque conmigo no conversaron nunca. Conversaron directamente con la Presidenta, yo no estaba viendo la coordinación interna. Pero el miércoles yo recién tuve claridad de que había problemas y es cuando yo decido volver, y eso fue a las cuatro de la tarde para llegar acá a la una de la mañana para hacer lo que tuviese que hacer.

Encuentro con Luksic

-¿Cómo se gestó su reunión con Andrónico Luksic?

-La reunión se gestó con gente del banco, no con Andrónico Luksic, y se gestó porque Mauricio Valero (socio de Caval), que en ese tiempo era mi jefe, solicitó una reunión para tratar un crédito que se venía tramitando hace rato. No es que se fue a pedir un crédito, el crédito se venía tramitando hace rato y él solicitó una reunión para poder explicar más allá cuál era el proyecto.

-¿Entonces es Mauricio Valero quien pide la reunión con Andrónico Luksic?

-Él solicita la reunión con Andrónico Luksic.

-¿Usted conocía a Andrónico Luksic?

-Lo había visto una vez como ABAC (Consejo Consultivo Empresarial) de APEC (Cooperación Económica Asia Pacífico) cuando yo trabajaba en la Cancillería, y lo había visto una vez en una cosa con más gente. No lo conozco y estamos lejos de ser siquiera conocidos.

-¿Por qué usted fue a la cita entonces si no era socio de la empresa Caval?

-Pero era trabajador dependiente. Trabajé en Caval entre julio de 2012 y febrero o marzo del 2014. Hasta antes de llegar al Gobierno.

-¿De qué se habló en esa reunión?

-Lo que se habló en esa reunión fue muy sencillo: se presentó un proyecto que buscaba conseguir financiamiento para comprar un terreno y proyectar sobre él ingeniería, etc., y que al banco le debe haber parecido rentable.

-Uno de los cuestionamientos que se han realizado, principalmente desde las pequeñas y medianas empresas, es que no cualquiera tiene acceso a un directivo tan alto como Andrónico Luksic. ¿Cree que se le habría otorgado este crédito si no hubiese estado el hijo de la candidata y futura Presidenta?

-Los bancos no son entidades que hagan las cosas azarosamente, los bancos tienen departamentos que estudian cada proyecto y se demoran meses en estudiar y resolver cada uno. Este proyecto, entre comillas, se pagaba solo. Era un proyecto que, en caso de que hubiese una cesación de pagos, como estaba el mismo terreno en garantía, el banco habría ganado igual. El banco jamás va a trabajar sobre supuestos, ellos evalúan, evalúan la rentabilidad que para ellos tiene un proyecto, y ellos evaluaron que la rentabilidad que tenía ese proyecto era alta y por tanto decidieron entregar el crédito.

-¿Usted descarta entonces que el crédito se le haya otorgado a empresa Caval -donde usted trabajaba- porque era hijo de la candidata y segura Presidenta de la República?

-No era candidata.

-Era candidata, la reunión fue durante noviembre de 2013. En ese período era candidata.

-Sí, pero el crédito se venía desde hace mucho tiempo antes trabajando, no es que yo haya ido a pedir una reunión y a decir ‘oigan, denme un crédito’.

-¿Entonces el crédito se viene gestando de antes de que la Presidenta fuese candidata?

-No me acuerdo de la fecha, pero se venía gestando de antes de la reunión.

-Entonces usted descarta el tema que se viene cuestionando desde el mundo político…

-Lo descarto absolutamente porque ningún banco, en ningún lugar del mundo, va a arriesgar un proyecto si no sabe que ese proyecto les va a rentabilizar a ellos.

-¿Cree que, al menos, fue imprudente su reunión con Andrónico Luksic?

-No creo que sea imprudente por una razón súper sencilla: si yo trabajo en el mundo privado, como llevaba trabajando mucho tiempo, no puedo estar preocupado de lo que pasa en el Gobierno, y opuesto, si yo trabajo en el Gobierno, no puedo estar preocupado de lo que pasa en el sector privado. Lo dije el viernes, a mí me reclaman porque trabajo en el Estado y también me reclaman porque trabajo en el sector privado. La pregunta entonces es ¿qué puedo hacer?

-¿Cree que Luksic lo recibió porque usted era hijo de la entonces candidata presidencial?

-No sé, no tengo idea, eso tendría que preguntárselo a Andrónico Luksic, no a mí.

La Presidenta

-¿La Presidenta estaba al tanto de la reunión con Andrónico Luksic?

-La reunión que se gestó, se gestó en un marco entre privados, durante el gobierno de Sebastián Piñera, en una época en que yo trabajaba en el sector privado y que trabajaba como trabajador dependiente de Caval Inversiones, esa es la verdad, la Presidenta no tiene nada que ver con esto y no tiene por qué estar al tanto, ni tiene por qué saber lo que hacen los privados.

-¿Cómo se entera ella de este crédito?

-Yo creo que se entera por los medios.

-¿Así también se enteró de la reunión?

-Se enteró por la información que le entregaron del Ministerio del Interior, ella no tiene por qué estar al tanto de las cosas que yo como particular hago.

-¿Qué dijo ella cuando se entera de su reunión con Andrónico Luksic?

-Nos preguntó qué era lo que pasaba, le dijimos que era un negocio entre privados, que como era entre privados no tiene ninguna injerencia con el Gobierno. Y ella entendió que por ese lado iba, que fue lo que sale diciendo el Gobierno el día lunes.

-¿Qué le pareció que el banco dijera públicamente que usted había participado de la reunión?

-Me parece un ejercicio de transparencia del banco y como no hay nada que ocultar me parece muy bien que puedan decirlo. Por el contrario, si hubiese algo extraño, algo ilícito, algo turbio, no entendería que se oculte ese tipo de información. Pero, hasta donde entiendo, salió incluso en la Superintendencia de Bancos diciendo que acá no hubo ninguna operación que fuese extraña o ilegal. La gente que estaba relacionada con el proyecto, que es Herman Chadwick, salió diciendo algo similar; el alcalde de Machalí también salió diciendo que acá no había nada irregular.

-La aprobación del crédito bancario aparece fechada el 16 de diciembre de 2013, un día después de la segunda vuelta presidencial, pero desde La Moneda dicen que fue el 13 de diciembre…

-Yo no lo explico, se lo tienes que preguntar al banco. Sí me llama la atención lo siguiente: si hubiese sido aprobado antes, habrían buscado otra explicación para eso. Si se hubiese aprobado dos meses después, también hubiesen buscado una explicación y habrían dicho que era porque estaba a punto de asumir. Si hubiese dicho tres meses después, porque ya es gobierno. Siempre van a buscar una excusa para tomarse de eso. ¿Un crédito se aprueba de un día para otro? Tengo un crédito hipotecario que se demoraron en el mismo banco seis meses en dármelo, siendo yo mismo y estando el crédito a mi nombre. Si la importancia es que yo fuese, tendrían que haberme dado el crédito inmediatamente.

-¿Se ha reunido con otros directivos bancarios?

-No, no me he reunido con otros directivos bancarios.

Daño al Gobierno

-¿Siente que esta situación generó daño a la Presidenta y al Gobierno?

-Creo que sí les generó un daño y por esa razón yo decidí dar un paso al lado y pedí perdón.

-¿Por qué cree que se generó un daño?

-Porque se dijeron muchas falsedades. Se dijeron muchas mentiras, esa es la verdad, y queda en el aire esta sensación de que hay algo oscuro o ilícito o turbio, pero que nadie es capaz de explicar bien. Claramente queda un aura de que las cosas no estaban bien.

-¿Por qué no declaró antes de manera voluntaria sus intereses y patrimonios?

-Mi declaración de patrimonio la preparé el 22 de marzo, cinco días después de haber asumido.

-¿Por qué no la dio a conocer en ese momento?

-Preguntamos primero en la Segpres, que es la que ve las declaraciones, y nos dijeron que por el tipo de declaración no aplicaba presentarla. Se hizo el requerimiento a Contraloría y Contraloría se manifestó señalando que por el tipo de convenio que yo tenía no era aplicable la declaración y de hecho quedó encima de mi escritorio fechada hasta, yo creo, la semana pasada. Estuvo siempre disponible y yo la hice por iniciativa propia y llené ambas cosas incluso con más información de la que me pedían.

-¿Usted declara sus intereses el martes en la noche por petición de La Moneda o fue voluntario?

-Yo había declarado esto tiempo atrás y ellos me pidieron que reafirmara la declaración y que la mandara de nuevo y el lunes empecé a trabajar en mi declaración y la mandé el lunes y ellos me dieron plazos internos para mandar la de patrimonio y el martes dije ‘me voy a apurar’.

-¿Qué le ha señalado la Presidenta?, ¿concuerda con usted con respecto a que se generó un daño al Gobierno?

-No he tenido esa conversación todavía con ella, porque me vine a Santiago. Cuando la Presidenta vuelva tendré que buscar el espacio para conversar con ella y discutir o analizar justamente qué fue lo que pasó.

-¿Cómo está su señora con esto?

-Nunca he hablado de mi vida familiar y no lo voy a hacer ahora.

-¿Ella va a salir a explicar algo?

-Te repito: no hablo de mi vida familiar y no lo voy a hacer ahora.

-¿A qué se va a dedicar ahora?

-Ahora me voy a tomar un tiempo y voy pensar qué es lo que quiero hacer para adelante.

»Recién fue el miércoles cuando la información que nos llega es que esto no estaba tan bien controlado y ahí es cuando yo decido y prefiero devolverme a Santiago, dar la cara y un paso al lado».

-¿Sintió respaldo desde La Moneda durante este episodio, considerando que se ha planteado que hubo un cambio de estrategia y se le pidió que saliera a dar explicaciones?

-No tengo idea si hubo o no apoyo, porque estaba casi absolutamente incomunicado, y solo con la poca información que nos llegaba, era información que nosotros teníamos que considerar fidedigna. No tengo idea porque no me llegaron informes ni nada, si es que La Moneda había apoyado esto o lo otro. Desconozco absolutamente la estrategia que tomaron frente al caso.

-Y ahora que ya está en Santiago y ha podido analizar, ¿cree que faltó apoyo del Gobierno?

-No me atrevería, honestamente, a decirlo, porque no he revisado a cabalidad el caso. Creo que me voy a tomar un tiempo para eso y voy a mirar hacia atrás y sacar mis propias conclusiones.

-Desde la Nueva Mayoría señalan que participar de la reunión con Andrónico Luksic se ve anómalo, irregular.

-Le voy a hacer una pregunta: cuando hay políticos que son abogados y que tienen oficinas de abogados y ellos habitualmente se reúnen, defienden intereses -con sus oficinas- de los empresarios y de los grupos económicos, a mí eso sí me parece irregular, porque luego tienen injerencia en las decisiones que se toman. Me llama poderosamente la atención que algunos rasguen vestiduras frente a la situación y que muchos de ellos también realizan…

-¿Cree que lo quisieron perjudicar con esta situación?

-Quiero creer y quiero tener la buena fe de que no me trataron de perjudicar.

-¿Desde la Nueva Mayoría o desde La Moneda?

-Quiero pensar, de verdad, que mi lealtad hacia el Gobierno y hacia la Presidencia es la misma lealtad que se comparte entre ministerios y partidos. Quiero creer que esto no fue un daño a propósito a la Presidenta.

-¿Se siente respaldado por su colectividad, el Partido Socialista?

-El Partido Socialista nunca me ha respaldado en la vida. Y mi militancia ahí tiene que ver con ideales más que con personas.

-¿Qué le respondería a quienes dan a entender que a usted le interesaría ganar plata de manera fácil?

-Que si yo quisiera hacer plata fácil no estaría trabajando en el Estado, que si yo quisiera hacer plata de manera fácil me hubiese quedado trabajando en el sector privado o estaría ligado a la especulación de acciones o haría otro tipo de negocio. No estaría dedicado como he estado en estos 11 meses, 24/7, a las fundaciones.

-¿Cómo, entonces, le explica a la gente el tema de los autos Lexus, la moto (Harley Davidson)… cuando dicen que existe un afán de tener?

-Los autos Lexus nunca han sido míos, son de una empresa de la que ni siquiera soy socio (Caval), y esta es una moto que podría tener cualquier otra persona, vale menos que un auto, y yo no tengo auto. El afán de tener no sé quién lo habrá inventado. Si tuviera ese afán me hubiera quedado justamente, como dicen ellos, haciendo plata en el sector privado, en el que me iba mucho mejor que acá.

-Una de las preguntas que se generaron durante esta semana fue de qué vive usted, tomando en cuenta que su cargo en la administración pública era ad honorem .

-Vivo de varias cosas. Era ad honorem , pero también he tenido carrera académica, no full time académico, pero eso también implica ingresos. También tenía mis ahorros guardados y si alguien pregunta si tengo más patrimonio ahora, tengo menos patrimonio que cuándo entré, porque me tuve que ir comiendo los ahorros, básicamente, vivía de eso.

-¿Le gustaría quedarse en la política?

-Yo no llegué al Gobierno queriendo ser político; al revés, llegué con este desafío que de verdad podríamos cambiar las cosas, con la idea de que de verdad podíamos llevar a cabo todos estos proyectos que teníamos, y espero que sigan adelante.

-Desde la Nueva Mayoría afirmaban que esta situación afectaría el discurso contra la desigualdad del Gobierno. Incluso el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, dijo que no cualquier persona puede llegar a una autoridad como el vicepresidente de un banco.

-Entiendo que a Alejandro Micco lo descontextualizaron. No voy a hacer una defensa, porque no lo he leído. Pero sí hay algo más importante: la desigualdad se ataca de otra forma, y no repartiendo plata. Quien no entienda eso, no entiende el concepto de desigualdad. La desigualdad se combate dando oportunidades y educación. Por lo mismo, nosotros decidimos desde un principio que se debía mejorar la educación.

-¿No afectó entonces el discurso del Gobierno sobre desigualdad en torno al crédito?

-Honestamente, el tema Caval es un tema entre privados, no es del Gobierno. Si tú me dijeras que es el Gobierno el que está generando esta plata, entendería que tuviera un sentido. Pero si tú tienes a los privados que hacen sus negocios entre privados, pidiendo créditos a privados y para tener al final negocios con terceros o más privados, eso no tiene nada que ver con el discurso del Gobierno.

-¿Qué es lo que más le afecta de dejar su cargo de director sociocultural de La Moneda?

-Lo que más me afecta de dejar mi cargo es que -lo conversaba con mi jefa de gabinete- es el trabajo que más me ha gustado en mi vida. Es el único trabajo que me ha gustado en mi vida, y no me importaba tener que estar metido ahí de sol a sol. Reclamaba a veces porque, claro, estaba un poco cansado, porque además había muchos fines de semanas, y es cierto uno perdía a veces semanas completas, pero como lo dije el viernes, el cariño de la gente era una cuestión con la que uno se da por pagado.

-¿Cuál diría que fue su legado en la dirección sociocultural?

-Hay varios legados, no podría decir sólo uno, porque tendría que empezar a abordarlos por fundación, porque en cada fundación hicimos muchas cosas. Por ejemplo, en el caso de la Fundación Integra conseguimos que parte de las deudas históricas que había con las educadoras se cumplieran; era parte del compromiso presidencial, y peleamos por eso, evitando que hubiese paros, huelgas, etc. Empezamos a revitalizar la Fundación Prodemu, nos juntamos con temporeras, con artesanas, nos fuimos a meter a las cárceles. En Artesanías de Chile hicimos una internacionalización que nos ha costado sangre, sudor y lágrimas. En la Foji (Fundación de Orquestas Juveniles e infantiles) volvimos a lo que era la idea inicial, a llegar a más lugares, a tener un catastro real de cuántas orquestas activas hay. Mejoramos también el tema de becas. Hemos hecho mucho para llegar más y mejor.

-Se ha comentado sobre una supuesta mala relación entre usted y el ministro Rodrigo Peñailillo. ¿Es real ese rumor?

-Me llama mucho la atención, y voy a contar una anécdota: Cuando por primera vez se mencionó eso en un medio, yo creo que por ahí por marzo o abril del año pasado, justamente lo publicaron un día que yo tenía que hablar con el ministro Peñailillo por un tema de seguridad ciudadana, y me acerqué, fui a su oficina para hablar de eso, y le digo: «oiga, ministro, me llama la atención, publicaron que nos llevamos mal, y yo no tenía idea», y él me miró y me dijo: «plop, yo tampoco tenía idea». Creo que eso lo resume todo.

-También se rumoreó esta semana que usted lo llamaba «galán rural».

-Yo niego rotundamente cualquier cosa que hayan publicado, desde cualesquiera de los medios, que haya dicho yo. Al ministro Peñailillo le digo, a puertas cerradas y en público, ministro, porque entiendo que hay una situación de jerarquía y respeto frente a los cargos. Incluso cuando he hablado por teléfono con él, siempre lo trato de ministro. Es más, hasta en el SMS (mensajes de texto) que nos mandamos ayer le digo ministro.

-¿Es cierto que fue el ministro Rodrigo Peñailillo, por mandato de la Presidenta, quien revisó el texto de su renuncia al mediodía del viernes?

-No, eso no es verdad. Yo ofrecí hacer una declaración e incluso en otro momento decidí ofrecer otro comunicado a los medios; no lo realizamos. Yo fui el que dijo, para tener coordinación absoluta, que fuera visado por el Ministerio del Interior. Yo quise que todo fuese visado por Interior, así como fui yo quien envió a ese ministerio, el día lunes, mi declaración de intereses y el día martes mi declaración de patrimonio.

-Pero ¿existió el encuentro con el ministro?

-Sí hubo un encuentro con el ministro Rodrigo Peñailillo, a las 11:30 horas (del viernes).

-Reunión en la que tuvo conocimiento de su declaración pública.

-Exactamente.

-¿Eso daría cuenta de que no existe una mala relación?

-Por supuesto. O sea, qué más transparente que decirle, «ministro, esta es la declaración que voy a hacer, porque no quiero que en mi declaración aparezca nada que pueda perjudicar al Gobierno». Él la leyó, me dijo que estaba conforme con eso, y posteriormente, junto con mi equipo, decidimos hacer el anuncio en la tarde del viernes.

-¿Cómo se entera Caval -la empresa donde su señora, Natalia Compagnon es dueña del 50%- de que era un buen negocio comprar terrenos en Machalí para después venderlos?

-No tengo idea, y lo único que sé de eso es que Herman Chadwick (síndico) abre esta oportunidad y que Mauricio Valero (socio de Caval), que es la persona que llevó este negocio, fue a su oficina y conversaron sobre las posibilidades de negocios.

-En la zona se evalúan cambios al plan regulador que pasaría de ser rural a urbano. ¿Había claridad respecto de ese punto?

-Yo no me enteré. No tenía idea, la persona que vio este negocio fue Mauricio Valero, que como también dijo Herman Chadwick él abrió la venta de este terreno y fue el impulsor.

-¿Conoce, se comunicó o se reunió usted alguna vez con el Seremi de la VI Región Wilfredo Valdés?

-No sé quien es Wilfredo Valdés, no conozco a Wilfredo Valdés, yo nunca me he reunido con ninguna persona de Gobierno, jamás. Durante mi estadía en el sector privado jamás me reuní, ni se hizo ningún tipo de negocio con el Estado, jamás. Tengo claridad absoluta de que hay que separar aguas y hasta donde entiendo según también decía Herman Chadwick, o fue el alcalde de Machalí, este tema del uso de suelos viene desde el 2010 y no saben para cuándo tiene fecha.

-El crédito fue de $6.500 millones y luego el terreno se vendió en $9.500 millones, ¿Cuánto ganaron?

-Yo no tengo idea de cuánto es el dinero, porque dejé de trabajar hace más de un año en Caval. No tengo idea, porque nunca participé de la venta de ese terreno. De hecho, ni siquiera sé si alcancé a estar en la compra. Estuve hasta la época del crédito, pero después de eso ya no seguí trabajando ahí. Así es que no te puedo decir nada más. Ahora, yo tengo claridad en otra cosa: cualquier empresa en Chile no tiene los márgenes de utilidad que sacan entre una compra y una venta, porque tienes que pagar un montón de gastos administrativos, operacionales, impositivos, etc. Esos montos que se dicen yo entendería que son brutos, no netos.

-¿Usted descarta haber ganado $2.500 millones?

-Yo no he ganado ni un peso.

-¿Y su familia, su señora?

-Mi señora tampoco, por lo que estoy diciendo: la empresa Caval va a tener que pagar, seguramente, ingenieros, abogados, contadores, oficinas, etc., y después de todo eso, luego del ejercicio financiero va a poder ver cuánto generó de utilidad, si es que se generó.

-¿No hay consciencia si es que se generó ganancia entonces?

-Mauricio Valero es quien debe responder eso.

Fuente: El Mercurio
 

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