Los Correos del Pentagate: Se Sabía que los Udiotas Eran Chantas, Pero Nunca Tanto

0
421

El 28 de julio y el 27 de agosto, la Bridec metropolitana cumplió con dos órdenes de entrada, registro e incautación en las oficinas del grupo Penta. Primero se requisaron los computadores de los ejecutivos Hugo Bravo, Marcos Castro y Horacio Peña, y después los de los socios controladores, Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín. El registro de los equipos le permitió al fiscal Carlos Gajardo tener acceso a una importante cantidad de documentos. Entre ellos, los correos electrónicos mediante los cuales los políticos de la UDI muestran la hilacha, en sus patéticos pedidos de plata a los capitostes del grupo Penta. Un espectáculo tan nauseabundo como patético, que lo invitamos a conocer a continuación.  

 

A través de la búsqueda de palabras clave como “boletas” y “honorarios” en los discos duros y cuentas de correo se encontraron diversas comunicaciones entre los altos mandos de Penta y varios políticos que solicitaban financiamiento para sus campañas parlamentarias. De comprobarse irregularidades en algunas de estas operaciones se podrían alegar infracciones a la ley electoral y posibles delitos tributarios, por omitir información en declaraciones tributarias.  

Uno de los que destacó en estos mangazos fue el actual senador de UDI por la Región de los Lagos, Iván Moreira, quien fue además el que más explícitas dejó sus intenciones.

El miércoles 9 de enero de 2013 le escribió a Hugo Bravo, el ex gerente de Inversiones Penta III y “dueño de la chequera” del grupo empresarial, según sus propios ejecutivos, el siguiente mensaje:

“Sigues de vacaciones, cuándo llegas? Para poder ir a verte”.

El 30 de enero, a las 3.29 de la mañana, Moreira insistió y escribió en el asunto del correo:

“Me tienes castigado, Hugo? Te estoy llamando hace 10 días. Trata devolverme llamada. Un abrazo”.

Esa misma noche, el parlamentario UDI mandó dos boletas, una de su encargado territorial en La Cisterna, Eduardo Montalva (por $ 3 millones), y otra de su pareja, Isabel Marinovic ($ 2 millones). Después envió su número de cuenta corriente para el depósito de aquellos dineros.

Más adelante, en septiembre, Moreira mandó un correo con el encabezado:

“Para los 1.000 metros finales, queda algún cupón de combustible? Avísame. Un abrazo y mi gratitud para toda mi vida”.

Bravo aceptó pagar $ 10 millones en dos boletas de cinco millones de pesos cada una, emitidas por su chofer, Rodrigo Molina, y Verónica Nieto, secretaria de la UDI.

Finalmente, en octubre, volvió a utilizar la metáfora atlética:

“Tú crees que se pueda un raspado de la olla para los últimos 100 m de campaña?”.

Se le entregaron $ 7 millones más, cinco a nombre de su secretaria en el Congreso, Andrea Schultz, y dos más por medio de Molina. Consultado por La Tercera, Moreira declinó referirse a la cadena de correos.

No menos patéticos y rastreros fueron los correos de la senadora de la UDI por Valdivia, Ena von Baer, cuyo financiamiento está siendo investigado por Gajardo por aportes irregulares a través de boletas de terceros, la misma que negó haber recibido recursos del grupo Penta, cuando todavía no se conocía la evidencia destapada hoy.

En un correo del 18 de diciembre de 2013, describe que las campañas en Santiago y Los Ríos la han dejado con “una importante deuda” de “alrededor de $ 100 millones” y que “espera ayuda”  Según Bravo, Von Baer recibió entre $ 70 millones y $ 80 millones por ambas campañas, mediante boletas de cuatro emisores.

Pero si hay algo que define a los políticos de la UDI; es su carepalismo congénito:

“Es bastante normal que dentro del marco de una campaña se pidan apoyos. Puede haber sido que en ese marco haya enviado ese correo”, dijo la «cenadora».

Luego, sin que se le moviera un músculo de un rostro de suyo pétreo, la senadora von Baer (UDI), hizo un llamado a «esperar los resultados de la investigación» antes de hablar del tema. A través de su cuenta de Twitter, señaló: “Como he dicho en ocasiones anteriores, antes de emitir juicios esperemos los resultados de la investigación”.

Hay que señalar que la senadora de la UDI, Ena von Baer, es ahijada política de Jovino Novoa, quien también se encuentra complicado en el Pentagate. Las  funcionarias de Penta, Mylene Isabel D’Alencon y María San Martín, confirmaron las múltiples visitas que el ex legislador hizo a las oficinas del holding de Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín para coordinar la entrega de recursos a través de boletas ideológicamente falsas.

“Ena von Baer fue con Jovino Novoa a hablar con Carlos Délano y con Carlos Lavín para solicitar estos fondos. Délano y Lavín hablaron conmigo y me dijeron que había que pagarle alrededor de 6 millones mensuales”, señala Hugo Bravo en declaración ante la Fiscalía.

El papel que jugó Novoa en la entrega de recursos a la actual senadora por Los Ríos queda establecido en la declaración que Bravo hace al fiscal y que está contenido en el expediente de la causa que lleva Gajardo:

“También se le pagó a la candidata Ena von Baer tanto en Santiago como en el sur. Unos 30 millones en Santiago y unos 40 o 50 en el sur. Ena von Baer fue con Jovino Novoa a hablar con Carlos Délano y con Carlos Lavín para solicitar estos fondos. Délano y Lavín hablaron conmigo y me dijeron que había que pagarle alrededor de 6 millones mensuales. Esto se hacía por boletas de honorarios. No recuerdo de quién. Y al reverso anotaba las iniciales de Ena von Baer. Yo nunca hablé con Ena von Baer. Me enviaban un sobre cerrado con las 2 o 3 boletas o facturas por los 6 millones. El cheque se hacía abierto con el nombre del que daba la boleta y luego se retiraba. Tampoco en este caso los servicios existían, no eran reales, era para cuadrar en la contabilidad los aportes que se hacían”.

Al emitir boletas falsas, por servicios que no se cumplían, Ena von Baer incurrió en delitos tributarios, y falsificación ideológica de documento público. Desde esa perspectiva, no debiera sorprender si el Fiscal Gajardo le inicia un antejuicio de desafuero, para encausarla penalmente por dichos delitos. En chileno, está hasta el perno.

Otro que bien baila en materia de pasar el platito al grupo Penta, fue el diputado de Evópoli, Felipe Kast, cuyos correos también figuran en el expediente.

Así, le escribió a Carlos Eugenio Lavín, en mayo de 2013:

“Siempre he pensado en un apoyo tuyo en el plano personal más que a través del grupo, por muy modesto que sea. Honestamente, pienso que la defensa de las ideas más importante se va a dar en el Congreso, dado que en la presidencial hay pocas posibilidades de ganar”.

En la carpeta de Gjardo también figuran correos de asesores de políticos. Es el caso de Carmen “Coca” de Castro, jefa de campaña de Pablo Zalaquett:

“Sebastián, por favor, hacer factura a esta empresa, tráela el lunes, porfa”, le pidió el 30 de octubre de 2013 a uno de los socios de Reactor Spa, Sebastián Correa.

Paola Rojo es otra jefa de campaña cuyas comunicaciones fueron recogidas por la fiscalía:

“Estimado don Hugo, en relación a lo conversado con don Alberto Cardemil, envío boleta de honorarios”, escribió el 23 de septiembre, adjuntando boletas de los abogados de Rancagua Luis León y Saúl Quiroz, por un total de $ 9.999.999.

También existen menciones de candidatos en correos entre ejecutivos de Penta, como el del gerente general Manuel Antonio Tocornal y el contador Marcos Castro, en el cual se adjunta una boleta de Jorge Olave por cinco millones con la leyenda “pago aporte Andrés Velasco” y otro en el que Francisco Silva, director de Pentasecurity, le pide a Fernando Cámbara, su gerente general, que “incluya en su lista” a Jaime Bellolio por un monto de $ 1,5 millones.  

Caso Penta: Bravo contó cómo se realizaron pagos a Longueira, Von Baer y Velasco

El ex gerente de Penta Hugo Bravo afirmó ante la Fiscalía que las supuestas facturas y boletas irregulares destinadas al financiamiento de campañas políticas no tienen relación con Penta ni con Penta III y recalcó que «los servicios que se indican no son reales».

Esto es parte de las últimas declaraciones que realizó el ejecutivo ante el Ministerio Público y que se dieron a conocer este domingo, tras el levantamiento del secreto de la investigación.

Bravo detalló a la Fiscalía que «para la campaña de primarias de Pablo Longueira, Lavín y Délano lo financiaron con cerca de 100 millones (…). Me pidieron que se lo entregara (el dinero) a Longueira en efectivo».

«Esta suma yo la transferí a mi cuenta Settelman del banco Penta por dos montos de $ 50 millones y solicité que se me entregara el dinero en efectivo en mi propia oficina. Para ello llamé por teléfono al gerente general del banco, Andrés Chelchenisky, indicándole que necesitaba en efectivo 50 millones de mi cuenta. Subió a una oficina una cajera y un guardia con el dinero y una máquina para contar billetes», relata según la publicación del matutino.

Bravo agregó: «Me la entregaron en un sobre-bolso café. Yo fui con el bolso a la oficina de Carlos Lavín y se lo mostré (…). Luego, mi secretaria Mylene llamó al contacto y yo se los entregué, pero no recuerdo quién era. Esto lo hice en mi oficina. A la semana se repitió la operación por 50 millones más».

«Finalmente, cuando Longueira ya se había bajado, creo que le entregaron al mismo contacto otros 35 millones, que eran para que Longueira viviera después que se bajara como candidato. El depósito no sé quién lo hizo, pero me lo contaron Délano y Lavín», contó Bravo.

En el detalle, Hugo Bravo contó al fiscal Carlos Gajardo que «la factura 677 y 679 de Inversiones y Mandatos, de fechas 10 y 17 de junio de 2013, por 2,5 y 5 millones de pesos, corresponde a una factura que se dio para la candidatura de Ena von Baer».

«Al reverso anoté con mi letra que reconozco JN, que significa Jovino Novoa, por cuanto siempre Jovino Novoa conseguía facturas de esa empresa, incluso en las campañas anteriores en las que se colaboró (…). Esas facturas son para candidatos de la UDI, que recolectaba Jovino Novoa, no solamente para Ena von Baer», contó.

Bravo también explicó las facturas entregadas al ex precandidato Andrés Velasco.

«La factura 63 de la Sociedad Cactus Consultores SPA por 20 millones de pesos, de fecha 2 de julio de 2013, corresponde a un aporte a la campaña presidencia de Andrés Velasco. Lo mismo sucede con la boleta 190 de Jorge Arturo Olave Marilef, de fecha 3 de enero de 2013. Al dorso anoté con mi letra MAT-AV, que corresponde a Manuel Antonio Tocornal y Andrés Velasco».

El ex ejecutivo de Penta contó que Velasco y Tocornal fueron invitados por Délano y Lavín a almorzar al edificio de Penta «para que expusiera su proyecto».

«Yo no fui convidado. Después de ese almuerzo se le dieron estos aportes. Manuel Antonio Tocornal habló conmigo y se le dieron estos aportes. Ni la boleta de Olave ni la factura de Cactus corresponden a servicios prestados a Penta S.A.», relató.

Sobre Felipe de Mussy, Bravo explicitó que «la boleta 17 y 18 de José Tomás Garcés Larenas, de fecha 13 de mayo y 30 de junio de 2013, por un monto de 4,5 y 2,7 millones de pesos, de acuerdo al correo que acompaña la boleta, se trata de un aporte a la campaña del diputado Felipe de Mussy, que es sobrino de Luis de Mussy, que es un gran amigo de Carlos Alberto Délano».

Asimismo cuenta que «la boleta 114 de Luis León por $6.999.999 de fecha 23 de septiembre de 2013 es solicitada por Alberto Cardemil».

Hugo Bravo también relató las pugnas que se vivieron dentro de Penta tras estallar el caso que mantiene en jaque a varios políticos, principalmente de la UDI.

El ex ejecutivo relató que el 7 de septiembre llegaron a su casa Carlos Eugenio Lavín y su hijo Carlos Lavín donde le dijeron que «el juicio contra ellos se estaba moviendo políticamente al más alto nivel. Que el SII no iba a mandar más antecedentes por investigar a la Fiscalía y que le iban a decir al fiscal que cobrara los impuestos y nada más»

«Me dijo que el ‘Choclo’ (Délano) estaba muy afectado y retraído por esto, que los de la UDI estaban muy asustados y que esto iba a influir en la nueva ley de aportes políticos y que con eso se iba a solucionar el tema (…). Yo le dije que iba a decir la verdad en mis declaraciones y que no iba a inventar nada», contó.

Bravo además detalló que dos días más tarde lo llamó Carlos Eugenio Lavín donde le dijo que «las gestiones políticas iban bien, que nadie quería que quedara la embarrada y que neutralizarían al fiscal quitándole el apoyo del SII, que es el ente que le permitía investigar».

«Me dijo que no concurriera al día siguiente a declarar, que diera parte de enfermo. Yo le dije que iba a consultar a mis abogados», cuenta y añade que en conversación con quienes lo defienden «me insistieron en que había un compromiso con la Fiscalía de contar la verdad y que no ir sólo iría en perjuicio mío».

«Llamé nuevamente a Carlos Eugenio y le dije que iba a declarar y él me dijo ‘haz lo que quieras’ y cortó el teléfono. Tras esto comenzó la guerra mediática y en la prensa me han hecho ver como el responsable de todo el problema de Penta, cuando yo he sido un empleado de la empresa», dijo al Ministerio Público.

Sobre el ex senador UDI y asesor de Penta, Carlos Bombal, Hugo Bravo dijo a las autoridades que no trabaja para la empresa, sino que es «lobbysta y se dedica a facilitar las aprobaciones en terreno y con la marina de la empresa Andes Iron con la mina Dominga».

Bombal, sostuvo Bravo, «tiene contrato de trabajo con Penta y con factura de 100 UF mensual para Penta III (más de 2.4 millones), donde tampoco hacía nada. En todo caso, en las declaraciones de los días 9 y 12 de septiembre yo mencioné a Bombal en la utilización irregular de facturas o boletas de temas políticos».

Secretarias de Penta confirman rol central de Jovino Novoa en financiamiento ilegal de campañas UDI

Declaraciones de las funcionarias de Penta Mylene Isabel D’Alencon y María San Martín, confirman múltiples visitas del coronel gremialista a las oficinas del holding de Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín para coordinar la entrega de recursos a través de boletas ideológicamente falsas. “Ena von Baer fue con Jovino Novoa a hablar con Carlos Délano y con Carlos Lavín para solicitar estos fondos. Délano y Lavín hablaron conmigo y me dijeron que había que pagarle alrededor de 6 millones mensuales”, señala además en su declaración Hugo Bravo.

Luego que se acabara el secreto de la investigación que lleva adelante el fiscal Carlos Gajardo sobre el caso Pentagate, se comenzaron a conocer los detalles de la indagatoria, los que confirman la serie de filtraciones que por meses han circulado en la prensa.

En una declaración fechada el 16 de septiembre, Mylene Isabel D’Alencon –ex secretaria de Hugo Bravo, actual secretaria de Carlos Eugenio Lavín y funcionaria de Penta desde hace 26 años– declaró que tomó conocimiento del rol financista del holding desde la campaña presidencial de Joaquín Lavín.

“Este tema del financiamiento de las campañas a mí me empieza a constar con la campaña de Joaquín Lavín. Ahí yo me enteré que esto pasaba y tengo la certeza. En algún momento esto me lo habló Hugo Bravo que hablaba de los ‘auspicios’ para los políticos”, señaló en su declaración la secretaria.

En relación a los nombres relacionados con la investigación de la arista política del caso Penta, la secretaria relató lo siguiente:

“Respecto de las personas que se me preguntan señalo que durante el año 2013, antes de las elecciones, pero ignoro la fecha exacta, se reunió con Laurence Golborne. Esto ocurrió en un par de ocasiones. Yo supongo que era por financiamiento político porque siempre iban políticos a lo mismo y después hacían llegar boletas. Golborne se reunió primero con don Carlos Alberto y luego llamaron a la reunión a don Carlos Eugenio. También Iván Moreira, pero él se reunía con don Hugo Bravo. También fue Ena von Baer una vez a reunirse con don Carlos Alberto. Jovino Novoa también fue el año pasado unas tres veces. Este año fue una vez. Pablo Longueira también fue”.

La secretaria también detalló modos de operar:

“Luego llegaban sobres cerrados y que decían personal, por lo que no los abría. Los sobres iban dirigidos a Hugo Bravo. Luego don Hugo Bravo me las pasaba a mí una vez que las abría y eran boletas de honorario o facturas. Yo las mandaba a Tesorería con Juan Carlos Armijo, con alguna nota que don Hugo enviaba con un posit encima. La persona que había traído el sobre se iba. La persona no era conocida, era un auxiliar y me decían que traían un sobre de tal candidato. Recibí estos sobres de Iván Moreira, Ena von Baer, Alberto Cardemil. Recuerdo que un señor de apellido Illanes, que no era un auxiliar, era el que traía las facturas de Golborne y luego era el que retiraba los cheques. Jovino Novoa hacía llegar unas facturas para respaldar el cheque que se entregaba. Los retiraba un auxiliar. Cuando el cheque estaba listo yo llamaba a las secretarias de los candidatos y les indicaba que el cheque estaba listo. Llamé recuerdo a las secretarias de Jovino Novoa, Ena von Baer, Iván Moreira, Laurence Golborne, Alberto Cardemil, para que retiraran los cheques por las boletas enviadas”.

Mylene Isabel Dalencon también señaló en su declaración de septiembre que “hubo en una ocasión, un almuerzo con Andrés Velasco, en que participaron en el piso 16 Délano y Lavín, Manuel Antonio Tocornal, creo que Hugo Bravo. También concurrió en un par de ocasiones Pablo Zalaquett. Alberto Cardemil también”.

Respecto de algún financiamiento a Andrés Velasco –aseguró Dalencon–, estos no pasaban por ella.

“Estas personas no se juntaban con don Hugo Bravo, los que se juntaban con ellos eran principalmente Carlos Alberto Délano y en ocasiones se juntaba también con ellos Carlos Eugenio Lavín. Pero con don Hugo Bravo no, salvo Iván Moreira que se juntaba con él”.

La funcionaria de Penta también dio luces del hito que marca su conocimiento respecto a este tipo de operaciones:

“El dinero se giraba por inversiones Penta III y es posible, pero no tengo la certeza, que también por empresas Penta. Pero los que daban el visto bueno a estos aportes eran principalmente Carlos Alberto Délano y en segundo término Carlos Lavín. Iván Moreira si bien se entendía con don Hugo Bravo, igual la decisión de apoyarlo era de don Carlos Alberto Délano. En general don Hugo Bravo tenía autonomía dentro de la empresa, pero en este tema no. En este tema el que decidía a quién apoyar era Carlos Alberto Délano y secundariamente Carlos Eugenio Lavin. Yo nunca cuestioné esta forma de proceder ni vi que nadie lo cuestionara”.

Los mismos antecedentes fueron ratificados por María San Martín, quien desde el 2002 trabaja para el “Choclo“ Délano. En su declaración a la Fiscalía, realizada también el 16 de septiembre, San Martín aseguró que sus jefes siempre están recibiendo a políticos:

“Reciben bastante gente en sus oficinas, mucha gente les pide reuniones. Yo los agendo y luego los recibo y le aviso a don Carlos Alberto”.

Cuando el fiscal le consultó sobre las citas que los dueños de Penta sostuvieron con dirigentes ligados al gremialismo, la secretaria enumeró a quienes vio desfilar el 2013 por las oficinas de Penta:

“A su pregunta sobre algunas personas específicas que usted me ha nombrado y que hayan visitado el año pasado a don Carlos Alberto Délano y a don Carlos Eugenio Lavín, señalo que recuerdo que el año pasado recibió en una o dos ocasiones a Laurence Golborne, que fue solo. Lo recibió junto con Lavín. Otros años ha ido Jovino Novoa”.

Más adelante, en su testimonio, María San Martín agregó otros nombres:

“También el año pasado fue Ena von Baer, una o dos veces. Pablo Zalaquett en una o dos ocasiones. Alrededor de un año, o un año y medio atrás, supe que fue a almorzar al piso 16 Andrés Velasco (…) sé que con don Carlos Eugenio y don Carlos Alberto”.

Luego, la asistente aclaró que a través de ella no se recibían facturas ni boletas, ni tampoco se entregaban cheques a los candidatos. Consultada por otros nombres del gremialismo involucrados en el Pentagate, indicó:

“Las personas que he mencionado (Golborne, Novoa, Von Baer, Velasco, Zalaquett) llegaban preguntando o estaban agendadas para reunirse con Délano o con Lavín”, ratificando así que las audiencias siempre eran ante la presencia de alguno de los controladores del grupo, y que eran los mismos candidatos los que acudían a solicitar financiamiento.

Tal como declaró la ex secretaria de Hugo Bravo, y actual asistente de Délano, Mylene Delancon, varios de los candidatos UDI acudieron a las oficinas de Penta en compañía de Jovino Novoa, ex timonel gremialista y uno de los cuatro coroneles que mantienen histórica influencia entre los herederos de Jaime Guzmán.

En una declaración fechada el 10 de septiembre –que también registra el expediente– el ex gerente general del Grupo Penta, Hugo Bravo, detalló el rol jugado por Novoa en la entrega de recursos a la senadora Ena von Baer:

“También se le pagó a la candidata Ena von Baer tanto en Santiago como en el sur. Unos 30 millones en Santiago y unos 40 o 50 en el sur. Ena von Baer fue con Jovino Novoa a hablar con Carlos Délano y con Carlos Lavín para solicitar estos fondos. Délano y Lavín hablaron conmigo y me dijeron que había que pagarle alrededor de 6 millones mensuales. Esto se hacía por boletas de honorarios. No recuerdo de quién. Y al reverso anotaba las iniciales de Ena von Baer. Yo nunca hablé con Ena von Baer. Me enviaban un sobre cerrado con las 2 o 3 boletas o facturas por los 6 millones. El cheque se hacía abierto con el nombre del que daba la boleta y luego se retiraba. Tampoco en este caso los servicios existían, no eran reales, era para cuadrar en la contabilidad los aportes que se hacían”.

A pocos días de que estallara públicamente el caso, versiones de prensa dieron cuenta del rol clave de Novoa en la recaudación y entrega ilegal de recursos, aunque en su minuto el histórico militante de la derecha montó en cólera e, incluso, amenazó a medios de comunicación con acciones legales.

“De la publicación hecha por Ciper sí se pueden desprender conductas ilegales: la primera es la supuesta acusación calumniosa hecha por el señor Hugo Bravo; la segunda, es la reproducción maliciosa que un medio de comunicación hace de esa acusación; y la tercera, es la filtración de datos que supuestamente existen en un expediente secreto”, señaló en esa ocasión Novoa.

“La filtración de datos en procesos que lleva la Fiscalía se ha transformado en algo habitual. Yo no me voy a referir más a estas acusaciones falsas, pero me reservo el derecho a actuar legalmente y a ejercer las acciones que correspondan respecto de cualquiera de las tres conductas, a mi modo de ver reñidas con la ley, que acabo de mencionar”, finalizó en esa ocasión el ex senador por Santiago Poniente y actual presidente de la Fundación Jaime Guzmán.

DEJA UNA RESPUESTA