Trabajadores de Starbucks Denuncian Nuevas Prácticas Antisindicales

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El presidente del sindicato de Starbucks Chile, Andrés Giordano, denunció este jueves prácticas antisindicales en que incurriría la empresa, manifestando que se encuentran en medio de un proceso de negociación colectiva para exigir bonos de colación y un reajuste salarial de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Los trabajadores de la cadena Starbucks lamentan la postura de la empresa de insistir en prácticas antisindicales contra la única organización laboral que tiene la cafetería en América Latina. Giordano Salazar, presidente del sindicato, afirma que este sábado comenzaron una nueva negociación colectiva, aunque no ven cambios en la administración de la compañía respecto al trato con los trabajadores.

La cadena el año pasado fue multada por un total de $50 millones por aplicar prácticas antisindicales, quedando registrada en la lista negra que elabora la Dirección del Trabajo, por lo que no puede realizar contratos con el Estado por un período de 2 años.

«Luego de 4 años de trabajo sindical la compañía ha mantenido una conducta, desde su casa matriz, de antisindicalidad total, de vulneración de los derechos colectivos de los trabajadores y ha optado constantemente por usar todos sus recursos logísticos, financieros y operativos para debilitar al sindicato y hoy día tenemos una negociación colectiva en que se niega a acceder a las peticiones del sindicato», afirma.

El principal problema entre las partes es el bono de colación que actualmente es inexistente para los trabajadores, quienes denuncian que los gerentes de la empresa si tienen acceso a este derecho.

Salazar sostiene que las prácticas antisindicales «han logrado que la sindicalización baje de un 50% a 6%», pues se verifican «despidos, discriminaciones en ascensos, presiones directas, insultos a dirigentes sindicales y han habido despidos de delegados, que han sido reincorporados por orden judicial».
quejas

«Para la negociación colectiva se presentó un proyecto, pensando en la realidad de la compañía para lograr un acuerdo, pero la mesa negociadora se ha reunido 2 veces pues la empresa ha dilatado mucho el proceso y no se nos ha ofertado absolutamente nada, salvo la posibilidad de que los trabajadores del sindicato renuncien a la compañía, siendo indemnizados, lo que es una práctica antisindical», precisa.

El sindicato estudia la posibilidad de interponer una queja en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por violaciones a la directrices para empresas multinacionales, además de recurrir ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), contra el Estado chileno «por permitir que estas vulneraciones sigan existiendo».

El líder sindical se reunió con el candidato a diputado por Santiago, Giorgio Jackson (Revolución Democrática), para exponer la situación interna en la compañía, y recordó la huelga de 2011 y la sentencia judicial de 2012 que sancionó a la multinacional con pagar más de $22 millones, por prácticas que atentaban contra la asociación sindical.

Jackson señaló que “acá lo que existe es la reincidencia en el delito de la práctica antisindical. Estamos viendo que los trabajadores de Starbucks Chile se ven vulnerados y violentados de manera silenciosa, una y otra vez, año tras año. La empresa prefiere pagar las multas en vez de tratar bien a sus trabajadores”.

Por su lado, Giordano aseveró que tras la negociación colectiva de 2011 que desató la huelga, la disminución en la afiliación al sindicato cayó del 50% al 6%, porcentaje que se mantiene en la actualidad.

“Esto se debe absolutamente a prácticas antisindicales que han ocurrido”, dijo, añadiendo que “el tema fundamental de nuestra denuncia pública es que la empresa no permite que existan relaciones colectivas dentro de la empresa, no le gusta que haya un sindicato, no le gusta tener que transar cosas con el sindicato y eso no es de acá en Chile, es una política corporativa”, precisó.

Esto ocurre luego de que el sindicato denunciara que la compañía les ofreció indemnizados por renunciar.

Respecto a la negociación colectiva, resaltó, en una lista de 13 exigencias, tres puntos más importantes para ellos: bono de colación para los empleados que atienden los locales (la plana ejecutiva sí lo tiene, detalló); un reajuste anual de acuerdo al IPC (actualmente la política de la empresa es por ‘meritocracia’, sostuvo); y una remuneración para los trabajadores de más experiencia acorde a sus funciones.

Asimismo, informó que actualmente son cerca de 900 los trabajadores (de locales, no ejecutivos) en todo el país, los que ganan $1.320 por hora trabajada. Los part-time reciben un salario de $158.000 (30 horas), mientras que los de jornada completa (40 horas) ganan un sueldo de $211.200.

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