Preso Torres Silva: Prófugos Tres Condenados por Asesinato de Berríos

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Tres de los 14 condenados por el asesinato del químico de la DINA, Eugenio Berríos, no han sido encontrados por la PDI, ni se han entregado, por lo que, en los hechos, son prófugos de la justicia. Arturo Silva Valdés (condenado a 15 años y un día por su responsabilidad como autor de secuestro con homicidio y 5 años y un día por asociación ilícita), Jaime Torres Gacitúa (10 años y un día por su responsabilidad como autor de secuestro y 5 años y un día por asociación ilícita) y Manuel Provis Carrasco (10 años y un día por su responsabilidad como autor de secuestro y  5 años y un día asociación ilícita), no han sido encontrados por personal de la PDI y tampoco han acudido a su entrega voluntaria. El preso número catorce, Hernán Ramírez Rurange, se arrancó sin pagar.

 

Gendarmería informó que nueve de los 13 condenados por la desaparición y muerte del químico Eugenio Berríos ya han ingresado al penal de Punta Peuco. A través de un comunicado, la institución explicó que los chilenos Pablo Rodríguez, Raúl Lillo, Neslon Román, Marcelo Sandoval, Eugenio Cobarruvias, Manuel Pérez y Fernando Torres Silva, y los uruguayos Wellington Sarli, Tomás Casella y Eduardo Radelli ya se encuentran en el recinto. Solo faltan Arturo Silva, Jaime Torres y Manuel Provis, quienes, de hecho, se encuentran prófugos de la justicia.

Berríos huyó a Uruguay en noviembre de 1991 para evitar declarar en el juicio en Chile por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier. Acompañado por el entonces mayor de Ejército Carlos Herrera Jiménez, asesino confeso de Tucapel Jiménez, se instaló en Montevideo.

Ahí Berríos fue protegido por miembros de la inteligencia militar chilena y uruguaya hasta que en noviembre de 1992 fue «secuestrado» por sus mismos guardianes. No apareció más con vida y en abril de 1995 su cadáver fue encontrado en una playa de «El Pinar», cercana a Montevideo.

Fernando Torres Silva se entregó en dependencias de la PDI

Pasada la 01:00 de la madrugada de este viernes ingresó a la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones el ex fiscal militar y ex auditor del Ejército Fernando Torres Silva, quien fue condenado a 10 años y un día de prisión, sin beneficios, por el crimen del ex agente de la DINA Eugenio Berríos.

Torres Silva, que fue sentenciado como autor del delito de asociación ilícita y conocido como uno de los fiscales favoritos de Augusto Pinochet, vestía un chaquetón grueso y cargaba un maletín en cada mano y fue acompañado por un escolta.

Al ser consultado por Cooperativa sobre su ingreso a las dependencias de la PDI, el escolta que acompañaba al ex auditor del Ejército impidió que diera declaraciones.

Se aceleran los ingresos a prisión

En tanto, tras el suicidio del general en retiro Hernán Ramírez Rurange, la Justicia aceleró las detenciones del caso Berríos.

Son 13 los ex uniformados que van a cumplir condena en el Penal Punta Peuco, incluyendo a tres oficiales uruguayos.

Anoche se confirmó el ingreso de al menos cinco de los condenados: Pablo Rodríguez Márquez, Raúl Lillo, Nelson Román y los uruguayos Tomás Casella y Wellington Sarli.

El penal Punta Peuco tiene una capacidad para 112 internos.  Actualmente son 88 los militares que cumplen condenas por causas de Derechos Humanos, cifra que hoy cambia.

Cabe consignar que en el caso de Ramírez Rurange, tal como sucedió con Manuel Contreras, se aplica el mismo criterio de prescindencia del Ejército, merced al decreto de 2009 que prohíbe los honores militares para uniformados condenados por violaciones de los derechos humanos.

Así, las Fuerzas Armadas no podrán hacerse presentes institucionalmente en su funeral ni enviar condolencias a la familia.

Hijo de general Ramírez: Suicidio no fue por depresión

Alejandro Ramírez, hijo del ex jefe de la DINE, Hernán Ramírez Rurange, quien se suicidó este jueves antes de ingresar al penal de Punta Peuco, reconoció que su padre dejó una carta explicando las razones de esta decisión.

Ramírez explicó que la misiva es «solamente de índole familiar» y que «esto no fue por depresión».

Al ser consultado sobre si el suicidio se debió a su condena por la desaparición y muerte de Eugenio Berríos, sostuvo que su padre «no estaba dispuesto a ir a Punta Peuco», razón por la cual se quitó la vida.

El general (r) falleció en el Hospital Militar este jueves tras dispararse en la cabeza con un revólver .22, dos días después de ser condenado a 20 años y dos días como autor del secuestro del químico y colaborador de la DINA, Eugenio Berríos.

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