Todavía es Tiempo de Obligar al Gobierno a NO Firmar el TTP

0
583

El economista Joseph Stiglitz, premio Nóbel de Economía 2001, no escatimó críticas al acuerdo de libre comercio que involucra a Chile y a 11 naciones del Pacífico. «Se podría llamar una mala reforma, un paso en la dirección equivocada», dijo, y agregó que podría socavar protecciones básicas de los consumidores, sobre todo por las trabas que agrega al acceso de medicamentos. Entre tanto, una denuncia internacional contra el TTIP, tratado muy similar al acordado por Chile, lleva recogidas más de 3,2 millones de firmas en Europa, mientras que en una demostración que se puede, Uruguay se retiró de las negociaciones del TISA, el tercero de la triólogía de tratados de libre comercio impulsados por el Gobierno de Obama.

 

No es raro escuchar fuertes críticas de Joseph Stiglitz, sobre todo si tiene que ver con la desigualdad en América Latina; más aún cuando conoce bien de lo que habla. No en vano fue primer vicepresidente y economista jefe del Banco Mundialm entre 1997 y 2000. 

El premio Nobel de economía en 2001 suele ser duro, tanto por las problemáticas de distribución de ingresos en su país, Estados Unidos, como en el mundo. En el caso chileno, el economista ha sido especialmente crítico el sistema de pensiones.

Pero esta vez, en el marco de las reuniones anuales del FMI y donde es anfitrión Perú, fue especialmente duro con el TransPacific Partnership (TPP), el tratado de libre comercio que acaba de ser firmado por 12 países, incluido Chile, y que se transformaría en el acuerdo más grande de la historia al representar un 40% de la economía mundial.

Si bien muchos líderes políticos han celebrado el acuerdo de integración económica, Stiglitz reconoció en una entrevista con el diario Gestión de Perú que más bien podría profundizar la desigualdad, poniendo a Perú como uno de los grandes perdedores.

Hay reformas estructurales buenas y otras muy malas. Para Joseph Stiglitz Stiglitz, Premio Nobel en Economía, el Acuerdo de la Asociación Transpacífico (TPP) es una idea muy mala y dejará a los países menores firmantes, como Chiule y Perú “definitivamente” peor.

“Algunos llaman al TPP un motivador de reformas, yo lo llamo motivador de desigualdad. Es una movida equivocada”, sostuvo.

Para países como Chile y Perú, -agrega- el acuerdo implica un retroceso respecto al TLC ya firmado con EE.UU. En el caso particular de las medicinas, Stiglitz afirma que su acceso será más difícil y los precios subirán.

“La historia de que los fármacos estarán más disponibles es básicamente una mentira”, fustigó.

En general el experto no concibe que se haya dado esta movida que, en lugar de unir al mundo, lo separa. Un ejemplo es que, tras el acuerdo, Estados Unidos seguirá dando subsidios a productos agrícolas.

El catedrático de la universidad de Columbia apunta a que el tratado genera la misma preocupación en EE.UU. como en nuestra región. Dice que, ante el secretismo con el que se ha llevado, el TPP podría ser «muy malo para los trabajadores comunes, el medio ambiente, la salud».

«Algunas personas llaman a la TPP un motivador de reformas estructurales, pero yo lo llamo un motivador para una mayor desigualdad y socavador de protecciones básicas de las personas en nuestra economía», comentó, ante el impacto que tendría sobre los consumidores.

En ese sentido, destacó que el tratado se «podría llamar una mala reforma, que es un paso en la dirección equivocada».

Señaló que el TPP ha estado envuelto en un manto que es «mezcla de mentiras y medias verdades».

Remarca como ejemplo el caso de los precios de los medicamentos, donde de acuerdo al economista, prevalecerían los intereses de las grandes compañías norteamericanas sobre intereses de países como Chile y Perú.

«Todo el debate ha girado en torno a hacer el acceso a los drogas más difícil, en el aumento de precios de los medicamentos. La historia de que habran más drogas disponibles es básicamente falsa», declaró, agregando que se pudo haber adoptado un acuerdo más equilibrado «pero no lo hicieron porque a las compañías farmacéuticas no les gustó».
     
Denuncia internacional contra el TTIP lleva más de 3,2 millones de firmas en Europa

La denuncia internacional contra el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (conocido por su siglas en inglés, TTIP) lleva recogidas más de 3,2 millones de firmas en Europa.

La petición, con el nombre de todos los firmantes, se entregará este miércoles en las sedes de la Comisión Europea en Bruselas y Londres.

Los activistas londinenses planean además remitir la nota de protesta en una acción pública que tendrá como protagonista a un gigante caballo de Troya.

Este artilugio de guerra, cuya primera referencia literaria se remonta a la «Odisea» de Homero, es de plástico y una vez hinchado alcanza seis metros de altura.

«Tres millones de personas demandando el fin de las negociaciones del TTIP demuestra que la Unión Europea no tiene el mandato público para continuar con este tratado», denunció este martes Nick Dearden, director de Justicia Global Ahora.

El responsable del colectivo con sede en Londres recalca que ciudadanos de toda Europa «se alzan para proteger nuestros derechos laborales, nuestras medidas medioambientales y vitales servicios públicos del TTIP».

«Todo lo que conocemos de este acuerdo, que se negocia en secreto, tiene muy poco que ver con el comercio internacional y se dirige a consagrar el poder corporativo», añade Dearden en una nota electrónica.

Los 3,2 millones de apoyos a la petición contra el TTIP se han recogido en un tiempo record de doce meses.

Estas firmas se limitan a Europa y entra ellas medio millón se efectuaron en Reino Unido, de acuerdo con datos de Justicia Global, que coopera en esta causa con sindicatos, asociaciones ecológicas y otras ONG.

Uruguay e retiró de negociaciones del TISA

El gobierno uruguayo anunció que dejará de participar en las negociaciones del Tratado Internacional de Comercio de Servicios (TISA), cuestionadas por importantes sectores políticos y sindicales.

La determinación la comunicó la ministra de Turismo Liliam Kechichian, al finalizar un Consejo de Ministros, encabezado por el presidente Tabaré Vázquez.

Precisó que se tomó la decisión a pedido del mandatario, quien había solicitado la opinión del gobernante Frente Amplio (FA) al respecto, fuerza que el sábado se pronunció en contra de seguir esas negociaciones.

Al asumir la posición del FA, se le pidió al canciller Rodolfo Nin Novoa, concretarla en el sentido de dejar de participar de las conversaciones del TISA a las que Uruguay venía asistiendo.

El sábado, un Plenario Nacional del FA aprobó (117 a favor y 22 en contra) una resolución que considera inconveniente «seguir participando de las negociaciones del TISA», como lo viene haciendo Uruguay desde el año pasado.

El TISA, que procura liberalizar el comercio de servicios como el de las telecomunicaciones, el software y la energía, fue fuertemente rechazado por la central sindical PIT-CNT, que lo critica en todas sus movilizaciones.

Por distintas vías, varios sectores de la oposición también se pronunciaron a favor de continuar las conversaciones junto a otros 23 países, encabezados por Estados Unidos y los de la Unión Europea.

En ese sentido, expresaron su respaldo a la participación uruguaya en el TISA dirigentes de los opositores partidos Colorado, Nacional e Independiente (PI).

DEJA UNA RESPUESTA