La directora del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, María Olivia Mönckeberg, consideró que existe «cierta lógica» en la no revisión de la privatización de las empresas estatales que se produjo durante la dictadura tras el retorno a la democracia, entre ellas, la Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich), empresa vinculada al financiamiento irregular y transversal de campañas políticas. La periodista añade que el único mérito de Julio Ponce Lerou, fue casarse con una hija de Pinochet durante la dictadura. En la foto, con su hijo Julio Ponce Pinochet, con quién comparte la administración y el control de SQM.

 

En conversación con radio Cooperativa, la periodista autora del libro «El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno», aseveró que con los antecedentes que se han ido revelando en el marco de la investigación que desarrolla el Ministerio Público se puede entender que no se revisaran las mencionadas privatizaciones, dado que SQM financió campañas de políticos de todo el espectro.

«Tiene lógica que no se investigó (en democracia), no se revisó lo que había ocurrido con las empresas del Estado. Se habló de pactos de la Concertación con los militares, (pero) visto con retrospectiva, habría que investigar qué relaciones directas hubo, a quien concretamente pudo favorecer (Julio) Ponce Lerou, pero me da la impresión que fue sembrando desde ese tiempo», indicó.

«En el plebiscito del 88, en la campaña presidencial del 89, había un ambiente que se revisaran las privatizaciones y probablemente a quien primero se le iba a revisar era al ex yerno de Pinochet, entonces no es extraño que hubiera tratado de establecer amistad con quienes iban a estar en el Parlamento y que podrían cuestionarlo», afirmó la también Premio Nacional de Periodismo.

Mönckeberg afirmó que si bien hubo intentos tres el retorno a la democracia de revisar el traspaso de las empresas del Estado a privados, estos nunca fructificaron.

«De ninguna de esas comisiones se transformó en acciones que fueran a replantearse cuan oscuras habían sido estas privatizaciones y qué le había implicado de pérdidas al Estado, ahí hay un punto que no se ha analizado en toda su importancia», advirtió.

«En lo que se vendió Soquimich, cuando culminó el proceso en 1987, lo que le significó al Estado lo habría obtenido igual con los dividendos de dos años y medio. Después toda la riqueza que se traspasó es lo que no obtuvo al Estado y sirvió para enriquecer a este personaje, a sus amigos, a sus conocidos y a comprar e invertir en política», añadió la académica.

Si bien SQM es solo una arista del caso Penta, la periodista considera que existen diferencias importantes entre ambas empresas.

«La característica que tiene (SQM) que lo hace diferente al caso Penta, en el sentido productivo, es que acá es mucha la riqueza del país que está en Soquimich y en lo que se quedó Ponce Lerou y que después a través de sus contactos, de todas las redes que va armando, es que fue generando esta gigante empresa que es Soquimich», indicó.

«Su único mérito» fue casarse con la hija de Pinochet

Además resaltó que Julio Ponce Lerou, ex yerno de Pinochet, fue uno de los grandes beneficiados con las privatizaciones, pues se hizo rico con ellos.

«La privatización se dio en un marco de dictadura muy dura, en que no había prensa, no había Parlamento, no había Poder Judicial independiente, es decir, hicieron lo que quisieron y como quisieron para transferir desde manos del Estado a manos de privados», manifestó la autora de «El saqueo», libro del año 2001 que será reeditado.

«Algunos eran simples profesionales, como el caso de los Penta (Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín) y en el caso de Julio Ponce Lerou, también profesional, que no tenía nada más que un título en su bolsillo, de ingeniero forestal, pero todo su mérito fue casarse con Verónica Pinochet, la hija de Augusto Pinochet y Lucía Hiriart».

Mönckeberg recalcó que él «estableció amistad con los generales de los círculos cerrados cercanos a Pinochet y luego con los Chicago Boys y con gente como Hernán Büchi, que fue ministro de Hacienda y candidato a la presidencia y que para mi gustó fue uno de los grandes privatizadores, porque fue el que dio la pasada a toda la privatización».

«Él se quedó con campos, con animales, con bosques, con actividad forestal, fue uno de los promotores del subsidio a la actividad forestal y con todo eso en la mano, a fines de los 70, él era un hombre rico», concluyó.

Fuente: Radio Cooperativa

Radiografía a Julio Ponce Lerou

Ingeniero forestal y controlador de SQM, la principal productora mundial de Litio, avaluada en bolsa en 16 mil millones de dólares. El ex yerno de Augusto Pinochet, que fue multado por la SVS al pago de 70 millones de dólares el 2 de septiembre de 2014 en el marco del cierre de la investigación por el Caso Cascadas, ejerce el control junto sus cuatro hijos sobre el 37,5% de la serie A de acciones de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) a través de empresas que fueron conformadas en paraísos fiscales.

En el exterior la línea termina en The Pacific Trust –que fue informada a la Securities and Exchange Commission (SEC) con domicilio en Islas Vírgenes Británicas–y que es la propietaria del 100% del capital de Pacific Atlantic Trading Corporation.

Esta última, que tenía domicilio en Islas Caimán hace 11 años, es la controladora del 100% de S.Q. Grand Cayman Corp, la cual es la poseedora de prácticamente el 100% de las acciones de Inversiones SQ Holding S.A., con residencia en Chile.

Un reportaje publicado por El Mostrador da cuenta que la Reforma Tributaria podría obligar a Ponce a pagar impuestos. Pero además señala que hay una segunda arista de esta figura legal y tiene que ver con el cobro de la multa que la SVS le propinó, ya que, en estricto rigor, sus acciones están en manos de un Trust.

Perfil

Ingeniero forestal, ex yerno del general Augusto Pinochet, controlador de SQM, la mayor minería no metálica del mundo,  avaluada en bolsa en 16 mil millones de dólares.
 
El cuestionado empresario, quien fue investigado por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) por su participación en el llamado «Caso Cascada», hizo su estreno en el ranking de Forbes 2014 en el puesto 764- la octava mayor fortuna de Chile- con una fortuna estimada en 2.300 millones de dólares.
 
Considerado el “Rey del Litio en Chile”, se hizo de la mayor minera no metálica del mundo en 1987 durante la dictadura de su fallecido ex suegro, Augusto Pinochet. El ex marido de Verónica Pinochet Hiriart ha sido cuestionado durante muchos años por cómo fue adquiriendo su fortuna y por la forma de manejar el control de sus compañías mediante cuestionadas sociedades cascadas.
 
En el marco del cierre de la investigación por este caso, la SVS lo multó el 2 de septiembre de 2014 al pago de 70 millones de dólares. El regulador sancionó además a Aldo Motta Camp, Patricio Contesse Fica, Roberto Guzmán Lyon, Alberto Le Blanc, Leonidas Vial Echeverría, Manuel Bulnes Muzard, Felipe Errázuriz Amenábar y a Larrain Vial S.A. Corredora de Bolsa. En conjunto las multas ascendieron a UF 4.010.000 (unos US$164 millones), las más altas cursadas en su historia.
 
Considerado el «Rey del Litio en Chile», se hizo de la compañía en 1987 durante la dictadura de su fallecido ex suegro, Augusto Pinochet. El ex marido de Verónica Pinochet Hiriart ha sido cuestionado durante muchos años por cómo fue adquiriendo su fortuna y por la forma de manejar el control de sus compañías mediante «sociedades cascada». Razón por la cual el 10 de septiembre de 2013 la SVS formuló cargos en contra de Julio Ponce y su círculo de hierro (ver subtítulo). Tras más de un año de investigación el oficio de 337 dio cuenta de las operaciones y estructura que aseguraba resultados en beneficio del empresario.
 
Nacido en Calera, hijo de un respetable doctor de la localidad, Julio Ponce Lerou llegó a Santiago a estudiar ingeniería forestal a la Universidad de Chile, donde conoció a sus dos grandes amigos: Patricio Contesse (ex presidente ejecutivo de Codelco-Chile y actual gerente general SQM) y Carlos Stutz (su compadre, ex ejecutivo de Soquimich y ex socio de Ponce en la Sociedad Ganadera Monasterio).
 
Su meteórica carrera como ejecutivo se inició en 1978 cuando fue designado presidente de Celulosa Constitución. Un año después asumió como gerente de las empresas de la Corfo (Enap, Endesa, Iansa, Chilectra, entre otras) donde estuvo hasta 1983, cuando escaló al puesto de gerente general. En forma paralela Ponce Lerou fue consiguiendo instalarse en varios directorios de empresas estatales, que a la postre serían privatizadas, como por ejemplo la Compañía de Teléfonos de Chile y Soquimich.
 
En su libro «El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno», la periodista María Olivia Monckeberg lo califica como «uno de los hombres más poderosos de la dictadura. En una década, Julio César Ponce Lerou, manejó, manipuló y organizó empresas públicas de gran importancia en la economía chilena. Todo gracias, quizás, a la fortuna que tuvo de casarse con Verónica Pinochet Hiriart y por consecuencia emparentarse con quien pasaría a la historia como el «jefe supremo del país durante un dilatado período», como lo escribieron en 1995 los periodistas Víctor Osorio e Iván Cabezas en su libro «Los hijos de Pinochet».
 
Así las cosas, no fue hasta 1988 -durante el proceso de privatización de Soquimich- que Ponce y su sociedad de inversiones Pampa Calichera se quedan con el control de la ex empresa estatal. En la actualidad y ya pasados más de 25 años, el ex yerno de Pinochet ha logrado con su empresa SQM un liderazgo mundial en la producción de litio, con más de US$1.828 millones en ventas para los primeros nueve meses del 2012, lo que representa un aumento del 13,8% respecto de los US$1.606,4 millones reportados en el mismo período de 2011, así lo consigna la compañía en su sitio web.
 
¿CÓMO CONTROLA SQM?

En el mundo empresarial chileno Ponce Lerou es conocido como «el rey de las sociedades cascada». Esta forma de control, que era muy frecuente en los años ’80, en la actualidad ha ido quedando excluida en las compañías chilenas y se ha dado paso a tipos de propiedad más directa. Sin embargo, el mayor accionista de SQM, ha sido la excepción y lejos de reestructurar la organización propietaria de sus sociedades, perfeccionó el sistema.
 
El empresario ejerce el control junto sus cuatro hijos sobre el 37,5% de la serie A de acciones de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) a través de empresas que fueron conformadas en paraísos fiscales. En el exterior la línea termina en The Pacific Trust –que fue informada a la “Securities and Exchange Commission (SEC)” (ver documento) con domicilio en Islas Vírgenes Británicas–y que es la propietaria del 100% del capital de Pacific Atlantic Trading Corporation. Esta última, que tenía domicilio en Islas Caimán hace 11 años, es la controladora del 100% de S.Q. Grand Cayman Corp, la cual es la poseedora de prácticamente el 100% de las acciones de Inversiones SQ Holding S.A., con residencia en Chile.
 
SQ Holding es al día de hoy la dueña del total de SQYA Ltda., la que a su vez tiene el 67% de Norte Grande. Esta compañía cuenta con el 76% de Oro Blanco, firma que controla el 88% de Pampa Calichera, que tiene el 23% de SQM. Paralelamente, Norte Grande también posee el 76% de Nitratos de Chile, que controla el 98% de Potasios de Chile, sociedad que detenta el 7% de SQM y el 10% de Pampa Calichera. Así llega a sumar el 29,92% de la totalidad de las acciones actualmente emitidas, suscritas y pagadas de SQM S.A.
 
Un reportaje publicado por El Mostrador da cuenta que la Reforma Tributaria podría obligar a Ponce a pagar impuestos. Pero además señala que hay una segunda arista de esta figura legal y tiene que ver con el cobro de la multa que la SVS le propinó el 2 de septiembre de 2014, ya que, en estricto rigor, sus acciones están en manos de un Trust.
 
CÓMO SE HIZO DE SQM
En 1995 los periodistas Víctor Osorio e Iván Cabezas publicaron el libro «Los hijos de Pinochet», una investigación sobre los personajes clave que se hicieron del poder político y económico al amparo del dictador. En septiembre de 2012 El Mostrador reprodujo el capítulo sobre el ex yerno del general, «quien se quedó con la propiedad de la empresa estatal y armó al amparo de esta una red política y de negocios que lo convirtieron en un intocable durante la transición», señala textual el medio.
 
El libro señala que «la historia de Julio Ponce Lerou en las cúpulas del poder político y económico del país se inicia en 1973. Llevaba un año haciendo negocios en Panamá y recibió el llamado de Augusto Pinochet Ugarte, el entonces dictador gobernante de Chile, quien le pide que viaje de forma inmediata al país para hacerse cargo de la Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf). Sin dudarlo, el ingeniero forestal regresó para asumir su primer cargo público».
«Pero éste ofrecimiento no habría sido posible sin su trabajo estratégico anterior. Luego de volver de Canadá, donde viajó a realizar su práctica profesional, comenzó a trabajar en la Industria Forestal (Inforsa), llevando a cabo una de las mejores jugadas de su vida: contrajo matrimonio con Verónica Pinochet Hiriart. Por tanto, es evidente que el llamado que recibió no fue al azar, el entonces dictador del país era su suegro».
 
«Ponce Lerou, con su conocida mentalidad comercial estratégica, supo aprovechar la oportunidad. Desde entonces comenzó su escalada que hoy lo tienen como «el patrón en miles y miles de hectáreas de yacimientos de nitrato y de pastizales para la engorda de ganado «, dueño de una millonaria fortuna y consolidado como el padrino del litio».
«Desde su llegada a la Conaf, las cosas se le hicieron más expeditas. Pronto asumió la presidencia de la Celulosa Constitución y Celulosa Arauco. Se incorporó en la dirección de Inforsa, la industria que lo vio nacer en la ingeniería forestal cuando era un recién egresado».
 
Además se hizo parte de la jefatura de industrias forestales de la Corporación de Fomento (Corfo). Pero no se detuvo. En 1980 deja la Conaf y se queda a cargo de la presidencia de la Compañía de Teléfonos y la Industria Nacional Azucarera (Iansa). Además es parte del directorio de la Empresa Nacional de Minería (Enami). Pasó por Endesa, fue delegado del gobierno representando al Servivio Agrícola Gandero (SAG), gerente de la Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich).
 
Cuatro años le bastaron para llegar a la lo más alto de la Corfo, en 1983 fue nombrado gerente general de la corporación, organismo responsable en gran parte del emprendimiento y la productividad del país. Pero su paso por uno de los más importantes cargos públicos que pudo obtener, fue por un corto tiempo.
En el libro «Los Hijos de Pinochet» se señala textual que «tras un escándalo que nace de un documento que merodea por las Fuerzas Armadas, donde se reclama la dudosa y poco transparente forma en que Ponce incrementó explosivamente su riqueza, debió renunciar a todos los cargos públicos que tenía». A renglón seguido, el libro publica que «los puntos más polémicos fue su extensión de negocios ganaderos y forestales hacia el sur del país mientras estaba a cargo de Conaf». Sin embargo, esto no fue un impedimento para seguir avanzando en sus intereses. El colchón estaba hecho.
 
«Cuando tuvo que alejarse de la actividad pública la tarea ya estaba hecha: ya había logrado amarrar una bien armada red de familiares y socios que -con la venia de militares y del equipo económico civil- alcanzó desde los principales puestos ejecutivos hasta las empresas estatales más importantes» como parafrasea el diario The Clinic a la periodista María Olivia Monckeberg en su libro «El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno».
 
LA PARTICIPACIÓN DE BÜCHI Y LOS CHICAGO BOYS

Definitivamente el corto paso por la Corfo fue el más próspero para sus negocios. Ahí puso los ojos sobre la Sociedad Química y Minera de Chile. Entonces Soquimich tenía pérdidas de 20 millones de dólares por año y comenzaban a cerrar algunas oficinas del norte.
 
Ponce, junto a su viejo amigo y compañero de universidad, Patricio Contesse habían pasado en 1980 por la dirección de Soquimich y donde aprendieron a manejar el negocio. En 1987 el ingeniero forestal regresa de su descanso de servidor público tras el escándalo, que finalmente quedó en nada.
 
Un año después, junto a su sociedad Inversiones Pampa Calichera creada con este objetivo puntual, se hicieron definitivamente dueños de Soquimich, trabajo maquinado por Ponce desde que pasó por la directiva del organismo y la gerencia general de la Corfo. Según Monckeberg, entre 1986 y 1988 la «Corfo le vendió el 93% de las acciones en 7.237.000 de UF, precio bastante menor a las 12.766.000 UF en que había sido estimado por los expertos».

Como se relata en «Los Hijos de Pinochet», en Soquimich se concentraron varias generaciones de Chicago boys y próceres neoliberales de alto rango. «De acuerdo a datos de 1992, en el directorio, presidido por El Yerno, aparecían el ex ministro Sergio de Castro Spikula, Ernesto Fontaine Ferreira-Nobriga, integrante del equipo económico del régimen (ligado también al grupo Enersis-Endesa), y Juan José Hurtado Vicuña, viejo amigo de Hernán Büchi y prohombre del equipo económico de los militares. En la administración estaba su amigo Patricio Contesse como Gerente General», quien sigue hasta el día de hoy a la cabeza de la administración de la compañía.
 
Agrega la publicación que «fue en la mente de estos hombres -que compartían amistad e intereses- donde, en gran medida, surgió en 1989 la idea de lanzar la candidatura de Hernán Büchi». El ex ministro de Hacienda de Pinochet es quien precisamente acompaña en el directorio de SQM a Julio Ponce en la actualidad.

Fuente: Poderopedia

Agencia Bloomberg destaca los vínculos del grupo Penta con Pinochet

La agencia estadounidense Bloomberg, destacada internacionalmente en el ámbito financiero, publicó este jueves un extenso reportaje dedicado a explicar el caso Penta, poniendo énfasis en los vínculos de los dueños del holding, Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano, con el dictador Augusto Pinochet, y con la UDI, informó Radio Bío Bío.

El artículo inicia describiendo cómo fueron los dos empresarios a parar a Capitán Yaber, relatando que “a diferencia de muchos billonarios que viven en mansiones amuralladas, Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín residen en un tipo diferente de comunidad cerrada: una cárcel en Santiago”.

Sobre los dueños de Penta, Bloomberg recalca que ambos comenzaron a acumular su patrimonio “durante la dictadura militar de Augusto Pinochet”.

“Después de trabajar en el conglomerado Cruzar-Larraín en los ’70, Délano y Lavín empezaron a construir su fortuna haciendo adquisiciones en los sectores financieros y de salud en Chile, estimulados por las privatizaciones durante la dictadura de Pinochet de 1973 a 1990. Su primera compra importante fue una aseguradora recientemente privatizada”, sostiene.

En ese sentido, añade que “en 1988, compraron acciones en una administradora de fondos de pensiones que el régimen de Pinochet creó, llamada AFP Cuprum. Tras obtener una participación mayoritaria, se retiraron 24 años más tarde con una transacción por 1,5 billones de dólares”.

Asimismo, acota que “hoy, Délano y Lavín tienen un patrimonio neto de 1,2 billones de dólares cada uno, de acuerdo al Listado de Billonarios de Bloomberg. Ninguno ha aparecido nunca en un ranking internacional de riqueza”.

Sobre las “raíces de Pinochet”, agregan que los controladores del grupo estudiaron en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica, y que “Lavín dijo a los fiscales en enero que él fue formado en el grupo de los Chicago Boys. Délano trabajó para la campaña del ‘Sí’, que respaldaba a Pinochet para que extendiera su mandato en un plebiscito en 1988?.

“Desde la transición a la democracia, el par ha financiado a candidatos de la Unión Demócrata Independiente, o UDI, fundada por Jaime Guzmán, un asesor de Pinochet que ayudó a redactar la Constitución de la dictadura”, expresa.

Igualmente, nombran al ex subsecretario de Minería Pablo Wagner, especificando que “Wagner niega haber cometido cualquier delito de soborno o lavado de dinero, y rechaza algunas de las acusaciones sobre evasión de impuestos formuladas por los fiscales, dijo su abogado Gonzalo Medina a través de un correo electrónico, sin dar más detalles”.

El medio norteamericano también subraya la controversial frase del fiscal Carlos Gajardo, quien dijo durante la audiencia de formalización del caso que Penta “es una máquina para defraudar al Fisco (…) una cultura de la evasión de impuestos”.

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