Hoy Como Siempre: ¡Cuidado, El Mercurio Siembra el Odio!

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Como en otros tiempos de la historia reciente del país, el diario “El Mercurio” y su cadena de medios que busca controlar la opinión pública nacional, se está dedicando de manera sistemática a sembrar el odio entre los chilenos. Más allá de orientación obviamente tendenciosa de su información cotidiana, de sus ataques pertinaces al Gobierno y a la persona de la Presidenta Michelle Bachelet, de sus intrigas respecto de la Nueva Mayoría, no vacila en utilizar a sus terroristas mediáticos para ambientar ”ajustes de cuentas” contra los que ha definido como “enemigos”.

 

Uno de los predilectos columnistas de El Mercurio, Gonzalo Rojas, reitera este miércoles 17 de junio, uno de los conceptos que fueron parte de las ideas-fuerza de la guerra sicológica desplegada por el mismo matutino en la preparación del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973: el peligro comunista.

En su enfermiza – pero no menos perversa- visión de la realidad del país, Rojas, imagina un escenario en que los comunistas se dispondrían poco menos que a dar el asalto al poder. Y un país donde, afirma, solo existen- en clave maniqueísta-  conservadores y comunistas, sin términos medios, lo cual claro es instrumental y sirve a su consiguiente argumentación.

Para el también propagandista de Pinochet el país enfrentaría hoy “SITUACIONES COMO LAS DE LA UP EN 1973 O ESTA MUCHO PEOR”.

Y con “la Concertación más los comunistas, los chilenos trepidamos”, agrega.

El Mercurio, del señor Edwards, oficial de reserva de la Armada, y huaso de rodeos, además de medio dueño del país y destinatario de dineros de la CIA que financiaron a los sediciosos y golpistas de 1973,  se permite incluso de calificar al Presidente Salvador Allende de “gato de campo”  y caricaturiza  a la presidenta Michelle Bachelet de “misteriosa musa que)cree todavía ser dueña de la varita mágica”.

Siguiendo un viejo esquema primero viene la erosión de la figura presidencial, el deterioro de su autoridad y  el total irrespeto a su  cargo y dignidad, pero luego viene el mensaje real- cuyos destinatarios finales es fácil prever, como en 1973.

Rojas, nuevo ideologo de los sediciosos de siempre, instalado en El Mercurio como portavoz de la guerra  sicológica, del ablandamiento de la Opinión Pública para etapas de mayor virulencia, terrorismo y franca subversión, sigue en su prédica destructiva de la legalidad institucional y búsqueda del quebrantamiento democrático.

Dice Rojas, justificando el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y los crímenes de Augusto Pinochet, y con una evidente incitación sediciosa actual:

“Los chilenos saben que ni se podía vivir así- con el Allende del proyecto totalitario, ni se puede vivir así- con la Bachelet de las reformas destructoras”.

Por eso, agrega “El Mercurio”, bajo la firma de Rojas, “cuando una situación de crisis terminal afecta a la nación, hay que ser muy sinceros y señalar nortes y sures. No queda otra: conservantismo o comunismo; no hay más opciones fundamentales que esas dos”.

De lo que se trata entonces, una vez más en la Historia de Chile, de  revivir el odio, de pretender  que el país está dividido entre bandos irreconciliables y de que no hay otra salida que una lucha a muerte, que ha llegado la hora hitleriana de los cuchillos largos.

Así, el gobierno de la presidenta Bachelet y la Nueva Mayoría,( y no es la primera voz en El Mercurio” que lo sostiene) sería “comunista”, con la aviesa intención de provocar a la democracia cristiana, socialistas, socialdemócratas, radicales, independientes y los independientes que conforman la coalición, buscando además sembrar cuñas o despertar suspicacias, prejuicios algunas veces arraigados, y afectar su unidad, cohesión y diversidad.

Incluso provoca y ofende – métodos también utilizados según los manuales de la guerra sicológica, en 1973- a los demócratas y republicanos- que se encuentra en la Derecha a quienes califica despectivamente de “liberales”.

Es posible que algunos chilenos hayan olvidado el modo como El Mercurio preparó mediáticamente el Golpe de Estado de 1973, pero los argumentos de hoy, firmados por Gonzalo Rojas,  recuerdan con exactitud  los editoriales de esa época, y la siembra del odio de la  “guerra sucia” desatada, que culminó en el Golpe de Estado, los miles de detenidos desaparecidos, los fusilados, los lanzados al mar o al exilio, los prisioneros de guerra, los perseguidos, el imperio de la violencia, la inseguridad y la arbitrariedad, la cesantía y la miseria.

Es indispensable estar alertas.

(*) Director de Crónica Digital

Fuente: Crónica Digital

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