Valiente Soldado Condenado por caso Berríos: De un Tiro en la Cabeza se Mató General (R) Hernán Ramírez Rurange

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El general (r) del Ejército Hernán Ramírez Rurange, de 76 años, murió luego de dispararse en la cabeza durante la madrugada de este jueves. Según los primeros antecedentes, el militar se encontraba junto a su mujer en su domicilio ubicado en la comuna de Las Condes, cuando salió de su departamento y fue hasta la escalera del edificio donde se disparó en la cabeza con su revólver calibre 32. Ramírez Rurange fue condenado a 20 años de presidio por el caso de la muerte del ex químico de la DINA, Eugenio Berríos; 10 años y un día por su responsabilidad como autor en el delito de secuestro y otros 10 años y un día por asociación ilícita.

 

El hecho ocurrió durante esta madrugada, cuando Ramírez salió de su departamento a la escalera de emergencia del edificio ubicado en avenida Américo Vespucio Norte, donde sacó el arma y atentó contra su vida.

Tras ello, fue trasladado a las 01:30 horas hasta el recinto asistencial castrense, donde falleció a las 03:20 horas,

Al escucharse el disparo fue auxiliado de inmediato y trasladado hasta dependencias del Hospital Militar, lugar al que llegó a eso de las 01:30 horas.

Sin embargo, el recinto hospitalario indicó que pese a los esfuerzos Ramírez Rurange murió a las 03:20 horas por la gravedad de su lesión.

Ramírez Rurange, condenado junto a otros 13 militares (r), recibió 10 años y un día de presidio por su responsabilidad en el secuestro y homicidio de Eugenio Berríos, un químico y agente de la policía secreta del régimen de Augusto Pinochet, ocurrido en los años 90.  También había sido condenado por otros 10 años y un día por asociación ilícita. Por el otro delito que se le acusó, obstrucción a la justicia, fue absuelto.

El general (r) debía presentarse en estos días en el penal Punta Peuco para cumplir la condena.

Hombre de confianza de Pinochet

El fallecido general en retiro fue un hombre con poder y muy cercano al entonces general del Ejército, Augusto Pinochet. De hecho,  ocupó cargos políticos e incluso cometió graves delitos para proteger a la institución principios de los 90, cuando el gobierno de Patricio Aylwin iniciaba una cruzada para enjuiciar a los militares que habían participado en violaciones de Derechos Humanos.  

Era considerado, como se dice en la jerga militar, “confiable y de confianza”, es decir, que practica la gélida reserva y cumple órdenes sin dudar.

Esa lealtad hacia el Ejército se quebrantada cuando prestó declaración ante el ministro en visita Alejandro Madrid por el caso Berríos.

En esa oportunidad, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine) aseguró que Pinochet le había dicho en 1991 que sacara a Eugenio Berrios del país:

«Y usted, general Ramírez, usted debe sacar de Chile, llevarlo y protegerlo en Uruguay».

Ramírez Rurange procedió a enviar a Berríos al Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), dirigido por el coronel Manuel Provis Carrasco. El químico de la Dina fue llevado por dos agentes de la Unidad Especial de la Dine, Pablo Rodríguez Márquez y Raúl Lillo Gutiérrez, a Punta Arenas y de ahí salió a Argentina por el paso de Monte Aymond.

Era octubre de 1991. Luego fue llevado a Uruguay, donde se mantuvo en la clandestinidad. Se le vio con vida por última vez el 15 de noviembre de 1992.

Según los dichos de Ramírez Rurange: «Mi general Pinochet sabía perfectamente quién era Eugenio Berríos».

Los generales que obedecieron la orden de Pinocher para sacar a Berríos del país

Por Jorge Molina Sanhueza

Al menos seis generales del alto mando del Ejército en 1991 vieron y escucharon cuando Augusto Pinochet dio la orden al jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), Hernán Ramírez Rurange -hoy en retiro-, de sacar de Chile con destino a Uruguay al químico de la DINA Eugenio Berríos Sagredo.

Así establece la declaración que prestó Ramírez Rurange hace tres semanas -de fojas 7.448- en el Sexto Juzgado del Crimen de Santiago ante el ministro en visita Alejandro Madrid y que mantiene en custodia en su caja fuerte.

De acuerdo con los antecedentes recabados por La Nación, Ramírez Rurange confesó que en el encuentro estaban presentes los generales Jorge Lucar Figueroa, a la sazón vicecomandante en jefe del Ejército; Rodrigo Sánchez Casillas, jefe del Estado Mayor del Ejército, y el auditor general del Ejército, general (J) Fernando Torres Silva. La identidad de los otros tres generales no ha sido confirmada por este diario.

El relato de Ramírez Rurange señala que llegó con un par de minutos de retraso a la reunión. Pinochet daba las órdenes al resto de sus subordinados y a él le espetó: «Y usted, general Ramírez, usted debe sacar de Chile, llevarlo y protegerlo en Uruguay… a un ex agente de la DINA, se llama Eugenio Berríos».

«MI GENERAL SABÍA…»

Ramírez Rurange procedió a enviar a Berríos al Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), dirigido por el coronel Manuel Provis Carrasco. El químico de la DINA fue llevado por dos agentes de la Unidad Especial de la DINE, Pablo Rodríguez Márquez y Raúl Lillo Gutiérrez, a Punta Arenas y de ahí salió a Argentina por el paso de Monte Aymond. Era octubre de 1991. Luego fue llevado a Uruguay, donde se mantuvo en la clandestinidad. Se le vio con vida por última vez el 15 de noviembre de 1992.

Según los dichos de Ramírez Rurange: «Mi general Pinochet sabía perfectamente quién era Eugenio Berríos».

Si se relacionan los dichos de Ramírez Rurange con las otras declaraciones que constan en el expediente, los generales mencionados más arriba se contradicen. Ninguno de ellos ha reconocido, al menos hasta ahora, lo declarado por su colega.

El caso de Torres Silva es paradigmático. Durante su mandato en la Auditoría General del Ejército obstruyó la acción de la justicia en los distintos procesos por violaciones de los derechos humanos.

La declaración del ex jefe de la DINE, además, deja en mal pie a quien fue su reemplazante en el espionaje criollo, el general (R) Eugenio Covarrubias, quien asumió el mando en diciembre de 1992. Durante su mando Berríos fue asesinado.

Ramírez Rurange está sometido a proceso por el ministro Madrid en calidad de autor de los delitos de asociación ilícita y secuestro.

ES ASÍ Y NO ES ASÍ

La confirmación de que hubo seis altos oficiales también vino ayer de parte del abogado Álvaro Varela, patrocinante de la familia Frei en la causa. «Está claramente probado y de primera mano, que la orden de la operación Berríos la dio Pinochet. Y ocurre que esa orden la dio además en presencia de varios generales y en un recinto militar».

Mauricio Unda, representante de Ramírez Rurange, en tanto, dijo que no se referiría en profundidad a la declaración hecha por su cliente, pero explicó que éste «dio la orden reglamentaria de sacar y proteger al señor Berríos fuera del país y así se hizo, pero debe entenderse que proteger es hasta el momento en que la otra persona se reinserta laboralmente en el lugar y eso es todo».

Pablo Rodríguez, defensor de Pinochet, aseguró ayer que su cliente «no ha tenido intervención de ninguna naturaleza ni conocimiento remoto de estos hechos»

A su entender, la petición de desafuero elevada el miércoles a la Corte de Apelaciones por el ministro Madrid se basa únicamente en que Pinochet en esa época era comandante en jefe del Ejército.

Sin embargo, las palabras de Rodríguez se contraponen con las declaraciones del propio magistrado, quien el miércoles aseveró que la solicitud no se debe a la responsabilidad de mando de Pinochet, sino a una «prueba directa». LN

Fuernte: La Nación, 12 de mayo de 2006

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