Una Radiografía del Chile Neoliberal: Más de la Mitad de los Chilenos Gana Menos de $ 300 mil, pero los Grupos Económcos Siguen Creciendo

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Un estudio elaborado por los economistas de la Fundación Sol, Marco Kremerman y Gonzalo Durán, concluyó que el 53 por ciento de los trabajadores chilenos gana menos de 300 mil pesos mensuales. El informe -«Los Verdaderos Sueldos de Chile»- fue realizado con los recientes datos entregados por la Nueva Encuesta Suplementaria de Ingresos (NESI) 2013, sondeo levantado de forma anual por el Instituto Nacional de Estadística (INE) gque constituye la principal fuente estadística para medir ingresos y salarios en Chile. En el otro extremo de la ecuación, el informe Ranking de los Grupos Económicos del Centro de Estudios de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo señala que los activos de los grupos incluidos en el ranking aumentaron 13% en el tercer trimestre de 2015 y un 18% anual.

 

En conversación con radio Cooperativa, uno de los autores del estudio, el economista Gonzalo Durán comentó que los bajos salarios determinan que muchos hogares recurren a la deuda para poder subsistir:

«Este grupo de ciudadanos chilenos finalmente tienen que recurrir a la deuda y ahí encontramos por ejemplo que, según la última encuesta financiera de hogares del Banco Central, prácticamente el 64 por ciento de los hogares tiene deudas, y en el caso de los hogares de menores ingresos, casi la mitad de los ingresos mensuales se va para pagar deudas. El despojo salarial que viven muchos trabajadores en Chile se compensa para llegar a fin de mes en esos hogares recurriendo al sistema financiero».

Entre las principales conclusiones del estudio se afirma que Chile presenta «un considerable atraso salarial» y un «bajo valor del trabajo», esto considerando que el PIB per cápita del país se empina cerca de los 22 mil dólares.

Según Durán, en la comparación del PIB per cápita se desprende que Chile posee un «mini salario mínimo».

«Utilizamos una serie de estudios, como uno de la OIT, donde mencionaban la importancia de relacionar el salario mínimo de cada país con el tamaño de la economía, con el PIB per cápita. Chile hoy tiene un PIB per cápita cercano a los 22 mil dólares, entonces, al relacionar el salario mínimo (225 mil pesos) nos encontramos que como proporción al PIB es menor al 30 por ciento», sostuvo.

El economista enfatizó que «la investigación de la OIT nos dice que cuando la relación es menor al 30 por ciento, los países enfrentan un mini salario mínimo. El nivel del salario mínimo en Chile está totalmente desnivelado al que de debería tener según el tamaño de la economía».

Durán explicó el atraso de los salarios en Chile en relación a los países desarrollados cuando tenían una economía del mismo tamaño:

«Cuando nos comparamos con los países desarrollados cuando eran como Chile, cuando tenían estos 22 mil dólares como PIB per cápita. Por ejemplo Holanda en 1987 era como Chile, pero Holanda tenía un salario mínimo que era prácticamente el triple del salario mínimo chileno».

 Otros datos del estudio

El estudio además indica que el 70 por ciento de los trabajadores obtiene 426 mil pesos mensuales líquidos, mientras que apenas el 15,9 por ciento gana más de 652 mil pesos.

Además, sólo 1 de cada 10 trabajadores que tienen jornada completa gana más de 852 mil pesos líquidos y 7 de cada 10 trabajadores, de grandes empresas del sector Comercio, que tienen jornada completa ganan menos de 426 mil pesos líquidos.

Otro dato que arrojó la investigación es que 7 de cada 10 trabajadores chilenos gana menos que el salario mínimo promedio de los países de la Unión Europea.

Mientras que en una comparación con los países de la OECD, cuando estos tenían el mismo nivel de PIB per cápita que hoy tiene Chile, su salario mínimo por hora – en promedio – duplicaba el actual salario mínimo chileno.

Sólo el 15,9% gana más de 652 mil pesos. En el caso de las mujeres, 83,5% con un trabajo remunerado gana menos de 550 mil pesos.  Y solo uno de cada 10 trabajadores que tienen jornada completa gana más de 852 mil pesos líquidos.

Cifras que encienden las alarmas y que van a la par de una deficiente distribución del ingreso y de los altos niveles de endeudamiento que enfrentan los chilenos: la deuda per cápita de Chile es la más alta de América Latina.

Desde la Fundación Sol detallan que para realizar la estimación de los ingresos y salarios que perciben los trabajadores en Chile, se utilizó la Nueva Encuesta Suplementaria de Ingresos (NESI) –la principal fuente estadística para medir ingresos y salarios en el país–, levantada de forma anual por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Pero a diferencia del análisis oficial que hace el INE, que incluye a todas las personas ocupadas, incluidos los empleadores, y, reporta en general estadísticas en sus promedios, el análisis del estudio de la fundación revisa distintos puntos de la distribución, como, por ejemplo, lo que sucede con el 50% (mediana) o incluso el 70% de los trabajadores.

Esto, porque –según explica Gonzalo Durán– “en sociedades altamente desiguales, como Chile, el promedio es engañador y puede llevar a tomar malas decisiones. O no tomar decisiones. ¿Por qué?, pensemos en los salarios: si tengo a 10 trabajadores y 9 de ellos ganan $225 mil pesos, el mínimo, y 1 gana $12.000.000, el promedio será $1.402.500. Si miramos ese dato, la reacción y conclusión de una política será muy distinta a decir que el 90% de los casos gana $250.000. Es como dice Nicanor Parra: hay dos panes. Usted se come dos. Yo ninguno. Consumo promedio: un pan por persona”.

Por otra parte y también a diferencia de los resultados del INE, en esta exploración se excluyó a los empleadores.

Según el estudio, de un total de 7.105.047 trabajadores –correspondientes a todas las personas que cumplen con el criterio para ser considerados ocupados por el INE, es decir, que trabajan al menos 1 hora a la semana y reciben algo a cambio, y cuyo empleo en la semana que las encuestaron era el mismo que tenían el mes anterior, excluidos los empleadores– casi cuatro millones (3.801.729) tiene ingresos por menos de 300 mil pesos líquidos. Lo que equivale a 53,5% de los trabajadores chilenos.

79% gana menos de 550 mil pesos, o sea, más de 5 millones de trabajadores (5.610.466).

Al otro lado de la vereda, apenas 3,2% obtiene una remuneración entre $852.001 y $1.052.000. Y un 1,4% entre $1.252.001 y $1.500.000.

Un tema complejo es lo relativo a los “falsos asalariados”, vale decir, aquellos ocupados que dependen de un empleador pero que no cuentan con contrato de trabajo escrito. Por lo tanto, no tienen acceso a cotizaciones de salud, ni previsión, ni seguro de cesantía. Tampoco se rigen por las normas del Código del Trabajo, o sea, no pueden constituir sindicatos ni negociar colectivamente.

A partir de los datos disponibles en NESI 2013, en Chile existe más de un millón de trabajadores en esta condición (1.058.389), los que constituyen un 18,1% respecto al total de trabajadores dependientes.

Según el estudio de la Fundación Sol, “esta categoría, presiona fuertemente hacia la baja las estadísticas salariales. En efecto, siete de cada diez falsos asalariados percibe menos de $251.048 al mes”.

Otra categoría de asalariados son los “externalizados”, esto es, aquellos que se encuentran bajo una relación laboral triangular, en la cual el empleador es una empresa subcontratista, suministradora o una enganchadora”. Este tipo de trabajadores corresponden a un 17,2% del total trabajadores asalariados.

“En términos porcentuales, los trabajadores directamente contratados perciben, en promedio, un 20% más que los trabajadores externalizados. Las mayores brechas salariales que se observan por sector productivo están en: construcción, minería, comercio, electricidad, gas y agua, administración pública y defensa e intermediación financiera, en donde los trabajadores directamente contratados a los menos ganan un 50% más que los trabajadores externalizados que se desempeñan en la misma rama de actividad económica”.

La investigación también miró la realidad dependiendo del tamaño de las empresas, señalando que, tal como se podía esperar, los trabajadores asalariados contratados por grandes empresas –de 200 o más trabajadores– son aquellos que tienen los salarios más altos.

“Sin embargo, la mitad de los asalariados privados –que dependen de un empleador no estatal– contratados por empresas de 200 y más trabajadores, ganan menos de $400.542. Y sólo el 30 % supera los $620.000 líquidos al mes, dando cuenta que el atraso salarial señalado anteriormente se extiende a lo largo de las distintas unidades productivas”.

Por otro lado, detalla el estudio, “en las empresas medianas –entre 50 y 199 trabajadores– sólo el 30% de los asalariados privados gana más de $478.187 líquidos”.

Tal como señala la investigación, el 70% de los trabajadores en Chile gana menos de $426.000 líquidos, por lo que “se podría concluir que gran parte de ellos son contratados en micro y pequeñas empresas. No obstante, cuando nos concentramos en los ocupados asalariados que están por debajo de este umbral ($426.000), se puede apreciar que el 38,4% pertenece a la gran empresa y el 17,3% a la mediana empresa. Vale decir, el 55,7% de los asalariados en Chile que ganan menos de $426.000 líquidos trabajan en empresas de mayor tamaño”.

En términos simples, un salario mínimo que represente menos de un 30% del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de un país es un minisalario mínimo, es decir, es muy bajo respecto al tamaño de la economía.

En cambio, aquellos salarios mínimos que representen más de un 60% del PIB per cápita están en una situación de “maxisalario mínimo”.

En Chile existe un minisalario mínimo, ya que está bajo el 30% del PIB. Al respecto, el estudio señala que “en Uruguay tampoco superaría el umbral, sin embargo, este caso es diferente, pues el salario mínimo corresponde a un piso muy básico sobre el cual se conforman todos los salarios del país. En Chile, en cambio, se trata de un monto pagado efectivamente a muchos trabajadores”.

Por otro lado, cuando los países OCDE tenían el mismo PIB per cápita que Chile tiene hoy, “su salario mínimo por hora –en promedio– duplicaba el actual salario mínimo chileno. El resultado anterior advierte de una severa deuda de arrastre en el salario mínimo chileno, la que, a su vez, ha impactado al resto de la economía a través del mecanismo de propagación clásico”, creando el Efecto Faro del Salario Mínimo, o sea, el efecto iluminador que tendría el salario mínimo sobre el resto de los salarios de toda la economía.

En ese sentido –explican los economistas de la PUC–, “el salario mínimo impacta en la formación del resto de los salarios de toda la economía, es como un faro, que ‘ilumina’ al resto de los salarios. Por ejemplo, un salario mínimo mayor, podría ayudar a empujar al resto de los salarios de la economía hacia arriba”.

Con respecto a la situación salarial en torno a la media de los trabajadores, la investigación compara la situación de Chile con países de la Unión Europea (UE), donde existe una elevada heterogeneidad entre los países. En tal sentido, “la mejor manera para comparar salarios, es ajustar los dólares según el costo de la vida en cada país (el arriendo de un departamento en Francia es muy diferente al costo del arriendo en Bulgaria o en Rumania). Así, se obtienen medianas salariales comparables”.

Y ahondan:

 “Para ello se utiliza el PIB per cápita PPP (Paridad de Poder de Compra). En términos simples, explica Durán, “cuando se comparan cifras entre países, hay que tener especial cuidado con las diferencias en el costo de la vida. No es lo mismo 1 dólar en Chile que 1 dólar en la India; el poder adquisitivo es el diferente, aun cuando estemos hablando de la misma cantidad de dólares. Entonces, si comparamos salarios, o PIB, tendremos ese problema: el del costo de la vida. Por lo tanto, se creó, por organismos internacionales –Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Eurostat–, un factor que corrige al alza o a la baja las cifras, a efectos de hacerlas totalmente comparables. En estricto rigor, lo que se hace es comparar los dólares, pero con igual poder adquisitivo. En definitiva, y siendo muy rigurosos, para comparar, debes usar obligatoriamente dólares PPP, si no, tu comparación es engañosa. El PPP te permite ajustar la moneda al poder de compra (PPP = Paridad de Poder de Compra)”.

Bajo ese prisma, “nuestro país es el caso con la mediana salarial más baja, incluso más que Bulgaria, Rumania y Letonia”.

Al comparar a Chile con países de PIB per cápita similares o cercanos, “se puede constatar la profundidad del atraso salarial. Por ejemplo, República Checa, con un PIB per cápita PPP un 33% más alto que Chile, presenta una mediana salarial un 110% más alta que Chile. Croacia, con un PIB per cápita similar a Chile (en 2011), tiene una mediana casi un 100% superior. El índice mediana salarial a PIB per cápita refleja este efecto”, detallan los economistas de la PUC.

Y prosiguen: “El atraso salarial de Chile, puede calcularse en función de la pregunta: ¿qué pasaría si en Chile la mediana salarial fuera equivalente al 78% del PIB per cápita? El 78% corresponde al promedio que logran los 28 países de la Unión Europea. Realizando la simulación, se obtiene que Chile, en 2011, tendría un atraso salarial equivalente a casi $237.000 para la mediana. Dicho de otro modo, ajustándose al tamaño de la economía, la mediana salarial en Chile debiera ser un 94,3% más alta”.

Uno de los mecanismos que explica el dinamismo que ha mantenido la demanda interna durante las últimas décadas a pesar de los bajos salarios, es la deuda.

Al respecto, los datos disponibles son decidores.

De acuerdo “al informe de la OECD, Society at a Glance 2014, el 27,8% de las personas en Chile reporta que los ingresos no le alcanzan para comprar alimentos”.

Según los datos de la última Encuesta Financiera de Hogares (EFH) del Banco Central de Chile, el 63,8% de los hogares tiene una deuda (2.701.647 hogares). Esta información es consistente con la arrojada por la VII Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, que señala que más del 60% de los hogares está endeudado, o sea, que los gastos mensuales son mayores a los ingresos mensuales”.

Además, y “de acuerdo al Informe Global Wealth Report 2013, de la Aseguradora Allianz, la deuda per cápita de Chile es la más alta de América Latina”.

Por otra parte, “la carga financiera”, representa el total de ingresos mensuales que los hogares utilizan en servir al pago de deudas. Según la EFH, existe una carga financiera promedio de 36% para los hogares que reportan tener deuda. Adicionalmente, en el caso de los hogares de menores ingresos –1.170.354 hogares– la carga financiera es de un 45% de sus ingresos.

En diciembre de 2014 se divulgaron los resultados del primer Informe de Endeudamiento de los Clientes Bancarios. Entre los principales resultados se puede observar que los jóvenes menores de 25 años deben en promedio $3,7 millones, y los mayores de 70 años, $3,2 millones.

Para las rentas menores a $250.000 mensuales, la deuda de consumo promedio es de $1.500.000; para las rentas entre $250.000 y $500.000, de $2.300.0000; y para quienes tienen ingresos entre $500.000 y $750.000, de $4.100.000.

Según los datos del V Informe de Deuda Personal Universidad San Sebastián – Equifax, el número de deudores morosos entre junio de 2012 y junio de 2014, casi se duplicó, pasando de 1.675.902 a 3.128.033.

Ranking de grupos económicos: Luksic mantienen supremacía y Matte, Saieh y Ponce muestran meteóricas subidas

De acuerdo al ranking de riqueza de grupos económicos que elabora trimestralmente el Centro de Estudios de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, el grupo Luksic volvió a ubicarse en la cima de la lista –tal como en los dos trimestres anteriores–, pero hubo cambios bastante abruptos en las demás posiciones.

El movimiento que más destaca es el ascenso del grupo Matte, que avanzó 14 puestos desde la última medición hasta el 2° lugar del listado. El resultado se explicaría por un significativo aumento en los activos del grupo y las ganancias anuales de su principal empresa, Colbún, con un aumento de 152% en su utilidad.

De acuerdo al informe, el negocio financiero también ayudó, ya que la alta inflación que se registró en el periodo analizado y el aumento por ingresos por inversiones ante el buen desempeño de la renta fija gatillaron un alza de 57% en las utilidades de Bicecorp, la rama financiera del grupo.

El grupo Angelini se mantuvo en el “podio”, si bien retrocedió un puesto hasta el tercer lugar. Aunque se ubicó en el primer lugar en el ranking de ingresos, que alcanzaron $15.382.044 millones.

Otros grupos que resaltaron por sus ascensos entre los 33 conglomerados registrados fueron los grupos Saieh y Ponce Lerou.

El grupo Saieh, controlador de CorpBanca y SMU, presentó un aumento de 13 posiciones, hasta el cuarto lugar del ranking. Mientras que el grupo Ponce registró una escalada de 17 lugares.

La Mayor caída fue la registrada por el grupo Calderón. Los controladores de Ripley cayeron 7 lugares.

Por otro lado, el cuestionado grupo Penta subió una posición respecto a la medición trimestral anterior, para ubicarse en el lugar 17.

El informe dice que los activos de los grupos incluidos en el ranking aumentaron 13% en el tercer trimestre y un 18% anual. Sin embargo, el Patrimonio Bursátil de estas empresas disminuyó -1% entre julio y septiembre, en contraste con el leve aumento del IGPA y el IPSA, de 1,1% y 0,8%, respectivamente.

El RGE analiza trimestralmente de mayor a menor a los 33 grupos empresariales chilenos más relevantes y se constituye a partir de un promedio simple de la posición de cada grupo en tres subcategorías: patrimonio bursátil, ingresos consolidados y activos consolidados.

 

Descargue el estudio Los Verdaderos Sueldos de Chile, de la Fundación SOL

Descargue el informe Ranking de Grupos Económicos, de la Universidad del Desarrollo

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