HAARP: El Misterio Continúa

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El proyecto HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), ese enigmático campo de antenas situado en Alaska, es una fuente inagotable de controversias. La infraestructura original, que abarca 14 kilómetros cuadrados en Gakona, al sureste de Fairbanks, la componen 180 antenas de 18 m de altura con una cruz y un polo de 14 por 14 m. Hay más estaciones HAARP en países como Canadá y Europa, encontrándose las antiguas en la antigua Unión Soviética. Actualmente, China está barajando crear sus propias instalaciones.

 

Los defensores del HAARP aseguran que los impactos del bombardeo a la ionosfera son mínimos por su “baja potencia” en comparación con las radiaciones solares que dinamizan el plasma iónico. Sin embargo, sus detractores temen que la nube de plasma artificial pueda crear un agujero negro en la parte superior de la atmósfera e interferir con energías magnéticas sutiles, alterando la vida en nuestro planeta. Las estrellas fugaces desaparecerían del paisaje celeste o bien caerían como bombas a la superficie terrestre en su forma original de meteoritos.

En este artículo me quiero centrar en el HAARP, pero desde un prisma distinto al que normalmente se le suele dar, por eso he incluido opiniones de personas que se pueden considerar “eruditas” en la materia y otros aspectos que no se suelen considerar.

Empezamos con Nick Begich, que vive en Alaska y lleva investigando y escribiendo sobre el HAARP más de 20 años. En estas breves palabras expone sus inquietudes sobre este tema:

El HAARP convierte a la Tierra en un arma. Ahora lo gestiona el DARPA, lo que sería el lado oscuro de la investigación militar para las aplicaciones de armamento. De hecho las medidas de seguridad que hay en torno a las instalaciones son similares a las del área 51.

Las ondas del HAARP calientan la ionosfera, que se encuentra a 50 km de la superficie terrestre, cambiando los sistemas de presiones que allí se encuentran, con lo que se crea una corriente descendente que no es predecible. Así, podríamos resolver una anomalía climática en un lugar determinado, pero se crearían otras diez incontrolables.

Un terremoto se produce por la liberación de una gran energía que hay acumulada en una falla. Si se crea una señal de resonancia que haga que se libere en un momento concreto, como puede hacer el HAARP, tenemos un arma climática a nuestra disposición.

Otro gran conocedor del HAARP es Woody Norris, experto en acústica y que ha trabajado para el DARPA y la NASA. A la pregunta de si el HAARP puede modificar el clima, él responde:

“Yo creo que podría tener esas capacidades”. Y prosigue: “La energía que se necesita para crear un temblor en el cielo es bastante considerable. Las estaciones de radio más potentes de Estados Unidos apenas llegan a los 50.000 KW, mientras se estima que el HAARP tiene una potencia de 3.000.000 de vatios.

Si el HAARP puede manipular la ionosfera, se produciría un sonido en el cielo como consecuencia de ello. Al caer un rayo, este ioniza el ambiente, y cuando cesa la luz, las moléculas de aire chocan entre ellas y esto produce un sonido muy fuerte, el que escuchamos después. Algo parecido sucedería por la acción del HAARP. Yo creo firmemente que con la potencia suficiente, podría producir terremotos. ”

Brooks Agnew es un ingeniero electrónico y químico americano, que además cuenta con una maestría en estadística y un doctorado en física. En 1997, apareció como científico destacado en el documental de Wendy Robbins “Agujeros en el cielo” sobre el proyecto HAARP.

Brooks, con sus conocimientos técnicos, ha conseguido crear una maqueta del HAARP de poca potencia en su laboratorio, pero que reproduce los mismos efectos a pequeña escala. Él está convencido de que se puede usar como arma para crear terremotos, ya que vivió una experiencia que le sirvió como precedente:

“En los años 80, inventé un radar de sondeo terrestre para encontrar petróleo y gas. En 1987 me dispuse a probarlo en Rosenburg, Oregón. Lo llevaba en un quad, y cuando lo encendimos se produjo una explosión que desencadenó un terremoto. Mi máquina sólo tenía 30 KW, pero el HAARP es 200.000 veces más potente, imagínate lo que puede provocar.”

En este vídeo podemos ver una demostración de la genial maqueta de Agnew:

{youtube}Rveu-1uuwbc{/youtube}

Por último, contamos con el testimonio de Billy Hayes, una de las pocas personas que ha trabajado en el HAARP y se ha atrevido a contar su experiencia.

Según Hayes, entró en el proyecto a través de su padre, que había participado en la construcción de algunas instalaciones militares, y le consiguió un trabajo para limpiar las antenas. También ayudó a instalarlo en todo el mundo.

“Era un inmenso sistema de radar, y necesitaban a alguien pequeño como yo para hacer ese trabajo. A mis compañeros y a mí nos entrenaron para desempeñar distintas tareas, nunca nos ponían a trabajar juntos. Nos decían que lo que hacíamos era por el bien del país y de nuestras familias. Aunque estuvimos en más de 240 instalaciones repartidas por todo el mundo, nunca llegamos a saber lo que pasaba en realidad” recuerda Billy.  

“Entre el 20 y el 25% del clima se manipula, y lo mismo pasa con los terremotos. También el HAARP podría afectar a otros universos, al Sol…lo que ellos quieren hacer es recoger antimateria, que sólo se puede almacenar en la magnetosfera”, declara.

¿Se está utilizando el HAARP como arma climática?
 
Son muchos los expertos e investigadores que tienen al HAARP en el punto de mira como posible detonante de los peores desastres climáticos acontecidos en los últimos años. Se ha especulado con que una prueba de esta hipótesis sería la aparición en la zona de nubes luminiscentes muy parecidas a las auroras boreales en las horas previas a las catástrofes. No es descartable esta afirmación, pero tampoco sería del todo cierta, ya que estas formaciones se vienen observando desde comienzos del siglo pasado, según rezan los registros históricos.

Sin embargo, sí se tiene constancia de actividad electromagnética en las antenas del HAARP antes del terremoto de Japón, en enero de 2010 antes del catastrófico terremoto en Haití, en octubre de 2012 coincidiendo con el huracán Sandy y durante las recientes inundaciones en Bolivia y otras partes de Sudamérica (tras las cuales la página oficial quedó fuera de servicio durante unos días, no pudiendo seguir registrando su actividad).

Fabriz’zio Txavarria Velásquez, director del Centro Nacional de Investigación en Ciencias de Bolivia (Cenic-B), afirma que el Haarp estaría involucrado en la “irradiación de microonda de alta potencia sobre amplias regiones de Sudamérica, dentro de un programa de la CIA utilizando armamento climático con el afán de desestabilizar los regímenes de países no acordes con Estados Unidos, afectándolos con la provocación de lluvias e inundaciones con el consiguiente desastre económico”.

Parece ser que el HAARP, además de ser capaz de alterar el clima o crear terremotos, pudiera tener otras utilidades, así, las últimas investigaciones sugieren que podría estar utilizándose para controlar la mente humana clandestinamente. El HAARP puede emitir frecuencias extremadamente bajas (ELF), y se sabe que las frecuencias que se ejecutan entre los 400-450 MHZ actúan como una ventana a la conciencia humana, ya que nuestro subconsciente se desenvuelve dentro de ese rango. Las frecuencias que se generan dentro de esa escala por el HAARP, por lo tanto, se podrían utilizar para alterar lo que percibimos como nuestra “realidad”.

Nuestro cerebro es un ultraordenador, por lo que mediante el uso de frecuencias que están muy por debajo de lo que sería práctico en un microprocesador, se podrían conseguir ciertos objetivos, y estas frecuencias se encuentran en el rango de frecuencias ELF.

El hecho de que el cerebro opere en esas frecuencias deja la puerta abierta a la manipulación a través de medios electrónicos. Dado que los diferentes estados de ánimo se reflejan en diferentes frecuencias, es posible forzar electrónicamente a la población a estar relajada cuando debería estar enojada, a reírse cuando debería estar consternada, y a mostrase leal cuando deberían rebelarse.

El cambio a la televisión digital marcó un antes y un después. Fue rápido e “ilegal”, ya que obligó a las estaciones a cambiar el formato, quisieran o no.

Se cree que la sofisticada tecnología del HAARP estaría induciendo en la población una hipnosis generalizada o “lobotomía neuroradial”, provocando que la inmensa mayoría de la población sobreviva entre el hastío y la indiferencia ante acontecimientos que en otras épocas hubieran desembocado en una revolución social.

Ahora mismo, mientras usted está leyendo esto en su ordenador, viendo la TV, escuchando la radio o hablando por su teléfono móvil, podría estar siendo electromagnéticamente controlado.
frecuencias

Al principio del artículo comentábamos que es posible que el HAARP produjera algún tipo de sonido al entrar en acción. Bien, pues los habitantes de la ciudad de Windsor, en Ontario (Canadá) llevan años escuchando un zumbido de procedencia desconocida durante 3 ó 4 días a la semana, que hace vibrar y temblar las ventanas y los cimientos de sus viviendas.

Según cuentan los sufridos testigos, en el verano de 2011 manifestó su máxima actividad, y es difícil discernir si el sonido se siente o se oye. El caso es que ni la policía, ni los bomberos, ni ninguna autoridad en Windsor parece saber de dónde proviene el zumbido. Tales fueron las quejas de los habitantes, que varios agentes del ministerio de Canadá se presentaron en la localidad armados con sismógrafos. Estos expertos determinaron que el origen del misterioso zumbido se encuentra en la vecina isla de Zug.

Pero esto tampoco los tranquilizó mucho, ya que la citada isla de Zug parece envuelta en un halo de misterio, al igual que el enigmático zumbido que presuntamente emana. Las instalaciones que se encuentran en la isla están protegidas por fuertes medidas de seguridad, por lo que es muy difícil acercarse. Frecuentemente se ven columnas de humo salir de los edificios, junto a un fuerte olor a azufre. Muchos investigadores sostienen que el zumbido de la isla de Zug podría provenir de instalaciones relacionadas con el HAARP.

Fuente: Gran Misterio

Mitos y verdades del manoseado proyecto HAARP

¿Terremotos provocados por una tecnología militar extranjera? El Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP) ha sido objeto de numerosas hipótesis, algunas más justificadas que otras. Chile es un caso ejemplar para analizar.

La información oficial indica que HAARP es un proyecto de investigación financiado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cuyo rol es monitorear los efectos de ondas radiales sobre la ionósfera. La base del proyecto se encuentra ubicada en Gakona, Alaska, donde una red de 180 antenas dirigidas al cielo funcionan como un “calentador ionosférico”.

Bernard Eastlund, físico de la Universidad de Columbia que trabajó en la construcción de HAARP, fue uno de los principales críticos de la tecnología antes de su muerte. Por una parte, el científico acusó al gobierno de haber robado sus patentes para desarrollar el proyecto y ocultar su verdadero propósito: manipular el clima y deshabilitar satélites para uso militar.

“La modificación del clima es posible, por ejemplo, alterando patrones de viento de la alta atmósfera o alterando patrones de absorción solar”, versa la patente 4.686.605 del 11 de agosto de 1987, consistente en un dispositivo para afectar la atmósfera, ionósfera y magnetósfera de la Tierra.

Las denuncias de Eastlund han sido recogidas por el hijo de un ex parlamentario de Alaska y co-autor del libro Angels Don’t Play This HAARP de 1995, Nick Begich, quien sostiene que el proyecto está siendo utilizado para manipular el medioambiente a través de sus ondas electromagnéticas.

En respuesta a Begich, el científico de HAARP, Umran Inan, declaró a la revista Pop Science que el investigador está errado en sus razonamientos y que la intensidad de las antenas en cuestión “es muy pequeña”. Sin embargo, otro miembro del proyecto que participa en el Laboratorio de Investigación de Vehículos Espaciales de la Fuerza Aérea, el Dr. Paul Kossey, admitió en una entrevista de 2008 que la tecnología es capaz de “encender la atmósfera”. Sin lugar a dudas, el programa se caracteriza por su alto secretismo, impidiendo tener las cosas claras sobre sus reales propósitos.

¿Terremotos provocados?

Sumándose al escepticismo que rodea HAARP, se ha levantado incluso la hipótesis de que el proyecto gubernamental podría gatillar terremotos, más allá de generar huracanes o cambios climáticos. Para evaluar la posibilidad de que tal función exista, debemos remitirnos a declaraciones emitidas por William S. Cohen, ex secretario de Defensa de Estados Unidos, advirtiendo sobre esta capacidad militar en el año 1997.

“Hay ciertos reportes, por ejemplo, de que algunos países han tratado de construir algo como un virus del Ébola (…) Otros incluso están participando en una clase de eco-terrorismo mediante el cual pueden alterar el clima, provocar terremotos, volcanes (en erupción), remotamente a través del uso de ondas electromagnéticas”, manifestó Cohen en un comunicado de prensa.

En el contexto de esta posible confrontación de países a través de armas secretas, el líder del Partido Liberal Demócrata de Rusia (LDPR), Vladimir Zhirinovsky, causó controversia en 2011 cuando amenazó a Estados Unidos y la ONU con “nuevas armas de las que nadie sabe”, capaces de causar tsunamis y otras catástrofes, si los países de occidente bloqueaban el ingreso del país ruso a la Organización Mundial de Comercio.

Por su parte, científicos de la NASA anunciaron en junio de 2008 el descubrimiento de una “conexión cercana entre perturbaciones eléctricas en el borde de nuestra atmósfera y amenazantes sismos en la tierra”, según informó la BBC. Cabe preguntarse si esto podría ser obra de HAARP o algún otro factor que desconocemos.

El caso chileno

Luego de la catástrofe del 27 de febrero de 2010 y el posterior remezón social en Chile, internet se plagó de teorías que sostenían la participación de HAARP en la tragedia. Algunos videos mostraban la aparición de luces extrañas en los cielos. Un fenómeno similar fue observado en Perú (terremoto de 2007) y explicado en varios blogs como un evento natural denominado triboluminiscencia, un efecto visual generado por la presión mecánica entre minerales. Parte de la explicación y otras teorías científicas son abordadas en un análisis del geólogo peruano Miguel Vera (ver aquí).

A juicio de este autor, es importante considerar todos los elementos sobre la mesa para elucubrar una hipótesis conspirativa razonable sobre la participación de HAARP en los últimos sismos que han sacudido al país. Primero que todo, debemos mencionar que Chile es un país sísmico por excelencia, ya que se encuentra ubicado en el Cinturón del Pacífico, un sector especialmente propenso a la actividad telúrica.

La pregunta que todos debemos hacernos si aceptamos la posibilidad de que HAARP esté detrás de los terremotos es muy simple: ¿cuál es el fin que se estaría buscando por parte de Estados Unidos u otras potencias? Muchos dirán que el objetivo es “disminuir a la población”, fin documentado por eugenesistas en libros como Ecoscience y declaraciones de magnates como Ted Turner. No obstante, cabe considerar que las cifras oficiales de muertos, tomando el caso del 27-F, no superan los 600. En este sentido, HAARP no sería un arma muy “eficiente” a ojos de estos posibles hechores.

Pero todo rumor tiene su origen. Fue justamente una presunta monja de nombre Sorcha Faal quien lanzó la primera piedra y sostuvo que Estados Unidos estaba detrás del fatídico terremoto de 8.8 grados, citando presuntas declaraciones del primer ministro Vladimir Putin. Faal también adjudicó el terremoto de Haití al intencionado accionar de HAARP.

Al respecto, el periodista francés Thierry Meyssan, jefe de la Red Voltaire, expuso en un artículo: “Uno de nuestros colaboradores intentó ubicar la raíz de la imputación según la cual el terremoto en Haití podría ser [de origen] artificial. Él se preocupó sobre todo por saber si esta información no era más que una simple intoxicación [desinformación] introducida por un tal David Booth (alias Sorcha Faal) y que se habría propagado en los círculos gubernamentales del mundo”.

Meyssan señaló además que los medios occidentales habían tomado como cierta la información, publicando comentarios inexistentes de Hugo Chávez en relación a la presunta mano siniestra de HAARP. La noticia fue reportada en medios como Fox News y Russia Today. “Curiosamente, la televisión venezolana cita como fuentes de sus informaciones designando al ejército ruso, mientras que la televisión rusa cita sus fuentes designando al presidente Chávez”, remarcó Meyssan.

En su momento, Sorcha Faal también afirmó ridículamente que la erupción del volcán Chaitén había sido ocasionada por el Colisionador de Hadrones (CERN).

Conclusión

En resumidas cuentas, muy pocos antecedentes existen para afirmar fehacientemente que HAARP está detrás de los sismos más fuertes en Chile.

El caso más reciente de alarmismo fue protagonizado por el ingeniero de la Universidad de Chile, Pedro Gaete. Y aunque diversas personas lo tienen en un pedestal por desafiar a la ONEMI, muchos olvidan sus erradas predicciones de que Chile se partiría en tres partes, o que el planeta sufriría los efectos de un agujero negro llamado Elenin. Muchos deciden creer que un sismo de 7.2 es idéntico a uno de 9.4, con devastador tsunami incluido, e ignoran las inversiones de Gaete en una planta termosolar que no sufrirá los efectos de ningún cataclismo… al menos hasta 2014.

Hoy nos enfrentamos al desafío de informar con seriedad y rigurosidad, contrastando la mayor cantidad de antecedentes posible para concientizar a la población sobre temas inexistentes en la oferta mediática convencional. Como dice Carl Sagan, “afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria”. No permitamos que nuestra labor colectiva se transforme en un circo sensacionalista, donde el sentido crítico esté restringido a un solo segmento de la información que recibimos, sesgado por apariencias y no basado en la búsqueda de pruebas palpables.

Fuente: Verdad Ahora

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