A días que se cumplan 40 años del golpe de Estado de 1973, Roberto Thieme, fundador del movimiento nacionalista Patria y Libertad, aseguró que el fallecido dictador Augusto Pinochetfue «políticamente fue un traidor». Thieme apuntó a las «graves responsabilidades individuales y políticas» de «los altos mandos de las Fuerzas Armadas y los sectores políticos de la derecha que inspiraron, sostuvieron y le dieron cauce a la dictadura y se aprovecharon de ella, porque saquearon el país, sin duda».

«Si vemos los bandos, lo que motivó, lo que justificó la intervención militar del 11 de septiembre» fue «un compromiso de restaurar la chilenidad, la democracia, volver el país al orden, respetar los derechos de los trabajadores y muchas cosas más, que todo Chile –la clase media, la clase alta, la DC con el Partido Nacional, que estábamos en mayoría contra el Gobierno de Chile- encontramos absolutamente razonable» y que, en definitiva, no se cumplió, dijo Thieme en conversación con radio Cooperativa.

Tras el golpe «Pablo Rodríguez (Grez, líder de Patria y Libertad), el nacionalismo -que estaba disuelto- trató de influir en la Junta Militar para que el gobierno se fuera por el camino nacionalista, nuestro proyecto. Eso fracasó y se impuso la línea de esta nueva derecha, dirigida por Jaime Guzmán. Eso es lo que le da el sello a la dictadura corrupta y criminal que hubo en Chile durante 17 años», afirmó.
subir La derecha «saqueó al país»

Thieme apuntó a las «graves responsabilidades individuales y políticas» de «los altos mandos de las Fuerzas Armadas y los sectores políticos de la derecha que inspiraron, sostuvieron y le dieron cauce a la dictadura y se aprovecharon de ella, porque saquearon el país, sin duda».

«Hoy día son los grandes grupos económicos, ilegítimos, que se quedaron con el cobre, el salitre, el litio, el mar de Chile; todo eso hay que revisarlo, y hay una palabra que se omite en el lenguaje político de esta situación de derechos humanos pendiente: castigo; aquí están pagando los mandos medios militares y civiles, como siempre, y los generales que integraron la Junta, los que dirigieron la CNI y la DINA, en mi opinión deberían ser procesados, juzgados y condenados, y los civiles también, por supuesto, no los mandos medios», alegó.

«En los 17 años de la dictadura yo me opuse al modelo económico neoliberal que rige en Chile hasta hoy día, voté que ‘No’ públicamente por la Constitución de 1980 y nunca más he votado, porque considero que esa Constitución tiene origen ilégitimo y nuestro país sigue bajo esos parámetros», añadió el ex activista.
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«Yo comparto la opinión de quienes dicen que aquí en Chile no se ha hecho justicia. Se ha establecido la verdad a medias con los informes Valech y Rettig, pero la verdad, la justicia y la reparación no se han efectuado, y ésa es una tremenda deuda que tiene la democracia, especialmente los partidos de la Concertación», dijo el ex líder nacionalista, que se distanció del concepto de «cómplices pasivos» de la dictadura y las violaciones a los derechos humanos utilizado por el Presidente Sebastián Piñera.

Aseguró que los propios ministros de este Gobierno son «cómplices activos».

«Yo veo cómplices activos que fueron beneficiados económicamente y hasta hoy día el manto de impunidad reina en nuestro país. Sin duda la mayoría de los ministros actuales del Gobierno de Sebastián Piñera: Chadwick, Larroulet; veamos toda la lista de los ministros actuales de este Gobierno, son todos hijos de Pinochet, todos fueron a Chacarillas», declaró Thieme.

El ex secretario general de Patria y Libertad –de 28 años al momento de asumir el poder la UP- negó «absolutamente» que esta agrupación tuviera un carácter «terrorista».

«Me considero un revolucionario. Contrario a lo que piense la mayoría, que ha estigmatizado este movimiento y lo ha satanizado, Patria y Libertad era un movimiento político, ideológico, revolucionario, nacionalista, anticomunista anticapitalista», dijo Thieme, que sólo reconoció «actos de sabotaje y acciones militares encuadradas dentro del sector de la Armada de Chile que quería terminar con el Gobierno de Allende».

«Las acciones que cometimos se dieron en el tramo desde ‘El tancazo’ –’Tanquetazo’ le dicen hoy día (29 de junio de 1973, que calificó como ‘fue el intento de golpe chileno)- hasta el mismo 11 de septiembre. Terrorismo es colocar bombas para aterrorizar a la población matando inocentes, destruyendo propiedad privada. Nosotros solamente cortamos flujos de energía eléctrica, de combustibles y de transporte a través de las líneas de ferrocarril, todo esto digitado –insisto- por sectores de las Fuerzas Armadas que ya estaban en el plan de derrocar al Gobierno», indicó.

«Las platas que tuvo Patria y Libertad no fueron de la CIA, como se dice mucho; no fueron directamente de la CIA… Posteriormente hemos visto las desclasificaciones, los ocho millones de dólares que se repartieron entre El Mercurio, los partidos políticos, los gremios, los sindicatos, la Democracia Cristiana y algunos sectores de las Fuerzas Armadas también. Grandes y medianos empresarios de la época nos aportaban dinero mensualmente. Nosotros también aportábamos. Yo vendí una fábrica. No recibí un peso de nadie y me gasté mi patrimonio en esta actividad», señaló.

«Yo no debería estar defendiéndome aquí y justificándome de aquello. Para eso tengo la carta y los documentos de don Eduardo Frei Montalva, que era mi líder, nuestro líder, era el líder del país en la época, que justifica el golpe militar en octubre, lo mismo don Patricio Aylwin, que era presidente de la DC. A mí me parece injusto que se le siga cargando la cuenta negativa (del golpe) a un movimiento que se autodisolvió a los dos días del golpe», mientras «el resto, los partidos políticos, que fueron mucho más importantes –la derecha, el Partido Nacional, la Democracia Cristiana- en crear las condiciones, en bloquear el proyecto de la Unidad Popular, han pasado piola en esto», alegó.

«El Partido Nacional tenía las Brigadas Rolando Matus, la DC no tenía cuerpos armados, sin duda, pero tenía contactos en el Ejército», mencionó Thieme, que aseguró haber realizado su propio «mea culpa» y haber «pedido hasta perdón cuando se publicó el informe Valech hace varios años ya».

«Yo pedí perdón por no haber sido capaces, en Patria y Libertad, de enseñarle a nuestros militantes, ciertos valores humanistas, como no castigar a los derrotados, que es el primero», indicó.

«Yo me opuse desde el primer día a las violaciones a los derechos humanos, a esta represión vergonzosa y vengativa de los mandos de la derecha, que impulsa a los militares a castigar a los vencidos, y en esa derecha el líder de la represión es don Jaime Guzmán Errázuriz, no Patria y Libertad», sentenció Roberto Thieme, quien negó vínculos personales con los Pinochet en esos años.

«Yo en esa época y hasta que Pinochet dejó el mando no conocí a Pinochet ni a su familia ni a nadie, porque el año 83 terminamos en la oposición a Pinochet con ciertos sectores militares, incluyendo al general Leigh, para darle una salida militar el régimen», señaló, recordando haberse «autoexiliado ese año».

Sólo en 1993 conoció a Lucía Pinochet en Miami, «como dos personas absolutamente anónima e iniciamos una relación que duró tres años. Esa historia no tiene nada que ver con política», explicó.

Chadwick: “No corresponde referirse a dichos de personas que hoy no tienen relevancia”

El ministro del Interior, Andrés Chadwick, declinó responder a las declaraciones del fundador del movimiento nacionalista Patria y Libertad, Roberto Thieme, quien en una entrevista radial afirmó que “cómplices activos” de la dictadura se encuentran en el gobierno del Presidente Piñera, aludiendo directamente al secretario de Estado.

Al respecto, Chadwick señaló:

“No corresponde referirse como gobierno y ministro del Interior a declaraciones de personas que pueden tener legítimo derecho con respecto a la interpretación de situaciones del pasado, pero que no tienen hoy día ninguna representación, ni actuación, ni relevancia”.

Sobre la ausencia de la candidata presidencial de la Nueva Mayoría Michelle Bachelet y de personeros de oposición al acto de La Moneda para conmemorar los 40 años desde el golpe de Estado, Chadwick señaló:

“Nos hubiese gustado muchísimo que todos se hubiesen sumado a ese espíritu de unidad, a esa voluntad de intención de sacar las lecciones de todos los errores que todos cometimos para efecto de poder ir desarrollando e implementando un Chile nuevo como el que tenemos hoy día.

Nos hubiese gustado muchísimo compartir con todos ese espíritu, pero la voluntad del Presidente es abrir las puertas para recibirlos a todos, entrarán por esas puertas aquellos que se sientan parte de ese espíritu de unidad, no podemos obligarlos, a todos los hemos invitados, las puertas están abiertas”.

Al respecto, respaldó la validez de la actividad que va a realizar:

“Siempre será válido todo esfuerzo de unidad del país y todo esfuerzo para que el pasado no nos siga conflictuando, ni dividiendo. Ningún esfuerzo puede ser considerado como un esfuerzo no válido”.

En materia de seguridad, reiteró que se han adoptado las medidas necesarias para resguardar la seguridad de las personas y de los candidatos presidenciales durante esos días:

“Tenemos que estar preparados” porque hay sectores que pretenden con ocasión del 11 septiembre utilizarlo políticamente, pero de la peor forma que se puede hacer, como es con el uso de la violencia».

Consultado por la aprobación en la Comisión de Constitución del Senado de una reforma al sistema electoral binominal, el ministro del Interior reiteró la voluntad del Gobierno de introducir modificaciones al sistema electoral vigente, y que avance la iniciativa legal enviada por el Ejecutivo al respecto.

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