Las Amenazas del Empresariado

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El empresario Andrés Santa Cruz, presidente de la CPC, volvió a la carga en la Enade 2014. Como se sabe en este magno evento del empresariado nacional -e internacional operando en Chile- ya es tradicional que los empresarios expongan sus deseos de cómo debe dirigirse la economía y, de su lado, las autoridades expliquen cuan favorable son sus decisiones para aquellos lineamientos. Como sea, en los años post dictadura ha habido un reconocimiento de convergencias entre los intereses empresariales y las políticas económicas. El empresariado no necesita explicitar agradecimientos a los gobiernos de turno porque las cifras son elocuentes.

 

Nunca había ganado tanto como en estos 25 años de democracia (10 de ellos figuran entre las principales fortunas del mundo según el ranking FORBES con montos que superan los 1.300 millones de dólares de patrimonio).

No por casualidad se aplaudió de pie a Ricardo Lagos cuando llamó a recuperar negocios que se estaban cuestionando como las concesiones. No obstante, Santa Cruz insistió en atacar una supuesta idea antiempresarial que surgiría desde la izquierda o desde el gobierno y aprovechó de fustigar los cambios que se plantean en el marco del programa de Bachelet.

Pese a estas críticas a la conducción económica, el Mercurio de este sábado muestra que las ganancias de las empresas no han sido tocadas. Por el contrario, como se ve en la foto, ellas han aumentado en 2,8% en lo transcurrido del año, es decir incluso por sobre el crecimiento del producto interno.

Aun así, pese a que la Presidenta llamó “a que cuidemos entre todos el clima político y social” y que “Sin duda alguna los empresario son centrales en esta tarea de hacer crecer al país” pero “No es posible que Chile siga creciendo en PIB per cápita, pero esté atrasado en Coeficiente Gini”.

La presidenta terminó destacando que “Sé que algunos piensan que éste no es un buen momento para reformas. Creo que no es un análisis correcto. (…) Seamos claros: la desaceleración que vivimos no es fruto de una incertidumbre por las reformas que hemos propuesto”, sentenció la Presidenta.

En Chile, la derecha ha empezado a aprender que el “guapeo” acompañado de amenazas semi golpistas surte efectos, en particular, entre los aspirantes a ser considerados como “hombres de Estado” o “estadistas”.

Esta vez, en la Enade, el ministro de Hacienda Alberto Arenas dijo que la reforma laboral que impulsa el Gobierno e inquieta a los empresarios, será “gradual”. Frente a eso, rápidamente la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, hizo notar sus diferencias con el jefe de las arcas fiscales.

Según el Dínamo la presidenta de la Central de Trabajadores dijo que “Nos parece que hay que precisar a qué se refiere el Gobierno cuando habla de gradualidad, porque una reforma de esta envergadura no resiste gradualidad, porque eso sí que podría generar más incertidumbre y no es lo que ayuda”.

Chile probablemente tenga records mundiales, entre países democráticos, que no tiene siquiera negociación colectiva intra empresa y que no tiene derecho a huelga ya que la reposición de trabajadores es una forma evidente de eliminar este derecho.

La frase del ministro Arenas incluso fue criticada por el presidente de su partido -el PS- quien fuese ministro del Trabajo. Esta vez no se trata de un problema monetario o de gasto fiscal sino de elemental democracia. Cuesta entender qué (y por qué) quiso decir Arenas, pero hasta el cierre de esta edición no habían explicaciones.

De hecho, en la agenda del Ejecutivo, dada a conocer la semana pasada, la propuesta de Reforma Laboral debía ser presentada al Legislativo antes del 31 de diciembre próximo. El legítimo temor de la presidenta de la CUT es que solo se manden algunas partes de la propuesta causando gran frustración entre los trabajadores.

Los multimillonarios empresarios chilenos debiesen pensar en adecuarse a los tiempos, colocar al país en un nivel siquiera similar a países desarrollados en términos de capacidad de diálogo, responsabilidad empresarial, respeto a los trabajadores y carga fiscal, entre otras cosas.

Ya sus ganancias son descomunales… ¿para qué abusar?

Fuente: Primera Piedra

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