La Guerra de Vietnam concluyó el 30 de abril de 1975 con la capitulación y el retiro de Estados Unidos de Vietnam del Sur, preludio de la unificación con Vietnam del Norte, de regimen comunista. Fue una típica intervención imperialista, la más importante del denominado período de la guerra fría, extremadamente sangrienta, de 16 años de duración, que costó entre tres y cinco millones de víctimas. Repasamos algunos datos importantes sobre esta guerra que permanece en la memoria de la opinión pública mundial como la gran derrota de EE.UU. en un conflicto armado, pese su abrumadora superioridad económica, armamentista y tecnológica.

 

La liberación de Saigón (actualmente la ciudad de Ho Chi Minh) el 30 de abril de 1975 por el Frente Nacional de Liberación de Vietnam y las Fuerzas Armadas de la República Democrática de Vietnam supuso el fin del conflicto bélico y el inicio del proceso de reunificación del país.

Cantidad de tropas

De acuerdo con las cifras del año 1968 (tres años después de la intervención militar masiva de EE.UU. en Vietnam), unos 540.000 soldados estadounidenses participaban en la guerra, mientras que las fuerzas survietnamitas se estimaban en 820.000 efectivos. En el mismo año, Vietnam del Norte contaba con 400.000 soldados.

Cantidad de muertos

Más de 58.000 soldados estadounidenses y unos 250.000 survietnamitas fallecieron en la guerra. En Vietnam del Norte murieron 1,1 millón de tropas. La cantidad de muertes entre los civiles en ambas partes del país entre 1954 y 1975 se estima en dos millones. Otros países que mandaron sus tropas para ayudar a EE.UU. también perdieron a sus ciudadanos: la guerra se cobró la vida de unos 5.000 surcoreanos, así como de cientos de australianos y tailandeses.

Bombardeo sin precedentes

La campaña aérea estadounidense durante la Guerra de Vietnam fue la más grande en la historia militar. Durante la guerra, las Fuerzas Aéreas estadounidenses lanzaron casi ocho millones de toneladas de artefactos explosivos. El tonelaje total de las bombas lanzadas casi triplicó el saldo de la Segunda Guerra Mundial de unos 2,15 millones de toneladas.

Legado vergonzoso

Uno de los legados más vergonzosos de las acciones de EE.UU. en Vietnam es el uso del Agente Naranja como arma química entre los años 1961 y 1971. Como resultado, más de 400.000 personas fueron asesinadas o mutiladas, unos 500.000 niños nacieron con defectos, y hasta un millón de personas quedaron discapacitadas o sufrieron serios problemas de salud.

Unos tres millones de vietnamitas, tanto adultos como niños, sufren hoy escalofriantes enfermedades genéticas causadas por el herbicida y defoliante. Sin embargo, EE.UU. nunca llegó a conceder ninguna compensación a las numerosas víctimas vietnamitas por sus terribles acciones.

La mejor arma de la guerra

El soviético AK-47 fue ampliamente considerado como el mejor rifle de asalto de la guerra. El AK-47 fue ampliamente usado por las fuerzas comunistas del Norte y por las guerrillas de Vietnam del Sur. Los estadounidenses M14 y M16 resultaron difíciles de manejar en el clima húmedo del país, por lo que las tropas de EE.UU. también utilizaron muy frecuentemente los fusiles AK-47 capturados.

‘Hombres del barco’

Entre 1975 y 1995 casi 800.000 personas, los llamados ‘boat people’, abandonaron Vietnam en barco y llegaron de manera segura a otro país. El primer destino de las ‘personas del barco’ fueron los países del sudeste asiático y después de los campos de refugiados de la región, la gran mayoría de los vietnamitas se dirigieron a los países desarrollados, más de la mitad de ellos se quedaron en EE.UU. y la mayor parte de los demás se asentaron en Francia, Canadá, Australia, Alemania y el Reino Unido.

Vuelta a la normalización

La normalización formal de las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Vietnam tuvo lugar el 11 de julio de 1995. En octubre del 2013, EE.UU. y Vietnam firmaron un pacto que permitió la transferencia de combustible y tecnología nuclear de EE.UU. a Vietnam. A principios de octubre del 2014, Washington aprobó levantar parcialmente su embargo de armas a Vietnam, que había estado en vigor desde 1984.

Las huellas del agente naranja

Cuarenta años después de finalizada la guerra, alrededor de cinco millones de vietnamitas aún sufren las consecuencias del agente naranja usado por Estados Unidos contra la población. Aún hoy siguen naciendo niños con graves malformaciones. Los afectados y el gobierno de Hanoi reclaman indemnizaciones a Washington, así como la descontaminación total del país.

Aviones de los Estados Unidos descargaron sobre Vietnam 76 millones de litros de agente naranja. Un herbicida para deforestar la selva que acabó contaminando 30 mil pueblos y aldeas.

Tran Van Don, es un ex combatiente de la guerra. Su hija y una nieta han nacido ciegas.

“No sé cómo me infecté. No me di cuenta hasta que mi mujer tuvo a mi hija. Tengo otros compañeros a los que les ha pasado lo mismo”, dijo entrevistado por el enviado especial de teleSUR a ese país, Vicent Montagud.

“Sólo deseo que, en el futuro, encuentren una forma de curar la ceguera de mi hija para que pueda tener una mejor calidad de vida”, expresa por su parte la hija de ex soldado vietnamita, Tran Thi Hang.

Y es que los afectados han demandado hasta tres veces al gobierno estadounidense y a las dos empresas que produjeron el herbicida: Monsanto y Dow Chemical.

Las tres demandas han sido archivadas a pesar de que 800 soldados norteamericanos, también infectados, han sido indemnizados.

“Ahora estamos preparando una cuarta demanda. Vamos a intentar contratar un equipo de abogados estadounidenses, porque si no es muy difícil ganar. Las tres veces anteriores nos han dicho que nos faltan pruebas”, explicó el general vietnamita Tran Ngoc Tho, miembro de la Asociación de Afectados por el agente naranja.

Los hijos del Agente Naranja

En el hospital Tudu de Ho Chi Minh atienden en estos momentos a más de 60 niños afectados. Algunos, con graves malformaciones, nunca vistas antes de la guerra.

La doctora Nguyen Dac Minh, de este centro de atención, detalla que las afectaciones más comunes entre los infantes son el cáncer y los problemas genético.

“Los problemas más comunes son cáncer y problemas genéticos que son hereditarios. Hay una familia con 15 miembros afectados”, relata.

Niños con los brazos o las piernas retorcidas. Sin ojos para mirar un mundo que tampoco entenderían. Niños con el cerebro más grande que el cráneo. Niños que sufren fuertes dolores y no paran de chillar. Los médicos sólo pueden administrarles sedantes. Son malformaciones incompatibles con la vida.

La tercera planta de este hospital es un auténtico viaje al horror. Cada habitación esconde dramas difíciles de soportar. Porque son víctimas inocentes de un arma utilizada por Estados Unidos que sigue provocando malformaciones cuatro generaciones después.

Es, sin duda, la gran deuda pendiente de este país con Vietnam.

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