Críticas al Golpe DC-Burgos por Aborto

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Desde la propia Democracia Cristiana y otros sectores de la Nueva Mayoría, hubo duras críticas y cuestionamientos a la decisión de dirigentes y parlamentarias y parlamentarios de esa colectividad, en cuanto a buscar y conseguir el objetivo de postergar la votación de la iniciativa de interrupción del embarazo por tres causales, que es promovida por el oficialismo. Cuestionamientos surgieron después que directivos y parlamentarios de la Democracia Cristiana, al parecer con el respaldo del Ministro del Interior, bajaran la votación sobre aborto.

 

Incluso varios medios de prensa y personeros políticos dieron cuenta que el Ministro del Interior, Jorge Burgos, habría influido de manera determinante en que el proyecto se hubiera dejado para el 4 de agosto para ser votado en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

El diputado Juan Luis Castro (Partido Socialista), indicó que “el Ministro Jorge Burgos dio un golpe de fuerza” para, junto a correligionarios de su partido, la DC, conseguir que la iniciativa no se votara este martes 7 de julio.

Castro manifestó que “el problema es que cuando apareció el golpe de mesa DC, Burgos dejó en suspenso lo que se había instruido a los Ministros sectoriales y de ahí el silencio de Sernam (Servicio Nacional de la Mujer), Justicia y Salud, porque no quisieron alterar más el cuadro”.

De acuerdo a versiones de dirigentes de colectividades de la Nueva Mayoría y legisladores, era un hecho que el 7 de julio se votaba el proyecto de aborto por tres causales.
Algunos inclusive tienen la versión de que esto estaba así entendido al interior del Comité Político de La Moneda, donde participan los presidentes de partidos del oficialismo, más ministros como Burgos y Nicolás Eyzaguirre, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia que, por cierto, es el que lleva o llevaría la batuta desde el gobierno, en materia de trámites legislativos.

Pero hubo lo que se consideró “presiones” desde la Democracia Cristiana, porque quiere discutir e incluso rechazar contenidos de la iniciativa y no estaban dispuestos a votar ahora. Lo cierto es que hubo un acuerdo del Consejo Nacional de esa colectividad de rechazar el proyecto por la situación del “programa de acompañamiento de la madre” en opción de aborto y otros “aspectos técnicos”.

Pero en la NM se considera que no pueden imponerse criterios de un solo partido para frustrar votaciones sobre iniciativas impulsadas por el gobierno y comprometidas por la Presidenta Michelle Bachelet, mas cuando hubo extendido y amplio debate prelegislativo, con consulta a decenas de organizaciones de la sociedad civil.

En el Parlamento, diputadas y diputados del Partido Socialista, Partido Comunista y Partido por la Democracia, expresaron su desaliento y preocupación por la no votación del proyecto de interrupción del embarazo e insistieron en que ya están las condiciones para seguir avanzando en este tema.

La crítica se ubicó explícitamente en la propia DC. El legislador Gabriel Silber, integrante de la Comisión Salud, dijo que “desgraciadamente siento que el Consejo (de la DC) fue capturado por sectores de carácter conservador que no dice relación con la base partidaria. Desde esa perspectiva se tomó un acuerdo que no compartimos, por argumentos que no son técnicos, sino que más bien son de carácter político”.

Un cuestionamiento vino del propio Juan Luis Castro, que preside la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, donde se debió votar, quien acusó de “poca seriedad” del gobierno, ya que el Ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, pidió postergar la resolución, en lo que en círculos oficialistas se consideró como, en realidad, producto del “golpe de fuerza” del titular de Interior, Jorge Burgos.

En este marco se supo que un centenar y medio de militantes del Partido Demócrata Cristiano difundieron un comunicado en apoyo a la iniciativa y de rechazo a lo que adoptó el Consejo Nacional. El texto señaló en una de sus partes que “lo que se solicita es que se discuta abiertamente que la mujer tiene derecho a decidir sobre su vida y, en especial, frente a situaciones límites y excepcionales como lo es el feto inviable o su salud mental”.

Las y los militantes de las DC expresaron estar de acuerdo en las causales de peligro de vida para la mujer embarazada, inviabilidad del feto y aborto para recurrir al aborto y señalaron en su declaración que “algunos militantes sostienen lo contrario (…) y es necesario revisar esa posición, a la luz de los avances en la salud pública y de los tratados internacionales que establecen estándares y acuerdos a los que Chile ha suscrito”.

Una dura crítica provino de la dirigenta del PDC y, por lo demás, ex Ministra del Sernam, Laura Albornoz, quien en entrevista con El Desconcierto, indicó que “en el Consejo Nacional están expresadas  las máquinas y cuotas de poder internas. Refleja lo que pasa en las cúpulas, cúpulas marcadas por grupos oligárquicos y patriarcales, que han dominado en general la pauta de los temas políticos y los temas específicos de las mujeres también”.

Según Albornoz, “uno puede ver no sólo su negativa a legislar sobre la despenalización del aborto por tres causales, sino también a favor de la ley de cuotas y con lentitud en todos los proyectos que tienen que ver con darle autonomía o poder a la mujer en el ámbito social, político y reproductivo”.

Horas antes de que se suspendiera la votación, la Ministra del Sernam, Claudia Pascual (Partido Comunista), dijo en entrevista con el diario El Pulso que “el mensaje del proyecto es claro, es un tema que indudablemente remite a temas de salud y también a la voluntad de las mujeres, tanto para mantener como para interrumpir” un embarazo.

La Ministra planteó que “Chile es un país en que hoy la ciudadanía quiere discutir este tema y legislar. Los estudios de opinión no han variado desde sus primeras aplicaciones y se sigue respaldando las tres causales que el proyecto tiene. Eso ha sido expuesto en cada una de las sesiones que hemos estado. Otra cosa es que queramos estar de acuerdo o no. Plantearía la pregunta de vuelta, se está de acuerdo o no con ese respaldo ciudadano. Este proyecto no busca imponer ninguna posición, lo que busca es abrir posibilidades y respetar las convicciones más profundas en particular de las mujeres”.

Fuente: El Siglo

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