Ministro del Interior: «Se Pasó el Límite en el Enjuiciamiento a las Personas»

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No han sido días fáciles, aunque el estilo siempre impecable y la sonrisa del ministro del Interior no muestren secuelas de los desvelos que la crisis política también ha generado en La Moneda. Desde febrero y la explosión del caso Caval no ha habido tregua para el jefe del equipo político de Bachelet. La naturaleza tampoco se la ha dado. Y mientras la erupción del Calbuco encendía alarmas en el sur, la tensión política también subía al máximo, con nuevas revelaciones de boletas que él y su círculo más cercano giraron a la empresa del operador Giorgio Martelli. «Transparentemos el debate; no es un tema de vieja guardia o nueva guardia», afirma el secretario de Estado. Tras vivir días sin tregua, asegura sentir el respaldo de la Presidenta y compromete: «No me cabe duda de que con su liderazgo saldremos adelante en esta crisis política».  

 

-En su análisis, ¿qué factores son los que lo han puesto en el centro del huracán?

-Más que en el centro del huracán, tengo que estar en el centro de las soluciones. Efectivamente llegamos a un momento del sistema político en que no fuimos capaces de renovar la confianza de la ciudadanía en el sector privado y el resto de las instituciones, como dijo la Presidenta. Me detengo especialmente en lo que dice relación con el financiamiento de la política, con una democracia que parte el año 90 y que tampoco se hace cargo de la supervivencia de los partidos políticos, no solamente de las campañas.

-La tensión del debate político desembocó esta semana en fuertes críticas. ¿Cuáles le han dolido más?

-Soy bastante autoexigente y, por lo tanto, generalmente saco algo.

-¿Qué ha sacado ahora?

-Primero, que las crisis son una oportunidad. Segundo, que debemos avanzar como nunca antes en desvincular cualquier relación entre las decisiones que se toman en el mundo político influenciadas, de alguna manera, por intereses privados».

-¿Se ha sentido siempre respaldado por la Presidenta?

-Por supuesto. No solo estoy trabajando en llevar adelante una agenda que iniciamos el año pasado sobre el financiamiento y mejor calidad de la política, la transparencia, sino que también estoy a cargo de las catástrofes, la seguridad pública y la conducción del gabinete.

-¿Le hizo ella algún encargo especial en la agenda que lanzará sobre probidad?

-Este proceso lo va a liderar ella personalmente, eso da cuenta de la relevancia que le dará. Y como ministros y equipo político, en mi caso personal como ministro del Interior, por supuesto ejecutaremos las tareas que ella va a liderar.

-Cuando apareció la arista política del Caso Penta, ¿pensó en la avalancha política que se transformaría?

-Lo que se conoció respecto al financiamiento de la política, ya daba cuenta de un sistema que estaba agotado. Recordemos que antes de 2003 no había ninguna regulación y esa reforma se hizo cargo de una parte muy importante pero, al parecer, no suficiente.

-¿Debieron haber previsto sus alcances, que se transformaría en un cuestionamiento amplio al financiamiento de toda la política?

-Nosotros enviamos el año pasado el proyecto del financiamiento de la política.

-Pero se le critica al Gobierno haber alimentado inicialmente las críticas por un tema que hoy también el oficialiso está padeciendo.
 
-No. Quisiera que revisaran todas las declaraciones del Gobierno. Hemos sido cuidadosos, hemos dicho «dejemos que las instituciones hagan su trabajo, sin presiones» y ahora debemos legislar y resolver un sistema de financiamiento de la política que no solo se agotó, sino que además tiene vacíos relevantes.

-¿Es efectivo que cuando el ex presidente de la UDI tocó la puerta de La Moneda en busca de un acuerdo, en el peor momento del caso Penta, no se la abrieron?

-Depende de a qué le llamemos acuerdo. Las puertas siempre estarán abiertas para un acuerdo que resuelva los problemas de fondo y que permita al país confiar en sus instituciones.

-¿Hubo la tentación en algunos de la Nueva Mayoría de alegrarse por el rumbo que tomaban inicialmente las cosas, involucrando a la UDI y a Andrés Velasco?

-Yo, por lo menos, no la vi. Cualquier problema que tengan los partidos genera desconfianza generalizada de la ciudadanía en el sistema político. Nadie puede alegrarse de que los partidos políticos pierdan legitimidad.

-Cuando explotó este caso, ¿cuál fue su análisis? ¿Lo vio como problema de la UDI o de todo el sistema político?

-Bueno, no era solo en la UDI. Uno podía decir: «si sucedió ahí, ¿por qué no puede suceder en otros lugares?».

-¿Hay conductas delictivas en la llamada arista política de todos estos casos?

-No soy quien para definir esa situación, es parte de una investigación a cargo del Ministerio Público, del Servicio de Impuestos Internos. Debemos dejarlos trabajar sin presiones de ningún tipo.

-El anuncio de proyectos de ley, ¿no es una forma de admitir que no estaba claro si eran delitos o no? El mismo SII lo ha evaluado de distintas formas.

-Hay proyectos que ya están en el Congreso y la Presidenta comunicará al país cuál es el ámbito y alcance de los proyectos que serán enviados. Tanto el SII como el Ministerio Público tienen que tomar esa decisión, no voy a hacer esa definición que podría leerse como una presión.

-¿Comparte la doctrina Jorratt: que los políticos no debieran ser objeto de querellas?

-No ha dicho eso, lo que dijo es que en el caso que está siendo investigado habían algunos casos que no. Eso no excluye otros, más allá de políticos o no.

-¿No fue una señal al mundo político cuando se está intentando construir un acuerdo para encauzar el problema?

-No, yo creo que definió en qué estaban investigaciones que en muchos casos llevaban muchos meses.

-¿Puede él resolver con imparcialidad cuando también recibió pagos de una empresa hoy cuestionada?

-Gran parte de lo que hoy se ha conocido es gracias al esfuerzo y la conducción de Impuestos Internos.

-¿Afectan las críticas de dirigentes de la Nueva Mayoría su capacidad de conducción política?

-Llevamos trece meses de gobierno y en ese periodo hemos llevado reformas que no pudimos hacer desde los 90. Al mismo tiempo hemos llevado adelante la conducción de una nueva coalición; no de la quinta versión de la Concertación, que hizo mucho por el país y de la que me siento orgulloso de haber sido parte.

No me cabe duda que con el liderazgo de la Presidenta Bachelet saldremos adelante en esta crisis política. En las conversaciones que he tenido con todos los presidentes de partido y parlamentarios hay una fuerte convicción de que llegó el momento de hacernos cargo de que aquí hay un problema.

La Presidenta está convencida de que el legado de su gobierno será una democracia mucho más legitimada por más transparencia y porque las oportunidades de los chilenos no se basarán en el dinero ni en los pitutos.

-¿Podrán retomar la misma velocidad y radicalidad en las reformas, aunque la situación política hoy sea otra y también la popularidad de la Presidenta?

-Hay una decisión de la Presidenta y no hay paso atrás en el programa y las reformas que le hemos prometido a Chile.

-¿Cree que con la crisis política algunos se han tentado de frenar las reformas?

-Si ese ha sido su objetivo, les va a ir mal.

-La Presidenta recalcó que si cambia el gabinete traerá personas matriculadas con las reformas. ¿Hay en la coalición gente que no esté matriculadas con ellas?

-No creo. Los presidentes son quienes deben definir a sus ministros y es evidente que tienen que compartir en plenitud su programa.

-¿Hay en el oficialismo una tensión entre la Concertación y la Nueva Mayoría?

-Yo fui parte de la Concertación y no tengo ninguna contradicción con la Nueva Mayoría, todo lo contrario.

-¿Por qué, entonces, se recalca tanto y tantas veces ese mensaje?

-No es un tema ni siquiera generacional, ni de Concertación versus Nueva Mayoría: hay personas que legítimamente no creen probablemente en los cambios que la sociedad chilena demanda, necesita y está en condiciones de hacer.

Estar en la Nueva Mayoría significa estar de acuerdo con las transformaciones que estamos haciendo. No cabe duda de que nos guía el liderazgo de la Presidenta Bachelet, y un programa de transformaciones ampliamente debatido y compartido por la base política.

-¿Confía en que las fisuras en la Nueva Mayoría quedarán superadas cuando la Presidenta anuncie su agenda de probidad?

-Sé que las declaraciones generan un clima que uno no quisiera ver en una coalición, pero debemos quedarnos con los hechos. Tuvimos un encuentro de varias horas el domingo pasado con los 7 partidos, todos los jefes de bancadas, y la declaración es no solo reafirmar la conducción y liderazgo de la Presidenta y guiarse por las decisiones que ella tomará en este tema, sino que respaldarla en los compromisos frente al país.

-¿Con este equipo, ministro?

-(ríe)¡Quieren que me meta en algo que es solo potestad de la Presidenta!

-¿Usted siente que es la persona que puede ayudarle en este proceso?

-Los equipos los define la Presidenta y ella respondió claramente la semana pasada.

-¿No ve intentos por cuestionar su capacidad para conducir?

-Cuando uno está en un cargo público está expuesto a las críticas. Lo que sí he dicho es transparentemos el debate; no es un tema de vieja guardia o nueva guardia. No es el eje.

-¿Cuál es el eje?

-Si estamos conectados con el nuevo Chile y los desafíos que tiene en el futuro.

-¿Escalona o Pérez Yoma no están conectados con ese Chile?

-No he dicho eso. Hay personas que legítimamente creen en el proyecto que estamos llevando y otras que no.

-¿Qué hay detrás de las críticas hacia el ministro Peñailillo?

-Cuando llegué aquí se dijo que era muy joven, que no tenía redes, que no era parte de la élite, que no estaban claras las capacidades. En estos cargos hay que estar abierto a recibir críticas. Al final, yo me guío por los resultados.

-¿Tiene hoy el cuero más duro?

-Yo soy joven para la política, 41 años, pero soy un militante de partido desde hace 26 años.

-¿No siente que hay mucha gente detrás de su cabeza?

(No hay respuesta. Solo se ríe fuerte).

–¿Como se financió la instalación del equipo cuando la Presidenta llegó en marzo de 2013? Martelli pagó un mes de arriendo de la sede.

-Esa información es pública. La campaña se puede revisar y su rendición es la más completa de todas. Desde el primer día cada peso se gastó de acuerdo a las normativas vigentes. Incluso incorporamos los honorarios de todas las personas que trabajaron.

-Además de sus boletas de honorarios a la campaña, según The Clinic, en 2013 Ud. entregó boletas a otra empresa. ¿Alternó su trabajo en el comando con otras actividades?

-Efectivamente, en 2012 inicié trabajos con el estudio jurídico de Alex Matute, lo conozco hace muchos años y somos muy amigos. He trabajado toda mi vida, desde los 13 años, en cosas de todo tipo. Tuve el privilegio, aun cuando vengo de una zona donde no todos lo tienen, de estudiar en la universidad, de ser ingeniero comercial y lo voy a ejercer como corresponde.

-¿Cree que aparezcan nuevas sorpresas? ¿Otras personas en el gobierno con boletas a Martelli?

-No me corresponde ese tema. Soy ministro del Interior, no investigador.

-¿Ha hecho un catastro para anticiparse a nuevos antecedentes?

-Al Gobierno le corresponde gobernar, no hacer investigaciones de empresas privadas. Hemos más que anticipado los problemas del país: desde el año pasado estamos legislando sobre el financiamiento de la política.

-Dirigentes de la Nueva Mayoría piden «que se termine el goteo».

-Está muy bien, pero el goteo depende del desarrollo de las investigaciones. Nadie en Chile tiene la potestad de andar haciendo juicios ni generando rumores de cosas absolutamente legales. ¿Desde cuándo trabajar en el sector privado y pagar los tributos es una falta? Se pasó el límite cuando se enjuician personas y nadie se hace cargo después de reparar su honra. Y no lo digo por mí porque tengo una obligación como ministro, pero nadie se hace responsable del daño a personas comunes y corrientes.

-¿Le comentó a la Presidenta los servicios que había prestado a AyN antes de que se públicaran?

-No corresponde, son trabajos privados. Ella estaba en Nueva York y no tienen nada que ver con su llegada.

-¿Cómo se financió su aterrizaje, el equipo, el comando? El 2012 ya estaban preparando su regreso.

-Lo descarto completamente. La Presidenta estuvo a fines de diciembre de 2012 en Chile y dijo ante el país que en marzo tomaría la decisión.

-Jorge Rosenblut admitió que visitó a Patricio Contesse de SQM en 2012, en busca de fondos para la candidatura de Bachelet.

-Bueno, creatividad y acciones personales pueden haber muchas, pero no tiene nada que ver. La campaña parte en la primaria de 2013, mayo o junio, formalmente.

-¿Cómo espera el gobierno la elección del PS este fin de semana? ¿Influirá en sus próximos pasos?

-Son procesos normales de los partidos. El Partido Socialista ha estado con la Presidenta desde el primer minuto, desde que llegó a Chile y así lo veo y escucho de los parlamentarios. Ha sido, es y seguirá siendo parte fundamental del éxito de su gobierno.

-¿Le preocupa un triunfo de quienes han estado más distantes del Gobierno? ¿Sería más difícil entenderse con Camilo Escalona que con Isabel Allende?

-No, es una decisión de los militantes del Partido Socialista. El domingo, como político, como ministro del Interior, militante de un partido, espero que en la elección del PS participe mucha gente.

Fuente: El Mercurio

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