Edward Snowden al Mundo: Lo Inmoral no Puede Convertirse en Moral a Través de Leyes Secretas

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«Hola. Mi nombre es Ed Snowden. Hace poco más de un mes, tuve familia, un hogar en un paraíso, y vivía con una gran comodidad. También tuve la capacidad sin ninguna orden de buscar, aprovechar y leer sus comunicaciones. Las comunicaciones de todos en cualquier momento. Este es el poder de cambiar los destinos de las personas». Así empieza la declaración del ex agente de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos,  Edward Snowden, efectuada ante defensores de DD.HH, en la zona de tránsito del aeropuerto de Sheremétievo, en Moscú. El portal WikiLeaks publicó su traducción, la que ofrecemos a continuación. A su turno, el Gobierno de Rusia informó que se encuentra estudiando la solicitud de asilo formulada por Snowden, en la misma oportunidad.


El encuentro del ex colaborador de la CIA con los activistas se celebró este viernes en la terminal C del aeropuerto de Sheremétievo.

Entre los invitados se encontraban los representantes de las organizaciones Amnistía Internacional en Rusia (Amnesty International, Russia), Transparencia Internacional (Transparency International), Human Rights Watch, así como varios abogados y el representante de la ONU en Rusia. 

Durante la reunión, Snowden comunicó a una representante de Human Rights Watch que pidió el asilo político temporal a Rusia, ya que de momento no puede viajar a América Latina, donde tiene ofertas de asilo de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. 

El ex colaborador de la CIA permanece en la zona de tránsito del aeropuerto de Sheremétievo de Moscú desde el mes pasado, cuando llegó a la capital rusa en un avión procedente de Hong Kong, donde filtró la información sobre un programa de vigilancia global empleado por las agencias secretas en EE.UU. El informador envió la solicitud de asilo a más de 20 países. Venezuela, Nicaragua y Bolivia ya expresaron su disposición a concederle ese asilo.

Declaración de Snowden

«Hola. Mi nombre es Ed Snowden. Hace poco más de un mes, tuve familia, un hogar en un paraíso, y vivía con una gran comodidad. También tuve la capacidad sin ninguna orden de buscar, aprovechar y leer sus comunicaciones. Las comunicaciones de todos en cualquier momento. Este es el poder de cambiar los destinos de las personas.

También hay una grave violación de la ley. Las enmiendas cuarta y quinta de la Constitución de mi país, el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y numerosos estatutos y tratados prohíben este tipo de sistemas de vigilancia masiva, omnipresente. Si bien la Constitución de los EE.UU. tiene estos programas como ilegales, mi gobierno argumenta que decisiones judiciales secretas, que no le es dado al mundo conocer, de alguna manera legitiman un asunto ilegal. Estas decisiones sólo corrompen el concepto más básico de la justicia, que debe verse para hacerse. Lo inmoral no puede convertirse en moral a través de la utilización de leyes secretas.

Creo en el principio declarado en Nuremberg en 1945:

«Los individuos tienen deberes internacionales que trascienden las obligaciones nacionales de obediencia. En consecuencia, los ciudadanos tienen el deber de violar las leyes nacionales para prevenir que se produzcan crímenes contra la paz y la Humanidad».

Por lo tanto, hice lo que creí correcto y comencé una campaña para corregir esta mala conducta. Yo no busco enriquecerme. Yo no trato de vender secretos estadounidenses. Yo no me he asociado con ningún gobierno extranjero para garantizar mi seguridad. En su lugar, dije lo que sabía al público, así que lo que nos afecta a todos pueda ser discutido por todos nosotros a la luz del día, y le pedí al mundo justicia.

Esa decisión moral de decirle al público sobre el espionaje que nos afecta a todos nosotros ha sido costosa, pero era lo correcto y no me arrepiento.

Desde entonces, los servicios de inteligencia y el gobierno de los Estados Unidos de América han tratado de hacer de mi un ejemplo, una advertencia a todos los otros que puedan hablar como yo. Se me ha acosado por mi acto de expresión política. El Gobierno de los Estados Unidos me ha puesto en las listas de prohibición de vuelos. Exigió a Hong Kong que me pusiera fuera del marco de sus leyes, en violación directa del principio de no devolución – el derecho de la gente. Se ha amenazado con sanciones a países que defendían mis derechos humanos y el sistema de asilo de la ONU. Incluso se ha dado el paso sin precedentes de ordenar a aliados militares registrar el avión de un presidente latinoamericano en busca de un refugiado político. Estas escaladas peligrosas representan una amenaza no sólo para la dignidad de América Latina, sino para los derechos fundamentales compartidos por todas las personas, todas las naciones, de vivir libres de persecución, y de buscar y recibir asilo.

Sin embargo, incluso ante esta agresión históricamente desproporcionada, países de todo el mundo me han ofrecido su apoyo y asilo. Estos países, entre ellos Rusia, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador tienen mi gratitud y respeto por ser los primeros en estar en contra de las violaciones de los derechos humanos cometidas por los poderosos, no por los que no tienen poder. Al negarse a comprometer sus principios frente a la intimidación, se han ganado el respeto del mundo. Tengo la intención de viajar a cada uno de estos países para extender mi agradecimiento personal a su pueblo y a sus dirigentes.

Les anuncio hoy mi aceptación formal de todas las ofertas de apoyo o asilo que he recibido y todas las que puedan serme ofrecidas en el futuro. Por ejemplo, con la concesión de asilo proporcionada por el presidente de Venezuela, Maduro, mi condición de asilado ahora es formal, y ningún Estado tiene una base sobre la cual limitar o interferir mi derecho a disfrutar de ese asilo. Como hemos visto, sin embargo, algunos gobiernos de Europa occidental y los Estados de América del Norte han demostrado su voluntad de actuar al margen de la ley, y este comportamiento persiste hoy en día. Esta amenaza ilegal hace que sea imposible para mí viajar a América Latina y disfrutar del asilo, de acuerdo con nuestros derechos compartidos.

Esta voluntad de los estados poderosos de actuar extrajudicialmente representa una amenaza para todos nosotros, y no se debe permitir que tenga éxito. Por consiguiente, les pido su ayuda para solicitar las garantías de tránsito seguro de las naciones pertinentes para la realización de mi viaje a América Latina, así como solicitar asilo en Rusia hasta el momento en que estos estados se adhieran a la ley, y mi viaje legal esté permitido. Voy a presentar mi solicitud a Rusia hoy, y espero que sea aceptada favorablemente».

Rusia estudia el pedido de asilo de Snowden

Rusia estudiaba el sábado la demanda de asilo del informático estadounidense Edward Snowden, apoyada por varios allegados del presidente ruso y que, de ser aceptada, puede agravar las relaciones entre Moscú y Washington

Snowden, buscado por Estados Unidos por espionaje y bloqueado en la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú-Sheremetievo desde el 23 de junio, se reunió el viernes con varios defensores de derechos humanos para pedirles su ayuda en la obtención del asilo político.

Tras este encuentro, el presidente estadounidense, Barack Obama, llamó a su homólogo ruso, Vladimir Putin, poco después de que la Casa Blanca hiciera una advertencia.

“Ofrecer una plataforma de propaganda a Snowden iría en contra de declaraciones anteriores del gobierno ruso sobre la neutralidad de Rusia”, declaró un portavoz de la Casa Blanca.

Pero el presidente de la cámara baja del parlamento ruso, Serguei Narychkin, declaró que Rusia recibirá en su territorio a este “defensor de derechos humanos que actúa en favor de millones de personas en todo el mundo”.

El conocido abogado Anatoli Kusherena, miembro de la Cámara Civil –órgano consultivo cercano al Kremlin–, prometió por su parte su ayuda este fugitivo estadounidense de 30 años que solicitó el viernes el asilo en Rusia.

Su intención sería viajar después “legalmente” a América Latina, donde Venezuela, Bolivia y Nicaragua dijeron que están dispuestos a otorgarle el asilo.

Snowden agradeció el viernes en un comunicado el apoyo que le han brindado estos países y aseguró que quiere viajar a todos ellos “para dar las gracias personalmente a su gente y a sus líderes”.

“Voy a ayudarle a orientarse en los detalles de la legislación rusa”, declaró Kusherena, que participó en el encuentro con Snowden.

Según él, el procedimiento de obtención de asilo podría tardar “entre dos y tres semanas”.

“Hay que someter una demanda al servicio de Inmigración y a continuación la examina una comisión ante el presidente encargado de las cuestiones de la ciudadanía. Si la comisión se pronuncia positivamente, el jefe de Estado firma un decreto en ese sentido”, explicó el abogado.

Dimitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin, declaró en la radio Eco de Moscú que es “imposible hablar de plazos en este asunto”.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, declaró por su parte el sábado que las autoridades rusas “no están en contacto con Snowden”, y subrayó que para pedir el asilo, debe hacerlo al servicio de Inmigración.

El jefe del servicio de Inmigración, Konstantin Romodanovski, citado por las agencias rusas, dijo este sábado no disponer de “ninguna demanda hecha por Snowden”.

Snowden “ha salido finalmente de la sombra y ha pedido el asilo”, y Rusia “va a otorgarle el asilo para contrariar al departamento de Estado”, escribió el sábado el diario popular Moskovski Komsomolets.

El informático, que llegó a Moscú el 23 de junio procedente de Hong Kong, está acusado de espionaje por Washington tras haber revelado datos sobre el sistema de vigilancia electrónica estadounidense en todo el mundo.

“Dijo que no podía quedarse indefinidamente en el aeropuerto y que el único medio de que se garantice su seguridad en Rusia es pedir el asilo”, escribió en su blog Tatiana Lokshina, de Human Rights Watch, que participó en el encuentro.

El informático estadounidense pidió a inicios de la semana pasada el asilo político a unos 20 países, entre ellos Rusia ,y volvió a pedirla a esta última después que Putin puso como condición que el ex consultor de inteligencia dejara de difundir datos sobre el programa estadounidense de vigilancia electrónica.

Varios participantes en la reunión del viernes indicaron que Snowden está dispuesto a aceptar esta condición.

Por su parte, los mandatarios del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela), reunidos el viernes en una cumbre en Montevideo, reivindicaron en un comunicado el asilo como un “derecho inaliebable” y rechazaron todo tipo “de presión u hostigamiento” por impedirlo.

“Es fundamental asegurar que sea garantizado el derecho de los asilados de transitar con seguridad hasta el país que ha concedido asilo”, afirmaron, y rechazaron “todo intento de presión, hostigamiento o criminalización de un Estado o de terceros” sobre la decisión de conceder este estatuto.

Además fustigaron el espionaje realizado por Estados Unidos a nivel mundial, según lo revelado por Snowden, y anunciaron que promoverán en instancias internacionales la adopción de “normas relativas a la regulación de internet”.

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