DD.HH.: Casos que Siguen Estremeciendo

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A 40 años del Golpe de Estado, el país se sigue estremeciendo por el conocimiento de nuevos casos que revelan crímenes y dramas producidos por elementos de las Fuerzas Armadas durante el periodo dictatorial.

En las últimas semanas impactó la noticia de que el ex comandante en jefe del Ejército, presidente del directorio del Servicio Electoral y alto académico de la Universidad Católica, Juan Emilio Cheyre, hizo entrega, en 1973,  a un convento de monjas del niño de dos años Ernesto Lejderman, después de que sus padres, Bernardo Lejderman y María del Rosario Ávalos, fueron asesinados por una patrulla militar en diciembre de 1973 en Vicuña.

Para rematar, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) informó que son al menos nueve niñas o niños, hijos de víctimas de la represión (ejecutados o desaparecidos), de quienes no se conoce su paradero después de que fueron asesinados sus padres, y exigió que las Fuerzas Armadas entreguen la información, solicitud realizada específicamente a Juan Emilio Cheyre.

No pasaban unos días de esa información, y en una entrevista con la agencia de noticias alemana, DPA, la ex directora del Instituto de Salud Pública (ISP), Ingrid Heitman, denunció que recién en 2008, se destruyeron dosis de toxinas botulínicas que desarrolló la dictadura, a manos principalmente del Ejército y de la Central Nacional de Informaciones (CNI), capaces de matar a miles de chilenas y chilenos. El elemento químico pudo ser utilizado en los asesinatos de Eduardo Frei Montalva y de Carmelo Soria, así como de otros detenidos desaparecidos.

En la misma semana, en notas sobre el libro “El Despertar de los Cuervos”, del periodista Javier Rebolledo, se supo del testimonio de Patricio Salvo en que confirmaba que el ex oficial escolta de Augusto Pinochet y ex alcalde de Providencia, Cristián Labbé, estuvo en salas de tortura durante la dictadura. Además, que “Tejas Verdes”, regimiento del Ejército, existió un centro de operaciones represivas, a partir de las cuales se produjo la desaparición de opositores a la tiranía.

En medio de todo eso, el diputado Carlos Montes contó, en una entrevista televisiva, que cuando él estaba preso y sometido a apremios físicos y psicológicos por parte de agentes de la dictadura, su hermana recurrió al actual senador de la UDI, Jovino Novoa, entonces subsecretario de Pinochet, le narró lo que pasaba con Montes y le pidió que intercediera para terminar con esa detención ilegal; es decir, Novoa estaba enterado de cómo se violaban los derechos humanos.

A 40 años de la asonada militar que terminó violentamente con el gobierno constitucional de Salvador Allende, continúan apareciendo situaciones de violaciones a los derechos humanos y en estas últimas semanas afloraron casos como el destino de hijos de asesinados y uso de un gas mortal.

Ante toda esa evidencia de las operaciones y actuaciones delictivas de los militares, la vocera de La Moneda, Cecilia Pérez, relativizó las cosas utilizando palabras como “supuestos” hechos, y dijo que la responsabilidad eran de todos los sectores políticos y que la historia no comenzó en 1973 sino antes.

Organismos de derechos humanos, la AFDD, familiares de Frei Montalva y Carmelo Soria y Ernesto Lejderman pidieron que se realicen investigaciones a fondo de los recientes casos denunciados y que en ellas colabore principalmente el Ejército, cuyos integrantes fueron protagonistas en los hechos represivos.-

Fuente: Reporte

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