¿Cuál es el Sentido de Terminar con el Lucro, el Copago y la Selección?

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Por Sebastián Núñez y Eric Olivares (*)

I. La Secuencia de la reforma educacional: ¿Qué significa partir por este proyecto?

El 19 de Mayo de 2013, el gobierno presentó al congreso un proyecto de ley para terminar con el lucro, el copago y la selección en el sistema educacional chileno. Durante estos meses, una de las controversias más grandes que se ha desatado ha sido la discusión respecto del orden o secuencia del envío de los diversos paquetes o aspectos de la reforma.

Al respecto, distintos actores políticos y sociales han indicado que el gobierno debería haber iniciado la discusión sobre la reforma a partir de un debate respecto de la educación pública y su fortalecimiento, más que sobre la institucionalidad del sistema.

El presente artículo busca discutir esta perspectiva, a partir del análisis del  impacto que podría tener el fin al lucro, el copago y la selección como una medida relevante para revertir la mercantilización del sistema educativo. Para ello, el análisis se articula en tres apartados. En el segundo apartado se discute conceptualmente la tensión entre mercado y derecho a la educación, dando cuenta de las limitaciones que impone la construcción ideológica del sistema generada hace más de 30 años. Posteriormente, y a partir de este análisis, se detalla lo que significaría para la reconfiguración del sistema la implementación de este proyecto, dando cuenta especialmente de la relación entre lo público y lo privado. Finalmente, y a modo de conclusión, se retoma la discusión de la secuencia de la reforma, destacando los beneficios que el orden elegido tendría en la reconstrucción de nuestro sistema educacional.

II. Mercado y derecho a la educación

La Constitución Política de 1980 transformó los derechos antes garantizados por el Estado en bienes de consumo, es decir, en mercancías que circulan en el mercado. Ello implicó que los sistemas de salud, previsión y educación, entre otros, fueron utilizados para reproducir capitales.

Se puede afirmar que, donde hay mercado, hay producción de mercancías.La producción de mercancías supone que el capitalista, actuando en el mercado como comprador, transforma su dinero en fuerza de trabajo y en medios de producción, de cuya unión surge un producto que encierra más valor que el que desembolsó. Ello, en lo fundamental, es lo que transforma a los productos del trabajo humano en mercancías.

Asimismo, para que unamercancía pueda ser vendida, es preciso que salga de la producción e ingrese a la circulación, es decir, al mercado. En el mercado mediante una relación de compra y venta, es transformada nuevamente en dinero, en cuyo monto se expresa el incremento de valor generado en la producción.

En síntesis, las mercancíaspueden caracterizarse como aquellos bienes que: a) se producen para generar una ganancia; b) para obtenerlas es necesario pagar y; c) están dirigidas a un segmento específico de la población y, por ello, tienen como función discriminar a los individuos. De esto se derivan tres características fundamentales que operan en cualquier mercado. Por una parte, en los mercados cada agente persigue su propio interés individual, sin comportándose como actores aislados. Adicionalmente, en

El mercado nadie tiene derecho a nada, solo a lo que puede acceder. Finalmente, en los mercados tanto el oferente como el consumidor pueden poner las condiciones que deseen al establecer el contrato.

En educación escolar, el proceso de mercantilización se ha expresado en la generación de un sistema que permite el lucro, el copago y la selección de estudiantes.En este mercado, la desigualdad en la provisión no es problemática legal ni institucionalmente. De ahí que la generación de una reforma que elimine estas tres características, permita desmercantilizar el sistema educativo y re-tematizar el problema en la desigualdad de provisión.

III. Derecho a la educación y educación privada

El entendimiento del sistema educativo como un sistema de mercado, que produce ganancias y mercancías, permite discutir desde un plano distinto el proyecto de ley que prohíbe el lucro, la selección y el copago. En la medida en que el proyecto está dirigido, principalmente, a la educación privada financiada por el Estado, lo que se busca es imponer a la educación privada los principios de la educación pública.

Esto implica realizar un giro en 180 grados respecto de la realidad actual, donde se obliga a las instituciones públicas, a través de la imposición del financiamiento a la demanda, a actuar como si fueran agentes del mercado, es decir, como instituciones privadas que no reciben un trato estatal preferente. Esto, junto a medidas emanadas del propio MINEDUC, obligó a las escuelas públicas a responder continuamente a las exigencias provenientes del mercado.En síntesis, la realidad actual de la educación pública no se explica por regímenes específicos del sistema público, sino que por mecanismos de mercado.

Desde este punto de vista, es posible afirmar que el proyecto de ley está transformando a la educación en un derecho, transformando su actual carácter de mercancía. Este cambio implica que la educación: a) busca un beneficio general y no uno privado (a partir del fin del lucro); b) es exigible independientemente de los recursos económicos que tengan las familias (a partir del fin del copago) y; c) es universal,permitiendo que todos y todas sean sujetos del mismo derecho y que sea el Estado quien asegure su ejercicio (a partir del fin de la selección).

De esta forma, la generación de un proyecto que prohíba terminar con el lucro, el copago y la selección permite configurar un sistema educativo administrado y orientado por el Estado a través del Ministerio de Educación, con una educación pública robusta y una privada, que desde la promoción de una particularidad pedagógica, confesional o cultural, se encause en un programa de desarrollo nacionaly que coopere con el rol educativo del Estado.

IV. Secuencia y desmantelamiento del mercado

El análisis entregado permite demostrar que al terminar con el lucro, el copago y la selección, se busca quitarle a la educación el carácter demercancíaque le fue impuesto y, al mismo tiempo, avanzar en una reconceptualización que permita concebirla como un derecho. Esto implica generar una transformación radical, ya que, a diferencia de lo que ocurre actualmente, este sistema no buscaría generar una ganancia privada, no exigiría un cobro y no permitiría discriminar entre los ciudadanos, construyéndose así la educación en un derecho universal.

Esto permite repensar el problema de la secuencia u orden de los proyectos. En corto, presentar este proyecto al inicio viene a decir que el problema, sin perjuicio de otros, es que la educación se considera una mercancía y no un derecho social y ello, tal como lo hemos sostenido anteriormente, obliga a un agente público a comportarse como un agente de mercado, escenario para el cual no está preparado y donde no es conveniente situar el problema de la educación como derecho. De ahí la necesidad de comenzar por este proceso, sin prejuicio de que posteriormente se deban incorporar otros temas, como la educación pública, la carrera docente, el sistema de medición de la calidad, etc.

Finalmente, y a modo de cierre, se debe advertir que si se pretende darle continuidad a este proyecto, se deben impulsar políticas que no dependan de los gobiernos.Para ello se debe conseguir –más allá de las contradicciones que se generarán en la implementación– que su sentido fundamental, cual es el de transformar a la educación financiada por el Estado en un derecho, quede plasmado en una nueva constitución política para nuestro país.

(*) Programa de Investigación en Educación y Cambio Social, ICAL

Fuente: ICAL

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