Jim Mitchell y Bruce Jessen: Los “Psicólogos” que Idearon las Torturas de la CIA

0
415

Los  militares retirados Jim Mitchell y Bruce Jessen fueron los  autores y responsables de desarrollar y gestionar los inhumanos  procedimientos para torturar sospechosos , al ser contrados por la CIA en calidad de psicólogos. Ambos hombres  habían trabajado en la escuela del programa Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y no tenían experiencia dirigiendo interrogatorios, ni tampoco conocimientos específicos sobre al-Qaeda, y  lucha contra el terrorismo, o conocimientos culturales o lingüísticos relevantes».

.
Según el informe del Senado norteamericano, Mitchell y Jessen pese a su falta de competencia recibieron más de US$80 millones por sus servicios y participaron personalmente en los interrogatorios de algunos de los detenidos «más importantes» de la CIA.

También fueron los encargados de determinar si el estado psicológico de un detenido permitía seguir utilizando las técnicas reforzadas de interrogatorio, dice el  documento.

Los dos hombres además  sirvieron de enlace entre la CIA y los servicios de inteligencia extranjeros, y la agencia les permitió evaluar la efectividad de su propio trabajo, un trabajo que los demócratas del comité de inteligencia del Senado consideraron brutal e ineficaz.

Quienes son los Psicólogos

En el documento del Senado los psicólogos aparecen con los pseudónimos de Dr. Grayson Swigert y Dr. Hammon Dunbar, pero los medios estadounidenses ya  los han identificado como los militares retirados Jim Mitchell y Bruce Jessen.

Mitchell se unió a la Fuerza Aérea en 1974 y se especializó en desactivar bombas antes de doctorarse en psicología centrándose en temas de dieta, ejercicio e hipertensión.

Jessen, mientras tanto, se doctoró en «formación familiar» y se convirtió luego en psicólogo de la Escuela de Supervivencia de la Fuerza Aérea, donde se encargaba de evaluar a los profesores que se hacían pasar por interrogadores del enemigo.

Los sujetos con grado de tenientes coroneles, se convirtieron en expertos del departamento de Defensa en resistencia a interrogatorios del enemigo, aunque otros psicólogos manifestaron su escepticismo e incluso su preocupación sobre los métodos que utilizaban.

Los sospechosos fueron interrogados con métodos como el waterboarding (ahogamiento simulado), bofetadas, humillaciones, exposición al frío extremo y privación del sueño.

También fueron los encargados de determinar si el estado psicológico de un detenido permitía seguir utilizando las técnicas reforzadas de interrogatorio, dice el informe.

Tras los ataques del 11 de septiembre, el informe del Senado dice que Mitchell propuso utilizar un concepto llamado «indefensión aprendida» en los interrogatorios a sospechosos de pertenecer a al Qaeda, para asegurarse de que se obtenían los objetivos esperados.

En aquel momento, los interrogadores experimentados mantenían que esta estrategia desmoralizaría a los prisioneros hasta tal punto que acabarían diciendo lo que el interrogador quería.

En 2002,  los ex militares recibieron el encargo de evaluar un manual interceptado a al Qaeda con el que se entrenaba a terroristas en resistencia a interrogatorios.

Como respuesta, los hombres propusieron introducir técnicas brutales, incluida la privación del sueño y el ahogamiento simulado, en los procedimientos estadounidenses.

DEJA UNA RESPUESTA