Trump Amenaza la Supervivencia del Planeta

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Con el argumento de que el tratado haría desaparecer 2.7 millones de empleos en su país, el magnate de las finanzas devenido en Presidente de los Estados Unidos, anunció el retiro de Estados Unidos del  Acuerdo de París contra el cambio climático, lo cual asesta un grave golpe a los escasos avances registrados en la mitigación de la grave crisis ambiental provocada por la actividad humana.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos del histórico acuerdo global de 2015 para luchar contra el cambio climático, argumentando las “draconianas cargas financieras y económicas” que conlleva el Acuerdo de París. Con esto, el presidente no sólo da la espalda a la ciencia y ahonda la fractura con Europa, sino que abandona la lucha ante uno de los más inquietantes desafíos de la humanidad.

El acuerdo de París fue firmado en dicha ciudad en diciembre del 2015 y adoptado por 195 países con el fin de evitar que a finales de siglo la temperatura mundial supere en dos grados el nivel preindustrial (ahora mismo ya ha aumentado 1,1º). Para lograrlo, Barack Obama ofreció reducir las emisiones de EEUU entre un 26% y 28% para 2025 respecto a los niveles de 2005. Pero las medidas que puso en marcha  ya han sido frenadas por Trump, que en cuatro meses de mandato ha firmado 14 órdenes ejecutivas destinadas a desmantelarlas.

Trump señaló que retirarse del pacto representa una reafirmación de la soberanía estadunidense, y sostuvo que comenzará negociaciones para reingresar al pacto global o lograr una nueva transacción sobre términos que sean justos para Estados Unidos, país que es el segundo mayor emisor global de gases de efecto invernadero.

De nada sirvió la presión de Naciones Unidas o la Unión Europea, ni de gigantes energéticos como Exxon, General Electric o Chevron. Ni siquiera el grito unánime de la comunidad científica ha sido escuchado. Trump puso la lupa en los “intereses nacionales” y consumó el giro aislacionista frente a un acuerdo refrendado por todo el planeta, excepto Nicaragua y Siria.

Científicos apuntaron que es probable que el planeta alcance niveles más altos de calentamiento si Estados Unidos se retira, ya que el país norteamericano contribuye en gran parte a aumentar las temperaturas. Sus cálculos apuntan a que con su retirada, habría un aumento hasta de 3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año, suficiente para derretir los glaciares e incrementar y detonar temperaturas extremas.

Las razones para el retiro

Durante su campaña, Trump sostuvo que el acuerdo haría desaparecer 2.7 millones de empleos en Estados Unidos, aunque expertos señalaron que era imposible hacer una proyección de ese tipo. Pero el republicano fue más allá advirtiendo que en un par de semanas se abrirán nuevas minas de carbón en varios puntos del país. “Vamos a poner a trabajar a los mineros otra vez”, dijo el magnate.

Trump recurrió este jueves al lema de Estados Unidos primero, que usó durante su campaña, y aseguró: “Fui elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, no a los de París. No queremos que otros líderes y otros países se rían más de nosotros. Y no lo harán”.

“El día de hoy, Estados Unidos cesará toda implementación del Acuerdo de París y las pesadas cargas financieras y económicas, que implica. Vamos a comenzar a negociar y veremos si podemos alcanzar un acuerdo justo. Si podemos, será excelente. Si no podemos, también”, sostuvo el magnate, quien considera como “una farsa” el hecho científicamente comprobado de que los gases de efecto invernadero provocan el calentamiento global.

El millonario presidente ha usado este argumento en la discusión de varios otros tratados, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y las contribuciones a organismos internacionales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en los que sostiene que su país se ha llevado la peor parte, paga más y otras naciones se aprovechan.

Primeras reacciones

El ex presidente Barack Obama, cuyo gobierno firmó el convenio, encabezó las críticas a la decisión de Trump y expresó en un comunicado que “las naciones que sigan en el Acuerdo de París serán las que recojan los beneficios de los empleos e industrias creadas. Creo que Estados Unidos debería estar en el grupo que lo encabeza, aunque este gobierno se sume a un pequeño puñado de naciones que rechaza el futuro, confío en que nuestros estados, ciudades y empresas darán un paso adelante y harán más para abrir el camino y ayudarán a proteger el único planeta que tenemos para las futuras generaciones”.

También desde la Unión Europea, los gobiernos de Francia, Alemania e Italia han respondido al anuncio de la Casa Blanca de forma conjunta.

“Nosotros, los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Italia y Alemania, tomamos nota con pesar de la decisión de Estados Unidos de abandonar el acuerdo universal contra el cambio climático. No se puede renegociar el acuerdo porque es un instrumento vital para nuestro planeta, sociedades y economía”, señalaron en un comunicado.

El recién electo presidente francés, Emmanuel Macron, ha afirmado que Donald Trump ha cometido un error para los intereses de su país y para el futuro del planeta. “EE UU le ha dado la espalda al mundo”, ha dicho en un discurso televisado en inglés que ha finalizado parafraseando al presidente estadounidense: “Hagamos el planeta grande otra vez (Make our planet great again)”.

Se han sumado a las críticas el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien ha tuiteado que está “decepcionado” con la decisión del Gobierno estadounidense; y la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, quien ha ensalzado el acuerdo de París, que protege “la prosperidad y seguridad de las futuras generaciones.”

En tanto la cancillería chilena mostró su rechazo a la decisión de Estados Unidos de retirarse del acuerdo de París, por medio de una declaración pública del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se manifiesta una “profunda decepción por la decisión del gobierno de Estados Unidos” de un pacto “fundamental para el bienestar de las presentes y futuras generaciones”.

Al interior de EEUU, los gobiernos de la ciudad de Pittsburgh, en Pensilvania, y del estado de California, ya se rebelaron contra la decisión de Trump y anunciaron que ellos aún se consideran parte del acuerdo para combatir el cambio climático. Bill Peduto, alcalde de Pittsburgh, mencionada por Trump como un ejemplo de su política de Estados Unidos primero, anunció de inmediato que la ciudad permanece en el convenio. “Como alcalde puedo asegurar que seguiremos los lineamientos del Acuerdo de París en nombre de nuestro pueblo, nuestra economía y nuestro futuro”, tuiteó.

Con el argumento de que el tratado haría desaparecer 2.7 millones de empleos en su país, el magnate de las finanzas devenido en Presidente de los Estados Unidos, anunció el retiro de Estados Unidos del  Acuerdo de París contra el cambio climático, lo cual asesta un grave golpe a los escasos avances registrados en la mitigación de la grave crisis ambiental provocada por la actividad humana.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos del histórico acuerdo global de 2015 para luchar contra el cambio climático, argumentando las “draconianas cargas financieras y económicas” que conlleva el Acuerdo de París. Con esto, el presidente no sólo da la espalda a la ciencia y ahonda la fractura con Europa, sino que abandona la lucha ante uno de los más inquietantes desafíos de la humanidad.

El acuerdo de París fue firmado en dicha ciudad en diciembre del 2015 y adoptado por 195 países con el fin de evitar que a finales de siglo la temperatura mundial supere en dos grados el nivel preindustrial (ahora mismo ya ha aumentado 1,1º). Para lograrlo, Barack Obama ofreció reducir las emisiones de EEUU entre un 26% y 28% para 2025 respecto a los niveles de 2005. Pero las medidas que puso en marcha  ya han sido frenadas por Trump, que en cuatro meses de mandato ha firmado 14 órdenes ejecutivas destinadas a desmantelarlas.

Trump señaló que retirarse del pacto representa una reafirmación de la soberanía estadunidense, y sostuvo que comenzará negociaciones para reingresar al pacto global o lograr una nueva transacción sobre términos que sean justos para Estados Unidos, país que es el segundo mayor emisor global de gases de efecto invernadero.

De nada sirvió la presión de Naciones Unidas o la Unión Europea, ni de gigantes energéticos como Exxon, General Electric o Chevron. Ni siquiera el grito unánime de la comunidad científica ha sido escuchado. Trump puso la lupa en los “intereses nacionales” y consumó el giro aislacionista frente a un acuerdo refrendado por todo el planeta, excepto Nicaragua y Siria.

Científicos apuntaron que es probable que el planeta alcance niveles más altos de calentamiento si Estados Unidos se retira, ya que el país norteamericano contribuye en gran parte a aumentar las temperaturas. Sus cálculos apuntan a que con su retirada, habría un aumento hasta de 3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año, suficiente para derretir los glaciares e incrementar y detonar temperaturas extremas.

Las razones para el retiro

Durante su campaña, Trump sostuvo que el acuerdo haría desaparecer 2.7 millones de empleos en Estados Unidos, aunque expertos señalaron que era imposible hacer una proyección de ese tipo. Pero el republicano fue más allá advirtiendo que en un par de semanas se abrirán nuevas minas de carbón en varios puntos del país. “Vamos a poner a trabajar a los mineros otra vez”, dijo el magnate.

Trump recurrió este jueves al lema de Estados Unidos primero, que usó durante su campaña, y aseguró: “Fui elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, no a los de París. No queremos que otros líderes y otros países se rían más de nosotros. Y no lo harán”.

“El día de hoy, Estados Unidos cesará toda implementación del Acuerdo de París y las pesadas cargas financieras y económicas, que implica. Vamos a comenzar a negociar y veremos si podemos alcanzar un acuerdo justo. Si podemos, será excelente. Si no podemos, también”, sostuvo el magnate, quien considera como “una farsa” el hecho científicamente comprobado de que los gases de efecto invernadero provocan el calentamiento global.

El millonario presidente ha usado este argumento en la discusión de varios otros tratados, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y las contribuciones a organismos internacionales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en los que sostiene que su país se ha llevado la peor parte, paga más y otras naciones se aprovechan.

Primeras reacciones

El ex presidente Barack Obama, cuyo gobierno firmó el convenio, encabezó las críticas a la decisión de Trump y expresó en un comunicado que “las naciones que sigan en el Acuerdo de París serán las que recojan los beneficios de los empleos e industrias creadas. Creo que Estados Unidos debería estar en el grupo que lo encabeza, aunque este gobierno se sume a un pequeño puñado de naciones que rechaza el futuro, confío en que nuestros estados, ciudades y empresas darán un paso adelante y harán más para abrir el camino y ayudarán a proteger el único planeta que tenemos para las futuras generaciones”.

También desde la Unión Europea, los gobiernos de Francia, Alemania e Italia han respondido al anuncio de la Casa Blanca de forma conjunta.

“Nosotros, los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Italia y Alemania, tomamos nota con pesar de la decisión de Estados Unidos de abandonar el acuerdo universal contra el cambio climático. No se puede renegociar el acuerdo porque es un instrumento vital para nuestro planeta, sociedades y economía”, señalaron en un comunicado.

El recién electo presidente francés, Emmanuel Macron, ha afirmado que Donald Trump ha cometido un error para los intereses de su país y para el futuro del planeta. “EE UU le ha dado la espalda al mundo”, ha dicho en un discurso televisado en inglés que ha finalizado parafraseando al presidente estadounidense: “Hagamos el planeta grande otra vez (Make our planet great again)”.

Se han sumado a las críticas el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien ha tuiteado que está “decepcionado” con la decisión del Gobierno estadounidense; y la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, quien ha ensalzado el acuerdo de París, que protege “la prosperidad y seguridad de las futuras generaciones.”

En tanto la cancillería chilena mostró su rechazo a la decisión de Estados Unidos de retirarse del acuerdo de París, por medio de una declaración pública del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se manifiesta una “profunda decepción por la decisión del gobierno de Estados Unidos” de un pacto “fundamental para el bienestar de las presentes y futuras generaciones”.

Al interior de EEUU, los gobiernos de la ciudad de Pittsburgh, en Pensilvania, y del estado de California, ya se rebelaron contra la decisión de Trump y anunciaron que ellos aún se consideran parte del acuerdo para combatir el cambio climático. Bill Peduto, alcalde de Pittsburgh, mencionada por Trump como un ejemplo de su política de Estados Unidos primero, anunció de inmediato que la ciudad permanece en el convenio. “Como alcalde puedo asegurar que seguiremos los lineamientos del Acuerdo de París en nombre de nuestro pueblo, nuestra economía y nuestro futuro”, tuiteó.

Críticas de líderes mundiales

Alemania, Francia e Italia, en una declaración conjunta, “lamentaron” la decisión y advirtieron que el pacto no es “renegociable”, mientras la Unión Europea prometió reforzar las acciones y buscar nuevas alianza para mantener el pulso del acuerdo sobre cambio climático. Poco después, Trump aseguró a los líderes de Canadá, Francia, Alemania y Reino Unido que su país seguirá comprometido con los esfuerzos para proteger el medio ambiente, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

El mandatario de Estados Unidos llamó por teléfono a la canciller federal alemana, Angela Merkel; al presidente francés, Emmanuel Macron; al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y a la primera ministra británica, Theresa May, para explicarles su decisión, según el comunicado.

Trump dijo a los cuatro gobernantes que en su administración Estados Unidos será “el país más limpio y amistoso con el medio ambiente que hay sobre la Tierra”. Subrayó que Washington tiene sólidos antecedentes en reducir las emisiones y en liderar el desarrollo de tecnologías limpias.

Previamente, la canciller federal alemana, Angela Merkel, con quien Trump ha sostenido varias escaramuzas verbales en días recientes, dijo que su país seguirá “cumpliendo con sus obligaciones en el Acuerdo de París”, tras lamentar la decisión estadunidense.

Reunidos en Berlín, Merkel y el premier chino, Li Keqiang, mostraron unidad y compromiso en la defensa del pacto internacional. “China va a cumplir con sus compromisos climáticos y no está sola, espera ver que otros países la acompañan”, recalcó el funcionario en la cancillería de la capital alemana.

Theresa May, primera ministra británica, resaltó que el pacto climático da prosperidad y seguridad a las generaciones futuras; su par italiano, Paolo Gentiloni, afirmó que no había que “retroceder” con lo logrado en París, y el jefe de gobierno canadiense manifestó su “decepción”.

Para la Organización de las Naciones Unidas la decisión es “una gran decepción”, afirmó el portavoz Stéphane Dujarric.

Es una “decisión errónea”, escribió en Twitter Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

“Retirarse del Acuerdo de París es una traición a la Madre Tierra, la casa grande de la humanidad. Justamente países exageradamente industrializados no asumen su responsabilidad con la vida y la humanidad ante los problemas climáticos”, declaró el presidente boliviano, Evo Morales.

En declaraciones a la agencia de noticias Dpa, Evo Morales recordó la propuesta que hizo para la creación de un Tribunal de Justicia Climática. Tras el anuncio de Estados Unidos, dijo, “va a ser importante cómo crear un tribunal internacional que juzgue a los países que sabiendo que el calentamiento global hace mucho daño, siguen implementando políticas para destrozar al mundo”.

China y la Unión Europea reafirman seguirán lucha contra cambio climático 'con o sin EE.UU'

La Unión Europea (UE) y China seguirán su lucha contra el cambio climático “con o sin EEUU”, dijo hoy el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro chino, Li Keqiang, y el líder de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

China y la UE celebraron hoy una cumbre bilateral en la que dejaron claro su firme defensa del Acuerdo de París, un día después de que Donald Trump anunciara la decisión de retirar a Estados Unidos del pacto contra el cambio climático firmado por 195 países.

“Mientras China y la UE se comprometen con las futuras generaciones, EEUU comete un error histórico”, añadió Tusk en un encuentro con la prensa que se retrasó más de tres horas respecto a lo previsto.

Brasil se declaró 'decepcionado' y Chile expresó su 'profunda decepción'.

“El presidente Vladimir Putin estuvo en París y firmó la convención. Rusia le otorga gran importancia”, dijo en San Petersburgo el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, horas antes de que Trump anunciara su determinación.

El Vaticano, que por insistencia del papa Francisco respaldó fuertemente el acuerdo climático de 2015, consideró que la salida de Estados Unidos “es una bofetada y un desastre para todos”.

En su reunión el mes pasado, el Papa regaló al presidente estadunidense una copia firmada de su encíclica de 2015 en la cual apremia a la protección del medio ambiente de los efectos nocivos del cambio climático, y respaldó la evidencia científica de que el impacto es causado por la actividad humana.

El secretario del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, pidió entonces a Trump en un encuentro separado que Washington no abandonara el acuerdo.

Estados, ciudades y empresas de EE.UU prometen liderar lucha por el clima

Gobernadores, alcaldes y empresarios estadounidenses, estupefactos con la decisión de Donald Trump de abandonar el acuerdo de París, anunciaron que tomarán la lucha contra el cambio climático en sus manos y harán lo posible para reducir las emisiones.

Una mayoría de estadounidenses en cada estado -69% de los votantes del país- creen que Estados Unidos debe participar en el acuerdo, según un reciente sondeo del programa de cambio climático de la Universidad de Yale.

Líderes industriales y empresariales, académicos y políticos opositores -así como un puñado de republicanos- condenaron la decisión de Trump, y pequeñas manifestaciones estallaron frente a la Casa Blanca en Washington y frente a la Trump Tower en Nueva York.

El exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, el octavo hombre más rico del mundo según Forbes y actual enviado de la ONU para el cambio climático, prometió 15 millones de dólares para apoyar los esfuerzos de la organización en su lucha contra el calentamiento del planeta. La misma cifra que la ONU dejará de percibir de Washington tras la decisión de Trump.

“Alcaldes, gobernadores y líderes empresariales de los dos partidos políticos están firmando un comunicado de apoyo que someteremos a la ONU. Y juntos lograremos las metas de reducción de emisiones que Estados Unidos hizo en París en 2015”, afirmó Bloomberg en un comunicado.

“Los estadounidenses honrarán el acuerdo de París liderando de abajo hacia arriba, y no hay nada que Washington pueda hacer para detenernos”, agregó.

El diario The New York Times informó que el grupo al que Bloomberg hace referencia ya cuenta con 30 alcaldes, tres gobernadores, más de 80 rectores de universidades y más de 100 empresas.

Minutos después del anuncio de Trump, los gobernadores de Nueva York, California y Washington anunciaron la creación de una “alianza por el clima” que buscará cumplir la meta estadounidense prometida en 2015 en el acuerdo de París, firmado por todos los países del planeta menos Nicaragua y Siria.

Ese objetivo consiste en reducir para 2025 en 26% a 28% las emisiones de gases con efecto invernadero, consideradas culpables del calentamiento progresivo de la Tierra y por ende del derretimiento de glaciares y de picos nevados, que elevan el nivel de los mares y provocan eventos climáticos más violentos.

“El anuncio del presidente hoy deja toda la responsabilidad sobre la acción climática a los estados y ciudades a través del país”, dijo el gobernador de Washington, Jay Inslee.

Al menos 83 alcaldes que representan a 40 millones de estadounidenses -entre ellos los de Nueva York, Los Ángeles, Boston, Houston, Seattle o Chicago- aseguraron en un comunicado conjunto que cumplirán los compromisos del acuerdo de París.

“Aumentaremos nuestros esfuerzos para cortar las emisiones, crear una economía de energía limpia y defender la justicia ambiental. Y si el presidente quiere romper las promesas hechas a nuestros aliados (…) construiremos y fortaleceremos las relaciones alrededor del mundo para proteger al planeta de los devastadores riesgos climáticos”, dijeron. “El mundo no puede esperar, y nosotros tampoco”.

Las promesas de Washington en el acuerdo de París dependen en gran medida de reglamentaciones locales.

La alcalde demócrata de Salt Lake City (Utah), Jackie Biskupski, confirmó que se había unido a la coalición de Bloomberg.

El año pasado su ciudad se comprometió a un 100% de energía renovable para 2032 y a una reducción de emisiones d e gases de efecto invernadero de 80% para 2040.

“Debemos liderar donde la Casa Blanca se niega a hacerlo”, dijo.

La alianza tripartida de los estados de Nueva York, California y Washington, que representa a 68 millones de personas, un quinto del PIB nacional y al menos 10% de las emisiones del país, dijo que trabajará para fortalecer programas existentes de lucha por el clima y en nuevos programas que reduzcan las emisiones en todos los sectores de la economía.

Los gobernadores de Hawaii, Colorado, Oregon, Connecticut, Pensilvania, Virginia, Minnesota, Rhode Island, Vermont y Alaska defendieron en comunicados la energía limpia. Los gobernadores de Delaware y de Ohio -un republicano- criticaron la decisión de Trump.

Inclusive pesos pesados de la industria petrolera estadounidense como ExxonMobil y Chevron manifestaron que seguirán apoyando el acuerdo de París.

El gerente ejecutivo de la gigante General Electric, Jeff Immelt, llamó en Twitter a la industria a “liderar y no depender de un gobierno”, mientras General Motors aseguró que sigue defendiendo públicamente “la acción y la toma de conciencia sobre el planeta”.

En su primer tuit, el presidente del banco de inversiones Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, aseguró que la decisión de Trump es “un revés” para el liderazgo estadounidense en el mundo.

Los Angeles Times: Trump ha puesto al mundo rumbo a una catástrofe

los-angeles-times-trump-y-acuerdos-de-parisCon su anuncio del retiro de Estados Unidos del acuerdo climático de París, nuestro petulante presidente, Donald Trump, ha puesto al mundo en el camino de una catástrofe irreversible, potencialmente cada vez más inevitable”, afirmó hoy el diario Los Angeles Times.

En uno de sus editoriales del día, el más importante diario en el oeste de Estados Unidos lanzó severas críticas a Trump por su decisión de retirar al país del Acuerdo de París sobre cambio climático.

“Esta es la prueba más clara de que Trump está convirtiendo a Estados Unidos en una fuerza para los malos en el mundo”, tituló el influyente rotativo en inglés.

La decisión cumple la promesa equivocada de la campaña de Donald Trump de retirarse del pacto bajo el cual casi 200 naciones (dirigidas, en ese momento, por Estados unidos) se comprometieron a intentar reducir el calentamiento global al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“La decisión de Trump, aunque esperada, es impresionante en su falta de visión, su rechazo a la ciencia clara y su total desprecio por el papel de la nación como líder mundial”, advirtió el rotativo.

Para su crédito, China y la Unión Europea (UE) están recibiendo el anuncio de Trump con su promesa de continuar la lucha contra el cambio climático, un movimiento que los coloca en una posición privilegiada para cosechar los beneficios económicos del futuro de las energías renovables.

Y aunque el acuerdo no tiene un mecanismo formal de aplicación, EU podría enfrentarse a aranceles relacionados con el carbono en las exportaciones y países que mantienen sus compromisos. Ese es un mal negocio para las empresas estadounidenses y sus trabajadores, anotó.

La lucha para contrarrestar el calentamiento global será aún más difícil sin Estados Unidos que bombea más gases de efecto invernadero a la atmósfera que cualquier otra nación y continúa siendo el segundo mayor emisor anual detrás de China.

“Retirarse del acuerdo de París puede ser el signo más claro de que Trump no se está retirando de décadas de liderazgo estadounidense en la escena global, sino que está haciendo que Estados Unidos sea una fuerza para el mal y para el mal en el mundo”, subrayó.

El rechazo de Trump al acuerdo – sobre objeciones de líderes políticos globales y del Papa, incluso de Exxon Mobil, significa que este país no sólo dejará de ser parte de la solución al problema, sino que se pondrá directamente en el otro lado, reforzando la credibilidad de los negadores del cambio climático, los vendedores de anti-ciencia y los irresponsables cínicos empresariales, expresó.

A nivel mundial, podría poner en camino a lo que los científicos climáticos coinciden se intensificarán inundaciones, hambrunas y tormentas, aumento de mares y migraciones masivas que alimentan la lucha por escasez de agua, disminución de producción de alimentos y epidemias, alertó.

Además, la decisión causa enormes daños a la reputación de este país y a su papel en el mundo, sentencia Los Angeles Times.
Vaticano califica de “desastre” la decisión de Trump
Su Eminencia Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, Obispo Canciller de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano, en la Inauguración del XII Encuentro Internacional de Economía sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, en el Palacio de las Convenciones de la Habana, el 1 de marzo de 2010.

“Un desastre para la humanidad y para el planeta”, dijo monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, comentando a los micrófonos de inBlu Radio la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de abandonar el Acuerdo sobre el Clima de París.

“Esto -agregó- es ir contra lo que dijo el Papa, que se basa en la ‘Laudato Si’ sobre el consenso científico, y por lo tanto contra la ciencia”.

Una “decisión terrible”, dada la importancia que Estados Unidos, que podría dar mal ejemplo a las otras naciones, subrayó Sorondo.

Según el canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, “lo que mueve al presidente estadounidense son los grupos petroleros que lo apoyaron en la campaña electoral y tienen influencia sobre él”.

“Grupos que ya acusaban al Papa sobre estos temas y a los que no les interesa el clima. Aquí hay una decisión que no es racional, en el sentido de que no es científica y se hace solamente por el interés económico”.

Es interesante, según monseñor Sánchez Sorondo, la postura europea, que quedó firme en la defensa del Acuerdo de París: “Europa debe llenar un vacío que deja Estados Unidos y hacer de guía en esta situación. Es la hora de Europa, apoyada por China y Asia”.

DiCaprio y otros famosos arremeten contra Trump

Además de políticos y empresarios, muchos famosos también están alzando sus voces contra la salida estadounidense del Acuerdo climático de París recién anunciada por el presidente Donald Trump.

“Hoy nuestro planeta ha sufrido. Actuar es más importante que nunca”, escribió nada más conocerse la noticia el ganador de un Oscar Leonardo DiCaprio, quien además pidió a sus fans que apoyaran una lista de organizaciones ecologistas.

También el actor y ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger llamó a través de Instagran a emprender una revolución “para salvar nuestro planeta”. Según afirma en su videomensaje, a nivel local se puede hacer mucho por limitar las emisiones de gases contaminantes. “Por favor, señor presidente, elija el futuro”, añadía en alusión a Trump mostrando imágenes de paneles solares.

Más drástico se mostró a través de Twitter el músico de R&B John Legend. “Debemos detener a este gilipollas. Es urgente. Hay que votar en 2018. Trump es nuestra vergüenza nacional”, afirmaba en referencia a las elecciones al Congreso del año que viene.

Por su parte, la autora de la saga “Harry Potter”, la británica Joanne K. Rowling, tuiteó una foto de la portada del diario alemán “Berliner Kurier” en la que se lee: “La Tierra a Trump: Fuck You!” ( íQue te jodan!) y añadió: “Estoy disfrutando mucho de la prensa alemana en estos momentos”.

Trump vuelve a acelerar las caídas en el precio del petróleo

El Brent agrava su caída por debajo de los 50 dólares. La retirada de EEUU del acuerdo sobre el clima podría favorecer un aumento de su producción de petróleo. Los recortes de producción pactados la semana pasada por la OPEP y por países como Rusia no evitan una nueva espiral bajista en el precio del petróleo.

Las caídas se aceleran en la sesión de hoy, y superan por momentos el 3%. La cotización del barril de Brent, de referencia en Europa, pierde el soporte de los 50 dólares. El correctivo sufrido desde la cumbre de la OPEP del pasado 25 de mayo alcanza ya el 9%.

El precio del barril tipo West Texas, de referencia en Estados Unidos, se afianza por debajo de la barrera de los 50 dólares perdida en sesiones anteriores. Su cotización se desinfla hasta los 47 dólares.

La decisión de Donald Trump de sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático tiene un impacto directo en los mercados financieros, y en especial, en el del petróleo.

Barra libre a la exploración en EEUU

El gigante petrolero estadounidense ExxonMobil ha señalado que la retirada de los compromisos fijados en el Acuerdo de París no provoca, de momento, ningún cambio en sus planes de negocio. Los analistas, en cambio, sí ven implicaciones en la política energética de EEUU.

La ruptura de los compromisos destinados a luchar contra el calentamiento global podría permitir prácticamente una ‘barra libre’ a la exploración de petróleo en EEUU, según apuntan algunos analistas consultados por Reuters.

Este escenario se abre además en pleno auge de la producción de crudo en territorio estadounidense. El resurgir del ‘shale oil’, coincidiendo con los recortes de la OPEP, ha elevado la producción de EEUU cerca de un 10% en los doce últimos meses, hasta rozar los niveles de bombeo de Rusia y Arabia Saudí.

Los efectos de la retirada del Acuerdo de París podrían ir más lejos aún si otros países adheridos al pacto para combatir el cambio climático relajan sus compromisos como respuesta a la decisión adoptada por la Administración Trump.

El impulso que podría dar el nuevo Gobierno estadounidense a la exploración de petróleo ya quedó patente hace poco más de una semana, cuando Trump planteó la opción de reactivar la explotación de yacimientos en Alaska, además de vender la mitad de las reservas estratégicas de petróleo. Estos anuncios provocaron una caída en el precio del crudo justo antes de la cumbre de la OPEP y Rusia.

La OPEP amenaza con más recortes

El nuevo desplome que registra el precio del petróleo vuelve a elevar el tono de los mensajes lanzados desde los países que lideran la OPEP. La última amenaza, lanzada desde Arabia Saudí, pasa por estudiar endurecer los recortes pactados a partir del mes de noviembre.

Los descensos en los precios del crudo continúan a pesar de los mayores esfuerzos por ajustarse a las cuotas pactadas. De acuerdo con los datos publicados hoy, Rusia frenó su bombeo en el mes de mayo a 10,95 millones de barriles diarios, frente a los 11 millones registrados en abril.

Estas cifras se quedan más cercas ya de los niveles de producción que está alcanzado Estados Unidos, próxima ya a los 9,3 millones de barriles diarios.