Los Ricos no Quieren Pagar Impuestos: El Gobierno a la Caza de Votos Tránsfugas para su Contra-Reforma Tributaria

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El Gobierno se sacó la careta, y ordenó a la derecha cuadrarse con la reintegración tributaria, que como se sabe, consiste en volver a fojas cero la integración parcial lograda en el gobierno de Bachelet.

Su efecto final consiste en que los ricos del país vuelven a quedar eximidos del pago de impuestos, con el consabido pretexto de la «inversión».

En lo fundamental la iniciativa apunta a derogar el actual régimen atribuido impulsado por la administración anterior y volver al sistema único integrado.

En 1984, la dictadura impuso una reforma tributaria que, en lo fundamental, significó pasar a un régimen tributario integrado, que le transfirió al IVA la carga tributaria del país.

Esto significa que una empresa puede utilizar la totalidad de su impuesto -Impuesto de Primera Categoría- para pagar los impuestos finales de sus socios o accionistas -Impuesto Global Complementario, lo que en último término, permite que los ricos no paguen impuestos, y que, en cambio, lo haga la mayoría de los chilenos, a través del IVA.

En 2017, el gobierno de Michelle Bachelet reemplazó el sistema con uno semi-integrado; es decir, los socios o accionistas sólo pueden utilizar un 65 por ciento del impuesto de su empresa para pagar sus impuestos finales.

Lo que pretende el gobierno de Sebastián Piñera es volver a la integración completa, o sea, reintegrar el sistema.

Por supuesto, no puede reconocer abiertamente que la movida libera de impuestos a los ricos. Entonces, acude a la retórica para tirar la pelota a la galería.

Así, la contra-reforma tributaria de Piñera «moderniza, aclara y simplifica diversas normas del sistema con el fin de promover la innovación y el emprendimiento e incentivar el ahorro y la inversión».

Con el fin de hacer tragar el tósigo, incluye ciertas concesiones más populistas que efectivas, tales como medidas de antielusión; revisión de utilidad retenida; rebaja de contribuciones a los adultos mayores; eliminación a la exención a predios forestales, salvo bosque nativo; el 1% de aporte regional aplicable a los proyectos de inversión que generen contaminación o externalidades negativas; restricción a la exención al impuesto adicional a universidades y la extensión de beneficios tributarios a las zonas extremas.

En un guiño hacia la DC y el PRSD, contiene disposiciones especiales para las pequeñas y medianas empresas, tales como devolución del IVA a los activos fijos en menor plazo; el crédito IVA a la construcción; la extensión de beneficios a zonas extremas; y el sistema de depreciación instantánea.

El nuevo mecanismo se aplicaría de manera automática a las empresas con ingresos de hasta 75.000 UF y les permitirá llevar una contabilidad simplificada y liberarse de una serie de registros tributarios.

Uno de los aspectos que ha generado discusión es la aplicación del IVA a los servicios digitales; así como la implementación de la boleta electrónica y el fortalecimiento tecnológico del Servicio de Impuestos Internos.

También incluye la modernización de la Ley de Herencias y Donaciones; la Defensoría del Contribuyente; el catálogo de derechos de los contribuyentes y las facultades de fiscalización y recursos ante el SII.

A la fecha, el proyecto, en segundo trámite constitucional en el Senado, está siendo discutido en la Comisión de Hacienda, que ya ha realizado cinco sesiones.


“A riesgo de que se caiga”: Chile Vamos no cederá en reintegración tributaria

por Tomás González F.

Luego de que senadores oficialistas abrieran la puerta al llamado de la oposición, las dudas dentro de la colectividad quedaron despejadas. Primero fue el Presidente Piñera y luego, tras la reunión con el Comité Político, lo confirmaron los partidos de Chile Vamos: el Gobierno optó por ir contra el ‘realismo político’ antes que ceder nuevamente en uno de los pilares de su programa.

La señal fue clara. Temprano, este lunes, el Presidente de la República lo dijo de manera enfática:

“No se puede negociar lo que es esencial”.

El mandatario, en entrevista con Radio Cooperativa, se refirió a los planteamientos que surgieron desde la coalición oficialista respecto de la reforma tributaria y las pocas posibilidades que tendría de sortear el trámite en el Senado si se insiste en el que es llamado “el corazón de la reforma”: la reintegración tributaria.

En la Cámara Alta surgieron voces de Chile Vamos que planteaban lo mismo que el ministro del Interior, Andrés Chadwick, deslizó hace algunos días y que intentó desdecir pocos después.

“Las herramientas nunca deben ser dogmas”, fueron las palabras que debió rectificar el secretario de Estado, para luego asegurar que, para el Gobierno, la reintegración es el mecanismo más eficaz.

Este lunes el Presidente golpeó la mesa y luego de la tradicional reunión en La Moneda entre el Comité Político y los partidos de Chile Vamos, el mensaje en la coalición quedó claro.

“Sin duda que la integración, tal como estaba planteado el proyecto, es la columna vertebral. Por lo tanto, está claro, y lo conversamos hoy en el Comité Político, que ese es un tema que no se va a transar ni que tampoco se va a negociar”, sostuvo la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe. “A riesgo de que se caiga”, agregó la senadora.

Así también lo afirmó el timonel de Evópoli, Hernán Larraín Matte, quien subrayó lo expresado por el mandatario durante la mañana y, parafraseando lo expresado por el Presidente, se mostró confiado en la tramitación en el Senado.

“Es una buena política pública, produce equidad tributaria, es un elemento proinversión, las pymes así lo están defendiendo, así que en el Senado vamos a defender el proyecto del gobierno”, sostuvo el presidente de Evópoli.

“Lo ha dicho el Presidente, la reintegración es parte escencial del proyecto de ley y, por lo tanto, pueden existir otros elementos que permitan llegar a acuerdo, pero la reintegración es esencial”, agregó Larraín Matte.

Ante la ausencia del timonel de Renovación Nacional, Mario Desbordes, a la reunión en La Moneda asistió el senador Andrés Allamand, quien hace algunos días había abierto la puerta a ceder en la reintegración en pos de la aprobación de la iniciativa. Terminada la cita con los representantes de los partidos, Allamand salió raudo de Palacio y no dio declaraciones.

No obstante, en entrevista con La Tercera, el senador dejó demostrado que el mensaje del Ejecutivo fue claro.

“Vamos a apoyar la reintegración”, dijo. “En el evento que ésta se rechace se abren distintos escenarios, en ese caso haremos ver nuestros puntos de vista”, manifestó Allamand, agregando que “no existe ninguna fractura entre el ministro Larraín y los senadores de Chile Vamos”.

Son 22 votos los que necesita el Gobierno para aprobar la reforma tributaria en el Senado. Como son 19 los parlamentarios oficialistas, los esfuerzos ahora estarán concentrados en conseguir los tres votos para aprobar el proyecto.

En ese escenario, los votos de los senadores DC e independientes aparecen como claves para la aprobación de uno de los pilares centrales del programa de Sebastián Piñera.

Fuente: Radio Universidad de Chile

Reintegración tributaria: los votos que podrían salvar el proyecto en el Senado

por Paula Gallardo.

Son 19 los votos con los que espera contar seguro el Ejecutivo en el Senado a favor de la reintegración del sistema tributario. Se trata del respaldo del oficialismo que, al menos por ahora, el gobierno logró alinear, después de un fin de semana cargado de incertidumbre por la solicitud de un grupo de ellos de abrirse a “negociar” el denominado corazón de la reforma.

La defensa férrea del gobierno de la reintegración, liderada por el propio Presidente Piñera, obligó a estos parlamentarios a matizar sus dichos.

Pero de todos modos, aun cuando logre el respaldo de todos ellos, es insuficiente para aprobar la iniciativa en la Cámara Alta. Se trata de una votación de mayoría simple, por lo que requeriría al menos de 22 apoyos.

Eso obligará a Hacienda a buscar votos en la oposición y con independientes, entre aquellos que públicamente todavía no han expresado su parecer o bien han mostrado apertura a dialogar a cambio de algunas concesiones.

Los candidatos

Entre los primeros están la senadora DC Carolina Goic y los senadores independientes Carlos Bianchi y Alejandro Guillier.

Según la legisladora por Magallanes, “el Presidente ha llamado a los grandes acuerdos, uno esperaría que actúe en consecuencia, no es casual que su propio sector esté haciendo el planteamiento que hace”. Sumándose a expertos DC que han señalado la misma posición, sostiene que reformas cada cuatro años no ayudan y que en esa línea lo que “necesitamos son reglas claras y estables en el tiempo”, y que para ello se requiere una “reforma pensando en el mediano plazo. Para eso creo que lo mejor sería tener un acuerdo amplio”.

Respecto de Bianchi (Magallanes) y Guillier (Antofagasta), tienden a actuar alineados, puesto que el foco de su acción política es el impulso a las regiones como parte de la Bancada Regionalista.

Para ambos, el área clave de acción es la transferencia de competencias y recursos a los futuros gobernadores electos, proyecto que el Ministerio de Hacienda ha comprometido ingresar a fines de este mes, y fueron gestores de la propuesta para que el 1% de las inversiones quede en regiones, que es parte del set de compensaciones por la reintegración, aunque no quedaron completamente satisfechos con el diseño aprobado en la Cámara.

Respecto de quienes han planteado disposición a dialogar aparece la senadora DC Ximena Rincón (Maule), aunque con condiciones. Entre ellas, que se exima a los adultos mayores de contribuciones; no cobrar pasajes de locomoción pública a las personas mayores de 65 años; cambios en la valorización de exámenes en la salud privada y Fonasa; reformulación del cálculo de la tasa de interés técnico de retiro programado, y mayor inversión en servicios sanitarios rurales.

Fuente: La Tercera


Senador Guillier descarta acuerdo con el Gobierno por reforma tributaria: “La reintegración es inadmisible”

Son 22 votos los que necesita el gobierno de Sebastián Piñera para aprobar la reforma tributaria en el Senado. No obstante, la decisión del Ejecutivo de insistir en la reintegración tributaria ha limitado las opciones para la votación en el Senado.

Como son 19 los parlamentarios oficialistas, los esfuerzos del Gobierno ahora están concentrados en conseguir tres votos opositores para aprobar el proyecto.

En ese escenario, los votos de las senadoras DC Carolina Goic y Ximena Rincón son cruciales para el Gobierno, ya que ambas se han mostrado dispuestas a negociar. Pero para aprobar la iniciativa, a éstas debiese sumarse otro parlamentario y las fichas del Ejecutivo están puestas en los independientes. Así, los senadores Carlos Bianchi y Alejandro Guillier aparecen como las posibles llaves que podrían abrir la puerta a la aprobación de uno de los pilares centrales del programa de Piñera.

En el caso de Bianchi, el parlamentario se ha mostrado reacio a una negociación con el Gobierno debido a la rigidez que ha mostrado Hacienda en su postura. Así, todo pareciera indicar que su voto iría en contra del proyecto o alineado con Guillier, que era el otro parlamentario independiente que aún no manifestaba su intención de voto.

No obstante, en entrevista con Diario y Radio Universidad de Chile, el senador independiente por la región de Antofagasta, Alejandro Guillier, cerró categóricamente las puertas a aprobar una reforma tributaria que involucre la reintegración del sistema.

En esa línea, Guillier fue enfático en que la reintegración “va contra todos sus principios” y que “no podría aprobarla ningún senador que esté en el sector progresista del espectro”.

“Esta no es una reforma que tenga consideraciones técnicas, es una reforma política. Tiene que ver con la visión de Chile, de lo que es el desarrollo y de la contribución que los distintos actores hacen al ingreso del país (…)Por consiguiente, va contra todos nuestros principios hacer una reforma que hace que los que ganan más aporten menos y que se le cargue una vez más a la clase media nuevos tributos mientras se liberan para los altos ingresos. Eso es inaceptable porque se beneficia a los dueños del capital pero se perjudica a las personas, a los hombres y mujeres de Chile que trabajan y que contribuyen” afirmó.

Luego de un complejo trámite en la Cámara de Diputados, la reforma tributaria que impulsa el Ejecutivo fue aprobada. Ahora el desafío es en el Senado.

Luego de un complejo trámite en la Cámara de Diputados, la reforma tributaria que impulsa el Ejecutivo fue aprobada. Ahora el desafío para el Gobierno de Sebastián Piñera está en el Senado.

Este lunes, el presidente Sebastián Piñera fue enfático en que no se va a ceder en la integración tributaria señalando que “no se puede negociar lo que es esencial”. Ante este escenario, ¿cuál es su postura frente a la reintegración tributaria?

“La reintegración es inadmisible, podemos discutir sobre las zonas de rezago, las zonas extremas o algunos beneficios a las pymes, para revisar todas esas disposiciones tenemos la mejor voluntad. Pero hacer una reforma que se apoya en la tesis de que hay que cobrarle menos impuestos a los que ganan más porque así van a invertir, es una falacia”.

En ese sentido, ¿por dónde va su rechazo?

“Primero, porque no es justo. Segundo, no es ético. Tercero, lo único que hace es concentrar la riqueza. Y además, porque no tiene ningún efecto probado porque en general esta reforma favorece al sector primario exportador a los viejos negocios, a los viejos grupos de interés, que se manejan con variables que están dadas por el mercado internacional, no por supuestos beneficios internos”.

“Es cosa de mirar los números, es grosero. Yo no estoy haciendo afirmaciones genéricas, lo hemos visto. Las personas que ganan por sobre tres millones de pesos mensuales, van a terminar ahorrándose como seis millones de tributos al año. Pero para las personas que ganan menos de eso, no van a ser más de 74 mil pesos. Esa es la magnitud de lo que estamos discutiendo”.

¿Es esa una postura compartida dentro del bloque de parlamentarios regionalistas dentro del Senado?

“No, de hecho en los regionalistas hay parlamentarios de derecha, centro e izquierda. Ese es otro tema. Hay muchos temas nuevos que están surgiendo en la agenda nacional que no se alinean en el viejo dilema y las viejas divisiones. Por lo tanto, es probable que dentro de los regionalistas, en materia de la reforma tributaria, hayan votos distintos. Pero recordemos que un grupo de 12 senadores, que la mayoría eran de derecha, han manifestado que también tienen reparos con la integración”.

Teniendo en cuenta que el éxito de la apuesta del Gobierno de ir al Senado con una reforma que incluye la reintegración depende de la capacidad que tenga el Ejecutivo de conseguir votos opositores para aprobarla, ¿cómo ve el escenario para la votación que se llevará a cabo en unos días en la Cámara Alta?

“Yo creo que la reintegración no podría aprobarla ningún senador que esté en el sector progresista del espectro. Y si se salen de esto quiere decir que ya no tienen nada que ver con esta visión de Chile ni con el mundo que nosotros propiciamos: un mundo de más justicia social, con más equilibrio social y más políticas de integración”.

¿Toda la oposición debiese rechazar la reforma tributaria?

“El que se sale en esta votación, quiere decir que está afuera y lo tiene que asumir. Y los demás también lo tendremos que asumir. Aquí no se trata de pirquinear, ni asomarse para tener otros beneficios. Aquí, en esto, no se puede estar fuera. No se puede desalinear la oposición”.

“Si de aquí no salimos todos unidos, entonces no tiene sentido seguir adelante y más vale reestructurarse de otra manera, buscar otras alianzas. Pero acá está en juego el compromiso de los parlamentarios que se definen como progresistas”.

¿Es esta una “prueba de fuego” para el bloque opositor?

“Yo creo que aquí va a ser una tremenda prueba. Si no se sostiene con unidad, hay que hacer un profundo replanteo ante el país. Porque aquí no cabe andar haciendo acomodos personales”.

Fuente: Radio Universidad de Chile

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