Audios Revelan que Altos Ejecutivos de Pascua Lama Sabían que No Podrían Cumplir Resolución de Calificación Ambiental

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Las perspectivas de la minera multinacional Barrick en torno a sus proyectos en Chile tomaron una renovada dirección al inicio de 2019, debido a que Corte Suprema dejó sin efecto la resolución del Tribunal Ambiental de Antofagasta que decretaba la clausura definitiva de Pascua Lama.

En octubre del año pasado los jueces ambientales acordaron la sanción de clausura definitiva de las faenas del proyecto, que habían sido paralizadas por la compañía en el año 2013.

Sin embargo, con esta nueva carta en la Suprema, Barrick estaría explorando la posibilidad de poder revivir la iniciativa e incluso, presentar un nuevo estudio ambiental.

Eso debe ser enérgicamente impedido por la comunidad del Valle del Huasco, que se ha distinguido por la defensa de la integridad de su medio ambiente.

Más aún cuando se conoció una serie de audios en los cuales altos ejecutivos de la empresa reconocían que no estaban en condiciones de cumplir la Resolución de Calificación Ambiental a la que se había comprometido.

Así lo revela el reportaje, Audio de reunión de altos ejecutivos de Pascua Lama confirma que empresa Barrick sabía que sería incapaz de cumplir su Permiso Ambiental (RCA) respecto de glaciares, de El Desconcierto:

Una reunión denominada “Town Call” realizada el 8 de mayo de 2015, en la que se conectaron en línea las oficinas de Barrick en Santiago, Pascua (lado chileno del proyecto en la cordillera), Vallenar, y las oficinas en Alto del Carmen y San Juan (Argentina), con el Vicepresidente Senior Pascua Lama y Director Ejecutivo Barrick Chile hasta julio de 2015, Eduardo Flores Zelaya y el Director Ejecutivo de Pascua Lama hasta abril de 2018, Sergio Fuentes, develó que los ejecutivos más altos de la minera tenían ya en ese entonces claro conocimiento de que el proyecto Pascua Lama no podría cumplir las exigencias ambientales a las que se había comprometido.

En marzo de este año la Corte Suprema dejó sin efecto la resolución del Tribunal Ambiental de Antofagasta que decretaba la clausura definitiva de Pascua Lama, por lo que el polémico proyecto minero está siendo nuevamente revisado por el Tribunal Ambiental de la región.

En ese contexto, la estrategia comunicacional de la minera ha sido “acotar la crisis a problemas de incumplimientos normativos y de construcción, en ningún caso de daño ambiental”, como su propio sitio web lo expone.

Pero, en contrapartida, gracias a estos audios, se puede ver que los altos ejecutivos en la intimidad de la empresa y alejados de toda estrategia comunicacional y jurídica son capaces de aceptar lo que las comunidades del Valle del Huasco vienen reclamando hace ya muchos años: que Barrick no cumplió sus compromisos ambientales, y lo que es peor, de manera dolosa, con plena conciencia.

Más específicamente, en términos del Monitoreo de Glaciares, las declaraciones dejan ver que los ejecutivos están conscientes de que estaban en riesgo de incumplir, por lo que los argumentos que se ventilan a nivel comunicacional y en los juicios ante los Tribunales respecto de que no hay incumplimiento ya que ha sido por fuerza mayor, parecen más bien un espurio intento de salvación.

Las declaraciones

Según lo expuesto por una de las asistentes a dicha llamada, el objetivo de la misma era “mantenernos a todos los más informados posible de las cosas importantes que van pasando en la Compañía y en esta oportunidad Eduardo nos va a contar un poco en que están los procesos sancionatorios con la SMA (…)”.

Tras dicha presentación, trascienden las siguientes e impactantes declaraciones realizadas por sus altos ejecutivos:

“Yo creo que nosotros fuimos bastante…, en ingles se dice running to fast, estábamos muy rápido moviéndonos y había incumplimientos que se quedaron atrás, así de simple. Esa es la lección aprendida. Nos pasa a todas las compañías en todos los proyectos” (Eduardo Flores Zelaya).

“No administramos la RCA. Así de simple. No hicimos la pega. Y evidentemente de no hacer la pega a llegar a hacerla hay recursos, hay gastos, hay procesos, hay cosas. Pero la RCA no fuimos capaces de administrarla y construir este proyecto administrando la RCA. Así de simple, todas las RCA, no solo una, todas. (Sergio Fuentes)

“A ver, hoy en día tenemos un departamento completo de cumplimiento de las RCA´S en término de qué estamos cumpliendo y qué no. Y no estamos cumpliendo. Sabemos que hay unos temas específicos en donde no somos capaces de cumplir así de simple. Por ejemplo el Monitoreo de Glaciares. Nosotros nos comprometimos a que íbamos a entregar un monitoreo diario de un sin número de variables, ese era el compromiso. Eso es imposible de cumplir, o sea, hay días en que no es posible accesar y poder tomar las medidas en las cuales estamos comprometidos. O sea y hace más de un año estamos tratando el proceso de poder ajustar el protocolo y hacer una propuesta de monitoreo. Pero existen compromisos en las Resoluciones de Calificaciones Ambientales ¡Que no somos capaces de cumplir! Y así como ese hay muchos más. Entonces tenemos que tener claro, y tal cual como lo presentamos, yo personalmente con Eduardo y Guillermo en Toronto. Mientras no hagamos ajustes a nuestros compromisos y el instrumento que sea, estamos en la condición de riesgo muy alto y eso es así. Esos incumplimientos que mostró Eduardo, este nuevo proceso, no es que sea nuevo, son incumplimientos que han existido desde hace mucho tiempo y que para resolverlos algunos de ellos, hay que cambiar los compromisos. O sea, en algunos casos no existe solución a poder cumplir tal cual está escrito, (…) (Sergio Fuentes).

“A ver esto, este tema… admite un sinnúmero infinito de interpretaciones, por lo tanto insisto tal como dijo Eduardo, podemos especular en todo el espectro de volúmenes (…), incluso con escenarios muchos más complejos que podría ser la revocación, o sea el espectro es sumamente abierto y casi discrecional de la Superintendencia, entonces hay que ser súper abiertos y hemos sido también super honestos con la administración superior o sea existen un sin número de temas en los que nosotros estamos en falta y no es posible solucionar algunos de ellos y que requieren un trabajo mucho más allá y eh… existen riesgos que incluso están fuera de nuestro manejo, y existen posibilidades que pueden llegar a ser extremas si es que alguien interpreta esto de una manera “x”. O sea… insisto la Superintendencia del Medio Ambiente es casi como la… impuestos internos. Los niveles de apelación posible, son complicados, entonces hay interpretaciones que son bastantes deliberadas y, en algunos casos bastantes discrecionales” (Sergio Fuentes).

Estas declaraciones que se cuelan, toman gran relevancia en estos días ya que Segundo Tribunal Ambiental de Antofagasta se encuentra redactando el fallo que resolverá la reclamación de Barrick ante la Resolución de la Superintendencia del Medio Ambiente del 17 de enero del año pasado, que mandató el cierre del proyecto tras considerar gravísimas cinco sanciones de las más de 30 que fueron sancionadas.

Más grave aún se torna la situación cuando revisamos parte de la estrategia comunicacional de la empresa.

Barrick tras el inicio del primer proceso sancionatorio contrato a la empresa de comunicación estratégica AZERTA durante los periodos mayo 2013 – abril 2014 y mayo 2014 y abril de 2015, por $427.921.380 cada periodo, la cual dio como hoja de ruta lo siguiente:

Se puede ver claramente el mandato a denegar cualquier daño ambiental, sólo a hablar de incumplimientos normativos y de construcción.

Cabe destacar que AZERTA es una de las empresas de asesorías empresariales más poderosas y cuenta entre sus clientes a Cencosud, Ultramar, Transelec, Coca Cola y al Grupo Costanera, y de la cual es socia y directora Cristina Bitar junto a Gonzalo Cordero y Felipe Edwards.

Barrick no piensa rendierse

Ejecutivos de Barrick han señalado que “la compañía sigue enfocada en revolver problemas legales y ambientales” del mencionado proyecto.

Además, en una visita a Chile durante febrero, el CEO de la minera, Mark Bristow, reveló que la firma está analizando nuevas oportunidades de exploración y reevaluando sus operaciones y proyectos existentes en Chile.

En cuanto a Pascua-Lama, el objetivo sigue siendo avanzar en los tropiezos que ha tenido la iniciativa, al tiempo que realizan una revisión técnica de los parámetros del proyecto y su potencial futuro.

Señaló en comunicado:

“como parte de ese trabajo se han realizado amplios estudios geoquímicos y geohidrológicos para un plan de gestión del agua que confiaba que sería aceptable para la autoridad ambiental”.

De hecho, en su reporte mensual de resultados para el mes de febrero, Barrick sostuvo:

“En la actualidad, el proyecto Pascua Lama no cumple con los criterios de inversión de la empresa. La compañía planea llevar a cabo una reevaluación de las opciones para el proyecto en 2019, mientras continúa los esfuerzos para reducir los costos de cuidado y mantenimiento”.

Durante su visita al país, Bristow agregó:

“Chile es un país amigable para los inversionistas que fomentan el desarrollo de proyectos mineros. Creemos que hay interesantes oportunidades, especialmente en la región de El Indio, y continuaremos trabajando en línea con nuestra estrategia de crear valor para todas nuestras contrapartes, incluidos los gobiernos y la gente de nuestros países anfitriones”.

Los proyectos de Barrick en el norte

Barrick tiene operaciones y proyectos mineros en 15 países, incluidos Argentina, Australia, Canadá, Chile, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, República Dominicana, Malí, Papúa Nueva Guinea, Perú, Arabia Saudita, Senegal, Estados Unidos y Zambia.

En Chile, uno de los más emblemáticos, pero paralizados desde 2013, es justamente Pascua Lama. Se trata de una mina de oro y plata a rajo abierto, ubicada a más de 4.000 metros de altura en la frontera de Chile con Argentina (entre los 3.800 y los 5.200 metros).

En Chile, Pascua se ubica en la provincia del Huasco, Región de Atacama; mientras que Lama se sitúa en la provincia de San Juan, por el lado argentino.

En septiembre de 2013, tres años después de iniciadas las obras, la Corte Suprema ratificó un fallo de la Corte de Apelaciones de Copiapó, que había acogido un recurso interpuesto por opositores a la iniciativa, ordenando así paralizar las obras.

Al mismo tiempo, Barrick anunció la desaceleración temporal de la construcción en esta iniciativa.

Según el sitio web de la firma, el plan de desaceleración se está cumpliendo en los tiempos estimados.

La decisión de reiniciar el ritmo de construcción dependerá de una mejor economía y de una menor incertidumbre en relación a los requerimientos legales y regulatorios en Chile.

“Este enfoque facilitará una planificación y una ejecución más eficiente y un mejor control de costos. En el inter tanto, Barrick indagará oportunidades para mejorar los retornos ajustados a riesgos del proyecto, que incluyen alianzas estratégicas o royalties o acuerdos que generan ingresos”, señala.

Barrick también mantiene un proyecto de cobre y oro en la Región de Atacama: Norte Abierto, la que en conjunto con Newmont, se encuentran avanzando. En paralelo está el proyecto Alturas, que se acerca a entrar en su etapa de prefactibilidad, en una iniciativa que se encuentra en el área cordillerana de la Región de Coquimbo.

En el año 2002 la firma canadiense finalizó sus operaciones en la mina El Indio, emplazada en la cordillera de Elqui, pero ahora pretende levantar un nuevo proyecto minero aurífero que se emplazaría 30 kilómetros al sur de esta faena.

Se trata del proyecto minero denominado “Alturas”, para el cual inició las prospecciones el 2011 y ahora esperan dar inicio a una segunda etapa de este proceso.

Hasta el momento, Barrick está llevando adelante la prospección en la cuenca del río Turbio, al interior de Vicuña, entre otras tareas de la etapa de estudio de opciones.

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