Triunfo de la Comunidad Organizada: No Más Salmoneras en el Lago Yelcho

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Después de casi un año de incertidumbre y movilizaciones, la comunidad de lago Yelcho logró el compromiso de la empresa salmonera Caleta Bay, de desistir del proyecto que implicaba 34 jaulas para cultivar cuatro millones de truchas.

Han pasado ya cerca de 10 meses desde que recibimos de Chaitén la alerta comunitaria sobre las jaulas salmoneras instaladas en el Lago Yelcho por la empresa Caleta Bay, con intenciones de reactivar la industria salmonera en la zona.

Pero esta historia se remonta a 1991, año en el que fueron entregadas las concesiones marítimas a la empresa Noruega Marine Harvest, la que realizaría operaciones hasta el año 2007. Después de ese año la empresa haría un cese de sus faenas en aguas dulces.

De hecho, sostuvo una reunión con la comunidad residente para informar su retirada del Lago.

Pero desafortunadamente no fue así.

El día 30 de mayo Fundación Riverkeeper recibe la alerta comunitaria sobre la instalación de jaulas salmoneras.

La empresa responsable, Caleta Bay, se reúne con la comunidad del Lago Yelcho de manera muy desafortunada, presentándoles un video descriptivo en inglés lo que exacerbó aún más la oposición predispuesta por la comunidad.

Según la Armada de Chile, las jaulas habrían sido colocadas para realizar mediciones de oxígeno y según los pobladores se habían puesto para hacer fotos para una página web.

Ambas versiones falsas.

Es así como nos enteramos de las reales intenciones de la instalación de jaulas en el lago.

Marine Harvest, propietario de la concesión, hizo negocios con dichas atribuciones y las arrendó a la empresa Salmonera Caleta Bay para cultivar truchas arcoíris hasta que pesen 300 grs. aproximadamente.

Este proceso se denomina esmoltificación y consiste en el cambio fisiológico que sufren los salmones juveniles para su adaptación al medio marino.

La comunidad del Yelcho vio como se instalaron 34 jaulas de 20 x 20 mts en las cuales se esperaba depositar cuatro millones de truchas.

Es aquí donde se reactiva la Mesa Verde y nace el Movimiento Ciudadano Yelcho Libre, cuyo objetivo principal fue detener la presencia de la salmonicultura en el lago, abogando por el actual y principal eje económico de la zona que es el turismo.

Fundación Riverkeeper estuvo presente desde el comienzo de la campaña, apoyando al movimiento ciudadano preocupadas por el impacto negativo de las salmoneras en la cuenca de Yelcho, asistiendo a las reuniones realizadas en Chaitén, investigando las regulaciones actuales sobre salmonicultura y concesiones marítimas, aportando con antecedentes gubernamentales, además de asistencia técnica respecto a temas medio ambientales.

Gracias a la fuerte presión de la comunidad, autoridades locales y Fundación Riverkeeper, la empresa Caleta Bay desistió de realizar las faenas, poniendo fin al contrato de arriendo con la empresa Noruega.

A principios de diciembre del 2018 reaparece Marine Harvest como un fantasma del pasado sosteniendo varias reuniones en Chaitén, especialmente con la alcaldesa de la comuna, Clara Lazcano. Justamente en este tiempo la empresa estaba a punto de renovar su nombre a uno nuevo: MOWI.

En dichas reuniones la empresa comunicó que mantendrían las jaulas en el lago a modo de “acto administrativo” con el fin de que estas concesiones no le sean arrebatadas por el no uso.

Así, mantendrían las concesiones marítimas en su poder, las cuales son consideradas parte del capital de la empresa.

La comunidad actuó de manera firme rechazando esta “movida” de la empresa, debido a la desconfianza por la mala reputación de Marine Harvest, la que ha estado involucrada en casos serios de contaminación ambiental en costas de nuestro país.

Las negociaciones entre la empresa y la comunidad llegaron a un acuerdo en el cual se permitió a Marine Harvest realizar este “acto administrativo” sin oposición de la comunidad.
Al hacer esto, la empresa se aseguraba de no perder la concesión que estaba a punto de caducar. A cambio, la empresa se comprometió, en un plazo no superior a marzo del 2019, a renunciar a dichas concesiones incluyendo el retiro de las jaulas.

Ambas partes mantuvieron su compromiso.

Afortunadamente los últimos meses de incertidumbre han concluido.

Dichas negociaciones, a pesar de las dudas en aquel momento, resultaron exitosas.

Álvaro Pérez quién lideró por parte de la salmonera esta negociación, le comunicó al Movimiento Yelcho Libre que los documentos de renuncia ya fueron firmados y presentados el día lunes 8 de abril del 2019 en las oficinas de la subsecretaria de las Fuerzas Armadas ubicadas en Valparaíso, manifestando la renuncia a las concesiones en el Lago Yelcho correspondientes a una superficie total de 47.5 hectáreas.

Esta ha sido una vez más una demostración clara de la fuerza de la comunidad unida en torno al desarrollo sustentable del territorio y la protección de los bienes naturales.

Sin embargo, este éxito es la primera parte de una lucha más larga. Se nos plantea ahora el desafío de buscar alternativas de protección permanente para los cuerpos de agua de la Patagonia.

El Lago Yelcho, de gran belleza escénica y origen glacial tiene una superficie de 116 km2. Recibe al Rio Futaleufú, desemboca en el Océano Pacífico a través del Río Yelcho y se rodea de altas montañas de bosque nativo.

Podemos decir con alegría que por ahora sus aguas verde esmeralda están libres de producción salmonera.

Fuente: Futaleufú Riverkeeper

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