¿Querían Gobierno de Derecha?: Gravísimo Atentado contra el Sistema Interamericano de Derechos Humanos

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Un grave retroceso en política internacional y en reconocimiento de los derechos humanos perpetró el gobierno de Sebastián Piñera, al sumarse a una declaración conjunta con otros gobiernos derechistas de la región, Argentina, Brasil, Colombia y Paraguay, en la que exponen que el sistema de protección a los Derechos Humanos no puede “sobrepasar” la autonomía de los Estados.

En una misiva dirigida al secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, esos gobiernos conservadores enviaron una propuesta para “mejorar” el sistema interamericano, donde expresan sus “inquietudes” respecto al actual funcionamiento del sistema regional de protección de derechos humanos.

El texto apunta:

“La declaración subraya la importancia crítica del principio de subsidiariedad como base de la distribución de competencias del sistema interamericano. Dicho principio exige que tanto los Estados como los órganos del sistema asuman sus propias responsabilidades en la promoción y protección de derechos en la región, sin invadir las esferas de competencia de cada uno”.

Agrega:

Los Estados gozan de un razonable margen de autonomía para resolver acerca de las formas más adecuadas de asegurar derechos y garantías. Dicho margen de apreciación debe ser respetado por los órganos del sistema interamericano.

Los Estados consideran que la declaración presentada a la Comisión Interamericana representa un aporte con propuestas concretas destinado a mejorar el funcionamiento de nuestro sistema de protección regional de derechos humanos.

Los Estados que suscriben la declaración conciben a la misma como el punto de partida de un diálogo transparente y abierto con los órganos del sistema, convencidos de que éste puede producir valiosos frutos en beneficio de la promoción y protección de los derechos humanos en toda nuestra región”.

El texto rezuma la hipocresía característica de la derecha: este grave atentado contra la integridad del sistema internacional de protección a los derechos humanos, se comete en nombre de “la promoción y protección de los derechos humanos en toda nuestra región”.

Y qué puede esperarse, si las firmas que representan a Chile en esa carta pertenecen a Sebastián Piñera, consumado maestro de la fabulación y la desverguenza, y Roberto Ampuero, un sujeto de talento literario tan módico, como de ilimitada aptitud para la traición.

En todo caso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos se lo tomó con filosofía y diplomacia.

Se limitó a señalar que “valora la postura constructiva de los Estados firmantes de la carta”, y anunció que examinará su contenido durante sus próximas sesiones.

Reacciones

Las reacciones no se hicieron esperar.

Para la diputada Carmen Hertz, integrante de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Derechos Humanos de la Cámara, esta posición del Gobierno constituye un escándalo:

“Es lamentable que el Gobierno de Chile, junto con gobiernos de la extrema derecha de la región, se dirijan a un organismo fiscalizador del sistema de Derechos Humanos a nivel regional, para que no limiten el ejercicio de autonomía de los estados.

Realmente la política exterior de Chile está sufriendo un vuelco, porque nosotros desde que comenzó la democracia hemos siempre reforzado los espacios multilaterales y los organismos fiscalizadores, tanto del sistema universal como del sistema interamericano de derechos humanos”.

El ex-presidente del Senado, el socialista Carlos Montes, expresó:

“Rechazo el cuestionamiento que la Cancillería y el ministerio de Justicia hacen al sistema interamericano de derechos humanos; se retrocede cuestionando el carácter universal de los derechos humanos y se restringe el alcance de la aplicación de los instrumentos del sistema interamericano. Hago un llamado al Gobierno a corregir este grave error. Seguir las opciones de Bolsonaro no es propio de nuestra historia y principios”.

A su turno, el diputado comunista Hugo Gutiérrez apuntó a la filiación política de los países firmantes, todos con gobiernos de derecha:

“La nota enviada a @CIDH y @CorteIDH por países de PROSUR es el mayor vejamen que se puede cometer contra los DDHH de los habitantes de América Latina, es dejarnos a merced de las violaciones de DDHH”.

El senador del PPD, Ricardo Lagos Weber, se sumó a las críticas:

“Esto es un tercer ejemplo del llamado multilateralismo a la carta del Gobierno del Presidente Piñera en política exterior. Elige aquellas cosas que le gustan, como el comercio y el TPP, y rechaza aquellas cosas que dice relación con el medio ambiente, los derechos humanos de los inmigrantes y los derechos humanos en la región de América Latina”.

Para el presidente ejecutivo de Fundación Iguales, Juan Enrique Pi, es fundamental que Cancillería transparente el contenido de la nota enviada a la CIDH y sus alcances:

“Es fundamental conocer el contenido de la nota enviada a la CIDH por sobre este comunicado, ya que no podemos permitir una relativización a la jurisdicción del sistema interamericano de derechos humanos. En ese sentido, es urgente que el canciller explique las intenciones que tiene el Gobierno y que motivaron el envío de esta nota”.

De todos modos, la CIDH se lo tomó con diplomacia, y reaccionó señalando que “valora la postura constructiva de los Estados». Anunció además que examinará el tema durante sus próximas sesiones.

Declaración del Partido Comunista de Chile

El día de ayer, mediante un comunicado conjunto del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Gobierno de derecha hizo público que el 11 de abril los representantes permanentes de Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Chile entregaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una declaración referente al funcionamiento del sistema regional de protección de los Derechos Humanos. Al respecto declaramos:

1.- La creación del sistema internacional y de los sistemas regionales de derechos humanos constituye una conquista de los pueblos del mundo que permite, a través de la aplicación de la legislación internacional, exigir a los Estados sus deberes en el respeto, promoción y protección de los derechos de las personas.

2.- Con esta declaración, los Gobiernos de derecha de América del Sur, usando un lenguaje falsamente respetuoso y propositivo, en realidad lanzan veladas acusaciones y, a través de ellas, pretenden reducir y hacer inocuas las atribuciones que la Comisión y la Corte Interamericana tienen, conforme con sus actos constitutivos. Eso es lo que quieren conseguir cuando llaman a que los Estados y los órganos del sistema no invadan las esferas de cada uno; reclaman márgenes de autonomía para cada Estado; conminan a que estos órganos apliquen de forma estricta las fuentes del derecho internacional; y piden que las formas de reparación reconozcan y respeten la proporcionalidad y los ordenamientos constitucionales jurídicos de los Estados.

3.- De esta manera, el Gobierno del Presidente Piñera y la derecha de nuestra región cree que una aplicación efectiva de los estándares internacionales de derechos humanos, bajos los mecanismos que los Estados han acordado para este fin, constituye un obstáculo para la imposición de sus propios proyectos políticos, basados en la negación de los derechos económicos, sociales y culturales; la reducción de las libertades individuales; y la depredación de los recursos naturales.

4.- Este proceder del Gobierno de derecha adquiere una peligrosa similitud con el desprecio y política contraria al reconocimiento de los derechos humanos y al sistema internacional para su control y cumplimiento, desplegado por la dictadura de Pinochet, dando cuenta de una visión regresiva para la dignidad de las personas y comunidades.

5.- El Partido Comunista de Chile rechaza en forma absoluta este intento de restar eficacia a los derechos humanos en el continente y llama a todos los actores sociales y políticos y al pueblo en su conjunto a realizar todos los esfuerzos necesarios para impedir que se cumplan estos repudiables propósitos.

Amnistía Intertnacional: Sistema Interamericano constituye una garantía fundamental para la vigencia de los derechos humanos en la región

El Sistema Interamericano constituye una pieza fundamental para la realización de los derechos humanos en las Américas que debe ser protegida, dijo Amnistía Internacional, en respuesta a una reciente declaración firmada por los gobiernos de cinco países de Sudamérica.

“La declaración firmada por Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Chile es un duro golpe para las víctimas de violaciones a derechos humanos en nuestro continente, pues busca mermar la independencia y autonomía de los órganos del Sistema Interamericano”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“En lugar de cumplir con sus resoluciones de buena fe, los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Chile están propiciando un nuevo y descarado intento por debilitar y maniatar al Sistema Interamericano”.

En los comunicados de prensa emitidos por la Cancillería de Chile el 23 de abril, y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay el día siguiente, los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Chile señalan que entregaron al Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una declaración sobre el Sistema Interamericano.

La declaración señala que en el actuar de los órganos del Sistema Interamericano deben considerar: la importancia crítica del principio de subsidiariedad; el margen de autonomía con el cual gozan los Estados “para resolver acerca de las formas más adecuadas de asegurar derechos y garantías, como forma de dar vigor a sus procesos democráticos”; la estricta aplicación de las fuentes del derecho en la resolución de casos sujetos a su conocimiento; y la consideración de las “realidades políticas, económicas y sociales de los Estados por parte de los órganos del sistema interamericano de derechos humanos”.

Amnistía Internacional resalta que la CIDH y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) han jugado un papel protagónico para garantizar el ejercicio de los derechos humanos y combatir la impunidad en tiempos de fuerte represión estatal y conflictos armados internos, y casos de violaciones individuales de derechos humanos:

“Lo anterior ha garantizado que cuando los Estados no investigan las violaciones de derechos humanos cometidas en sus territorios, las víctimas cuentan con un mecanismo de protección independiente, capaz de garantizar verdad, justicia, reparación y medidas de no repetición.

La vigencia y garantía de los derechos humanos en las Américas supone también contar con un Sistema Interamericano robusto, independiente y autónomo, que dé respuestas a quienes han enfrentado violaciones a derechos humanos en el continente.

Por lo tanto, los Estados no deben condicionar el actuar del mecanismo a intereses propios que ponen en riesgo los derechos de las víctimas”.

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