Fiskales Ad Hok: La Ira de Chile y la Rabieta de la Derecha

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La contundente presentación de la banda Fiskales ad Hok desbordó largamente lo que se espera de un festival de música “pop”, como en la franquicia Lollapalooza de Chile.

En efecto, durante los 46 minutos del show, hasta ahora mismo, representó la conflagración entre la ira de la mayoría de los chilenos por la dictadura mediática neoliberal, ejemplificada en la producción audiovisual que acompañó el tema “Mi Cadáver”, y la airada réplica de personajes de la ensoberbecida y arrogante derecha, chilena, quienes calificaron la performance del grupo como una “incitación al odio”.

En rigor, las críticas de la derecha a la icónica banda punk chilena partieron apenas se confirmó su participación en esta versión del festival Lollapalooza.

A pesar de haberse negado durante años, la banda planeó un espectáculo que no pasaría inadvertido, a pesar del pésimo horario que les fue asignado en la cartelera, el domingo a la mañana. .

Sin embargo, el recital que presentaron fue de antología y enfureció a ultraderecha chilena, algunos de cuyos rostros emblemáticos fueron atravesados por una lanza que les cruzaba el cráneo.

Sebastián Piñera, José Antonio Kast, Augusto Pinochet, Andrés Chadwick, Patricia Maldonado, Jacqueline Van Rysselberghe, Lucía Hiriart, Ricardo Ezzati y Jaime Guzmán fueron los personajes escogidos por la banda, mientras el público aplaudía eufórico.

Concierto memorable

Lejos de ser un problema, mucha gente, en número muy superior al que acostumbran tener en sus presentaciones en vivo, se congregó para aplaudir a un baluarte del punk nacional, a una banda que ha resistido el paso de los años, porque los problemas e injusticias sociales que alimentaron sus consignas en los ’80 y ‘90, siguen vigentes.

Por eso es que para nadie fue una sorpresa escuchar los alegatos de Álvaro España, el inicio con instrumentación mapuche y la proyección de imágenes de políticos de derecha y figuras de la televisión, las que causaron airadas declaraciones de ese sector político durante el día, sin dejar de mencionar los emplazamientos a Sebastián Piñera.

La lanza que atravesó los rostros de esos personajes se convirtió en uno de los elementos virales de la tercera jornada de Lollapalooza.

El inicio fue apoteósico con “Río Abajo”, a la que siguieron “Fiesta”, “Mi Cadáver”, “No Estar Aquí”, “Caldo e´caeza”, “Lorea Elvis”, “Humanidad”, las que provocaron enérgicos mosh, aplausos, vítores y gritos.

La banda logró compenetrar a los asistentes y hacerlos partícipes de una protesta de verdad, que siguió un guión conocido, y que resaltó por encima de otros espectáculos que también intentaron algún discurso político.

En voz de los Fiskales toda crítica social redobla su fuerza.

“La revolución empieza por la cabeza” fue la frase de España, hilo conductor de una pulsión de rabia verdadera, no para la postal, porque en las venas de la banda santiaguina sangra la ira que el pueblo ha acumulado por décadas.

Y, como no hay publicidad mala, los Fiskales salieron victoriosos de Lollapalooza.

Al final de la presentación entregaron un mensaje para el Pueblo Mapuche y su lucha.

“Mientras nosotros estamos celebrando como wueones, el pueblo mapuche está dando una pelea terrible pelúa”, dijo España.

La rabieta de la derecha

La protesta política ha sido ampliamente comentada.

Una parte, destaca el compromiso antifascista de la banda chilena, en un escenario tan distinto a los que acostumbran a estar.

La segunda parte de la ecuación, la rabieta de la derecha, tuvo como protagonista central a José Antonio Kast, el bolsonaro chileno, y uno de los perforados por la justiciera lanza del audiovisual.

“Esta es la verdadera cara del fascismo: los que están en el escenario”, espetó en su cuenta twitter.

Según el líder de Acción Repúblicana, las imágenes son “un llamado explícito a la violencia, una amenaza y una expresión de odio inaceptable”.

El ministro Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel, también usó su cuenta twitter para impugnar la presentación de los fiskales:

“Lo de los Fiscales no es arte, es simplemente incitación al odio. En democracia nos debemos respeto; este tipo de expresiones violentas solo merecen repudio, sin peros”.

Esta es la presentación completa del grupo.

Juzgue usted.

Un grupo con historia

La historia de Fiskales Ad-Hok es una muestra de lo que significa perseverancia; un ejemplo viviente de lo que representa optar por la música en un país ingrato, del cual ellos mismos han declarado sentirse cada vez más decepcionados.

A 31 años de su formación, son considerados como el grupo más importante del punk rock chileno, al tiempo que su legado de tenacidad y consecuencia les ha valido un lugar dentro de la historia de la música popular chilena.

Para referirse a sus inicios necesariamente hay que adentrarse en aventuras de calles y plazas; amigos de barrio y largas jornadas de conversaciones de cuneta en el sector de Toesca.

Noches en que la marginalidad y las ganas de desahogo afloraban al alero del alcohol y la música punk.

Fue justamente la “1ª Bienal Underground”, instancia organizada a modo de homenaje al fallecido vocalista de Los Dadá, TV Star, el escenario que los cobijó por primera vez como grupo.

Desde aquel evento la carrera del grupo se ha desarrollado de manera muy exitosa.

A la fecha han editado diez trabajos discográficos; cinco trabajos en vinilos y un DVD en vivo; sin perjuicio de diversas giras por Europa.

Además, su legado ha sido inmortalizado en registros audiovisuales como el documental “Malditos: la historia de los Fiskales Ad-Hok” y un libro escrito por Andrés Valenzuela llamado “Anarkia y Rebelión: Una historia de Fiskales Ad-Hok”.

Entre los hitos que la banda recuerda con mayor cariño está el teloneó a The Ramones, una de sus máximas influencias, en el Velódromo del Estadio Nacional en septiembre de 1992.

Pero, la mayor trascendencia del evento radica en que les significó la validación del buen trabajo realizado en sus presentaciones a nivel underground ante un público masivo, dando luces de lo que ha sido una de las características primordiales de su carrera: la capacidad para entregar la misma energía tanto en recitales de alta convocatoria, como en presentaciones en formatos más reducidos. .

Sus discos exponen el descontento de una generación que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su visión crítica de la sociedad en que estamos inmersos.

Al cumplir 31 años en los escenarios son varios los momentos gloriosos que ha tenido el grupo: la tocata realizada en la Cárcel de Alta Seguridad para los Presos Políticos, en 1999; la celebración de los 20 años junto a la banda argentina Dos Minutos, en 2006; la presentación en Vive Latino en 2007 ante más de 50.000 personas o la apertura en el show que Faith no More ofreció durante 2009 en el Estadio Bicentenario de la Florida, por expresa petición de Mike Patton; la celebración de los 25 años en el 2011 en el Teatro Caupolicán, junto a Chico Trujillo y las más reciente presentaciones en festivales nacionales importantes como La Cumbre del rock chileno, Woodstaco y Rock in rio Itata.

Fiskales Ad-Hok ha ido encontrando con los años nuevos blancos de denuncia, ampliando su grito hasta asegurarse de que a nadie le sea fácil evadirlo, demostrando así que la persistencia y las convicciones firmes son elementos primordiales a la hora de optar por el rock.

Vox pópuli

Como es apenas natural, la polémica generada por la presentación de Fiskales ad Hok en Lolapalooza 2019 escaló a las tendencias del día en las redes sociales.

Se puede apreciar el incremento de una polarización casi visceral, propia de ciclos de crisis, que son, recursivamente, los que explican la eclosión de distintos tipos de expresiones fascistas, neofascistas y filofascistas.

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