Piñera, el Fracaso de Cúcuta y su Baile de San Vito

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Aparte de la foto de rigor, Piñera perseguía al menos tres objetivos en su olvidable viaje a Cúcuta: posicionarse como líder del subcontinente; contribuir con su presencia al derrumbe del chavismo y, de paso, desviar la atención sobre la incompetencia del gobierno en las tragedias en el norte y el sur.

Fracasó en toda la línea en los tres, y en todos los que pudiera haberse propuesto.

En cambio, la travesía a Cúcuta terminó convertida en la gran polémica del verano. Las críticas no se hicieron esperar. Desde la Región de Aysén los alcaldes y organizaciones sociales levantaron una voz de molestia, exigiendo que el mandatario partiera por visitar la zona aún en alerta roja a causa de los incendios que consumen una parte importante de sus bosques milenarios.

Incluso, todos los ex-cancilleres salieron a criticar con dureza al mandatario; entre ellos, dos que se están candidateando, José Miguel Insulza y Heraldo Muñoz, férreamente opositores a Maduro.

Durante toda la semana previa al viaje a Cúcuta, el Gobierno tuvo que confrontar a una revivida oposición, con débiles argumentos, intentando establecer que tenía controlado el frente interno, pese a que todos los medios de comunicación mostraban las imágenes de incendios y los efectos provocados por el clima en el norte.

Tampoco aparecía muy convincente la jugada personal de Piñera, cuando los mandatarios de las dos potencias del continente –ambos de derecha-, Macri y Bolosonaro se restaran de la iniciativa.

Piñera adelantó su vuelta a Santiago en dos días y programó una visita relámpago a la Araucanía, –que había suspendido en enero- y Los Lagos, con el fin de aparecer comprometido con los incendios del sur, con lo que consiguió darle la razón a las críticas, que siguieron escalando al punto de comparar los modestos costos de la ayuda que llevaba Chile, con los gastos de la operación política.

Las polémicas y los fallos marcaron todo el viaje del Presidente, incluidas la anécdota de la falla del avión FACH, y el exabrupto de Miguel Bosé, que terminó convirtiéndose en “la noticia” del masivo concierto Venezuela Aid Live –nombre que lo asociaba más a EEUU-, luego que el español se descompensara en el escenario lanzado una frase no solo muy mal educada y machista contra Bachelet, sino que reflejó su ignorancia de cómo opera la ONU.

Además, lamentablemente para las pretensiones de Piñera, Cúcuta estuvo lejos de lo que se esperaba.

El balance no pudo ser más pobre: sin un protagonismo importante, con una operación que resultó fracasada y en el ojo de la polémica por casi diez días.

Tampoco fueron felices algunos de sus previsibles clichés y frases hechas:

“Vienen Tiempos Mejores para Venezuela”; “Maduro tiene los días contados”, “Voy a defender la libertad”, “Más temprano que tarde los venezolanos recuperarán la libertad”

En suma, un paso en falso de Piñera, en un viaje innecesario, polémico y sin ganancias, que además, generará efectos políticos por varios días más. Para colmo de males, la televisión internacional se solazó en su festival de tics, en otras latitudes conocido como Baile de San Vito, -que la televisión chilena tiene órdenes de ocultar- causados por el sindrome de Gilles de la Tourette.

Tal vez Piñera haya comprendido que la ansiedad por asumir un protagonismo internacional que no le corresponde, le puede jugar una una mala pasada en el frente interno.

Piñera, como todo el mundo, no merece ser señalado ni escarnecido ni discriminado por problemas de salud, pero no es menos cierto que muchos chilenos se inquietarán al saber que tienen un Presidente con problemas de salud.

¿Qué es el síndrome de Tourette?

El síndrome de Gilles de la Tourette (síndrome de Tourette o ST) es un trastorno neurológico que se manifiesta primero en la infancia o en la adolescencia, antes de los 18 años.

El síndrome de Tourette se caracteriza por muchos tics motores y fónicos que perduran durante más de un año. Por lo general, los primeros síntomas son movimientos involuntarios (tics) de la cara, de los brazos, de los miembros o del tronco.

Estos tics son frecuentes, repetitivos y rápidos.

El primer síntoma más habitual es un tic facial (parpadeo, contracción de la nariz, muecas). Pueden reemplazarlo o agregarse otros tics del cuello, del tronco y de los miembros.

Estos tics involuntarios (que el paciente no controla) también pueden ser complicados e involucrar a todo el cuerpo, como patear y dar pisotones. Muchas personas informan haber sentido lo que se describe como impulsos premonitorios: el impulso de realizar una actividad motora.

También pueden producirse otros síntomas como el toqueteo, los pensamientos y los movimientos reiterados y los trastornos obsesivos.

También hay tics vocales. Estos tics vocales (vocalizaciones) generalmente se producen junto con los movimientos. Las vocalizaciones pueden incluir gruñidos, carraspeos, gritos y ladridos. También pueden expresarse como coprolalia (el uso involuntario de palabras obscenas o de palabras y frases inapropiadas en el contexto social) o copropraxia (gestos obscenos). A pesar de su amplia difusión pública, la coprolalia y la copropraxia no son comunes en trastornos de tics.

No es necesario que se presente ecolalia (repetición de palabras o frases de otra persona a modo de eco) o coprolalia o copropraxia para que se establezca un diagnóstico de síndrome de Tourette.

Sin embargo, para que se confirme el diagnóstico deben presentarse tanto los movimientos como las vocalizaciones involuntarias. También se declaran episodios de eco, aunque con menor frecuencia. Entre ellos pueden encontrarse la repetición de palabras de otros (ecolalia), de palabras propias (palilalia) y la repetición de movimientos de otras personas.

Si bien los síntomas del ST difieren de una persona a la otra y varían de muy leves a graves, la mayoría de los casos corresponden a la categoría leve. Las afecciones relacionadas pueden incluir problemas de atención (TDAH/TDA), impulsividad (y trastorno desafiante de oposición), conducta obsesiva compulsiva y trastornos de desarrollo del aprendizaje.

Por lo general, hay un historial de tics, síndrome de Tourette, TDAH o TOC en la familia. El síndrome de Tourette y otros trastornos de tics se dan en todos los grupos étnicos. A los hombres los afecta entre 3 y 4 veces más que a las mujeres.

La mayoría de las personas que sufren ST y otros trastornos de tics pueden llevar vidas productivas.

No hay barreras para sus logros en la vida personal y profesional. Se puede encontrar gente con ST en todas las profesiones. Una meta de la Tourette Association es educar a los pacientes y al público acerca de las muchas facetas de los trastornos de tics. El aumento de la comprensión y de la tolerancia del público a los síntomas del ST son de vital importancia para quienes los sufren.

El trastorno lleva el nombre del neuropsiquiatra francés que describió exitosamente la enfermedad a fines del siglo XIX.

*Fuente: Tourette Association of America

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