Implican a Diplomático Chileno en Atentado contra Nicolás Maduro

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Venezuela pidió este domingo a México, Chile y Colombia aclarar si funcionarios de sus embajadas apoyaron la fallida fuga de uno de los presuntos responsables del estallido de drones en agosto pasado, durante un acto encabezado por el presidente Nicolás Maduro.

“No hay inmunidad diplomática en el caso de encubrimiento de terroristas”, advirtió el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, sin identificar a los diplomáticos.

En rueda de prensa, el ministro señaló que el presidente ordenará al canciller, Jorge Arreaza, que pida directamente a esos funcionarios aclarar si tuvieron participación.

Rodríguez dijo que Henriberth Enmanuel Rivas, alias “Morfeo” explicó que intentó salir del país y para ello se le ordenó contactar con diplomáticos de Chile y Colombia, y que el destino final de su huida era México. En el vídeo ofrecido en la casa de Gobierno, se ve al detenido contando cómo supuestamente intentó contactar en su domicilio al diplomático chileno.

El ministro de Comunicación confirmó que el Gobierno venezolano le pedirá explicaciones a los Gobiernos de Chile y de Colombia. Cuyos funcionarios diplomáticos en Caracas aparecen implicados con algunos de los acusados por el intento de magnicidio.

En confesiones en video difundidas por el ministro, Rivas relató que personal diplomático estaría relacionado con sus frustrados planes de huir de Venezuela.

El hombre dijo haber recibido instrucciones para contactar con un funcionario de la embajada chilena, quien lo ayudaría a trasladarse a Colombia con la mediación de personal de las sedes diplomáticas de México y Colombia.

“Llegué a la embajada de Chile y estaba cerrada”, relató el detenido y señaló que ante ello le ordenaron ir hasta la casa de la supuesta persona de la embajada chilena que le ayudaría y que estaría ubicada en una zona de clase media alta de Caracas.

El gobierno de Chile “tiene que explicar por qué un asesino, un terrorista, recibe la instrucción (…) de que se dirija a su embajada”, expresó Rodríguez.

En esa sede diplomática está refugiado el parlamentario opositor Freddy Guevara, después de ser acusado de incitar a la violencia durante la protestas contra Maduro que provocaron unos 125 muertos en 2017.

Junto con Rivas fueron arrestados Ángela Expósito, de doble nacionalidad española-venezolana, señalada por esconderlo en su residencia, y el coronel en retiro Ramón Velasco.

Hasta el momento 28 personas están detenidas, precisó Rodríguez, quien pidió a Estados Unidos y Colombia aprobar la extradición de quienes el gobierno venezolano señala como autores intelectuales.

Matonesca respuesta de Chile

En lugar de investigar las imputaciones de un detenido en un procedimiento formal, como prescriben tanto la diplomacia elemental como el derecho internacional, la Cancillería chilena prefirió, a pretexto del incidente, profundizar su guerra particular contra el Gobierno de Venezuela, iniciada por el ex-Canciller Heraldo Muñoz, y continuada entusiastamente por el actual Canciller, Roberto Ampuero, más conocido como “Ampuerito”, tanto por su proverbial oportunismo, como por el escaso vuelo de su “talento” literario.

De esa guisa, expidió un comunicado donde considera “de la más alta gravedad las amenazas expresadas por el Gobierno venezolano en contra de la integridad de nuestra representación diplomática en Caracas”.

Nadie que haya visto el video, puede, con honestidad intelectual, deducir amenaza alguna contra la integridad del personal diplomático chileno, al punto que el ministro Rodríguez ni siquiera proporciona la identidad del funcionario señalado por Rivas.

“Instamos al Gobierno de Venezuela  a actuar con responsabilidad y cordura y a retirar sus calumniosas insinuaciones en contra de nuestro país”, agrega el comunicado.

La Cancillería chilena subrayó que Chile es un país que respeta el derecho internacional y aseguró que el Ejecutivo de Maduro “carece de integridad moral para levantar calumnias” contra el país suramericano.

Y qué otra cosa puede esperarse de un Gobierno que no solidarizó con, e incluso no ha reconocido, el intento de magnicidio contra el Presidente de un país del subcontinente, el pasado 4 de agosto.

El vergonzante colonialismo de la Cancillería chilena, llevado a su máxima expresión. Tal solo le falta apoyar a Luis Almagro, en su convocatoria a una intervención militar “humanitaria” contra el régimen bolivariano de Venezuela.

A continuación, la confesión completa de Henriberth Enmanuel Rivas, alias “Morfeo”

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