El Errático Discurso de Piñera en Salud

0
125

por Camilo Bass (*).
En varios aspectos, resultó bastante errático el discurso de la primera cuenta pública del segundo mandato de Sebastián Piñera.

Pero de los más relevantes fueron los anuncios en materia de salud, donde sobretodo destacan los referidos a crear la carrera de especialidad para Médicos de Atención Primaria, un nuevo modelo de atención, comparar los precios de los medicamentos en el Sistema de Atención Primaria (los medicamentos de los consultorios públicos no se venden) o elegir vivir sano (como si fuera una opción personal, no mediada por la determinación social de la salud).

Lamentables anuncios que evidencian la falta de conocimiento en el modelo de atención primaria, conocido en nuestro país como Modelo de Atención Integral de Salud con enfoque Familiar y Comunitario, que se orienta a proporcionar a los individuos, familia y comunidad, el cuidado de la salud que responda a sus necesidades de manera integral, continua, oportuna y eficaz, que sea accesible y de calidad, a través de los Centros de Salud Familiar que contando con equipos de salud capacitados, ejecutan actividades con Enfoque Familiar.

Este modelo se basa en trabajar con población a cargo manteniendo un contacto cercano y permanente con su equipo de cabecera, en todo el ciclo vital, en el proceso salud-enfermedad y en todos los niveles de intervención en la red articulada de servicios.[1]

Bastante indignante haber referido querer crear la especialidad para atención primaria, siendo que en Chile existe la Medicina Familiar desde hace más de 35 años, con la presencia de más de 500 médicos de familia en el primer nivel de atención.

Bueno sería que el gobierno supiera que debido a la complejidad biopsicosocial de los problemas que se atienden en la atención primaria, se necesita de especialistas con competencias específicas para trabajar efectivamente en este nivel de atención. El desafío de la formación universitaria de médicos especialistas en Medicina Familiar ha sido asumido por varias universidades en nuestro país.

Estos especialistas, que existen en la mayoría de los países desarrollados, son los que cuentan con las competencias para hacerse cargo de la salud de las personas y de su familia en forma continua e integral, y que a su vez, cuentan con una mayor capacidad resolutiva. [2]

Además, que no solamente en otros países, sino que incluso en Chile podemos encontrar estudios que han observado la eficiencia de los médicos de familia: una mayor capacidad diagnóstica, la introducción de nuevas herramientas diagnósticas en los Consultorios (ecografías y endoscopías), menos complicaciones en pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles (HTA, DM, Asma), una menor tasa de interconsultas referidas (medicina familiar de sólo 4,03 por cada 100 consultas vs. médicos generales de 7,68), menos hospitalizaciones innecesarias y mayor satisfacción usuaria.[3] [4]

En cuanto a la participación de otros especialistas en el primer nivel de atención, se pueden obtener buenos resultados solamente cuando forman parte de intervenciones multifactoriales que incluyen consultas conjuntas, reuniones clínicas y seminarios educativos, entre otras iniciativas de trabajo colaborativo entre especialistas y profesionales de atención primaria. En otras palabras, las consultas directas de otros especialistas no dan los resultados esperados.[5]

Claramente la salud necesita de cambios importantes, pero estos avances debieran ser en base a medidas de mejora, no meros discursos. Esperable hubiese sido que se anunciaran algunas propuestas concretas como:

–    Aumento del financiamiento de los consultorios públicos, para dar respuesta a la mayor parte de los problemas de salud de los usuarios y usuarias del sistema, ya que se ha reconocido el insuficiente presupuesto que aporta el Ministerio de Salud para las prestaciones correspondientes al modelo integral de salud. Demostrándose la necesidad de mejorar los recursos para la atención primaria para responder adecuadamente a las demandas de salud de la población, que para el año 2018 per cápita basal mínimo debiera corresponder a $ 7.000.

–    Aumentar la cantidad de médicos de familia en el primer nivel de atención (y no desconocer su existencia), potenciando la formación universitaria y mejorando las condiciones de atención. Hace más de 15 años se efectuó la propuesta de que un 50% de los médicos de atención primaria contaran con esta especialidad.

–    Reevaluar las actividades de la atención primaria, reformulando la canasta básica adecuándola a lo que realmente debiera hacerse, es decir, incorporar acciones de prevención y promoción de salud, por medio de capacitación al Equipo de Salud, pero sobretodo de dotar a estos equipos de cabecera de las competencias y autonomía suficientes para trabajar mancomunadamente con las comunidades y el intersector en donde están insertos.

–    Mejorar la capacidad resolutiva, mediante la masificación de la realización de ecografías por parte de los médicos en los consultorios y así aumentar la posibilidad diagnóstica (hoy existen equipos ecográficos portátiles y el ecógrafo es considerado el fonendoscopio de nuestro siglo) y del aumento del arsenal farmacológico, que representa la mayor proporción del gastos de las familias en salud, que perjudica en mayor proporción a las familias más pobres.

Por lo tanto, si el gobierno quiere mejorar la salud y la atención de salud en Chile, así como su eficiencia, equidad y satisfacción ciudadana, no avanzaremos nada con discursos desinformados, sino que en la misma línea de las propuestas generadas en países que se caracterizan por contar con una atención primaria robusta, se debe avanzar en un Plan estratégico, que garantice la inversión de recursos necesarios, así como la atracción y permanencia de los Médicos de Familia, especialistas en APS.

(*) Médico de Familia. Vicepresidente Consejo Regional Santiago (Colegio Médico de Chile). Agrupación Nacional de Médicos de Atención Primaria.

Fuente: El Quinto Poder

Notas:

[1] Manual de Apoyo a la Implementación del Modelo de Atención Integral con Enfoque Familiar y Comunitario en Establecimientos de Atención Primaria. Minsal 2008.

[2] Montero, J. Téllez, A. Herrera, C. Reforma sanitaria chilena y la atención primaria de salud. Algunos aspectos críticos. Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile. 2010.

[3] Montero, J. El Recurso Humano Médico en la APS, algunos aspectos críticos. Departamento de Medicina Familiar. Facultad de Medicina. P. Universidad Católica de Chile. Octubre  2010..

[4] Sistema ACG: Análisis de datos Comuna San Joaquín. Informe Satisfacción Usuaria.

[5] Gruen, R.L., Weeramanthri, T.S., Knight, S.S., Bailie, R.S, 2003. Specialist outreach clinics in primary care and rural hospital settings. Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 4. Art. No: CD003798.

Leave a Reply