El Chile Pos Elecciones

0
77

por Guillermo Teillier (*)

La verdad es que siempre el Partido Comunista aboga por educar a sus militantes, a veces lo hacemos con más fuerza, con más desarrollo, otras veces nos quedamos un poco, pero la educación política es algo imprescindible para poder fijar los objetivos que se propone el partido y para luchar de la mejor forma por ellos.


Nuestro partido es una entidad colectiva, discutimos todos colectivamente, eso lo hacemos sobre todo cuando hay Congreso, pero siempre el partido está discutiendo, construyendo sus objetivos programáticos, y todos, como un partido democrático seguimos tras esa política cuando nos hemos pronunciado mayoritariamente. Entonces la política la construimos entre todos, a diferencia de otros partidos que a veces se ordenan a través de algunos liderazgos o algunas tendencias.

En nuestro partido la obligación de hacer la política la tenemos todos y mientras mejor preparados estemos para eso, tanto mejor, porque así contribuimos al éxito de ella explicándola con claridad y convicción.

Ahora, durante nuestro gobierno, cambió la ley de partidos políticos y efectivamente se ha facilitado el hecho de que hagamos cursos, específicamente para la formación de mujeres lideresas. Ahora, esos cursos tenemos que hacerlos nos obligue o no nos obligue la ley. Actualmente la ley obliga a que todos los partidos realicen escuelas de mujeres y además el Estado entrega un financiamiento para ello; esto desde luego que nos facilita las cosas y tenemos que aprovechar de la mejor manera el tener estos recursos y estas posibilidades.

Me alegro mucho de ver a tantas compañeras reunidas en esta escuela porque aquí se ve que hay un gran interés y además ver tantas compañeras después de haber sufrido esta derrota en las elecciones presidenciales, para decirlo muy claramente y que también es una cuestión que debemos analizar.

En relación a la participación en política

Este gobierno reformó la ley electoral y la ley de partidos. Ya se realizó la primera eleccióncon sistema proporcional. En un sistema proporcional los partidos dependen fundamentalmentebde su propia fuerza, en un sistema binominal como el que existía, dependíabmucho de los “arreglines” que hacían los partidos, que casi siempre conformados en dosbgrandes sectores, ya se sabía de antemano quienes serían los electos, porque al ser binominal, como se elegían solo dos diputados por distrito, uno era para cada sector mayoritario,bquedando desplazados de toda posibilidad las fuerzas minoritarias.

Ustedes habrán visto que con el sistema proporcional la elección fue muy distinta, hubo sorpresas, nadie imaginaba que se podían dar esos resultados, pero se dieron y tenemos que acostumbrarnosba vivir con este sistema que posibilita la expresión en el parlamento de fuerzas diversas, es una elección mucho más democrática.

Nosotros luchamos largamente por terminar con el sistema binominal en nuestro país y lo logramos en este gobierno. Si nosotros no hubiéramos integrado este gobierno no se habría cambiado el sistema binominal porque las fuerzas que hasta ese momento gobernaban, que era la concertación, no tenía la fuerza parlamentaria suficiente para romper lo que se llama los quórum calificados. Al ingresar nosotros al parlamento dimos esa posibilidad, se cambió la ley electoral y al cambiar la ley electoral, también se dispone que al menos el 40% debe ser de mujeres o de hombres, pero ningún género puede quedar por debajo del 40% en la listas parlamentarias y efectivamente subimos de un 17% a un 23% la representación de mujeres en el Congreso, no es mucho, pero subimos y esto irá aumentando.

Nuestro partido creo que es de los pocos que está más menos 40- 60, como lo dice la ley, es decir estamos bien en esto. También la ley de partidos políticos dice que en los organismos colectivos colegiados de los partidos el 40% debe ser el mínimo de representación de un género, mujeres u hombres indistintamente. Nosotros ya estamos en 50% y 50% en el Comité Central.

En los organismos colegiados regionales aun no hemos alcanzado esa meta y hay que alcanzarla.

La ley alcanza también a la organización sindical, es decir, en los sindicatos, en las federaciones, se tiene que dar también un porcentaje de mujeres que me parece que para empezar es el 30% cuestión que no existía, prácticamente no existían mujeres dirigentas sindicales, muy pocas.

Entonces es muy importante que se hagan estos cursos; ahora de inmediato les digo que la mejor escuela de política o de política de los comunistas es la lucha por objetivos concretos.

Es la lucha también reivindicativa de las organizaciones sociales, es decir, cuando nosotros luchamos aprendemos política y hacemos política, eso es hacer política. Hay algunos que creen que pueden luchar desvinculados de ella, es mentira. Usted empieza a luchar y está haciendo política, porque el hacer política significa crear las condiciones para producir cambios en la sociedad.

Se necesita una fuerza necesaria para los cambios y ¿ esa fuerza necesaria quiénes la dan?; por una parte los partidos, la unidad de los partidos, el tener correlaciones de fuerzas que realmente permitan hacer esos cambios ya que mientras no se tengan estas correlaciones de fuerzas, no se pueden hacer los cambios. Es decir, cuando nosotros pensamos políticamente tenemos que pensar qué fuerza vamos a acumular para hacer los cambios.
Cuando el movimiento social se expresa en pro de cambios, precisa de fuerza política que sumada a la social produzca esa fuerza.

Cuando se discutió en el partido si ingresábamos o no al gobierno, de Michelle Bachelet, decidimos que sí, que era posible conformar una correlación de fuerzas de partidos que no piensan como el nuestro, que no son iguales, que no tienen los mismos objetivos, pero nos pusimos de acuerdo en algunos objetivos que son la reformas que ustedes conocen que se han llevado a delante: Reformas que la movilización social de estudiantes y trabajadores
impulsaron y exigían: Gratuidad en la educación, cambio al sistema electoral, reforma tributaria, entre otras.

La mayoría de los objetivos se cumplieron, entonces tuvimos una correlación de fuerzas por lo menos hasta ahora, que ha posibilitado que llevemos adelante esta reforma.

También el ingreso del partido al gobierno fue vital para esto, si no hubiera ingresado el partido al gobierno no habría tenido el gobierno la fuerza parlamentaria suficiente para aprobar todas aquellas leyes que son de quórum calificado. ¿Ustedes saben lo que es quórum calificado?

En una votación, en un club deportivo, en un centro de madres, en una junta de vecinos, se vota y el que gana es el que saca un voto más de la mitad, ese gana la elección. Cuando hay quórum calificado, que son de 3/5, 4/7 o de 2/3, no siempre gana el que saca más votos; por ejemplo en un proyecto de ley podríamos sacar nosotros 80 votos cuando es de quórum calificado y los que están en contra sacan 45 y ganan estos últimos, porque los que estábamos por aprobar no alcanzamos los votos exigidos para esa ley, el quórum calificado.

No fuimos una coalición, sino un acuerdo político-programático

Por eso en Chile ha sido tan difícil en todo este periodo hacer reformas, porque la derecha siempre ha tenido la llave, siendo minoría, para evitar que se puedan aprobar las leyes; pero el ingreso del partido dio esa posibilidad.

La suma de nuestros votos abrió esa posibilidad. Ingresamos al gobierno sólo porque existía la posibilidad de hacer estas reformas, de lo contrario no lo habríamos hecho. Y tan clara es esta actitud que en un momento en que este proceso estuvo en peligro, cuando un sector quiso terminar con el proceso de reformas, nosotros dijimos claramente que si ello ocurría nosotros nos retiramos del gobierno.

Eso ocurrió un poco después del año de gobierno, afortunadamente las reformas siguieron adelante. Ahora ustedes se preguntarán, bueno si existía una correlación de fuerzas favorable y llevamos adelante este proceso de reformas tan importantes, ¿por qué perdimos el gobierno? y a lo mejor usted se lo podrían preguntar aquí y dar algunas respuestas, a lo mejor tienen muchas respuestas.

Hay varios factores que contribuyeron.

Primero, no éramos un bloque político, un conglomerado. Éramos un acuerdo político-programático para cumplir con el programa que encabezaba la presidenta Bachelet, no era un compromiso para seguir adelante como un
conglomerado, la verdad es que nunca fue pensado así porque la Democracia Cristiana siempre se negó a eso. Sólo acuerdo político-programático.

Y aunque todos hemos cumplido con las reformas, la verdad es que uno de los aspectos que hizo mella a la unidad del gobierno y a las posibilidades para sacar las reformas con mayor rapidez, fue que se empezaron a producir matices, empezaron a chocar los intereses de los partidos, de unos más que otros, y uno, la DC, quiso hacer camino propio antes de culminar el actual gobierno.

Nosotros defendemos los intereses de los estudiantes, de los apoderados, pero cuando se empezó a terminar con el lucro, a terminar con el negocio, algunos empezaron a plantear sus matices, empezaron a poner dificultades, como las pusieron por ejemplo en la discusión sobre el aborto en tres causales. Lo hicieron y demoraron mucho en aprobar las leyes. Y todo lo empezaron a poner en cuestión, acordémonos sobre lo que hicieron con la reforma
tributaria también. Al respecto, hay que decir que la mayoría de los parlamentarios de la DC actuaron con lealtad, pero hubo algunos que no y ello creó muchas complicaciones.

La implacable campaña de la derecha contra el gobierno

A esos matices se agregó la campaña de la derecha. Empezó a trabajar contra este gobierno el mismo día que asumió Michelle Bachelet; el mismo día empezaron una campaña de descrédito de las reformas. Ustedes se acordarán que decían por ejemplo: La reforma tributaria va a significar la hecatombe económica en Chile, no pasó nada de eso. Muchos creen que la reforma tributaria causó gran daño económico en el país y parte de la población así lo cree, porque si no, no habría votado por Piñera.

Después con la reforma de la educación lo mismo, que se iban a cerrar colegios, que los niños no iban a tener donde ir, tampoco ha pasado nada de eso, salvo algunas dificultades menores. Y ellos también hicieron una campaña de judicialización de la política apoyándose en toda su fuerza mediática. Ellos lograron imponer que sus actos de corrupción eran prácticamente normales en el país aprovechando en ello que en la NM también aparecieron delitos económicos.

Otras acusaciones las inventaron y confundieron a mucha gente. El golpe maestro que dieron fue el meter a la presidenta de la República en el “caso Caval” aunque ella no tenía nada que ver. Causó un problema en las alturas como se dice, causó un problema a la presidenta de la República. Y en ese momento empezaron las presiones de todo tipo desde la derecha y también de sectores dentro de la Nueva Mayoría por empezar a minar el proceso de reformas.

A pesar de todo seguimos adelante con las reformas; la Presidenta determinó seguir adelante en contraposición a otros que querían terminar con el proceso, ella determinó seguir adelante, pero ya no tuvieron la misma fuerza que adquirieron por lo menos hasta el primer año de gobierno.

Como dijimos, un año antes de terminar el gobierno o quizá un poco antes, ya empezó por lo menos un partido a decir que no quería seguir adelante, dando una serie de argumentos; que el gobierno se había izquierdizado, que los comunistas tenían un inmenso poder en el gobierno, que nosotros incidíamos en todo, que los comunistas habían llevado las cosas al extremo. La verdad es que eso no es así, nosotros gran influencia en el gobierno no tuvimos nunca; por ejemplo no estuvimos en los ministerios políticos, es decir, nunca fuimos una influencia decisiva dentro del gobierno, como la tenían muchos de quienes nos acusaban de nuestra injerencia tan decisiva o tan abultada en el gobierno.

Lo que pasa es que nosotros éramos los que más peleábamos por las reformas y defendimos siempre las reformas en las organizaciones sociales, dimos la lucha en las organizaciones sociales y también en el parlamento. Pero este anuncio que hizo un partido de decir que no iba proseguir esta unidad hacia adelante, que no iban a ir a las primarias presidenciales, que iban a llevar candidatura a la primera vuelta y que no estaban de acuerdo con una lista única parlamentaria, yo creo que eso fue el golpe de gracia para esto que se llamó, la Nueva Mayoría.

La dura contienda presidencial 2017

Ustedes mismas fueron testigos: no se hicieron primarias de la NM. Nuestro candidato quedó un par de meses fuera de los debates o la propaganda. Nos costó luego un par de meses más juntar las firmas para inscribirlo. Fue una candidatura sin financiamiento o muy restringido. A pesar de ello luchamos por pasar a segunda vuelta y lo conseguimos. Pero con la idea de que era difícil ganar en segunda vuelta, a no ser que se lograra conseguir
toda la votación de la centro izquierda.

Teníamos algo de esperanza, porque el pueblo había votado por las reformas, por avanzar más.

Era una apreciación correcta, pero las fuerzas de centro izquierda ya estaban divididas. Yo creo que a pesar del esfuerzo que se hizo para la segunda vuelta, la derecha tenía todas las de ganar, fue más hábil y para la sorpresa de nosotros en la segunda vuelta votaron 400.000 electores más que en la primera vuelta y prácticamente esos 400.000 electores votaron por la derecha.

¿Y de dónde salieron la mayoría?, 300.000 al menos salieron de los barrios altos de Santiago. Mientras en esas zonas votaba el 70%, el 80%, en mi distrito 13, por ejemplo, en comunas como Pedro Aguirre Cerda, San Miguel, o Lo Espejo; claro, ganamos, pero por poquito y votaba muy poca gente, es decir ellos movieron su gente y además movieron su gente por lo menos en la Región Metropolitana desde el barrio alto a cubrir las mesas, tenían apoderados, hicieron casa casa masivos y nosotros no le dimos tanta importancia al trabajo territorial.

Ahora, hay otras causas que hay que analizar con mayor profundidad que yo no me atrevería a decirlas todas porque falta el análisis más profundo. También debemos analizar el papel del gobierno, ser críticos porque si bien es cierto este gobierno hizo profundas reformas, hay un aspecto que no miramos bien, que lo advertimos; porque la gente nos decía, la reformas son muy buenas, son excelentes la reformas, sobre todo la gratuidad en educación causó un gran impacto, pero siguen los problemas de la gente, siguen los problemas en salud, sigue la delincuencia, siguen los problemas de vivienda, siguen los problemas de falta de trabajo, digno decente, algo que reclaman sobre todo las mujeres.

Entonces hay otras causales hay que analizar también lo que hizo el propio partido, ¿hicimos todo el esfuerzo, lo hicimos realmente? hay que preguntárselo. En algunas partes el partido es más fuerte y en otras es más débil, por ello es que está escuela de formación política de mujeres es muy importante; porque hay que renovar los cuadros intermedios de dirección del partido, hay que renovarlos y las mujeres pueden jugar, como ya lo están haciendo, un gran papel.

¿Cómo vemos el futuro? el futuro está complejo, nosotros como partido en nuestros ciento cinco años de vida hemos pasado vicisitudes mucho más complejas que estas y hemos salido adelante igual y hoy va a pasar lo mismo, es decir no nos vamos echar a morir. Tenemos una gran responsabilidad en la espalda, fueron más de 3 millones de electores los que votaron por Guillier y que confiaron en la política de reformas y confiaron en eso y son una fuerza formidable, pero hay que responder a esa fuerza con responsabilidad.

¿Cómo se responde? primero defendiendo las conquistas, segundo fijándose objetivos que no hemos alcanzado a cumplir. No porque tengamos un gobierno de derecha nosotros vamos a dejar nuestras banderas de lado. Hay banderas muy importantes, está la lucha por una Nueva Constitución que va ser muy compleja porque en el parlamento prácticamente hay un empate entre las fuerzas de derecha y el resto de las fuerzas, pero sabemos que la derecha ya pretende echar abajo la reforma laboral o reformarla, piensa echar abajo el tema de la reforma tributaria, echar para atrás los impuestos que se cobran a los ricos, bajarle el impuesto a los ricos bajo la tesis de que si a los ricos le cobran menos impuesto van a producir más, van invertir más y el chorreo va a producir una cantidad increíble de puestos de trabajo en nuestro país, monserga que ya conocemos desde hace tiempo, la misma que mantiene los profundos índices de desigualdad existentes en el país.

Entonces lo primero es eso, fijarse objetivos claros; este gobierno desgraciadamente los últimos meses, por ejemplo dejó de lado una cosa que habría sido muy importante: Crear una empresa del Estado respecto de la  explotación del litio y no la creó y se la entregó o le entregó una parte muy importante de la explotación a Soquimich, la misma que ha provocado tanta corrupción en la política.

Ahora tenemos que sacar lecciones de cómo salir adelante; nosotros hemos dicho que vamos a trabajar por un acuerdo, una alianza amplia, mucho más allá de la Nueva Mayoría porque si alguno dice que hay tres tercios: El Frente Amplio, la derecha y la Nueva Mayoría, si se dice que son tres tercios, eso es mentira. La derecha tiene prácticamente la mitad y el problema es que la derecha está enterita de ese lado y los que estamos en la otra mitad
estamos divididos. Entonces si no nos juntamos no le vamos a hacer el peso a la derecha ni vamos a tener la correlación de fuerza necesaria para primero, parar todo los que quieren echar para atrás y segundo, para llevar adelante nuevas transformaciones en nuestro país y para recuperar también el gobierno.

Lo que viene

Primero, buscar una gran convergencia de fuerzas políticas y sociales en donde sea determinante la organización y la lucha social. Acordémonos que todo el proceso de reformas de este gobierno se inició el 2011 con las grandes movilizaciones estudiantiles y de trabajadores en la calle exigiendo las reformas que se hicieron y ese proceso tiene que abrirse y vamos a tener que cuidarnos porque este gobierno también va a tratar de atentar contra las organizaciones sociales, sobre todo con las organizaciones de trabajadores y cuando hablamos de mundo social no hablamos sólo de sindicatos o de la CUT o de Federaciones y Confederaciones; hablamos también de las organizaciones territoriales.

Para mí ha sido extraordinaria la experiencia que he ganado trabajando con mujeres organizadas que son mujeres sin casa y que la mayoría son dueñas de hogar solas, jóvenes y con hijos. Es increíble la fuerza incluso que le han dado a la lucha por la vivienda digna, ellas luchan en la calle con manifestaciones, peleando con las autoridades, eso tiene que seguir, hay una inmensa demanda. Es increíble también la organización que tienen los adultos mayores que son sobre todo mujeres, porque las mujeres como viven mucho más que los hombres, la mayoría de las organizaciones de adulto mayor son de mujeres, pero ellas luchan por tener, por obtener condiciones mejores de vida. Están las poblaciones, en ellas la calidad de vida es muy mala.

Hay infinidad de cosas por las cuales luchar, por las cuales organizarnos; los jóvenes tienen su papel, incluso el deporte, la cultura, son también de gran relieve para el desarrollo de la conciencia social. Si nosotros trabajamos con la organizaciones culturales o con las organizaciones deportivas, se puede hacer mucho, que son realidades que nosotros hemos ido conociendo en este último tiempo, como se da, por ejemplo, la organización deportiva
en las poblaciones y cómo se organizan las familias; tiene una connotación mucho más allá de jugar un partido de fútbol o de básquetbol o de cualquier otro deporte.

Entonces, primero, tener objetivos claros hacia a delante; segundo, buscar una alianza suficiente, una correlación de fuerzas suficiente y abierta a todos los partidos, lo que no es fácil porque el anticomunismo pesa en algunos de los partidos, no es fácil, pero nosotros muchas veces hemos logrado éxito y creemos que hay que hacer todo el esfuerzo por tenerlo; y tercero una correlación de fuerzas también favorable en el mundo social esos tres
aspectos son muy importantes y serán determinantes para lo que viene.

(*) Intervención del Presidente del Partido Comunista en la clausura de la la Escuela Nacional de Lideresas “Teresa Flores”, 26 al 28 de diciembre de 2017.

Fuente: Alternativa

Leave a Reply