Caso Luchsinger: Tribunal Rechaza Prueba Clave” de la Fiscalía

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Por vulnerar el derecho a defensa, el tribunal oral en lo penal, que está conociendo el juicio oral a los once imputados del caso Luchsinger-Mackay, rechazó una prueba que la la prensa sistémica había descrito como “clave”: un revólver calibre 22 y seis cartuchos de munición, que según la Fiscalía se han encontrado en varios atentados en la región.


La prueba fue difundida por El Mercurio en julio pasado y aseguraba que “podría marcar de ahora en adelante el rumbo del caso más estremecedor de La Araucanía“. “Pista clave irrumpe en caso Luchsinger a las puertas del juicio oral”, es el título del principal reportaje de El Mercurio en su edición del 16 de julio de 2016

El texto asegura que un informe del Ministerio Público “podría marcar de ahora en adelante el rumbo del caso más estremecedor de La Araucanía” y que “ajusta los cabos sueltos en confesión del principal testigo”.

En la cuarta jornada del juicio oral, el tribunal desestimó que dicha prueba sea incluida.

La prueba trata de un revólver calibre 22 junto a seis cartuchos de munición, que según la Fiscalía se han encontrado en varios atentados en la región, incluido la muerte de los Luchsinger. Según el Ministerio Público, esto probaría que hay más involucrados, además de los 11 imputados.

Lo cierto es que la supuesta prueba clave ha estado marcada por la polémica, pues la aparición en El Mercurio fue la primera vez que las partes escucharon de ella, vulnerando las garantías del proceso judicial.

Además, al momento del inicio del juicio, estaba subida al sitio web del Poder Judicial, disponible para que cualquier persona la bajara, otra situación irregular pues ni siquiera había sido incluida oficialmente como prueba.

Esta mañana, el Ministerio Público presentó el peritaje para que sea incluido como prueba, cuestión que fue rechazada por los magistrados José Ignacio Rau Atria (presidente), Patricia Abollado Vivanco (redactora) y Luis Torres Sanhueza.

“Resulta innegable que al admitir la nueva evidencia solicitada por el Ministerio Público, las defensas se encuentran en la imposibilidad objetiva de controlar la legalidad de sustentación y de los procedimientos periciales que se hayan aplicado, cosa que vulnera aspectos fundamentales del derecho a defensa”, argumentó José Ignacio Rau.

“El Ministerio Público intentó incorporar la prueba que salió en medios de comunicación sin analizar las formalidades necesarias para incorporarlas”, dijo a El Desconcierto Sebastián Saavedra, abogado de Luis y Juan Tralcal.

El defensor explica que la incorporación de pruebas fuera de tiempo es una norma excepcional, que en este caso no cumplía el Ministerio Público al impedir la posibilidad de que la defensa pueda hacer una pericia que la contradiga.

Esta ya es la segunda vez que el propio tribunal fustiga la irregularidad de la supuesta prueba clave, pues al rechazo de su incorporación hoy se sumó la orden de hace unos días de que se baje el documento del sitio del Poder Judicial.

La tesis de la Fiscalía era que la prueba completaba el vacío del testimonio de Peralino Huinca. Vale aclarar que el joven comunero -también imputado- declaró dos veces ante los fiscales Arroyo y Chiffelle, mencionando en ambas una cantidad distinta de personas involucradas.

Machi Francisca Linconao en juicio oral: “Estoy aquí para dar la cara y decir que soy inocente”

En la tercera jornada de juicio oral del caso Luchsinger Mackay, la autoridad ancestral mapuche narró detalles del allanamiento policial que sufrió, negó haber sostenido alguna reunión en su casa antes del incendio de la Granja Lumahue y explicó que sólo conocía previamente a dos de los coimputado.

Luego de que los defensores privados Sebastián Saavedra y Pablo Ortega expusieran sus alegatos de apertura en favor de sus respectivos imputados –Luis y Juan Tralcal Quidel, el primero, y José Tralcal Coche, el segundo-, la tercera jornada del juicio oral contra los once imputados por la muerte del matrimonio Luchsinger Mackay estuvo marcada por la declaración voluntaria de la machi Francisca Linconao Huircapán, quien reafirmó ante el tribunal su total inocencia.

Después de que todo el resto de los imputados se acogiera a su derecho a guardar silencio y reservara su derecho a declarar más adelante durante el proceso, la autoridad ancestral mapuche, acusada como supuesta coautora del delito de incendio con resultado de muerte de carácter terrorista en contra de Werner Luchsinger y Vivianne Mackay -ocurrido la madrugada del 4 de enero de 2013 en la Granja Lumahue, situada en el sector de Vilcún, en La Araucanía- subió al estrado:

“Soy machi desde los 16 años, como un don de Dios, para el que luego fui preparada por otra machi. Por lo mismo tengo pocos estudios, llegué hasta cuarto básico y no sé mucho hablar en castellano (…) Conozco a los Luchsinger desde antes y nunca he tenido problemas con ellos. De hecho, don Werner vino a mi ceremonia de inicio como machi, cuando instalé mi rehue. No sé por qué me acusan y piensan que yo pude hacer todas esas cosas, pero estoy aquí para dar la cara y decir que soy inocente”, aseguró.

En su declaración inicial, la machi entregó detalles del allanamiento que Carabineros hizo a su propiedad durante la tarde del 4 de enero de 2013, pocas horas después de ocurrido el incendio, esa misma madrugada.

“En mi casa somos tres mujeres solas y una niña. En ese momento, como a las 5 de la tarde, yo estaba tomando mate. Entraron 30 carabineros vestidos como para la guerra, que llevaban sus armas en alto. Le pregunté a mi hermana Juana quiénes eran y luego al salir, uno de ellos me apuntaba al corazón. Le dije ‘no tengo miedo, me puedes disparar, porque no he hecho nada’. Le pregunté ‘por qué vienen así a mi casa’, pero no contestó. Le pregunté si tenían documento judicial y no contestó. Después me dijo que tenían orden verbal. También andaba gente de civil, con mochilas. Registraron mi casa y mi pieza. Entraban y salían”, recordó.

Agregó que durante el allanamiento, los policías encontraron un cuchillo que ella mantenía al lado de un saco de harina, un cuaderno con números de teléfono y un gorro negro de lana, que pertenecía a su hermana. Aclaró, por tanto, que no supo de otros objetos o materiales encontrados por Carabineros durante el procedimiento, como panfletos o incluso un arma.

“Yo ayudo para sanar, no para matar”

Francisca Linconao recordó también que se enteró a través de su hermana que en la propiedad de los Luchsinger había ocurrido un incendio.

La machi que realizó una huelga de hambre de 14 alegando inocencia, relató que el día del atentado “le tocaba a mi hermana ir a trabajar donde Rodolfo Luchsinger”. Aquella mañana, dijo, habrían llamado a su casa para avisarle que no fuera a la pega, ya que habían quemado dicho hogar.

“Entonces yo me levanté, miré las noticias, quemándose la casa. Le digo todo esto porque a ese señor yo lo conozco. Don Werner Luchsinger, a su señora y a su hijo los conozco. Cuando me inicié de machi, de 16 años, la primera vez que yo iba a plantar mi rehue, él estuvo presente, porque a esa fecha trabajaba mi hermana con él. Ahí estuvo presente su familia en la ceremonia”, recordó.

Agregó que “eso se lo digo para demostrar mi inocencia, porque yo lo conozco. ¿Por qué motivo me involucran con esa muerte de Luchsinger Mackay? Yo no tengo conflicto con ninguno de los Luchsinger, menos con él. Todos los Luchsinger me conocen. Me duele mucho que me involucren con esta muerte, y cuando yo supe también tenía pena, porque yo lo conocía. Nadie va a querer que se queme”.

Por su parte, Linconao aseveró que “están diciendo que yo hice una reunión en mi casa, que yo planeé este problema. Eso es mentira, falso, una calumnia que me están levantando (…). Yo ayudo para sanar, no para matar”.

Linconao reconoció que conocía a José Manuel Peralino desde que éste era un niño, porque había estudiado junto a su madre, quien murió cuando éste era todavía muy pequeño. Aclaró, además, que aparte de Peralino, de todo el resto de los imputados en este caso sólo conocía previamente a José Tralcal, quien fue su paciente como machi.

“En el allanamiento me tomaron de los brazos, me los torcieron y me amarraron. Me llevaron a la comisaría de Padre Las Casas, me encerraron y me sacaron la ropa y todo lo que tenía en el pelo (…) No soy una delincuente, soy una machi, mujer mapuche. Soy inocente, estuve nueve meses en la cárcel”, afirmó.

Al término de la audiencia, uno de los defensores públicos de la machi, Jaime López, explicó que haciendo uso de su derecho a declarar:

“Ella ha sido enfática en manifestarle al tribunal que no ha tenido ninguna participación, ella no ha tenido nada que ver con la tragedia del fallecimiento de los señores Luchsinger Mackay. También ha dicho claramente que no hubo ninguna reunión en su casa y, de hecho, a casi todos los coimputados los vino a conocer ahora. Ella se caracteriza por ser una persona que siempre da la cara y en este caso lo ha hecho para manifestar su total inocencia”.

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