Hace 169 años, el 24 de febrero de 1848 apareció en Londres, en idioma alemán, la  primera edición del “Manifiesto del Partido Comunista”.

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Exiliados alemanes que vivían en París fundaron en 1834 la Liga de los Proscritos, una sociedad secreta democrático-republicana.

En 1836, sus elementos más avanzados dieron vida a la Liga de los Justos. A mediados de 1847 esta asociación realizó en Londres su Primer Congreso, al que asistió Federico Engels.

En este evento efectuado en la más estricta clandestinidad, se produjo el cambio de su nombre por el de Liga de los Comunistas.

Entre fines de noviembre y comienzos de diciembre de 1847, se celebró, también en Londres y clandestinamente, el Segundo Congreso de la Liga de los Comunistas.

Concurrieron Carlos Marx y Federico Engels, que expusieron y defendieron la teoría que habían creado.

Estos nuevos principios fueron aprobados por unanimidad. El viejo lema de “Todos los hombres son hermanos”, fue reemplazado por el de “Proletarios de todos los países, uníos”.

El Segundo Congreso de la Liga, encargó a Marx y Engels la redacción de un programa.

Marx, Engels y Jenny (esposa de Marx) se sumergieron en la tarea. Ella trascribía, redactaba, opinaba. El resultado fue  el “Manifiesto del Partido Comunista”, considerado el acta de nacimiento de la doctrina marxista.    

ALGO SOBRE EL MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA
                               
“Esta obra –escribió Lenin- expone con una claridad y una brillantez geniales, la nueva concepción del mundo, el materialismo consecuente aplicado también al campo de la vida social, la dialéctica como la más completa y profunda doctrina del desarrollo, la teoría de la lucha de clases y el papel revolucionario histórico mundial del proletariado como creador de una sociedad nueva, de la sociedad comunista”.

Es un texto breve.  Su primera edición tenía sólo 23 páginas. Esta obra –pequeño libro que vale por tomos  enteros, al decir de Lenin- consta de una Introducción y cuatro partes.

Se inicia con la famosa frase: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”.

Agregando: “Ya es hora que los comunistas expongan a la faz del mundo entero sus conceptos, sus fines y sus tendencias, que opongan a la leyenda del fantasma del comunismo un manifiesto del propio partido”.

La primera parte tiene por título “Burgueses y Proletarios”. Y allí se expone de entrada su tesis central: “La historia de todas  las sociedades hasta nuestros días, ha sido la historia de la lucha de clases”.

En esa parte Marx y Engels  escribieron (atención, pues parece que no  fue escrito hace ya 169 años)  “Mediante la explotación del mercado mundial,  la burguesía dio un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países… Ha quitado a la industria su base nacional. Las antiguas industrias nacionales han sido destruidas  y están destruyéndose continuamente… En lugar del antiguo aislamiento de las regiones y naciones que se bastaban a sí mismas, se establece un intercambio universal… Los bajos precios de sus mercancías constituyen la artillería pesada que derrumba todas las murallas de China…”

La Segunda parte: “Proletarios y Comunistas”, aplican a la práctica los enunciados de la Primera Parte.

La Tercera Parte: “Literatura Socialista y Comunista”, se realiza la crítica a los diferentes corrientes socialistas y comunistas existentes en esa época (mediados del siglo XIX).

La Cuarta Parte: “Actitud de los comunistas respecto de los diferentes partidos de oposición”, finaliza proclamando:

”Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por  la violencia  todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los Proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar.

¡Proletarios de todos los países, uníos!

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LA TRASCENDENCIA DEL “MANIFIESTO”

Constituye una obra fundamental para la debida comprensión de la teoría marxista.

Marx y Engels lograron una admirable síntesis del núcleo teórico esencial del marxismo. Es decir, del materialismo histórico o concepción materialista de la historia. Se puede considerar al materialismo histórico – y al método de análisis y síntesis dialéctica que de él se deriva  – como la aportación más fundamental de Marx al desarrollo de las ciencias sociales.

LUCHA DE CLASES: MOTOR DE LA HISTORIA

Aplicando consecuentemente el método del materialismo histórico, Marx y Engels realizaron un análisis sintético de la historia de la lucha de clases desde que éstas surgieron. La lucha entre esclavos y esclavistas, patricios y plebeyos, nobles y siervos, maestros artesanos y aprendices, ha sido el motor del desarrollo histórico desde la división de la sociedad en clases antagónicas.

LA CLASE OBRERA AL LIBERARSE, LIBERARÁ A TODA LA HUMANIDAD

Marx y Engels abordaron el nuevo carácter que ha adquirido la lucha de clases con el surgimiento del proletariado. Por primera vez, en el desarrollo de la lucha de clases, ha surgido una clase que no libra la lucha exclusivamente en su propio beneficio sino en el del conjunto de la humanidad.

Contrariamente al caso de la burguesía, que luchó contra el régimen feudal para luego imponer su explotación sobre la clase obrera, el proletariado, al derrocar la dominación  burguesa acabará con toda explotación y desaparecerá como clase en una futura sociedad comunista, donde no existirán clases antagónicas ni ninguna forma de explotación o alienación.

Esta particularidad del proletariado, se basa en el hecho de que constituye una clase universal que no se halla limitada por la defensa de ninguna forma de propiedad ni privilegio, de ahí que al luchar por su propia liberación lo hace también por la emancipación general de la humanidad.

(*) Historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren,  CEILER

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