Camila Vallejo más Allá de Ricardo Lagos

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Frente a definiciones de candidaturas presidenciales, “está primero el programa”, sostuvo la diputada Camila Vallejo en entrevista. Enfatizó que hay que “resguardar” la discusión programática para la proyección de la Nueva Mayoría. No eludió establecer sus diferencias con la opción que levantan algunos de Ricardo Lagos y desmintió que una definición a favor de éste por parte del Partido Comunista la lleve a romper: “Esté Lagos o no esté Lagos, eso no cuestiona ni pone en riesgo mi militancia en el PC, en absoluto”, afirmó.

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– Se ha dicho desde el Partido Comunista que este no es un tiempo para abordar definiciones en candidaturas presidenciales. ¿Lo comparte?

Efectivamente, hay que resguardar como partido la discusión en términos programáticos para la proyección de la Nueva Mayoría. Nos interesa, tanto para definir políticas de alianzas, como para la participación en un gobierno, establecer cuáles serán los contenidos que van a conducir ese gobierno. Y como definimos en el Congreso del partido darle continuidad y unidad a la Nueva Mayoría, la idea es hacerlo dándole contenido a eso, lo que implica pasar de las reformas que queremos que avancen y se consoliden en este periodo, a cambios que apunten más a un nuevo modelo de desarrollo.

– ¿Eso va en la línea de primero el programa, después el candidato?

Está primero el programa. Y cómo generamos las condiciones para que ese programa pueda llevarse a cabo y no quede en el papel. Eso implica una disputa electoral, y elegir los liderazgos que permitan llevar de buena manera un programa. Va a ser trascendental el resultado en las elecciones municipales, de concejales, cómo se va a dibujar la correlación de fuerzas políticas y sociales para el próximo periodo y posteriormente en la elección parlamentaria. Esas elecciones pueden dejar en mejor pie a las fuerzas progresistas para un segundo periodo presidencial, que esperamos sea de continuar con la Nueva Mayoría.

– ¿Y la opción presidencial frente a eso?

La candidatura presidencial tendría que representar, encarnar en sus convicciones lo que será el programa de la Nueva Mayoría que, para nosotros, tiene que tener un eje central en un cambio cualitativo en relación al modelo neoliberal.

– A pesar de esto, en los medios y los pasillos de la política se habla más de nombres presidenciables que de contenidos de programa.

Es lamentable cuando se habla solo de figuras. Y más cuando esas figuras no hablan de contenidos, sino de continuidades, de formas, pero no hablan de cuáles son sus visiones de cambio. Eso da cuenta de cómo los medios y sectores políticos utilizan esos liderazgos para instalar sellos de continuidad y de reestablecer políticas de consenso, más que de establecer ideas de transformación profunda en nuestra sociedad. Es muy importante que pongamos los énfasis en elementos de fondo. Estamos permanentemente viviendo crisis socioambientales, territoriales, las situaciones de Chiloé, los problemas en regiones del norte, el impacto del cambio climático, el desarrollo económico, la falta de sustentabilidad del modelo, el débil rol del Estado. Eso demanda que nuestra propuesta sea de profundo contenido programático y de capacidad de generar una alternativa. A muchos medios, a la derecha, a los sectores conservadores, no les conviene que se abra ese debate y se desarrolle y, por lo tanto, el debate y la discusión la tratan de centrar en figuras, en personajes, y que tampoco hablan de temas de fondo y más bien se quedan en formas, en cuestiones superficiales y en posicionamiento de personalismos más que proyectos colectivos.

– En ese marco se instaló una confrontación o polémica, respecto a su postura frente a una posible candidatura de Ricardo Lagos.

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Me parece que hay una especie de contradicción entre lo que es nuestra apuesta política y programática, con lo que en este momento está defendiendo o señalando Ricardo Lagos. Una posición que dice que habla de futuro, pero no dice nada realmente del futuro que quiere construir. Más bien se queda en la consigna, tiende a defender y justificar lo obrado durante su gobierno que fue uno de los más neoliberales en la historia de la Concertación y por lo tanto se ha generado una polémica. Pero lo central, lo de fondo, lo que está detrás de todo esto, es la disputa en los elementos programáticos.

– El PC no tiene definición aún, y apareció la especulación de que si el candidato fuese Lagos, usted se iría del partido.

Una eventual candidatura de Ricardo Lagos no pondría jamás en riesgo mi militancia en el Partido Comunista. Nunca. Y quien pretenda instalar eso está muy equivocado, y tiene más bien algunos intereses. Tengo una clara convicción respecto de mi militancia, me siento orgullosa del partido y de su capacidad colectiva de dar los debates y de sus definiciones programáticas, y esté Lagos o no esté Lagos, eso no cuestiona ni pone en riesgo mi militancia en el PC, en absoluto.

¿Y cómo debería elegirse, en  su momento, esa candidatura presidencial?

Siempre lo mejor es una elección en primarias, que se pongan los nombres en debate y a disposición de una elección, que haya una votación democrática en torno de las distintas candidaturas presidenciales para elegir a quien pueda encarnar y representar mejor el programa que colectivamente definamos. Siempre las primarias es el mejor mecanismo, espero que eso sea parte de las definiciones y se despeje en conjunto con la definiciones programáticas.

– Eso de las definiciones o los temas de fondo, ¿el nuevo programa de la Nueva Mayoría debe reforzar el desmantelamiento del modelo neoliberal?

El próximo gobierno de la Nueva Mayoría tiene que apostar a revertir todas aquellas privatizaciones y concesiones que se hicieron y que hoy arrojan resultados negativos para el conjunto de la sociedad. Lo hemos visto con la privatización del agua, las deficiencias de empresas como Aguas Andinas, con lo que fue la privatización de Soquimich y el manejo privado del cobre y recursos naturales estratégicos. Cómo la concentración del poder económico y los monopolios privados inciden y afectan la soberanía económica y política del país. No puede ser que un programa y una candidatura de la Nueva Mayoría no se propongan enfáticamente y con convicción superar y revertir aquellos errores del pasado.

Fuente: El Siglo

 

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