La Sra. B, los Medios y la ‘Libertad de Prensa’

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Entre las grandes ingenuidades que podemos ver en Chile, una de ellas es la relación de los medios de comunicación con la masa y el poder.

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Se ha filtrado la creencia de que “libertad de prensa” significa que existan varios canales de TV y unos cuatro diarios de vasta circulación, amén de algunas revistas tipo “peluquería” y un par un poquito más serias donde se vierten algunas crónicas que suponen un punto de vista más pensado.

Nadie se pone pensar quienes son los dueños de estos medios ni que pretenden realmente, ni cuan serios son.  La masa ansiosa de farandulería da crédito a cualquier cosa.

La política de manejo de las masas desde comienzo del siglo XX, está en manos de los medios de comunicación. Y estos están en mano de los poderes fácticos.

Desde que USA inventó un ataque cubano hundiendo uno de sus propios barcos en Cuba, la fragata Maine en 1898, lo que fue proclamado por la prensa americana como un ataque de España hacia USA, y esto sirvió para que el pueblo americano respaldara la intervención de  USA en la independencia de Cuba, se han perfeccionado los sistemas de usar los medios como señuelo para que el pueblo respalde causas que de otro modo hubiera rechazado.

Por esa razón los Kirchner en Argentina, conscientes del monopolio de sus medios de comunicación al que habían llegado después del paso de algún neo liberal por el poder, lucharon para tener una Ley de Medios que interviniera este monopolio encabezado por el grupo del diario Clarín de Bs. Aires dueño además de la Papelera de su país.

Se trataba de que no solo algunas agencias escogidas manejaran la información que llegaba a Argentina a través de Clarín y sus satélites, sino que también el gobierno y otros medios pudieran dar su punto de vista sobre la realidad, lo cual me parece básico en una democracia real.

Diez años estuvieron luchando contra el monopolio, con la aprobación del Congreso, a punta de Recursos de Amparo en la Corte Suprema pedidos por el grupo Clarin, a fin de no cumplir la Ley y postergar la decisión hasta que viniera un gobierno más  “afín”.  Hasta que al fin salió la ley que garantizaba la pluralidad en la información,  ley que el Sr. Macri trató de derogar por decreto al día siguiente de su triunfo en las elecciones, dejando en claro el peligro que para él suponía tener una prensa libre y plural.

Y el Parlamento al servicio del poder de turno, pasó por encima de la Ley hecha por ellos mismos.

Así la Sra K se agenció el odio de los medios monopólicos, que como podemos sospechar eran aliados de la Banca internacional y de todos aquellos que querían que el vecino país se entregara así como así al expolio que están sufriendo los países que no aceptan a los grandes grupos hegemónicos internacionales que están imponiendo su poder al mundo.

Distinta es la relación de la Sra B con estos grupos hegemónicos.  Ella no ha dado nunca una batalla frontal como la Argentina.  Sus leyes de Educación y del Trabajo son transgresiones “a la chilena”, llenas de letras chicas y modificaciones que, me imagino, van a ser un cacho a la hora que los tribunales tengan que resolver los diferendos y no se si logren el objetivo para el cual fueron pensadas.

La Derecha chilena, que acostumbra a acusar de socialista cualquier política Social Demócrata o redistributiva, repite insensateces hablando de la Sra B como si fuera una revolucionaria marxista leninista come guaguas, y no una Sra más bien burguesa que trata de navegar sin quebrar demasiado las reglas de la casta histórica de poder, que no corresponden precisamente a la ideología de mercado, sino suelen ser un obstáculo para el mercado con sus entramados de poder.

En un intento de intimidación echaron a andar el caso Caval, en el cual la mayoría de los participantes eran oscuros personajillos de medio pelo pertenecientes a la clientela de la UDI, que peritos en ese arte de montar oscuros líos, entramparon a la parte más débil de la cadena de respaldo de la Sra B, a su familia directa y política.

Todos sabemos que ni siquiera una presidenta puede controlar a los hijos mayores de edad y menos a las nueras. Si ella hubiera sido más realista, los habría tenido vigilados, como solían hacerlo las realezas de Europa en otro tiempo y no habría dejado este flanco al descubierto. El caso de España demuestra que el bajar la guardia en este aspecto, se paga muy caro.

Todo este lío de familia más las revelaciones de que no solo la derecha tenía metida la mano en el poder, sino que la supuesta izquierda también había mendigado a los magnates de las sombras por financiamiento, ha calado hondo en ella haciéndola perder voluntad y prestancia.

Pero quedaba todavía el cañonazo final.  La integridad de la Sra B en materia de corrupción personal, jamás había sido puesta en tela de juicio. Puede que no se aprobaran sus políticas, pero creo que nadie dudaba de su honradez.

Entonces una revista, publica una “noticia” que más parece un montaje, teatralizado por uno de estos oscuros personajes perteneciente a la clientela de la UDI, que entre grosería y grosería le cuelga a la imprudente nuera de la Sra B, el haber dicho que su suegra “también iba en el negocio”

De partida, el actor usado para esta declaración, es un pillo de siete suelas, y el medio debería haber sido más prudente antes de difundir como una verdad algo que, a todas luces, parece un montaje.

Entonces salen al ruedo los defensores de la “libertad de prensa” ¿De qué libertad de prensa me están hablando, si en Chile el gobierno no ha tocado ni con el pétalo de una rosa al monopolio?

Tratan de comparar a la Sra K con la Sra B, pero ambas son incomparables, ya que una de ellas luchó por la libertad de prensa, y la otra transó con el monopolio creyendo que con eso no la iban a tocar.

Y ahí es dónde está la mayor candidez, la de creer que al no enfrentar el poder de los medios, estos te van a tratar bien.  A la hora de la verdad, si ya eres dispensable y está debilitada, te hacen pomada para vender un poco más o montan un escándalo para mejorar las finanzas.

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El Sr Hearst se hizo réquete millonario publicando en USA su versión del hundimiento del Maine. Y un escándalo amarillista vende mucho y a la hora de ganar dinero, los directorios de los medios, se hacen los desentendidos.

La Sra B monta en cólera y quiere usar el único medio que existe en este país para lavar su honorabilidad, que son los Tribunales de Justicia.  Y yo le encuentro toda la razón, pese a lo que digan.

Porque si no se aclaran las cosas a tiempo, por miedo, van a ser sujetos de despojo y chantaje, como la Sra D en Brasil, y eso no nos conviene en absoluto como país.  Y para eso existen los Tribunales de Justicia, cuando las personas se pasan de la raya.

Si la Sra B tiene su consciencia limpia, que luche por eso, que defienda su honra, que es lo único que le queda para no ser una triste figura y dejar la presidencia con dignidad y no ser víctima de sus supuestos amigos de la prensa a los cuales jamás atacó.

Porque en este caso, el monopolio se pasó de la raya, y todo esto huele a un debilitamiento de la figura del “presidente/a” lo que no es bueno para nuestra precaria democracia.

Fuente: Piensa Chile

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